viernes, 6 de febrero de 2009

EL NECTAR DE LA VIDA




Un grupo de ex estudiantes, ya muy establecidos en sus carreras, se reunió para visitar a su viejo profesor de la universidad.

Una vez en casa del maestro, la conversación se concentró en quejas sobre el estrés en el trabajo y la vida. Al ofrecerles néctar a sus visitas, el profesor fue a la cocina y regresó con un termo de néctar y una variedad de tazas de: porcelana, plástico, vidrio, cristal, algunas comunes, algunas caras, algunas exquisitas, y les pidió que se sirvieran el néctar caliente.

Cuando todos los estudiantes tenían su taza en mano, el profesor dijo: "Si se han fijado, todas las tazas bonitas y caras han sido tomadas, dejando atrás las comunes y baratas. Aunque es normal que quieran sólo lo mejor para ustedes, ése es el origen de sus problemas y estrés.

Lo que en realidad querían era néctar, no la taza, pero conscientemente tomaron las mejores tazas y las estuvieron comparando con las tazas de los demás.

"Fíjense bien -prosiguió-: La Vida es el néctar, pero sus trabajos, el dinero y su posición social son las tazas. Las tazas son sólo herramientas para sostener y contener Vida, pero la calidad de la Vida no cambia.

"A veces -concluyó-, al concentrarnos sólo en la taza, dejamos de disfrutar el néctar que hay en ella.

Por lo tanto, no dejes que la taza te guíe... mejor goza el néctar".

¡¡ Y SOBRE TODO GOZA LA VIDA QUE DIOS TE CONCEDE DÍA A DÍA!!

