¡Sorprendente! ¡Hasta dónde ha llegado la tecnología! Y esto no es nada comparado con la infinidad de adelantos que vendrán.
PARA QUIENES LES GUSTAN LAS LEYENDAS, MASCOTAS, REFLEXIONES Y ALGUNA QUE OTRA CURIOSIDAD
sábado, 26 de enero de 2013
viernes, 25 de enero de 2013
FOTOGRAFIAS DE PERROS ANCIANOS
No solamente los cachorritos tienen su encanto, los perros más viejos también cuentan con sus dosis de gracia, además de enseñarnos una lección de vida muy importante; seguir feliz pese a los problemas que llegan junto con la edad. Conozca trucos de cómo cuidar de un perro anciano.
La fotógrafa Nancy Levine tuvo esa Idea muy gratificante de retratar perros ancianos en una ruta por los Estados Unidos. La idea surgió cuando sus propias mascotas presentaron las primeras señales de que la temida viejez había llegado.
A continuación, te dejo con una galería de fotos con algunas de las 21 imágenes retratadas por la fotógrafa que refleja la sabiduría con la cual los animales enfrentan el fin de la vida:
La fotógrafa Nancy Levine tuvo esa Idea muy gratificante de retratar perros ancianos en una ruta por los Estados Unidos. La idea surgió cuando sus propias mascotas presentaron las primeras señales de que la temida viejez había llegado.
A continuación, te dejo con una galería de fotos con algunas de las 21 imágenes retratadas por la fotógrafa que refleja la sabiduría con la cual los animales enfrentan el fin de la vida:
miércoles, 23 de enero de 2013
DIBUJA TODAS SUS COMPRAS DESDE HACE 6 AÑOS
Una ilustradora decidió documentar todos sus gastos
Desde las compras diarias hasta electrodomésticos y souvenirs, Kate Bingaman-Burt, de Portland, Oregon, hace un seguimiento de todo lo que compra de una manera muy particular: realiza dibujos simples de todo lo que adquiere cada día. La artista comenzó esta costumbre hace seis años y desde entonces ha publicado dos volúmenes de un libro llamado "El consumo obsesivo: ¿Qué compraste hoy?"
Kate Bingaman-Burt es Profesora Asistente de Diseño Gráfico en la Universidad Estatal de Portland, pero está también interesada en el consumismo moderno. En 2002, comenzó a documentar sus compras fotografiando todo lo que compraba, y continuó haciéndolo todos los días hasta 2004. Pero luego decidió darle un toque más personal a su proyecto y sustituyó las fotografías por dibujos que ella mismo comenzó a realizar. De esta manera, durante los últimos seis años, Kate ha estado ilustrando en papel todos los artículos que compra diariamente.
Los seis años del proyecto se han comprimido en dos volúmenes de un libro titulado "El consumo obsesivo: ¿Qué compraste hoy?" publicado por Princeton Architectural Press, que también puede ser visto en Internet, en el sitio web oficial de Kate.
Desde las compras diarias hasta electrodomésticos y souvenirs, Kate Bingaman-Burt, de Portland, Oregon, hace un seguimiento de todo lo que compra de una manera muy particular: realiza dibujos simples de todo lo que adquiere cada día. La artista comenzó esta costumbre hace seis años y desde entonces ha publicado dos volúmenes de un libro llamado "El consumo obsesivo: ¿Qué compraste hoy?"
Kate Bingaman-Burt es Profesora Asistente de Diseño Gráfico en la Universidad Estatal de Portland, pero está también interesada en el consumismo moderno. En 2002, comenzó a documentar sus compras fotografiando todo lo que compraba, y continuó haciéndolo todos los días hasta 2004. Pero luego decidió darle un toque más personal a su proyecto y sustituyó las fotografías por dibujos que ella mismo comenzó a realizar. De esta manera, durante los últimos seis años, Kate ha estado ilustrando en papel todos los artículos que compra diariamente.
