domingo, 29 de enero de 2017

LLEVA SU CASA A TODOS LADOS, INCLUSO A LA OFICINA.


Puede no parecer así a simple vista, pero el Sr. Sato, corresponsal japonés de RocketNews24, tiene un delicado proceso creativo que se oculta detrás de la naturaleza caótica de sus artículos terminados. Entre los ataques de locura concentrada, le gusta aislarse del resto del mundo, dejando que su mente sane y su espíritu se reforme, antes de lanzarse a su próxima tarea.



 Sin embargo, esto presenta algunos obstáculos. Como la mayoría de los lugares de trabajo japoneses, la sede de RocketNews24 tiene un diseño muy abierto. No hay cubículos, y ni siquiera el jefe tiene una oficina privada.



 Así y todo, el Sr. Sato anhela un espacio propio. Por desgracia, la oficina se encuentra en Shinjuku, Tokio, uno de los distritos más caros de una de las ciudades más caras del mundo. Como tal, la ampliación de la oficina para darle al Sr. Sato su propio territorio está fuera de la cuestión, por lo que decidió tomar el asunto en sus propias manos y hacer lo mejor que se le ocurrió: construir una pequeña casa de cartón en medio de la oficina.



 El proceso no fue nada económico. La estructura de color marrón clara fue equipada con un picaporte funcional, e incluso con un timbre pulsador operativo.

El Sr. Sato seleccionó un modelo con estrellas y una luna creciente para calar el techo, sin duda para que contemplar los cuerpos celestes en busca de ayuda para superar los bloqueos de escritor.


Y, por último, para demostrar que la casa estaba ocupada, el Sr. Sato escribió su nombre en un cartel en la puerta principal, como es costumbre en Japón.



 Sin embargo, esta es técnicamente una casa de juegos para niños (que el Sr. Sato compró a través de Amazon Japón por USD 40), no una pieza de equipo de oficina. Como tal, no estaba realmente diseñada para ser colocada en la parte superior de una silla. Pero el Sr. Sato estaba cada vez más aficionado a su nuevo hogar (que es su primera casa unifamiliar). Y así, en lugar de salir de ella con el fin de sentarse en su escritorio como un ser humano normal, resolvió el problema de una manera diferente

… Al reclamar una parte del suelo de la oficina, y llevar su computadora portátil con él.


Con esto, el señor Sato finalmente logró su largamente sostenida aspiración de ser capaz de trabajar desde casa.



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