jueves, 5 de febrero de 2009

COMO VIVIR UN GRAN AMOR




Autor: HORACIO VALSECIA, psicólogo argentino.
Tomado de un taller dictado
No existen relaciones afectivas perfectas, las relaciones humanas, mas la de pareja, son una herramienta muy valiosa y fuerte de evolución; siempre vamos a compartir con personas que nos dan la posibilidad de aprender algo y crecer; de nosotros dependerá elegir entre maestros ‘cariñosos o violentos’.
Lee y entérate como procurarte un gran amor, porque eso de ‘mala suerte en lo afectivo’ es una inmensa mentira, existen muchas herramientas para buscar la felicidad.
Si ya tienes pareja y las cosas van mal, recuerda: “TIENE SENTIDO” que esa persona este en tu vida, ¡hay algo que debes aprender! Para empezar distingue si es amor, pues nos enseñaron a ponerle ese titulo a situaciones conflictivas y neuróticas causantes de dolor, frustración y resentimiento. NADIE SUFRE POR AMOR Es absolutamente imposible sufrir por amor, se sufre por carencias y heridas emocionales de la infancia.
Muchos creen que están viviendo “el amor de su vida” porque se sacrifican y dejan de lado sus vidas. El amor es vitamina F = FELICIDAD; es estimulo, estar bien, entusiastas, progresar, ser creativos, vivir en paz. Decir que se sufre por amor es una contradicción total, no se sufre por ser feliz. Si estas en una relación y no te dan el amor que quieres, debes comenzar a buscar una solución, pero no en el otro, sino dentro de ti. TU PAREJA ES TU REFLEJO.
Si tu consorte es una linda y exitosa persona te encanta saber esto, pero si es infiel y fría, no te gusta la idea. Pues es cierto, tu pareja refleja un estado interno tuyo que no manejas a escala consciente. Le echamos la culpa al otro y queremos que cambie, nos aliviamos pensando que tiene mas defectos que nosotros y ‘tapamos’ el verdadero problema: un nivel bajo de autoestima, y no te das el amor que requieres tu mismo. Lo positivo es saber que el poder y la solución están un tus manos: para tener pareja y ser feliz tienes que trabajar contigo mismo, ¡que suerte no hay que esforzarse para que el otro cambie!!!
EL REFLEJO NO ES LITERAL
No queremos decir que tu haces lo mismo que tu pareja, sino que su inadecuado comportamiento de infidelidad, maltrato, indiferencia, etc. Reflejan algo que tu cuerpo emocional cree; inconscientemente pensamos que merecemos lo inaceptable, desviamos la atención en ‘lo malo’ que es el otro y mantenemos la neurosis. Caemos en estas situaciones repitiendo con sus particularidades los modelos de papá y mamá.
CONDICIONES OBLIGATORIAS PARA QUE HAYA PAREJA
La primera es la química, tiene que haber algo en el otro que te atraiga, la segunda es la compatibilidad: debe haber como mínimo un 60% de elementos compatibles y tercero, compromiso: ambos han de decidir conscientemente el compartir sus vidas para estar mejor.
¡¡SI HAY PRESIÓN Y UNO ESTÁ DETRÁS DEL OTRO INSISTIENDO, NO HAY PAREJA!!
Esa es una señal muy clara. Recordemos que la relación de pareja es el amor del uno por el otro, no a absorción del uno por el otro. No lo olvides, quien no esta preparado para el compromiso eres tu, y el otro es tu reflejo. Señores, las parejas que nos maltratan y humillan nos están haciendo el favor de recordarnos que tenemos un montón de heridas internas, tu busca como mejorar, agradéceles y déjalos partir.
EL EGO NOS HACE CREER QUE AGUANTAMOS POR AMOR, Y NO ES CIERTO, SOPORTAR, LUCHAR, PERMITIR LO INSOPORTABLE, SENTIR PERSECUCIÓN, AGUANTAR MALTRATOS, NO ES AMOR.
Ten cuidado con: Tratar a tu pareja como un niño, porque entonces el otro se comportara como hijo. Toda sobreprotección indica esta situación, y lo mas seguro es que surja la infidelidad, pues a nadie le gusta hacer el amor con su madre o padre. No uses apodos infantiles: Mami, papi, mi bebe, nene, mi florcita, etc., suenan lindos pero perjudican. Prefiere: Amor, mi cielo, cariño.
Creer que los hijos atan a alguien. Cuando una pareja incompatible permanece unida ‘por los niños’, les hace un gran daño.
Ellos viven procesos de separación agónicos, tormentosos. Si realmente amas a tus hijos, enséñales con tu ejemplo a decidir y hacer lo que quieren.
¿¿¿POR QUE ME TOCAN PAREJAS DIFÍCILES???
Porque internamente tenemos una programación que nos condice a elegir personas difíciles, no estamos preparados para ser felices y gozar del amor. Además el peor motivo para buscar pareja es por estar solos, si nos desesperamos elegiremos lo peor. Cuando tenemos demasiada hambre comemos cualquier cosa, no elegimos. Si estamos hambrientos emocionalmente hacemos igual, y en cuanto a pareja hay que seleccionar sin apuro ni presión el ‘menú principal’
Soluciones:
1. Dejar de ver telenovelas.
Son la peor fuente para programar el subconsciente, es drama puro lo que ponen en la mente y por muy analíticos que seamos siempre afectan.
2. Revierte tu programación negativa infantil. Focaliza y elige modelos externos que fortalezcan tu idea de felicidad. Usa la técnica del anclaje, al reconocer un modelo positivo de pareja en la calle, la TV o un libro piensa: ¿’Esto es lo que quiero para mi’? También es bueno habituarse a poner la atención en las virtudes del otro y no en los defectos, pues en lo que ponemos pensamiento y atención se reproduce (si creo y pienso que mi pareja es infiel, creare las condiciones para eso).
3. Hablar con parejas amigas que sean felices y preguntarles como lo lograron. Ellas tienen una información que tu ignoras, busca conocerla. Nuestro ego nos invita a envidiar, porque maneja un concepto estrecho de escasez, hay que hacer caso al espíritu, quien sabe que hay amor para todos, entonces intentemos y copiemos, no envidiemos.
