domingo, 4 de marzo de 2018

¿POR QUE ES TAN IMPORTANTE LEER?


En la escuela nos enseñan a leer, pero no nos enseñan a disfrutar la lectura. Leer es un hábito que se transmite a través del ejemplo y si leemos con nuestros niños, les damos una herramienta para toda su vida.

Leer no sólo se trata de obtener información o comunicarse, no es únicamente una herramienta para le escuela. La lectura nos transporta, nos enseña y nos transforma. Nos hace curiosos y amplia nuestro panorama. Influye en nuestra visión del mundo, en nuestra forma de interactuar con quienes nos rodean. Leer crea pensamientos y nos ayuda a expresarlos mejor.

Pero no solo se trata del impacto que tiene la cultura en nosotros como individuos, sino en la sociedad. Un país que no lee encontrará muchas dificultades para salir adelante. Decía José Vasconcelos que “la cultura genera progreso” y si queremos un futuro mejor para nuestros niños, uno de los pasos más importantes es inculcar el amor a la lectura.

Si queremos que nuestros niños sean lectores, es importante acercarlos desde una edad temprana a los libros, pero partiendo del disfrute, no que lo vean como una obligación. Empecemos por leer nosotros para que nuestros niños sigan el ejemplo.

viernes, 2 de marzo de 2018

MARIA ESTUARDO CRONOVISOR



Tres hachazos son los que recibió María Estuardo para ser decapitada en 1587. Se la acusó de un complot para asesinar a su prima Isabel I y tomar el trono de Inglaterra. Jesús Callejo nos lleva en su cronovisor a conocer la Inglaterra del siglo XVI, sus espías y magos.



miércoles, 28 de febrero de 2018

EL COMERCIANTE




El comerciante, texto de autor desconocido narrado por María Cristina Salas autora de cuentos infantiles y novelas para adultos con página web www.mariacristinasalas.blogspot.com


Producción y montaje musical Paco Bernabé

lunes, 26 de febrero de 2018

INAGURAN EL PRIMER CAFÉ OFICIAL PARA PERROS EN NUEVA YORK


Snoopy no escuchará la temida advertencia “No se permiten perros” en este café de East Village. Boris & Horton, inaugurada hace pocos días, es la primera cafetería verdaderamente amigable para perros de la ciudad. Aunque otros restaurantes dicen ser “dog friendly”, la Junta de Salud de la ciudad no les ha dado oficialmente la pata. Aquí, los copropietarios Logan Mikhly y su padre Coppy Holzman trabajaron directamente con los funcionarios para diseñar el espacio.
“Debido a que los cafés de gatos llegaron antes que nosotros, la Junta de Salud dijo, ‘entiendo tu concepto y esto es lo que tienes que hacer'”, dice Mikhly.

El dúo padre-hija esencialmente construyó dos espacios separados, a los cuales se puede acceder a través de un vestíbulo. Las personas con perros pueden pedir comida y bebidas en una ventana para retirar, y luego ingresar al lado de los perros, que cuenta con mesas, sillas, una tienda minorista y un colorido stand para que los propietarios y los perritos puedan hacer sus propios GIFs.

El lado solo para humanos también tiene mesas y sillas, y acceso al mostrador. El personal trabaja en un área o en otra, y no hay camareros.
“Parte del trato con el Departamento de Salud es que no haya servicio de camareros, porque dicen que si un miembro del personal deja la barra de café y se pasa al lado de los perros, estarán contaminados por los caninos y no pueden regresar”, dice Mikhly.

La separación entre las dos áreas es de vidrio, por lo que se siente como un solo espacio.

Mikhly y Holzman decidieron abrir Boris & Horton hace dos años cuando estaban en un café y no se les permitió entrar a sus mejores amigos.
“Dejamos a nuestros perros afuera y dijimos, ‘¿Por qué no hacemos algo?'”, Dice Holzman, quien también fundó y vendió el sitio de recaudación de fondos Charity Buzz. El café, que está a pocos pasos de Tompkins Square Park, lleva el nombre de sus propios cachorros: Boris, una mezcla peluda de pit bull de 7 años, y Horton, una mezcla Chihuahua-terrier de 2 años.

