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domingo, 22 de diciembre de 2024

El origen de la Navidad quizá te sorprenda

 


¿Cuál es el origen de la Navidad? ¿Realmente nació Jesucristo un 25 de diciembre? ¿Qué influencia tuvieron festividades romanas como las Saturnales en la celebración de las Navidades? ¿Sabíais que Papá Noel (o Santa Claus) está inspirado en una persona real? ¿Y cuál es el origen de los Reyes Magos? ¿Qué dice la Biblia sobre el nacimiento de Jesús? En este vídeo documental en español os contamos las historias que dieron origen a la Navidad.

lunes, 14 de diciembre de 2020

SANTA CLAUS: ORIGEN, HISTORIA Y POR QUE LLEGA EN NAVIDAD.


 

Un hombre imprescindible en estas fechas decembrinas es Santa Claus, también conocido como San Nicolás o Papá Noel. ¿Cuál es el origen de este personaje?

Ha llegado diciembre y, con él, vienen las fiestas navideñas. Y un personaje imprescindible en estos días es el hombre de rojo: Santa Claus, también conocido en otras regiones como Papá Noel o San Nicolás. Pero, ¿cuál es la historia y el origen de este bondadoso hombre?, ¿por qué viste de rojo y blanco?, ¿cuál es la razón de que llegue en Navidad para repartir regalos a los niños de todo el mundo? Revisemos la historia y el significado de Santa, de sus renos y de toda la mitología en torno a ellos.

 Los antecedentes de Santa Claus se hallan en el folclor europeo:

En Inglaterra existía el Father Christmas, que vestía de verde y era un hombre afable que disfrutaba de la buena comida y la bebida.  En Francia se habla de Père Noël —o Papá Noel, que significa “Padre Navidad”—. En los países germánicos y nórdicos el dios Wodan encabeza la cacería de Yule, la festividad invernal equivalente a la Navidad.  Por otro lado, está San Nicolás de Bari, un obispo que vivió en los siglos III y IV de la era cristiana y era famoso por su generosidad con los necesitados. Su fama de benefactor era tal que los niños dejaban sus zapatos fuera de casa para que el obispo depositara algunas monedas ahí. Se le representa vistiendo el color rojo de los obispos y una mitra.  El último antecedente es Sinterklaas, una figura del folclor holandés en la que, se presume, está basada en San Nicolás. De hecho, se cree que el nombre de Santa Claus es una transliteración al inglés de Sinterklaas.  En algún momento del siglo XVIII, estas tradiciones se fundieron y dieron origen a Santa Claus. Su nombre aparece registrado por primera vez en una gaceta neoyorquina del año 1773.  La era moderna En 1809, el escritor estadunidense Washington Irving menciona a Santa Claus en su Historia de Nueva York. Y en 1823, el periódico Sentinel publicó el poema “A Visit from St. Nicholas”, posteriormente atribuido a Clement Clarke Moore, que terminó de popularizar a Santa.  Muchos de los atributos actuales de Santa provienen del poema de Clement Clarke Moore: el trineo jalado por ocho renos con nombres propios, la entrada por la chimenea, la sonora risa y el costal repleto de juguetes. No obstante, el poema lo describía como un duende regordete.  Fue Thomas Nast, un caricaturista estadunidense del siglo XIX, quien terminó de definir la imagen actual de Santa Claus, con una serie de ilustraciones que aparecieron en la revista Harper’s Weekly.

El Santa Claus de Coca-Cola En 1931, Coca-Cola comisionó al ilustrador Haddon Sundblom la creación de una imagen de Santa Claus para su publicidad. Sundblom se basó en el poema “A Visit from St. Nicholas” para sus ilustraciones, las cuales definieron la imagen de Santa que tenemos hoy en día.  A raíz de este hecho Sundblom, muchos creen que el traje de Santa es blanco y rojo porque éstos son los colores de Coca-Cola. Pero la verdad es que desde mucho antes tanto San Nicolás como Sinterklaas se distinguían por usar esos dos colores en su vestimenta. 