EL PLAN PARA ENCONTRAR A TU PAREJA
La mayoría cree que el amor cae del cielo y no se puede planear, nos toca o no nos toca. Eso es falso, si no hemos logrado una vida afectiva placentera podemos entrar en acción, movernos, hacer un plan como si fuéramos de vacaciones.
1. Elabora una lista de compatibilidades.
Hay que elegir el tipo de pareja. Haz una lista de las características en todos los aspectos que te gustaría tuviera tu pareja y cubre cada detalle: descripción física, edad, nivel sociocultural, económico, afinidad espiritual, etc., se muy especifico.
2. Al encontrar el candidato chequea: de 60% para arriba se pronostica éxito 50% la proyección es drama. Y 80% es un muy buen nivel.
3. ¿¿¿Donde buscarla??? Visita los lugares afines al tipo de gente que buscas, donde haya menos competencia y se compartan afinidades. Si lo quieres deportista, acude a esos sitios, y si te desagradan los salidores no vayas a buscar novio en las discotecas. También puedes correr la voz hazte publicidad, dile a tus amigos que buscas pareja.
4. Trabaja contigo mismo. La principal fuente de frustración al nivel de pareja es querer cambiar al otro, olvídate del otro Comienza a buscar todo lo que puedas hacer para ayudarte, sanar las heridas de tu niño interior y alimentar bien tu mente subconsciente, pues ella siempre ejecuta lo que lleva dentro.
5. Si tienes pareja y las cosas no van bien, haz lo mismo; pues al mejorar tú mejora el otro. Ahora, si hay muchas cosas que te molestan del otro, inconscientemente te estas diciendo que es la persona errónea y quieres cambiarla. El trabajo personal te dará dos alternativas:
a. Si la persona con la que estas es quien mereces, comenzara a darte el amor que esperas.
b. Si no es la que te conviene, se correrá y vendrá otra como la que quieres.
Si la incomodidad es muy grande, no duermes, estas sufriendo, perdiste el apetito, estas preocupado, del cuanto antes de allí. Haz caso, después vienen cosas peores, enfermedades graves, grandes conflictos, violencia.
Cuesta, es muy difícil, el cuerpo emocional siente un gran vacío, pero hay que abandonar la relación, parece broma pero pueden caer en el estado que escribe la canción de Shakira: sorda, ciega, loca, muda… y además la parte psicológica no tiene cirugía que la repare una vez se pierde la salud.
Un lema para todos: UNA RELACIÓN DE PAREJA ES SIEMPRE PARA ESTAR MEJOR.
Una buena relación es un contrato entre dos, donde ambos hacen lo que esta a su alcance para hacerse mejor la vida. Si no, no hay relación, pues tener pareja no es para competir, cambiar al otro o descargar las neurosis que padecemos.
¿CÓMO ATRAER UN BUEN AMOR?:
Actúa, haz el plan, ponle fecha, si no se cumple, no te desanimes, se perseverante. Prepárate con tiempo y disponte a darle la bienvenida, recuerda que una relación comienza mucho antes de encontrarse con esa persona, pues comienza contigo.
Decide cuanto quieres pagar, pide una persona que traiga lecciones a tu vida, pero de un modo que puedas digerirlas fácilmente, sin traumas, ni dolor; pide un maestro cariñoso. Invierte tiempo y esfuerzo en deslastrarte de tu dolor emocional del pasado y fórmate una nueva conciencia, lee libros busca consejos de profesionales, busca ayuda de personas con experiencia, pero ante todo has el trabajo interior contigo mismo, reconcíliate con tu pasado y tu presente. Toma modelos externos que alimenten lo que has elegido. Remueve de tu casa todos los objetos de relaciones anteriores, sobre todo si fueron malas; regala, vende, quema, dona, bota, sácalos de tu vida.
Si te cuesta hazlo poco a poco, pero hazlo. Las fotos, las joyas, la ropa, los muebles te recuerdan inconscientemente el pasado. Todos estos objetos están cargados de ‘ heridas del pasado’. Si la relación fue buena y termino adultamente, puedes conservarlos. La persona que estas esperando ya existe, en lugar de gastar energías sintiéndote solo y triste, lo cual aleja al otro, háblale, dile:
‘Te doy la bienvenida, estoy preparándome, tengo muchas cosas bellas que ofrecerte’
Este mensaje hará eco en el universo y le llegara de algún modo a esa persona que será para ti. Si te agarra la angustia, cierra los ojos e imagina lo bonito que será estar juntos con tu nueva pareja sin ponerle rostro. Es difícil creer y permanecer en la incertidumbre, pero quien tiene fe recibe; solo los débiles terminan una relación y pasan de una a otra buscando paracaídas que les alivien el dolor del golpe Si tienes dudas busca como eliminarlas, solo tenemos éxito en aquello de lo que estamos convencidos. Pide ayuda a: psicólogo, psiquiatra, consejero, etc.
Y también en el ámbito espiritual. Renuncia a sufrir, decrétalo, grítalo, escríbelo, comprométete contigo mismo a respetarte y darte amor. Primero renuncia a lo que no quieres, luego elige y afirma lo que deseas para ti. Ámate a ti mismo, no vivas la fantasía de creer que si llega alguien que te ame todo se resolverá. Si tu generas amor, atraerás amor; el gran secreto de oro para vivir una gran relación es amarse a uno mismo, no te sacrifiques por nadie, pues te desequilibraras, siempre tu en primer plano. Pide a Dios que te ayude a encontrar el plan que el tiene para tu vida, pues no estamos llamados a vivir desdichados, sino a vivir en Amor Y desde el Amor, pues venimos de un Dios que es todo Amor.
OLVIDA Y PERDONA, lo que te toco vivir tenía un sentido aunque no lo comprendas.