Los seis años del proyecto se han comprimido en dos volúmenes de un libro titulado "El consumo obsesivo: ¿Qué compraste hoy?" publicado por Princeton Architectural Press, que también puede ser visto en Internet, en el sitio web oficial de Kate.
lunes, 21 de enero de 2013
MILLONARIA TRABAJA COMO BARRENDERA
Lo hace para darles un buen ejemplo a sus hijos.
Yu Youzhen, una millonaria de la ciudad de Wuhan, China, ha sido noticia esta semana después de que se diera a conocer que trabaja como barrendera para darle un ejemplo positivo a sus dos hijos.
En la década del 80, Yu Youzhen era sólo una granjera común y corriente en Huojiawan, una zona rural de China. Trabajaba duro con su marido con el fin de ahorrar algo de dinero. Después de años de esfuerzo se convirtieron en la primera familia en el pueblo en poseer una casa de 3 plantas. En ese entonces, una gran cantidad de gente viajaba a Wuhan en busca de trabajo, y muchos de ellos necesitan un lugar cercano para pasar la noche, por lo que Yu comenzó a alquilar las habitaciones libres en su casa. Cada habitación le reportaba alrededor de 50 yuanes por mes, y la inteligente señora utilizó las ganancias extra para construir más casas. Después de varios años, logró un pequeño imperio: tres edificios de 5 pisos, los cuales se alquilaban en su totalidad.
Por cuestiones relativas a nuevas leyes y de reurbanización de tierras rurales, Yu tuvo que deshacerse de esos edificios y como compensación el Estado le dio 21 departamentos. Pero como muchos de sus vecinos, que también recibieron departamentos y dinero por sus casas, dilapidaron las pequeñas fortunas en alcohol, drogas y juegos, Yu decidió darles un ejemplo a sus hijos y enseñarles que las riquezas llegan fruto del trabajo duro.
Fue así que en lugar de quedarse en casa y contar su dinero, Yu se acercó a las autoridades locales y se enlistó como empleada de sanidad, un trabajo que había solicitado en 1998, cuando todavía era pobre.
Ahora Yu empieza su horario laboral a las 3 de la mañana durante seis días a la semana, y se pasa seis horas al día realizando la limpieza de un tramo de 3000 metros de carretera, y ocupándose del barrido de las aceras, veredas y recolección de botes de basura.
"Quiero ser un ejemplo para mis hijos", dice orgullosa la millonaria. "Una persona no puede sentarse en casa y esperar sin hacer nada que una fortuna entera desaparezca". De esta manera, Yu Youzheng ha tomado la determinación de mantener a su familia en el camino correcto. Y ya ha advertido a sus hijos: "Si ustedes no trabajan también, voy a donar los apartamentos al Estado". Y al parecer, la amenaza dio resultado. Ambos hijos ya tienen empleos. El mayor como chofer en una zona turística, y la menor es administrativa en una oficina.
Yu Youzhen, una millonaria de la ciudad de Wuhan, China, ha sido noticia esta semana después de que se diera a conocer que trabaja como barrendera para darle un ejemplo positivo a sus dos hijos.
En la década del 80, Yu Youzhen era sólo una granjera común y corriente en Huojiawan, una zona rural de China. Trabajaba duro con su marido con el fin de ahorrar algo de dinero. Después de años de esfuerzo se convirtieron en la primera familia en el pueblo en poseer una casa de 3 plantas. En ese entonces, una gran cantidad de gente viajaba a Wuhan en busca de trabajo, y muchos de ellos necesitan un lugar cercano para pasar la noche, por lo que Yu comenzó a alquilar las habitaciones libres en su casa. Cada habitación le reportaba alrededor de 50 yuanes por mes, y la inteligente señora utilizó las ganancias extra para construir más casas. Después de varios años, logró un pequeño imperio: tres edificios de 5 pisos, los cuales se alquilaban en su totalidad.