A lo largo del siglo XX, la presencia de Santa Claus fue cada vez más constante: películas, canciones, publicidad, la televisión y libros para niños lo convirtieron en el emblema navideño por excelencia y —es justo decirlo— en una poderosa herramienta mercadotécnica de la época. Rodolfo el reno Finalmente, otro personaje estrechamente relacionado con Santa Claus es Rodolfo, el reno de la nariz roja que, con su luz, iluminó la noche y salvó la Navidad.  Este tierno reno es una creación de Robert L. May y apareció en 1939 en un librito publicado por la tienda departamental Montgomery Ward, y fue inmortalizado por la famosa canción interpretada por Gene Autrey, que salió al mercado en la Navidad de 1949 y se colocó en el número uno de las listas de popularidad. 

domingo, 29 de noviembre de 2020

EL DIA QUE SANTA CLOUS LLORO – CUENTO NAVIDEÑO PARA MAYORES DE 12 AÑOS


 

P. JOSE DE JESUS AGUILAR VALDES

Cuento que ayuda a acercarse a la historia de San Nicolás de Bari, el verdadero Santa Claus

Escrito y narrado por: Padre José de Jesús Aguilar Valdés

En las voces, agradecemos la participación de:

Obispo Nicolás (Santa Claus): Rubén Cerda Erdmann.

Mesut: Salvador Romero Moreno.

Mujer: Claudia Fuentes Muñoz.

Preso: David Chávez Sabanero.

Maligno: Sergio Enríquez Morín.

Ángel: Jorge Vargas Guzmán.

Niño Dios: Melanie Enríquez Fuentes

Producción y Realización: Sergio Enríquez Morín.

México: 2019.

lunes, 18 de diciembre de 2017

NO ME GUSTA LA NAVIDAD ¿QUE HAGO?



Puedes dejar de lado el espíritu consumista de estas fechas y aprovecha para disfrutar de la compañía de tus seres queridos, sin necesidad de celebrar nada.

En esta época ya todas las tiendas están decoradas con árboles, luces y Papá Noel y tú querrías encerrarte en casa por un mes.

Todo el mundo está pensando dónde, cómo y con quién pasar las fiestas, pero tú afirmas que no te gusta la Navidad.

No te preocupes… Hay otras personas como tú en el mundo.
La Navidad y sus rituales: el trastorno de cada diciembre
Los villancicos, el belén, los árboles decorados, el turrón… Para muchos esta época es de felicidad, reunión familiar y buenos deseos. Para otros es un trastorno que, más que unir, trae como consecuencia problemas y desencuentros.

Parece ser que todos deberíamos ser felices y rebosar de espíritu navideño. De lo contrario, somos antifiestas, aburridos o negativos. Decir “a mí no me gusta la Navidad” es lo mismo que afirmar que eres de otro planeta.

La gente no te comprende, piensa que eres raro o que tienes algún problema que vienes arrastrando desde la niñez cuando te enteraste de que Papá Noel no era quien decía ser o no recibiste el regalo que querías.

No obstante, no tiene que ver con ello, sino con no sentirse identificado con la fiesta en sí o incluso estar en contra de ciertos hábitos que tiene la gente durante diciembre.

Gastar dinero que no tienen en regalos para personas que solo ven una vez al año o volverse locos con las compras para preparar una cena para familiares que no soportan… puede ser considerado hasta hipocresía o falta de realismo.

¿Celebración o consumismo?

Las comilonas, los presentes, las tensiones, las aglomeraciones, los centros comerciales repletos: todo es un caos los días previos a la Navidad.

¿Y por qué? Por una fiesta que para muchos ya no tiene que ver con lo religioso sino con el consumo desenfrenado y el aparentar en las redes sociales lo felices que son con tanta gente alrededor.

A todo esto le debemos sumar la presión adicional de ser felices que nos imponen no solo los familiares sino también las publicidades.

En los anuncios todos están sonriendo compartiendo una cena más que abundante y perfecta o repartiendo regalos carísimos que no siempre se ajustan a nuestro presupuesto.

Si no te gusta la Navidad, no te sientas mal por ello. Ser diferente muchas veces genera desencuentros o falta de entendimiento. Así como no deseas que los demás te juzguen… trata de no juzgar a los demás.
Y recuerda que muchos, incluso sin ser fanáticos de las fiestas, las siguen por tradición. ¡Tú eres un valiente al decir que estás en contra!
Consejos para “sobrevivir” a la Navidad.

Más allá de sentirte un extraño por no querer celebrar la Navidad (lo mismo que puede suceder si dices que no te gusta el verano o que no comes carne), tienes que hacerle frente a la situación y evitar que te supere.

1.  Considera la Navidad una fecha cualquiera.

Algunas personas optan por quedarse en su casa y cenar como cualquier día mirando la televisión o leyendo un libro. Pero, por supuesto, para ello debes vivir solo o aceptar que tus familiares lo celebren en otro sitio.

Incluso, si no eres el único de tu círculo íntimo al que no le gustan las fiestas, podéis aprovechar para cenar juntos como si se tratase de un encuentro cotidiano. Nada de velas, brindis ni pan dulce.

