
Está claro que este tipo de bichos seguirán ingeniándoselas para aparecer en cualquier sitio y alimentarse de la sangre de quien esté disponible en el momento.

El informe fue publicado recientemente en larevistaNature, donde indican que los fósiles de estas pulgas se encontraron en Mongolia, en una zona limítrofe con China.
El tamaño de estas enormes pulgas era acorde al de los seres que parasitaban, ya que llegaban a medir hasta 2 cm. Las características de los insectos encontrados son muy similares a las de las actuales pulgas, y se supone que vivían entre las plumas o cuero cabelludo de los dinosaurios, y que no eran tan hábiles saltando.
Las pulgas gigantes de los dinosaurios se habrían extinguido junto con estos increíbles animales, explica el paleontólogo André Nel, quien también sugiere que las mismas habrían evolucionado de la mosca escorpión, que se alimentaba con su trompa del néctar de las flores.