La buena comida es una prioridad. Las delicias perrunas tales como “Paw-reos” y magdalenas con tocino, fueron probados por Boris, que tiene un estómago sensible.
“Estábamos buscando algo con ingredientes de calidad humana de alta calidad, y que fueran suficientemente ricos”, explica Mikhly.

La comida para los humanos es igual de refinada. La cafetería tiene pasteles de Balthazar, delicias de Murray’s Cheese y quiches de Ceci-Cela. El café es de City of Saints, y también venden cerveza artesanal y vino.
Por la noche, Holzman espera que sea un lugar de encuentro para amigos e incluso para las citas de Tinder. “Los perros son un gran rompehielos. Pensé que sería un gran lugar para conocer gente. Trabajas todo el día y no puedes llevar a tu perro al trabajo. Aquí, no tienes que dejar a tu perro en casa”.

Los fines de semana organizarán eventos benéficos para que la comunidad participe e interactúe con los perros en adopción.

Y aunque es un espacio amigable, existen reglas estrictas.

Para empezar, no se permiten gatos. Los perros deben llevar correa, cada persona puede traer no más de dos cachorros .

sábado, 24 de febrero de 2018

¿POR QUE AUMENTO DE PESO CUANDO HACE FRIO?



Existe la creencia, errónea, de que en temporada de frío debemos comer más calorías, pues nos ayudará mantener nuestra temperatura corporal. Si bien, nuestro organismo parece pedirnos más comida y genera calor cuando la comemos,  lo cierto es que no es necesario ingerir más calorías, al menos no con el estilo de vida que llevamos.

Por un lado, nuestros niveles de melatonina –hormona ligada al sueño y al apetito– disminuyen, lo que podría tener un impacto en el hambre que sentimos, de acuerdo con el doctor Perry Barrett, de la Universidad de Aberdeen. Sin embargo, señala el investigador, lo curioso es que lo que más varía no es la ingesta de alimentos, sino los alimentos en sí mismos, pues nuestros antojos cambian.

Mientras que en primavera y verano sentimos mayor antojo por carbohidratos, en otoño e invierno, deseamos comer más comida dulce o rica en grasa. Es común que en esta época del año tengamos deseo de alimentos ricos en grasa. Aunque no queda claro si tiene que ver con un mayor acceso a ésta, si puede ser una cuestión emocional ligada a la forma en que el clima afecta nuestras emociones o si es vestigio de nuestra evolución; buscar alimentos que nos permitan guardar energía mientras pasa el clima frío.

Por otro lado, algunos estudios sugieren que la vitamina D, que obtenemos de la exposición al sol, tiene algún efecto en nuestro peso; por lo que al llegar el invierno y con menos tiempo para recibir nuestra dosis de luz solar, almacenamos más grasa en esta temporada. Esto de acuerdo a un estudio de la Universidad de Central Lancashire.

Nutricionistas coinciden en que el frío favorece un aumento de peso; combatir los antojos resulta más difícil, nuestro cuerpo busca almacenar más grasa para utilizar como energía posteriormente y ciertamente la disminución de la temperatura no invita a ejercitarnos; pero no nos engañemos, no es la temperatura, sino nuestros hábitos los que incitan este aumento.

Por supuesto, quizá requeriremos una mayor fuerza de voluntad que en los meses más cálidos, pero a fin de cuentas se trata de aprender a tomar decisiones más saludables respecto a lo que comemos.

Escrito por: Elena Pedrozo

jueves, 22 de febrero de 2018

EL PELIGRO DE GUARDARSE LAS EMOCIONES.



