viernes, 11 de marzo de 2016

UNA “COLUMNA VERTEBRAL BIONICA” AYUDARIA A LAS PERSONAS CON PARALISIS A VOLVER A CAMINAR.

Con este pequeño dispositivo, que se implanta en el cerebro, los pacientes con algún tipo de parálisis podrán moverse utilizando el pensamiento subconsciente.
En las últimas décadas la tecnología y la medicina se han dado la mano para desarrollar tratamientos y soluciones contra las patologías que se creían incurables.
Los retos científicos han tenido importantes avances y gracias a esto muchas personas enfermas han podido mejorar su calidad y expectativa de vida.
Pese a que en muchos casos ha sido imposible encontrar una cura, los hallazgos han dado esperanzas y tratamientos mucho más efectivos que los que había antes de tener a la mano tanta tecnología.
El más reciente ejemplo lo expuso un grupo de investigadores australianos, quienes crearon un diminuto dispositivo de escasos 3 centímetros, el cual podría ayudar a las personas con parálisis o prótesis a volver a caminar.
Se trata del  “Bionic Spine”, o en español “columna vertebral biónica”, que puede ser implantado en un vaso sanguíneo al lado del cerebro para que los pacientes parapléjicos tengan una movilidad basada en pensamientos subconscientes.
Un dispositivo prometedor
Los investigadores que han creado este interesante dispositivo pertenecen al hospital Royal Melbourne, la universidad de Melbourne y el Instituto Florey de Neurociencias y Salud Mental.
Su idea es que el dispositivo encuentre una vía diferente para conectar los pensamientos con las acciones del cuerpo, en lugar de usar la que se encuentra dañada.
En este sentido, el objetivo es que la persona afectada puede hacer movimientos con sus pensamientos subconscientes, es decir, sin tener que hacer algún tipo de fuerza mental para lograr la acción. De conseguirlo, podrá ejecutar movimientos a partir del deseo, tal y como lo hace cualquier otra persona.
La inserción de la médula biónica se realiza a partir de  un pequeño corte en el cuello para poder ingresar un catéter que la contiene.
Esta llega hasta uno de los vasos sanguíneos para después ser transportada hacia la corteza motora del cerebro, que es la encargada de generar impulsos nerviosos para dar inicio a los movimientos musculares voluntarios.
Una vez el catéter se retira, los electrodos de la parte exterior de la columna vertebral biónica se adhieren a las paredes de una vena y comienzan a grabar las señales eléctricas de la corteza motora.
Estas señales se transmiten a otro dispositivo que se implanta en el hombro del paciente, lo que finalmente hará que las prótesis biónicas se muevan a través de Bluetooth.
Esto es algo que la persona no logra hacer al instante, pero los investigadores aseguran que mediante el entrenamiento y los pensamientos deliberados poco a poco empezará a controlar las maniobras desde el subconsciente.
Por primera vez será probado en humanos
Hasta el momento, el dispositivo solo se ha probado en experimentos con ovejas, pero el equipo tiene previsto un ensayo con humanos para el año 2017.
Los tres pacientes para la prueba serán elegidos de la unidad de médula espinal Austin Health y esta se realizará en el hospital Royal Melbourne, en Victoria.
En esta primera etapa se elegirán personas con parálisis en sus extremidades inferiores, para ir analizando las respuestas de manera gradual.
De acuerdo con las declaraciones de Terry O’Brien, jefe del departamento de neurología del hospital, este avance es un “santo grial” en la investigación de la tecnología biónica.
Por su parte, el doctor Nicholas Opie,  coinvestigador principal e ingeniero biomédico de la universidad de Melbourne, aclaró que los participantes no serán sometidos a un proceso complicado, aunque sí algo extenso.
Tras realizar la intervención quirúrgica, la parte complicada será lograr que ellos aprendan a pensar y mover las extremidades biónicas de una forma natural y mediante su subconsciente.
Esta no será una solución para reparar las vías dañadas del cerebro, sino de buscar caminos alternativos para llevar las señales correspondientes a las extremidades.
“Lo que está haciendo es poner una grabadora sobre las señales del cerebro y proporcionar un conducto para mover la extremidad a través de esas señales sin pasar por la zona dañada”,  explicó el doctor.
Pese a que no es la primera pieza de tecnología diseñada para ayudar a mejorar la capacidad de movimiento de los pacientes con parálisis, el equipo detrás de su desarrollo asegura que es el mayor avance que han conseguido, tanto por los resultados como por su tamaño.
De conseguir respuestas positivas en las pruebas con humanos, se espera que también puedan ser utilizadas como tratamiento de los pacientes con epilepsia, trastorno obsesivo-compulsivo o enfermedad de Parkinson.


La tecnología ha sido descrita en Nature Biotechnology.
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