Por cuestiones relativas a nuevas leyes y de reurbanización de tierras rurales, Yu tuvo que deshacerse de esos edificios y como compensación el Estado le dio 21 departamentos. Pero como muchos de sus vecinos, que también recibieron departamentos y dinero por sus casas, dilapidaron las pequeñas fortunas en alcohol, drogas y juegos, Yu decidió darles un ejemplo a sus hijos y enseñarles que las riquezas llegan fruto del trabajo duro.
Fue así que en lugar de quedarse en casa y contar su dinero, Yu se acercó a las autoridades locales y se enlistó como empleada de sanidad, un trabajo que había solicitado en 1998, cuando todavía era pobre.
Ahora Yu empieza su horario laboral a las 3 de la mañana durante seis días a la semana, y se pasa seis horas al día realizando la limpieza de un tramo de 3000 metros de carretera, y ocupándose del barrido de las aceras, veredas y recolección de botes de basura.
"Quiero ser un ejemplo para mis hijos", dice orgullosa la millonaria. "Una persona no puede sentarse en casa y esperar sin hacer nada que una fortuna entera desaparezca". De esta manera, Yu Youzheng ha tomado la determinación de mantener a su familia en el camino correcto. Y ya ha advertido a sus hijos: "Si ustedes no trabajan también, voy a donar los apartamentos al Estado". Y al parecer, la amenaza dio resultado. Ambos hijos ya tienen empleos. El mayor como chofer en una zona turística, y la menor es administrativa en una oficina.
sábado, 19 de enero de 2013
LAS AVENTURAS DE UN SORDO
En la india antigua se consideraba de mal augurio el encontrarse con una viuda, un tuerto, una serpiente o un gato; mientras que era buena señal encontrar una vaca, un elefante, un lagarto o una joven.
Habiéndose cruzado en su camino con una serpiente, un pastor sordo que guardaba un rebaño de cincuenta carneros temió que le ocurrieran cosas malas durante aquel día. Su temor no tardó en justificarse: al mediodía su mujer no le trajo el almuerzo, como solía hacerlo. Y justa mente tenía mucha hambre. Esperó una hora. Luego decidió volver a su casa.
¡qué paliza le iba a dar a su mujer, para que aprendiera a ser puntual! ¿pero quién iba a guardar el rebaño durante su ausencia?
En el prado vecino, un miserable vaquero cortaba hierba para su vaca. El pastor no confiaba mucho en esta clase de gente; pero qué podía hacer. Se resignó a confiarle su rebaño y, acercándose a él, le dijo:
-guárdame el rebaño, mientras voy a casa a almorzar. Cuando vuelva, te daré una buena recompensa.
El pastor no sabía que el vaquero era sordo. Como él también lo era, no se dio cuenta que la contestación del vaquero no correspondía a lo que él le había pedido. En efecto, aquel hombre decía:
-¿vienes a pelear conmigo porque corto la hierba de este prado? ¿con qué derecho? Este prado no es tuyo ¿crees que voy a dejar mi vaca morir de hambre para que vivan tus carneros? No, no te daré mi hierba. Déjame en paz y vete a pasear.
Y con la mano le enseñaba la carretera. El pastor pensaba que su interlocutor estaba de acuerdo, ya que le decía que se fuese. Tranquilizado por la suerte de sus carneros, se fue corriendo a su casa. Pero al llegar allí halló a su mujer tendida en el suelo y revolcándose de dolores. Parecía gravemente enferma. Sin duda había comido demasiado de esos guisantes crudos que tanto le gustaban y lo que tenía era una indigestión.
En vez de reñirla por su retraso, el pastor tuvo que cuidar de ella; luego preparó él mismo la comida. Cuando acabó ya era muy tarde. A toda prisa, el pastor corrió a dar con su rebaño.
-¿quién sabe si este dichoso vaquero no había aprovechado su ausencia para robarle algún animal?
Pero tuvo la alegría de hallar a sus carneros, que pacían en el mismo sitio en que él los había dejado. Los contó: no faltaba ninguno..