2. Sal de vacaciones

Quizás la mejor manera de huir de las fiestas es justamente no estar en casa para esas fechas. Los boletos de avión suelen ser más baratos el 24 de diciembre, por ejemplo.

Puedes ir a un país donde no se celebre la Navidad (por ejemplo, Marruecos, Turquía, Vietnam, Tailandia o Dubái).

Tal vez estar lejos de tu familia ya sea un “peso” menos para ti y aproveches para quedarte en el hotel esa noche como si se tratase de cualquier otro día.

3.-No organices

Si no te gusta la navidad puedes no participar en la planificación de las cenas o los regalos. Que otros se encarguen de ello. Tú solo asiste al lugar elegido y disfruta de la comida.

Piensa que para alguien de tu familia puede ser especial que estés presente en esa fecha.

4. Rodéate de gente positiva

Quizás no te agrada la Navidad porque cada año es igual al anterior. Ves a la misma gente, comes los mismos platillos o hablas de los mismos temas.

¿Has pensado en organizar unas fiestas diferentes con amigos? Puede ser en cualquier sitio pero sin tantas presiones familiares o tradiciones que “hay que cumplir”.

5. Busca el sentido de la Navidad

No hace falta que te pases dos días cocinando o limpiando tu casa, escuchando a tu madre hablar de que no se pone de acuerdo con tu abuela o que le falta comprar el regalo para tu primo.

No participes en nada relacionado a la celebración como condición para estar con tu mejor cara ese día.

En definitiva la celebración debería estar relacionada a la religión y no al consumismo o al aparentar que somos felices.

Puede que te sirva ese día ayudar a los enfermos en un hospital, ir a la iglesia para rezar o ayudar a los necesitados en una parroquia.
Tal vez lo que no te gusta de la Navidad es la tradición “vacía” o impuesta. Ahora bien, puedes hacer lo que quieras para pasarlo de maravillas.


martes, 22 de diciembre de 2015

10 IDEAS ORIGINALES Y POCO VISTAS PARA LA CENA DE NOCHEBUENA.


Se acerca la cena de Nochebuena y crees que te han fastidiado porque este año te ha tocado organizarla a ti. No te preocupes, y míralo como una oportunidad para impresionar a tu familia. Aunque corres el riesgo de que si sale perfecto, las próximas veces también te tocará a ti organizarlas. ¡Tú decides!


Sorpresita al empezar

Una de las cosas que más gustan en Navidad son las sorpresas nada más empezar. Sí, y puedes hacerlo con un entrante que no sea dulce. Es más, en la fotografía, puedes ver cómo lo primero que ven los invitados al sentarse a la mesa es precisamente un árbol de Navidad, que en realidad es una galleta de jengibre. En realidad, no cuesta mucho, tienes un montón de recetas en Internet, y puedes decorarlo a tu gusto.

Es más, puedes preparar tú mismo las galletas y poner el nombre de la persona que se va a invitar ahí mismo. Es algo original, y  encima queda elegante. Porque no habrá peleas sobre quién se sienta dónde y por qué. Con estos consejos vas a ser el perfecto anfitrión. Y ya te lo hemos dicho, esto puede no ser bueno. Pero como no todo saldrá perfecto la primera vez, ya sabes.


Postre muy original

Todos en tu familia saben que eres un chapuzas en casa, y más en la cocina, y por eso debes intentar que todo sea lo más sencillo posible. No intentes sorprender a tu familia con un plato fuera de tus posibilidades, porque tienes más posibilidades de estropearlo. Así que nosotros te proponemos un postre simple, vistoso y original: brownies de chocolate.

Solo tienes que hacer (o comprar), un brownie de chocolate, fresas y nata. El resto es cuestión de maña y de paciencia. Pero solo con eso, ya tienes un súper papá noel, dulce y listo para comer. Es algo muy simple, y que además triunfará porque combina muy bien en nuestro paladar: tiene chocolate, que combina muy bien con la fresa, y la nata siempre es un añadido. Quedará de lujo.

 Detalles al centro de mesa

Un centro de mesa siempre es importante, porque llama la atención. Hay gente que los compra directamente, sin tener en cuenta el resto de la decoración de tu casa. Eso es un error, porque además es gastar el dinero en algo que no es necesario. Es un detalle importante, pero no es imprescindible. Así que si no quieres gastar demasiado dinero, te proponemos esto.

Solo tienes que ver qué es lo que te ha sobrado de los adornos de Navidad. Normalmente seguro que tendrás los adornos a juego. Lo único que tienes que hacer es coger una fuente grande de cristal, y echarlos ahí. Fíjate en la fotografía: es solo un cuenco grande lleno de bolas de Navidad. Le añades un par de cosas más, como unas piñas navideñas que hayas cogido en el campo, y ya tienes esto. Perfecto.


