jueves, 6 de abril de 2017

AZTLAN


Las leyendas cuentan que allá por el norte había un lago de gran hermosura y en él una isla en la que se levantaba un cerro de pico retorcido. Ese país se llamaba Aztlán, que significa lugar de garzas, y ahí habitaban los aztecas.
Los aztecas reverenciaban al dios Huitzilopochtli, quien una noche les dijo: “pueblo mío, deja este lugar en el que vives hoy, toma tus armas y utensilios, y emprende la marcha hacia el sur hasta un lugar que yo te indicaré, para que allí edifiques una gran ciudad que será tu capital y la señora de mil pueblos”
El pueblo obedeció y después de muchos años de peregrinación llegaron al lago de Pátzcuaro, que tiene muchas islas preciosas y es abundante en peces blancos como la plata. Pero su dios les dijo que ese no era el lugar prometido para establecer el gran reino.
La peregrinación de los aztecas duró siglos y en ese viaje olvidaron costumbres primitivas y adquirieron otras como la de hacer sacrificios humanos. El pueblo peregrino estaba a punto de perder la fe en su dios, pero se encontraron un lago con una isla en medio. Aquel lago ocupaba el lugar en donde hoy se asienta la ciudad de México, la isla estaba desierta, el terreno era corto y largo.
Había un ojo de agua hermosísimo con una sabina blanca muy hermosa. Todos los sauces eran blancos y todas las cañas y espadañas también, del agua salieron ranas blancas y vistosas. Huichzilopochtli les dijo que ese era el lugar elegido en donde encontrarían, a la mañana siguiente, una hermosa águila sobre un tunal, ese lugar sería llamado Tenuchtitlán.
Al otro día temprano el sacerdote le dijo al pueblo:
“En este lugar del tunal está nuestra bienaventuranza, quietud y descanso; aquí ha de ser engrandecido y ensalzado el nombre de la nación mexicana; desde este lugar será conocida la fuerza de nuestro valeroso brazo y  el ánimo de nuestro corazón con que hemos de rendir todas las naciones y comarcas, sujetando de mar a mar todas las remotas provincias y lugares, haciéndonos señores del oro y la plata, de las joyas y piedras preciosas, en este lugar se edificará la famosa ciudad que será la reina y señora de todas las demás”.




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