-hice mal en dudar de la honradez de este pobre hombre. Cumplió con lo que me había prometido. Yo también cumpliré con lo que le he prometido. Le daré la oveja coja que siempre está retrasando la marcha de mi rebaño. Pero para él no tiene importancia: podrá venderla o comerla.
Puso en su hombro la oveja, llegó cerca del vaquero y, dejándola en tierra, se la enseñó diciendo:
-guardaste fielmente mi pequeño rebaño y te agradezco la pena que te has tomado. Para recompensarte te doy esta oveja.
-¿cómo? ¿me acusas de haber roto la pata de tu oveja? -exclamó indignado el vaquero. Te juro que no me he movido de este sitio desde que te fuiste. Ni siquiera me acerqué a tu rebaño.
Mientras hablaba, agitaba los brazos y miraba a su interlocutor, con ojos furiosos. El pastor prosiguió:
-es cierto. Esta oveja es coja. Pero ¿qué te importa a ti? El animal es joven y gordo. Cuando lo hayas matado, podrás comerlo con tu familia y tus amigos.
-¿persistes en acusarme? -gritó el vaquero con una voz enrojecida por la cólera - ¿cuántas veces tendré que repetirte que no me acerqué a tu rebaño? ¿cómo crees que hubiese podido herir ese animal? Vete de aquí con él. Si te quedas, acabaré pegándote.
Pero el pastor no se iba y el vaquero levantó la mano. El otro apretó los puños. Estaban a punto de pegarse...
Por suerte un jinete pasó por la carretera. En la india, cuando dos hombres se pelean, suelen pedir a un tercero, al que suponen desinteresado en el asunto, que arbitre su querella y resuelva el caso equitativamente.
El pastor y el vaquero corrieron hacia el jinete. Juntos cogieron la rienda de su caballo; juntos gritaron:
-¡párate, por favor! Escúchanos y dinos quién de los dos tiene razón.
Pero después de esto, los discursos de los dos hombres ya dejaron de coincidir. Uno decía:
-este hombre me hizo un favor. Quiero regalarle una oveja y parece que por esto me quiere pegar.
Mientras tanto, el otro decía:
-este estúpido pastor cree que rompí yo la pata de su oveja. Pero yo puedo jurar que no me acerqué a su rebaño.
-sí, sí, lo confieso; este caballo no me pertenece. Lo encontré abandonado en la carretera. Como tenía prisa, lo monté para ganar tiempo. Reconozco que hice mal... Si es vuestro el caballo, os lo devuelvo; pero por favor, no me retraséis más y dejadme seguir mi camino a pie.
El jinete era tan sordo como los otros dos hombres. Había bajado del caballo y gesticulaba para que lo entendieran mejor. Sólo deseaba irse de allí cuanto antes.
Pero el pastor y el vaquero se imaginaban que estaba dando la razón al adversario. Llenos de rabia, cada uno por turno agarraba al jinete por su traje y enseñaba el puño, sacudiéndolo para que comprendiese mejor sus razones. Los tres hombres gritaban y se insultaban.
Afortunadamente un brahmán de larga barba blanca apareció de repente. La llegada del santo varón era verdaderamente una bendición del cielo. Los tres hombres le salieron al encuentro, lo saludaron, se disculparon por tener que detenerlo y luego empezaron a quejarse los tres a la vez: uno hablaba de su rebaño, el otro de una oveja coja y el tercero de un caballo robado.
-os entiendo -dijo el brahmán-, os entiendo.
Pero desde su primera frase el santo varón mentía, pues él también era sordo como una tapia...
-comprendo lo que ocurre -siguió diciendo el brahmán- os envió mi mujer para que me paréis y me convenzáis de que vuelva a casa. Pero no lo conseguiréis. No conocéis bien a mi mujer si os atrevéis a poneros de su parte. Es una verdadera bruja. El mismo diablo no es tan malo como ella. A sus malos tratos no se puede contestar más que con malos tratos. De este modo, desde que me casé he cometido un gran número de pecados por culpa suya. Para expiar estos pecados y conseguir el perdón de los dioses, he decidido ir a Benarés. Allí me bañaré en las aguas sagradas del Ganges y, una vez purificado, pasaré el resto de mi vida yendo de templo en templo y pidiendo limosnas... Es inútil que sigáis hablándome de mi mujer, pues estoy firmemente decidido a alejarme de ella. No quiero oír una palabra más...