Galletas

Si quieres impresionar a los más pequeños de la casa, lo tienes fácil, y lo único que tienes que hacer es… ¡galletas! Las galletas son fáciles de hacer, y mucho más divertidas de decorar. Si por ejemplo, la mañana de antes te piden que hagas de canguro, los reyes de la casa pueden ayudarte a esta tarea, que seguro que disfrutan más que tú.


Por supuesto, deberías tener una reserva de galletas bien hechas, por si acaso el estropicio que forman es demasiado grande. Pero los momentos juntos… eso no te los paga nadie, así que disfrútalos todo lo que puedas. Lo que ves en la foto son galletas simples de mantequillas, y luego frosting de colores. Ni siquiera tienes que poner saborizantes, sino que con el colorante te vale.

 Pizza Navideña

La pizza nunca está en el menú de Navidad, y esto es un gran error. Así que nosotros te recomendamos que la incluyas en tu propio menú, porque como entrante ligero puede quedar muy pero que muy bien. Solo tienes que comprar la masa de la pizza (está en la sección de las neveras, junto a la pasta filo), y luego lo que tú quieras añadir: verduritas, tomates, o una selección de lechugas.

La verdad es que te puede salir un producto bastante sano y que a todo el mundo guste. Eso sí, no hagas demasiada cantidad, porque igual les gusta demasiado y el resto de la cena no se la comen. Es un puntazo a tu favor que hay que aprovechar. Porque seguro que tú ya eres un experto en pizzas.


Regalos de Navidad

En Estados Unidos hay una costumbre que deberíamos adquirir nosotros: ofrecer chocolate caliente a media noche, mientras se espera a Santa Claus. Mientras, una galleta de jengibre va muy bien. Deberías aprender a hacerlas, pero si no tienes tiempo porque apenas quedan un par de días para Navidad, puedes comprarla en alguna pastelería.


Lo bueno de esto es que no necesitas ni siquiera ir a una pastelería especializada, sino que en muchas pastelerías ya las venden. E incluso en superficies comerciales. Por eso, lo que tienes que hacer es intentar hacer las compras con tiempo para que así puedas prepararlo todo, y si hay un percance tener el tiempo suficiente para arreglarlo.

 Servilleta de Navidad

El éxito está en los pequeños detalles. Es por eso que algo tan simple como una servilleta puede hacer sonreír a mucha gente. Además, si tienes el detallito de que tenga forma de árbol de Navidad, seguro que a más de uno le gustará. En Internet hay muchos tutoriales, y no te llevará más de una hora aprender a hacerlo y perfeccionarlo.

Pero no solo eso: si crees que los árboles de Navidad no son lo tuyo, hay mil formas de doblar una servilleta. Puede parecerte una tontería, pero hay muchísima gente que se dedica a esto. Así que no te preocupes si te sientes tonto, porque los pequeños detalles son los mejores.



No te olvides los regalos

En las grandes fiestas, se suele dar un detallito a los invitados cuando se van. Nosotros te recomendamos que hagas esto, sobre todo si no te llega el dinero para regalar algo en condiciones a todos los miembros de la familia. En teoría, con la cena debería bastar, pero ya sabes cómo es la familia. Entonces, si tienes tiempo, haz algo tú mismo.


Mira lo que se puede hacer con un par de caramelos: es algo impresionante, porque en realidad, lo que hay en las cajitas puede ser una tontería, y no valer mucho. Pero el esfuerzo sí, y eso ya lo valorarán. Y si el regalo es para un niño… ¿quién dice que no a un niño?

 Regalos simples

Ya te hemos dado el ejemplo de los regalos de los caramelos para los niños… ¿Y para los padres? Bueno, si son muy de té o de café, puedes optar por algo parecido a esto: un kit para hacer  su propia taza de chocolate (o té, o café), en mitad de la noche. Es muy navideño, sobre todo si añades crema de avellanas, que eso siempre le da un toque navideño.

Tienes que tener claro una cosa: que el detalle es lo que cuenta. Y no te sientas raro, porque hayas dado una cena de Navidad a tu familia, y los regalos no sean caros: siempre contarán todo el tiempo que has invertido.
Envolver regalos

Y si después de todo esto, te ha sobrado tiempo y dinero y has comprado regalos para tu familia… te damos un consejito: envuélvelo bien, así de bonito, porque hace mucha más ilusión. Puede que no sea tan impresionante lo que haya dentro, pero siempre se recibe con más ilusión un regalo cuando está envuelto de esta forma.