martes, 3 de febrero de 2009

RECETAS PARA EL "YO"


A veces te quedas pensando en como ciertas personas son populares. Viven rodeadas por otras. Y allá en lo profundo nace aquella puntita de envidia, que no se puede confesar. Tal vez quisieras saber el secreto para tener amigos, para estar bien con la vida, para despertar el corazón de alguien.


Pero te encuentras demasiado desarreglado, o demasiado feo, no te gusta eso o aquello en ti mismo. Ciertamente, te conoces un poco, pero no te apruebas.

Y si tú no te gustas, no existe ninguna razón para que gusten de ti. Si tú mismo no quieres ser tu amigo, ¿Por qué otros habrían de quererlo? Si tú no te amas, ¿Por qué otros te amarían?


Las personas reaccionan con nosotros de acuerdo con el reflejo que les damos. Si siempre sonríes, alegre, vas a tener personas a tu alrededor; si eres malhumorado, van a mirarte de reojo y evitar tu compañía. Y como una bolita de nieve descendiendo por la colina, la situación tiende a complicarse cada vez más.


El caso es que estás siempre queriendo agradar a los demás, no a ti mismo. Buscas la aprobación exterior, cuando tú mismo deberías aprobarte.

Entonces, aprende a amarte primero.

Enamórate de ti, sin exageraciones, pero con amor sincero.

Haz una lista de las cosas que más te gustan en ti y de las cosas que no te gustan.

Realza aquello que te gusta. Es importante. En lo demás, pregúntate sobre alguna forma de cambiar la situación, de manera que puedas crecer en autoconocimiento y autovaloración.

La opinión que tenemos de nosotros mismos es muy importante. Y, aunque se niegue, la opinión que los demás tienen de nosotros es importante también, aunque en menor grado.

Pero atención: una opinión exagerada de ti mismo, tanto en un sentido como en otro, es nociva. El equilibrio es fundamental.

Sin interferir con tu personalidad, puedes cambiar. Aprende a ser una persona bonita, sin buscar la aprobación exterior; eso vendrá por añadidura.

Cuando te arregles, haz algo por ti. Usa colores que te vayan bien, cambia el corte de cabello o el peinado, piensa en la vida como en una cajita de sorpresas, no como un abismo.

Pon una sonrisa en tu rostro, aún estando a solas. Acuérdate siempre de cosas graciosas o bonitas, eso te proporcionará un aire de felicidad. Y la felicidad interna lleva belleza al exterior, por los ojos, por las actitudes, por los gestos y hasta por el habla.

Cultiva la serenidad, aprende la paciencia y el arte de saber escuchar. Habla un poco menos y mira más a los ojos de los que hablan contigo pues eso da seguridad.

Cuando no sepas qué decir, da un abrazo. Eso también vale.

Procura hacer las cosas que te gustan. Date placer, regálate de vez en cuando.

Cuida de tu salud física, mental, espiritual. No cultives resentimientos pues son hierbas dañinas y vuelven feas a las personas.

Cultiva más la palabra perdonar.

Tener estrellas en el cielo es bueno y bonito, pero solo vemos las noches oscuras. Entonces, pon las estrellas dentro de tu corazón. Así, podrás llevarlas a todos lados y ofrecerlas cuando tu corazón lo pida. Créeme: A todos les gusta recibir estrellas de regalo.