Pero mientras hablaba el brahmán, el jinete pensó que el santo varón estaba convencido de que él había cometido un robo. Como no se sentía muy tranquilo, dejó el caballo en el mismo camino en que lo había encontrado y se fue con pasos rápidos hacia la cita urgente que tenía.
El pastor tampoco creyó que el árbitro le fuera favorable. De todos modos, pensó que hacía ya mucho tiempo que su rebaño estaba solo. Se fue, pues, a vigilarlo, maldiciendo a los individuos que son incapaces de dar la razón a quien la tiene.
-creo -dijo él- que ya no hay justicia en este mundo... O quizá la serpiente con la que me crucé esta mañana tendrá la culpa de que hoy todo me salga mal.
El vaquero también se fue a recoger su hierba, pues tenía que nutrir su vaca. La oveja coja -seguía en el mismo sitio:
-a fe mía, me la voy a llevar para castigar a este maldito pastor por la absurda pelea que suscitó.
En cuanto al brahmán, una vez solo, se fue hasta el pueblo vecino, en que tenía buenos amigos. Estos últimos lo recibieron estupendamente. El santo varón les habló largamente de su odiosa mujer. Comió muy bien y pasó una noche tranquila en casa de ellos.
Al día siguiente, aliviado por aquellas confidencias, por la buena noche y la excelente comida, olvidó la cólera que lo había sublevado contra su mujer el día antes y volvió a su casa en vez de proseguir su camino a Benarés.
Lo que importa en todas las cosas es que acaben bien.
Habiéndose cruzado en su camino con una serpiente, un pastor sordo que guardaba un rebaño de cincuenta carneros temió que le ocurrieran cosas malas durante aquel día. Su temor no tardó en justificarse: al mediodía su mujer no le trajo el almuerzo, como solía hacerlo. Y justa mente tenía mucha hambre. Esperó una hora. Luego decidió volver a su casa.
¡qué paliza le iba a dar a su mujer, para que aprendiera a ser puntual! ¿pero quién iba a guardar el rebaño durante su ausencia?
En el prado vecino, un miserable vaquero cortaba hierba para su vaca. El pastor no confiaba mucho en esta clase de gente; pero qué podía hacer. Se resignó a confiarle su rebaño y, acercándose a él, le dijo:
-guárdame el rebaño, mientras voy a casa a almorzar. Cuando vuelva, te daré una buena recompensa.
El pastor no sabía que el vaquero era sordo. Como él también lo era, no se dio cuenta que la contestación del vaquero no correspondía a lo que él le había pedido. En efecto, aquel hombre decía:
-¿vienes a pelear conmigo porque corto la hierba de este prado? ¿con qué derecho? Este prado no es tuyo ¿crees que voy a dejar mi vaca morir de hambre para que vivan tus carneros? No, no te daré mi hierba. Déjame en paz y vete a pasear.
Y con la mano le enseñaba la carretera. El pastor pensaba que su interlocutor estaba de acuerdo, ya que le decía que se fuese. Tranquilizado por la suerte de sus carneros, se fue corriendo a su casa. Pero al llegar allí halló a su mujer tendida en el suelo y revolcándose de dolores. Parecía gravemente enferma. Sin duda había comido demasiado de esos guisantes crudos que tanto le gustaban y lo que tenía era una indigestión.
En vez de reñirla por su retraso, el pastor tuvo que cuidar de ella; luego preparó él mismo la comida. Cuando acabó ya era muy tarde. A toda prisa, el pastor corrió a dar con su rebaño.
-¿quién sabe si este dichoso vaquero no había aprovechado su ausencia para robarle algún animal?