Así que saca celo y tijeras, y ponte a envolver. Además de regalos, el árbol de Navidad, rodeado de muchos paquetes, y con las luces alrededor, te quedará de lo más bonito y vistoso, y eso también es un añadido.

viernes, 18 de diciembre de 2015

FELIZ NAVIDAD CANCIÓN JOHN LENNON



¡ FELIZ NAVIDAD !

Feliz Navidad Yoko,
Feliz Navidad Julian

Ya es Navidad,
y ¿qué has hecho?
otro año se acaba
y uno nuevo va a empezar.
Y ya es Navidad,
espero que te diviertas,
el que está cerca y el querido,
el viejo y el joven.

(ESTRIBILLO)
Y unas muy muy Felices Navidades
y un feliz Año Nuevo,
dar esperanza es bueno,
sin ningún miedo.

Y ya es Navidad,
para los débiles y los fuertes,
para los ricos y los pobres,
es mundo está tan mal repartido.

Y unas Felices Navidades,
al negro y al blanco,
al amarillo y a los rojos,
que se paren todas las luchas.

(ESTRIBILLO)

La guerra a terminado,
si tú lo quieres
la guerra ha terminado...



martes, 23 de diciembre de 2014

¿COMO HACER UNA BOLSA DE LOS DESEOS EN NAVIDAD?

¿Quieres pedirle a Santa deseos específicos? ¡No esperes más!, pon tu imaginación a volar y crea un “bolsa de regalos” con tus aspiraciones navideñas para el año 2016. De acuerdo al Feng Shui, el rincón oeste de tu casa y el suroeste están cargados de energía de éxitos en esta Navidad. ¡Activa tus deseos colocando tu bolsa de regalos en esas áreas!.

Y si crees que es poco tiempo dejarlo solo por la Navidad, crea tu bolsa y colócala en el suroeste de tu casa durante todo el año 2016. ¡Bueno, pongámonos creativos! Te damos los tips, paso a paso:

— Lo primero que debes hacer es estar feliz, con tus amigas, familia, o esa persona que tanto amas. La buena actitud te impulsará.

— Rodéate de revistas y libros en los que puedas inspirarte para pensar en lo que quieres obtener en el 2015. Saca de ellos imágenes que vibren con tus deseos, y úsalos al momento de llenar tu bolsa de regalos. Cada detalle que coloques dentro de ella, estará cargado de una poderosa energía que ayudará a que todo se materialice.

— Escribe tu carta de deseos, intima, personal y única. ¡Visualízate en positivo, no te olvides, piensa en grande y no dejes nada por fuera.

Si es para dinero, debes ser específica al escribir tus deseos:

“Quiero ganar la cantidad de XXXXXX en el año 2016 de manera XXXX (mensual, anual, por proyecto)”.

Coloca el toque mágico que utiliza la cultura china utilizando cantidades que incluyan números que simbolizan éxito y ganancia, como los números 1, 8 y 9…

Si son viajes debes indicar de manera específica, con una imagen, los lugares a los que deseas viajar.

— Busca una media navideña, una bolsa de santa o una hermosa caja de regalos, para llenarla con tus deseos. Escoge algo con lo que sientas buena energía, pues será el “recipiente” que contendrá y atraerá todo lo que deseas de corazón.

— Coloca pequeños espejos en el fondo de tu bolsa. ¡Los espejos son especiales para reflejar y duplica tus deseos!

— Coloca dentro de tu bolsa de regalos:

Un grupo de semillas (8 tipos distintos, principalmente arvejas).
8 Monedas de diferentes países o denominaciones.
Coloca regalos dorados como símbolos de riqueza.
Para longevidad colócale 3 piñas navideñas.
Coloca fotos de los lugares a los que quieras ir en el 2015.
Coloca un ángel para bendiciones.
Coloca la figura de un caballo, o símbolos de poder y deseos.
Coloca un san Nicolás para abundancia.
Incluye cristales de colores como símbolos de opulencia.
Coloca pájaros para atraer las buenas noticias.
Un avioncito o carros, para impulsar la energía de los viajes.
Una pequeña campana, para atraer armonía a tu vida.
Un corazón para estimular la energía del amor.
Un pequeño globo terráqueo o mundo para atraer oportunidades que vengan desde el extranjero.
Coloca cascanueces para que se disipen las energías de envidias.
Coloca cascabeles para despejar los obstáculos en tus caminos.

— Si deseas agregar ese toque místico, que nos genera locura:

Un puño de tierra de tu casa, para generar mas conexión con el lugar.
Podemos colocar algún mantra u oración poderosa.
Coloca 9 rajas de canela para estimular la armonía.