A menudo escuchamos que debemos aprender a controlar nuestras emociones, que debemos mostrarnos fuertes, ocultar nuestros sentimientos negativos y siempre mostrar nuestra mejor cara. Sin embargo, el término “controlar” puede llevar a la confusión de querer guardarlas o reprimirlas, decidimos no sentir y contener nuestras emociones. Estas se guardan hasta que llega el punto en que nada más cabe y el contenedor se revienta. Guardarse las emociones puede ser muy dañino, lo mejor sería aprender a manejarlas adecuadamente.

Esas emociones que decidimos guardar en lugar de expresar, comienzan a dañarnos lentamente, nuestro cuerpo empieza a sufrir las consecuencias de las emociones almacenadas: problemas gastrointestinales, problemas de la piel, defensas bajas, insomnio, tensión muscular, por mencionar algunos.  Nuestras emociones necesitan salir de alguna forma y se manifiestan de forma psicosomática.

Pero guardar nuestras emociones no sólo nos daña a nivel físico, sino que impacta a nivel psicológico, estamos tan enfocados en reprimir lo que sentimos que dejamos de actuar espontáneamente, nos sentimos vacíos y actuamos mecánicamente, cuando pretendemos dejar afuera las emociones negativas, también cerramos la puerta a lo positivo. No podemos pretender apagar lo que sentimos, es parte de lo que somos. Las emociones nos ayudan a actuar y salir adelante, nos señalan un camino a seguir ante las circunstancias. Las emociones, parezcan buenas o malas, deben ser expresadas de forma asertiva.

Fingimos tener el control, poco a poco vamos almacenando todo aquello que en algún momento nos hizo sentir mal. Ese armario interno se va saturando con todas esas emociones, pero llega un punto en que no cabe ninguna emoción más y todo se desparrama. Las emociones que se han añejado por años salen de forma intempestiva e incontrolable y pueden causar más daño del que habrían causado en su momento si las hubiésemos dejado fluir.

Las personas con mayor tendencia a guardarse las emociones suelen ser aquellas con autoestima baja y falta de seguridad en sí mismas. A menudo tienen miedo de lo que sus emociones pueden causar, tienen miedo de confrontar a las personas y decir lo que sienten. Han aprendido que en este mundo es mejor regirse por la lógica, han adoptado aquellas frases como “calladita te ves más bonita” o “los hombres no lloran” y creen absolutamente en ellas, tienen miedo de mostrarse débiles o vulnerables.  Suponen que negar sus emociones hará que desaparezcan, pero no es así, las emociones necesitan expresarse de una u otra forma y conviene que seamos nosotros quienes decidamos cómo.

Manejar nuestras emociones – en lugar de controlarlas – es necesario para sentirnos bien tanto física como psicológicamente. Debemos dejar fluir nuestras emociones y esto no significa darle rienda suelta a nuestra rabia o nuestra tristeza, sino aprender a responder de la mejor manera ante lo que sentimos. Desahogarnos y expresar nuestras emociones nos puede librar de una enorme carga, es cuestión de saber dejarlas fluir.

Es cierto que hay contextos en los que es necesario mantener las emociones al margen, pero esto no significa que debamos intentar suprimirlas, sino aprender a encauzarlas para resolver las cosas de la mejor forma posible.

La mejor manera de aprender a manejar nuestras emociones es conocerlas, pregúntate qué sientes y por qué te sientes así, date unos minutos para reflexionar sobre tus emociones, esto te ayudará a conocerte mejor, tener una mayor inteligencia emocional y sentirte mejor.

Escrito por: Elena Pedrozo

martes, 20 de febrero de 2018

LABERINTOS CRONOVISOR



Intentaremos no perdernos esta semana en el cronovisor. Lo vamos a dedicar al mundo de los laberintos, su simbolismo y significado, su historia y su magia. Jesús Callejo, nuestro crononauta, nos acompaña en este viaje que promete ser realmente sensacional.