Pero tuvo la alegría de hallar a sus carneros, que pacían en el mismo sitio en que él los había dejado. Los contó: no faltaba ninguno..
-hice mal en dudar de la honradez de este pobre hombre. Cumplió con lo que me había prometido. Yo también cumpliré con lo que le he prometido. Le daré la oveja coja que siempre está retrasando la marcha de mi rebaño. Pero para él no tiene importancia: podrá venderla o comerla.
Puso en su hombro la oveja, llegó cerca del vaquero y, dejándola en tierra, se la enseñó diciendo:
-guardaste fielmente mi pequeño rebaño y te agradezco la pena que te has tomado. Para recompensarte te doy esta oveja.
-¿cómo? ¿me acusas de haber roto la pata de tu oveja? -exclamó indignado el vaquero. Te juro que no me he movido de este sitio desde que te fuiste. Ni siquiera me acerqué a tu rebaño.
Mientras hablaba, agitaba los brazos y miraba a su interlocutor, con ojos furiosos. El pastor prosiguió:
-es cierto. Esta oveja es coja. Pero ¿qué te importa a ti? El animal es joven y gordo. Cuando lo hayas matado, podrás comerlo con tu familia y tus amigos.
-¿persistes en acusarme? -gritó el vaquero con una voz enrojecida por la cólera - ¿cuántas veces tendré que repetirte que no me acerqué a tu rebaño? ¿cómo crees que hubiese podido herir ese animal? Vete de aquí con él. Si te quedas, acabaré pegándote.
Pero el pastor no se iba y el vaquero levantó la mano. El otro apretó los puños. Estaban a punto de pegarse...
Por suerte un jinete pasó por la carretera. En la india, cuando dos hombres se pelean, suelen pedir a un tercero, al que suponen desinteresado en el asunto, que arbitre su querella y resuelva el caso equitativamente.
El pastor y el vaquero corrieron hacia el jinete. Juntos cogieron la rienda de su caballo; juntos gritaron:
-¡párate, por favor! Escúchanos y dinos quién de los dos tiene razón.
Pero después de esto, los discursos de los dos hombres ya dejaron de coincidir. Uno decía:
-este hombre me hizo un favor. Quiero regalarle una oveja y parece que por esto me quiere pegar.
Mientras tanto, el otro decía:
-este estúpido pastor cree que rompí yo la pata de su oveja. Pero yo puedo jurar que no me acerqué a su rebaño.
-sí, sí, lo confieso; este caballo no me pertenece. Lo encontré abandonado en la carretera. Como tenía prisa, lo monté para ganar tiempo. Reconozco que hice mal... Si es vuestro el caballo, os lo devuelvo; pero por favor, no me retraséis más y dejadme seguir mi camino a pie.
El jinete era tan sordo como los otros dos hombres. Había bajado del caballo y gesticulaba para que lo entendieran mejor. Sólo deseaba irse de allí cuanto antes.
Pero el pastor y el vaquero se imaginaban que estaba dando la razón al adversario. Llenos de rabia, cada uno por turno agarraba al jinete por su traje y enseñaba el puño, sacudiéndolo para que comprendiese mejor sus razones. Los tres hombres gritaban y se insultaban.
Afortunadamente un brahmán de larga barba blanca apareció de repente. La llegada del santo varón era verdaderamente una bendición del cielo. Los tres hombres le salieron al encuentro, lo saludaron, se disculparon por tener que detenerlo y luego empezaron a quejarse los tres a la vez: uno hablaba de su rebaño, el otro de una oveja coja y el tercero de un caballo robado.
-os entiendo -dijo el brahmán-, os entiendo.
Pero desde su primera frase el santo varón mentía, pues él también era sordo como una tapia...