— Y nuestro último pasó y el más importante, recuerda estar rodeado de pensamientos con buena energía para ti y para tus cercanos.

No dejes de hacerlo, veras que es un momento súper agradable y que te ayuda a “aterrizar” tu verdadero yo interno para el 2016.


Tomado de http://www.infomistico.com/portal/como-hacer-bolsa-deseos-navidad/

domingo, 14 de diciembre de 2014

NAVIDAD A SOLAS.

Durante estas festividades la depresión se apodera de personas solitarias que por alguna razón viven solas, por ejemplo, cabezas de familias que tuvieron que emigrar hacia otros países.

En los peores casos, el suicidio.

¿Qué hacer si es mi caso?

Medita mucho, esta práctica a veces la subestimamos, pero es una gran herramienta para encontrar el amor interno que llevamos y con la práctica diaria, podremos despertarla en nuestras vidas.

Ayuda a los demás, haz algún gesto compasivo. Únete a algún voluntariado cerca de tu localidad y verás que este trabajo llenará de amor y felicidad a tu corazón.

Si ves que durante estas fiestas alguien cercano como amigo, familiar o vecino muestra síntomas de depresión, sonríele o ten el bello gesto de darle un pequeño obsequio.

La Navidad es para repartir la Luz que llevamos sin importar a quien y sin esperar algo a cambio.

Que esta Navidad sea la mejor en tu vida.


Luz y bendiciones, Santiago Guerrero.

martes, 2 de diciembre de 2014

LO QUE ES Y NO ES LA NAVIDAD.

La navidad  no son días de gastos y compras excesivas imposibles para nuestras posibilidades

La navidad es la conmemoración  del más sublime   mensaje de amor que nos recuerda la conciencia que hemos de activar de amor al prójimo, a Dios, de  hermandad, solidaridad y humildad.

La navidad no son días de felicitaciones con frases de mero cumplimiento que no vienen del corazón, no son días de competencia en regalos  a ver quien queda mejor.

Navidad es entender  a la humanidad como una gran familia

Que experimenta la fraternidad, la solidaridad y el amor universal que son los verdaderos regalos que debemos aportar a los demás.

Navidad no son días de tranquilizar la conciencia con la donación para los pobres de los juguetes y todas las cosas que sobran…

Navidad  es dar sin esperar y sin condicionar  y es también recibir la maravillosa energía cristica que se hace presente en la época de navidad en nuestro planeta, como una energía de redención que nos permite retomar el camino del amor universal a toda criatura…

Navidad no son días  de esclavitud a la propaganda comercial.

Navidad es dar ejemplo de  amor y hermandad, misericordia, compasión, fe, humanitarismo como el mejor comercial de la vida que solo enseña con su ejemplo en su propia imagen…

Navidad no es decorar árboles falsos con luces falsas con estrellas falsas que proclaman una paz falsa.

Navidad n o es un árbol es la  semilla que se debe cultivar todo el año y que nos permita cambiar  y encontrar la paz dentro nuestro para luego exteriorizarla y compartirla con los demás.

Navidad no son días se sentimentalismos  tristes  y derrotistas.

Navidad es la alegría de saber  compartir una palabra amable, un gesto de solidaridad, un abrazo de hermandad como expresión de amor y amistad entre todos los hijos de un mismo padre.,

Navidad son los días de luces y alegría interior.

Nacimiento de Jesús días de paz con la convivencia más íntima.

Son días para reflexionar de cuanto debemos cambiar de cuanto debemos amar  a nuestros semejantes porque ese es nuestro  desarrollo y entendimiento

De una verdad que está dentro.

Navidad tiempo propicio para   abrir el corazón


Texto Flor Miriam

miércoles, 19 de noviembre de 2014

UN NUEVO MODO DE VER LA NAVIDAD. POR GENOVEVA.

Esta Navidad es una Navidad completamente nueva, una que nunca antes has vivido. Te ofrece ilimitadas oportunidades para dar, amar y ser la más elevada expresión de la belleza y bondad espirituales.

Pretende, por un momento solamente, que nunca ha habido otra Navidad, y verás cómo cambia tu perspectiva. ¡Probablemente comprenderás que todo acerca de esta Navidad es nuevo! Eso es lo que debes intentar hacer este año.

“El huésped navideño”
Toma tiempo en este día de Navidad para apartarte un rato y preparar con las manos de la oración la casa que es tu corazón.
Echa afuera los empolvados temores, quita las telarañas de tu preocupación hasta que en la casa que es tu corazón esté la Navidad dondequiera.
Ilumina toda ventana con amor, y deja que este amor brille, para que los que caminan afuera compartan esta luz bendita; entonces de gozo las habitaciones resplandecerán.