Son las cosas pequeñas las que conducen nuestra vida. E influyen en nuestro ambiente. Sentirse bien consigo mismo es dar a los demás el regalo de un nuestro yo satisfecho. Todo el mundo se beneficia.

Antes de dormir, piensa siempre en algo bonito y deja las preocupaciones para el día siguiente. Dormir preocupado no resuelve los problemas, por eso es mejor dormir feliz.

¡ Ámate ! Por más difícil que sea, ¡ Ámate ! ¡ Cada día un poquito más ! Sube esa colina sin prisa pero no desistas del camino. Tú eres un ser importante. Para ti, para el mundo, para Dios.

LA PRUDENCIA


PRUDENCIA: La prudencia es una virtud de la razón, no especulativa, sino práctica: la cual es un juicio, pero ordenado a una acción concreta.

La prudencia nos ayuda a reflexionar y a considerar los efectos que pueden producir nuestras palabras y acciones, teniendo como resultado un actuar correcto en cualquier circunstancia. La prudencia en su forma operativa es un puntal para actuar con mayor conciencia frente a las situaciones ordinarias de la vida.

La prudencia es la virtud que permite abrir la puerta para la realización de las otras virtudes y las encamina hacia el fin del ser humano, hacia su progreso interior.

La prudencia es tan discreta que pasa inadvertida ante nuestros ojos. Nos admiramos de las personas que habitualmente toman decisiones acertadas, dando la impresión de jamás equivocarse; sacan adelante y con éxito todo lo que se proponen; conservan la calma aún en las situaciones más difíciles, percibimos su comprensión hacia todas las personas y jamás ofenden o pierden la compostura. Así es la prudencia, decidida, activa, emprendedora y comprensiva.

El valor de la prudencia no se forja a través de una apariencia, sino por la manera en que nos conducimos ordinariamente. Posiblemente lo que más trabajo nos cuesta es reflexionar y conservar la calma en toda circunstancia, la gran mayoría de nuestros desaciertos en la toma de decisiones, en el trato con las personas o formar opinión, se deriva de la precipitación, la emoción, el mal humor, una percepción equivocada de la realidad o la falta de una completa y adecuada información.

La falta de prudencia siempre tendrá consecuencias a todos los niveles, personal y colectivo, según sea el caso. Es importante tomar en cuenta que todas nuestras acciones estén encaminadas a salvaguardar la integridad de los demás en primera instancia, como símbolo del respeto que debemos a todos los seres humanos.

El ser prudente no significa tener la certeza de no equivocarse, por el contrario, la persona prudente mucha veces ha errado, pero ha tenido la habilidad de reconocer sus fallos y limitaciones aprendiendo de ellos. Sabe rectificar, pedir perdón y solicitar consejo.

La prudencia nos hace tener un trato justo y lleno de generosidad hacia los demás, edifica una personalidad recia, segura, perseverante, capaz de comprometerse en todo y con todos, generando confianza y estabilidad en quienes nos rodean, seguros de tener a un guía que los conduce por un camino seguro.

Como alcanzarla:

· El recuerdo de la experiencia pasada: Si una persona no sabe reflexionar sobre lo que le ha sucedido a él y a los demás, no podrá aprender a vivir. De esta manera la historia se transforma en maestra de la vida.

· Inteligencia del estado presente de las cosas: El obrar prudente es el resultado de un “comprender” mirando la comprensión como la total responsabilidad, como el verdadero amor que libera de las pasiones para llegar al final de la vocación humana “el conocimiento”.

· Discernimiento al confrontar un hecho con el otro, una determinación con la otra. Descubrir en cada opción las desventajas y las ventajas que ofrecen para poder llegar a realizar una buena elección.

· Asumir con humildad nuestras limitaciones, recurrir al consejo de todas aquellas personas que puedan aportarnos algo de luz.

· Circunspección para confrontar las circunstancias. Esto sería que alguna acción mirada y tomada independientemente puede llegar a ser muy buena y conveniente, pero viéndola desde dentro de un plan de vida, de un proyecto de progreso personal, se vuelve mala o inoportuna

La experiencia es, sin lugar a dudas, un factor importante para actuar y tomar las mejores decisiones. Aprender o no es nuestra opción.