-comprendo lo que ocurre -siguió diciendo el brahmán- os envió mi mujer para que me paréis y me convenzáis de que vuelva a casa. Pero no lo conseguiréis. No conocéis bien a mi mujer si os atrevéis a poneros de su parte. Es una verdadera bruja. El mismo diablo no es tan malo como ella. A sus malos tratos no se puede contestar más que con malos tratos. De este modo, desde que me casé he cometido un gran número de pecados por culpa suya. Para expiar estos pecados y conseguir el perdón de los dioses, he decidido ir a Benarés. Allí me bañaré en las aguas sagradas del Ganges y, una vez purificado, pasaré el resto de mi vida yendo de templo en templo y pidiendo limosnas... Es inútil que sigáis hablándome de mi mujer, pues estoy firmemente decidido a alejarme de ella. No quiero oír una palabra más...
Pero mientras hablaba el brahmán, el jinete pensó que el santo varón estaba convencido de que él había cometido un robo. Como no se sentía muy tranquilo, dejó el caballo en el mismo camino en que lo había encontrado y se fue con pasos rápidos hacia la cita urgente que tenía.
El pastor tampoco creyó que el árbitro le fuera favorable. De todos modos, pensó que hacía ya mucho tiempo que su rebaño estaba solo. Se fue, pues, a vigilarlo, maldiciendo a los individuos que son incapaces de dar la razón a quien la tiene.
-creo -dijo él- que ya no hay justicia en este mundo... O quizá la serpiente con la que me crucé esta mañana tendrá la culpa de que hoy todo me salga mal.
El vaquero también se fue a recoger su hierba, pues tenía que nutrir su vaca. La oveja coja -seguía en el mismo sitio:
-a fe mía, me la voy a llevar para castigar a este maldito pastor por la absurda pelea que suscitó.
En cuanto al brahmán, una vez solo, se fue hasta el pueblo vecino, en que tenía buenos amigos. Estos últimos lo recibieron estupendamente. El santo varón les habló largamente de su odiosa mujer. Comió muy bien y pasó una noche tranquila en casa de ellos.
Al día siguiente, aliviado por aquellas confidencias, por la buena noche y la excelente comida, olvidó la cólera que lo había sublevado contra su mujer el día antes y volvió a su casa en vez de proseguir su camino a Benarés.
Lo que importa en todas las cosas es que acaben bien.
jueves, 17 de enero de 2013
SE PONEN DE MODA LOS CHOCOLATES CON FORMA DE CABEZA DE BEBÉ
¡Son demasiado tenebrosas como para intentar probarlas!
Una extraña moda culinaria parece haber invadido las fiestas en Inglaterra. Se trata de chocolates con forma de cabezas de bebes. Y son tan reales que producen una horrible sensación con sólo verlas.
Estas inquietantes "obras" de chocolate blanco fueron diseñadas originalmente como un encargo privado, pero al parecer salieron tan bien que Annabel de Vetten, la chocolatera fabricante, decidió hacer seguir produciéndolas. Así, sus cabecitas fueron descubiertas por una famosa experta en confitería, tortas y pasteles llamada Miss Cakehead y ahora las cabezas de recién nacidos son extremadamente populares el país del Principe William, David Beckham y las Spice Girls.
"Es sólo chocolate", advierte la creadora. "Si la gente se impresiona, no tiene porqué consumirlas. Pueden ir a comprarse una simple y aburrida barra en cualquier tienda".
Las cabezas de bebé, que son de tamaño natural, se hacen con un molde de látex similar al que se usa para crear velas y contienen alrededor de 5.000 calorías (el doble de la ingesta diaria de una persona común).
Y por si fuera poco, para darle un toque más escalofriante, Annabel aclara que como las cabezas son demasiado grandes para morderlas directamente, sugiere golpearlas con un martillo para partirlas y recién entonces comer los pedazos de chocolate.
Una extraña moda culinaria parece haber invadido las fiestas en Inglaterra. Se trata de chocolates con forma de cabezas de bebes. Y son tan reales que producen una horrible sensación con sólo verlas.