El hogar con paz se bendecirá, y el Cristo mismo entrará para ser tu huésped navideño.
Al pensar en la casa que es tu corazón, te llenas de una sensación de gozo, cordialidad y paz. Por su puesto que el énfasis está en la realidad del reino interior del pensamiento y el sentimiento, ¡Y qué mejor manera de describirlo que como la casa que es tu corazón!
Uno de nuestros mayores gozos en la vida es honrar los momentos tranquilos en los cuales nos maravillamos al contemplar la presencia y el amor del Cristo morador. El irnos a una habitación callada y cerrar la puerta para dejar fuera el mundo externo, aunque sea por unos momentos cada día, trae tal sensación de paz y seguridad en el amor, que posiblemente no encontremos las palabras para explicarlo.
Jesús habló de esa experiencia cuando dijo:
“Cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público” (Mt. 6:6)
¡Mira tu vida de nuevo! ¡Mira las Navidades de nuevo! Deja que el cristo entre y sea tu especial huésped navideño.
Esta es una experiencia individual que tal vez sea mejor no explicar ni discutir.
Es una cita con la vida misma que revela la verdad sobre las Navidades.
Toma tiempo para experimentar la Navidad.
Deja que el cristo viviente sea tu huésped navideño.
Esta es una Navidad que nunca antes ha existido…
Tiene sus propias profundidades y gozos.

¡MIRA DE NUEVO! ¡ES NAVIDAD!

lunes, 18 de agosto de 2014

¿CUÁL ES EL ORIGEN DEL ARBOL DE NAVIDAD?

Por: Ramón Talavera Franco

 LA LEYENDA

El primer árbol de navidad fue decorado con sangre. O al menos esa es una de las leyendas que se tejen en torno a este árbol que todas las navidades es colocado en la mayoría de los hogares de América y Europa. Esta leyenda  menciona que en la Alemania precristiana se realizaban dos ritos: el primero al Dios Odín (“padre de todos” según la mitología escandinava). Su rito   consistía  en que un grupo de guerreros se reunía en torno al roble sagrado de Odín y a manera de tributo, ofrendaban las vidas de los prisioneros de guerra.

 El segundo rito estaba dedicado al Dios Thor, (hijo de Odín. Considerado como el más fuerte de todos los Dioses nórdicos). En su nombre realizaban una ceremonia con pencas de palma de doce hojas, cada una de las cuales representaba un mes del año. Al finalizar la ceremonia, encendían la punta de cada hoja y apilaban las palmas en forma de pirámide formando una hoguera en su honor.
Pero estos ritos sufrieron un cambio importante a partir del siglo VII, con la llegada a Alemania de un monje que fue conocido como: San Bonifacio. Al darse cuenta de los sacrificios humanos que practicaban los nativos en el roble dedicado a Odín, San Bonifacio decidió usar un abeto para evangelizarlos a través de él. Aprovechando su forma triangular, logró transmitirles el concepto de la santísima trinidad  (Dios padre, hijo y espíritu santo). También, poco a poco consiguió que los nativos se convirtieran a la religión cristiana y que empezaran a venerar este abeto como el árbol de Dios, así como antes veneraron el roble como el Dios Odín.

 Según estas leyendas, estos fueron los primeros pasos para el nacimiento del “Árbol de navidad” que conocemos hoy en día, ya que es la primera vez que se usa como un icono relacionado con la cristiandad. Pero, ¿cómo se transformó éste árbol en lo que es ahora?