LA PACIENCIA








La paciencia no es pasividad ante el sufrimiento, no reaccionar o un simple aguantarse: es fortaleza para aceptar con serenidad el dolor y las pruebas que la vida pone a nuestra disposición para el continuo progreso interno.

A veces las prisas nos impiden disfrutar del presente. Disfrutar de cada instante sólo es posible con unas dosis de paciencia, virtud que podemos desarrollar y que nos permitirá vivir sin prisas. La paciencia nos permite ver con claridad el origen de los problemas y la mejor manera de solucionarlos.

La paciencia es la virtud por la que soportamos con ánimo sereno los males y los avatares de la vida, no sea que por perder la serenidad del alma abandonemos bienes que nos han de llevar a conseguir otros mayores.

La paciencia es una virtud bien distinta de la mera pasividad ante el sufrimiento; no es un no reaccionar, ni un simple aguantarse: es parte de la virtud de la fortaleza, y lleva a aceptar con serenidad el dolor y las pruebas de la vida, grandes o pequeñas. Identificamos entonces nuestra voluntad con la de esa “chispa” divina de la que procedemos, y eso nos permite mantener la fidelidad en medio de las persecuciones y pruebas, y es el fundamento de la grandeza de animo y de la alegría de quien está seguro de hacer lo que le dicta su propia conciencia.

La paciencia es un rasgo de personalidad madura. Esto hace que las personas que tienen paciencia sepan esperar con calma a que las cosas sucedan ya que piensan que a las cosas que no dependen estrictamente de uno hay que darles tiempo.

La persona paciente tiende a desarrollar una sensibilidad que le va a permitir identificar los problemas, contrariedades, alegrías, triunfos y fracasos del día a día y, por medio de ella, afrontar la vida de una manera optimista, tranquila y siempre en busca de armonía.

Es necesario tener paciencia con todo el mundo, pero, en primer lugar, con uno mismo.

Paciencia también con quienes nos relacionamos más a menudo, sobre todo si, por cualquier motivo, hemos de ayudarles en su formación, en su enfermedad. Hay que contar con los defectos de las personas que tratamos –muchas veces están luchando con empeño por superarlos-, quizá con su mal genio, con faltas de educación, suspicacias... que, sobre todo cuando se repiten con frecuencia, podrían hacernos faltar a la caridad, romper la convivencia o hacer ineficaz nuestro interés en ayudarlos. El discernimiento y la reflexión nos ayudará a ser pacientes, sin dejar de corregir cuando sea el momento más indicado y oportuno. Esperar un tiempo, sonreír, dar una buena contestación ante una impertinencia puede hacer que nuestras palabras lleguen al corazón de esas personas.

Paciencia con aquellos acontecimientos que llegan y que nos son contrarios: la enfermedad, la pobreza, el excesivo calor o frío... los diversos infortunios que se presentan en un día corriente: el teléfono que no funciona o no deja de comunicar, el excesivo trafico que nos hace llegar tarde a una cita importante, el olvido del material del trabajo, una visita que se presenta en el momento más inoportuno. Son las adversidades, quizá no muy trascendentales, que nos llevarían a reaccionar quizá con falta de paz. En esos pequeños sucesos se ha de poner la paciencia.

lunes, 2 de febrero de 2009

ESTOY DE PASO





En ocasiones, me cruzo con la ira…, y ella porfía con tomarme el brazo, pero le digo: “¡No puedo irme contigo… tratá de comprender…estoy de paso…”.

Otras veces la duda me visita intentando enredarme en su fracaso, y de la misma forma me disculpo: “Perdoname, pero… estoy de paso.”

Algunos días es la intolerancia quien trata de envolverme con su abrazo, pero también me niego a recibirla: tendrá que dispensarme…estoy de paso.

Y hay circunstancias en que el sufrimiento es el que trata de llenar mi vaso, más sé de su carácter ilusorio y no le doy cabida…estoy de paso.

Incluso cuando arriban los temores -esos que asustan siempre por si acaso, con su caterva de preocupaciones!- tampoco los atiendo…estoy de paso.

No quiero demorarme en pequeñeces…

¡Cada minuto es un tesoro escaso, que se va entre los dedos como el viento! Y como el viento...¡también yo estoy de paso…!

Jorge Oyhanarte