Estas inquietantes "obras" de chocolate blanco fueron diseñadas originalmente como un encargo privado, pero al parecer salieron tan bien que Annabel de Vetten, la chocolatera fabricante, decidió hacer seguir produciéndolas. Así, sus cabecitas fueron descubiertas por una famosa experta en confitería, tortas y pasteles llamada Miss Cakehead y ahora las cabezas de recién nacidos son extremadamente populares el país del Principe William, David Beckham y las Spice Girls.
"Es sólo chocolate", advierte la creadora. "Si la gente se impresiona, no tiene porqué consumirlas. Pueden ir a comprarse una simple y aburrida barra en cualquier tienda".
Las cabezas de bebé, que son de tamaño natural, se hacen con un molde de látex similar al que se usa para crear velas y contienen alrededor de 5.000 calorías (el doble de la ingesta diaria de una persona común).
Y por si fuera poco, para darle un toque más escalofriante, Annabel aclara que como las cabezas son demasiado grandes para morderlas directamente, sugiere golpearlas con un martillo para partirlas y recién entonces comer los pedazos de chocolate.
martes, 15 de enero de 2013
LAS RAZAS DE PERROS CON MAS ENERGÍA
Un perro es para toda la vida, así que antes de decidir la raza que mejor se encaja a tus expectativas y estilo de vida, es mejor conocer las características de cada una. Si estas buscando un perro enérgico, lleno de vitalidad y agitación, te dejo a continuación con las razas de perros más indicadas.
Acuérdate que perros enérgicos exigen dueños igualmente activos. Debes estar dispuesto a proporcionar la atención y la cantidad de actividades necesaria para que estos perros puedan ser sanos y felices.
El Labrador y el Golden Retriever son perros agitados, suelen ir buscar todo lo que se les tiras. Si no tienen la cantidad ideal de ejercicio diaria pueden desarrollar problemas de comportamiento ya que irá gastar la anergia acumulada en otras cosas, como en todos sus muebles, por ejemplo.
Los perros pastores aguantan gran cantidad de ejercicio físico, están acostumbrados a correr por el campo, haciendo labores de pastor, llevando ganado y ovejas. Todos los pastores tienen mucha energía, pero los primeros puestos en agitación van para el Border Collie, Pastor Australiano y el Pastor Alemán.
Los perros de raza Terrier fueron creados para combatir pestes, como la de los ratones. Algunas razas fueron creadas para perseguir animales más grandes como búfalos o leones. Siendo así, tienen un aguzado instinto para perseguir cosas. Los mas agitados son el American Staffordshire Terrier, el Pit Bull y el Jack Russel Terrier.
Los perros de caza también son enérgicos, necesitan correr frecuentemente y mucho estimulo mental. Los más agitados son el Basenji y el Whippet.
Acuérdate que perros enérgicos exigen dueños igualmente activos. Debes estar dispuesto a proporcionar la atención y la cantidad de actividades necesaria para que estos perros puedan ser sanos y felices.
El Labrador y el Golden Retriever son perros agitados, suelen ir buscar todo lo que se les tiras. Si no tienen la cantidad ideal de ejercicio diaria pueden desarrollar problemas de comportamiento ya que irá gastar la anergia acumulada en otras cosas, como en todos sus muebles, por ejemplo.
Los perros pastores aguantan gran cantidad de ejercicio físico, están acostumbrados a correr por el campo, haciendo labores de pastor, llevando ganado y ovejas. Todos los pastores tienen mucha energía, pero los primeros puestos en agitación van para el Border Collie, Pastor Australiano y el Pastor Alemán.
Los perros de raza Terrier fueron creados para combatir pestes, como la de los ratones. Algunas razas fueron creadas para perseguir animales más grandes como búfalos o leones. Siendo así, tienen un aguzado instinto para perseguir cosas. Los mas agitados son el American Staffordshire Terrier, el Pit Bull y el Jack Russel Terrier.
Los perros de caza también son enérgicos, necesitan correr frecuentemente y mucho estimulo mental. Los más agitados son el Basenji y el Whippet.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)