PRIMEROS ÁRBOLES DE NAVIDAD

En lo que se refiere a su ornamentación, se afirma que fue Martín Lutero (1483-1546) quien “inventó” el árbol de navidad. Según la leyenda, una noche en la que Lutero regresaba a casa, observó que la luz de las estrellas centelleaba en las ramas de los árboles cubiertos de nieve. Esto le hizo recordar la estrella de Belem que guió a los pastores la noche en que nació Jesús e inspirado por esta imagen taló un árbol, lo llevó a su casa y lo decoró con velas, nueces y manzanas tratando de explicar así los dones que los hombres recibieron con el nacimiento de Jesucristo.
Al correr de los años, esta idea se esparció por algunas provincias de Alemania y para el siglo XVI, la gente ya empezaba a tener la costumbre de colocar un abeto en sus hogares.
Pero como estos abetos necesitaban de decoración, se comenzaron  a inventar adornos, naciendo así los  mercados de objetos de navidad en algunos pueblos de Alemania. En estos mercados, la gente compraba regalos, comida, pan de jengibre y adornos de velas para colocarlos al pie de sus árboles. Y las familias comenzaron a tener la costumbre de reunirse en torno al árbol de navidad, como empezó a llamarse. Fue entonces cuando el 24 de Diciembre, fecha del natalicio de Jesucristo, se empezó otra tradición: llevar a los niños de paseo o de día de campo, para que los adultos pudieran colocar y decorar con dulces y juguetes el árbol. Así a su regreso, los niños eran sorprendidos con el árbol y sus regalos, dando inicio la celebración de la fiesta de navidad.
 En Inglaterra el árbol de navidad llegó hacia 1846 gracias al matrimonio del Príncipe Alberto (alemán de nacimiento) con la Reina Victoria. Debido a que el árbol de navidad ya era una costumbre arraigada en Alemania, el Príncipe Alberto decidió pasar sus navidades como lo hacía en su país. Por ello, pidió que se colocara un inmenso árbol de navidad en el castillo de Windsor y fue tal su aceptación que pronto se propagó a la clase media y luego a las clases trabajadoras.
En esa época inició otra costumbre: que las mujeres realizaran las decoraciones navideñas en sus casas, siendo algunas de ellas: ángeles, pequeñas bolsas que contenían regalos secretos, canastas con almendras azucaradas y velas.
 Después de la muerte de la Reina Victoria, el pueblo se puso de luto y se dejaron de poner los árboles en las casas por un tiempo, pero prontamente se recuperó esta tradición e Inglaterra volvió a iluminar sus hogares con los árboles de navidad.

 ÁRBOLES DE NAVIDAD EN LOS SIGLOS XIX Y XX

Debido a la cada vez mayor tala de árboles, se empezaron a inventar los árboles de navidad artificiales. Comenzaron a ser importados de Alemania a América alrededor de 1880 a través de tiendas como FW Woolworth. Fueron seguidos por patentes de luz eléctrica y ganchos de metal para colgar las decoraciones.
 Estos primeros árboles eran pequeños, pero a finales del siglo 19, comenzaron a  fabricarse árboles cada vez más grandes. Esto marcó un hito en la sociedad, convirtiéndose en un símbolo de estatus: mientras más grande era el árbol, más opulenta era la familia. Y con respecto a los adornos ¡ni se diga! Fue la época en la que se sobrecargaban los árboles con todo tipo de decoraciones.
En ese entonces el mercado de árboles y adornos de navidad empezaba a expandirse por toda América y Europa, pero durante la primera guerra mundial, los árboles de navidad tuvieron que ser guardados en sus cajas en espera de la ansiada paz. En Inglaterra, por ejemplo, algunas familias optaron por decorar pequeños árboles y colocarlos en sus refugios, como una manera de aligerar su espera, pero al finalizar la guerra, inmensos árboles de navidad decoraron las plazas públicas y los hogares.
A mediados de los años 60’s, las ideas modernistas acapararon el mercado de los árboles de navidad y empezaron a crearse los árboles de aluminio plateado, pero hacia los años 70’s se recobró el gusto por los árboles naturales.
Ahora, en pleno año 2000, los materiales, tamaños y formas de los árboles de navidad son muy variados. Los fabricantes compiten por hacer adornos cada vez más llamativos y las tiendas llenan sus anaqueles con esferas, muñecos, ángeles, Santa Claus que ríen y bailan; luces de colores con o sin música y toda una industria que crece día a día en torno a la navidad.

 LOS ÁRBOLES Y SUS SIGNIFICADOS

 En muchas religiones, sobre todo las orientales, el árbol es un signo de encuentro con lo sagrado, del encuentro del hombre con la divinidad y de la divinidad con el hombre. En Mesoamérica, el árbol guarda un significado místico; inclusive consideraban el ahuehuete como árbol sagrado. Las tribus nórdicas europeas y americanas tenían árboles sagrados alrededor de los cuales se reunían para ritualmente entrar en comunión con Dios.
 Por ello, el árbol de navidad  también tiene varios significados religiosos. Ha sido utilizado como símbolo de la unión del cielo y la tierra, nos recuerda la redención y se asocia con el árbol de la vida, que lucía en medio del jardín del edén. Las esferas simbolizan los frutos del Árbol vivo que es Jesús y sus decoraciones nos recuerdan las gracias que el hombre tenía cuando vivía en el paraíso en completa amistad. Las luces que se encienden y se apagan representan la luz de Cristo, el estado paradisíaco que del amor de Cristo.Y la estrella que se coloca en la punta del árbol, representa la estrella de Belem que anuncia la redención de la humanidad.

 ¿Lo sabía usted?