martes, 21 de diciembre de 2010

EL PRESENTE DE NAVIDAD



Alfredo estaba muy contento en Navidad, pues era una fecha muy importante. Era el día del cumpleaños del Niño Jesús, y es lógico, el día en que Santa Claus todos los años venía a visitarlo.


Con sus cinco añitos, esperaba ansiosamente el caer de la noche para volver a dormir, y miraba su grande media que estaba frente a la puerta, pues no tenía árbol de Navidad.

Se durmió muy tarde, por ver si conseguía alcanzar a ver a Santa Claus, pero como el sueño era mayor que su fuerza y voluntad, se durmió profundamente.

En la mañana de Navidad, observó que su media ya no estaba, y que no había regalos en ningún lugar de su casa.

Su padre estaba desempleado. Con los ojos llenos de lágrimas, observaba atentamente a su hijo, y esperaba juntar ánimo para decirle que su sueño no existía.

Con mucho dolor en el corazón lo llama:

- Alfredo, hijo mío, ven...

Pero antes de que el padre pueda hablar...

- ¿Papá?

- ¿Que sucede hijo?

- ¿Santa Claus se olvidó de mí ...

Al decir eso, Alfredo abraza a su padre y los dos se ponen a llorar, cuando Alfredo dice:

- ¿También se olvidó de ti, papá?

- No hijo mío. El mejor regalo que yo podría tener en toda la vida está en mis brazos, y despreocúpate pues yo se que Santa Claus no se olvidó de ti.

- Pero, todos los otros chicos vecinos están jugando con sus regalos... ¿Se salteó nuestra casa?

-No, no la salteó... tu regalo te está abrazando ahora, y te va a llevar para uno de los mejores paseos de tu vida!

Y así fue. Salieron hasta un parque y Alfredo jugó con su padre durante todo el día, volviendo recién al caer la noche.

Llegado a su casa muy somnoliento, Alfredo fue a su cuarto, y "escribió" a Santa Claus:

"Querido Santa Claus: Yo sé que es muy temprano para escribir pidiendo cosas, pero quiero agradecer el regalo que usted me dio.

"Deseo que todos las Navidades sean como esta: haga que mi papá se olvide de sus problemas, y que se pueda distraer conmigo, pasando una tarde maravillosa como la de hoy.

Gracias por vivir, por mi vida, porque descubrí que no es por los juguetes que somos felices, sino por el verdadero sentimiento que está dentro de nosotros, que el Señor despierta en la Navidad.

Te agradece por todo...

Alfredo."

Y se fue a dormir...

Entrando en el cuarto para dar las buenas noches a su hijo, el padre de Alfredo vio la cartita, y a partir de ese día, no dejó que sus problemas afectasen esa su la felicidad, y comenzó a hacer que todos los días, para ambos, fuesen una Navidad.

martes, 14 de diciembre de 2010

MARÍA ANGULA


EL PAQUETE



EL RELOJERO



EL OPTIMISMO


Salta todas las barreras y fortalece la seguridad en ti mismo

· Los optimistas visualizan lo mejor de todas las cosas.

· Aprende a ser optimista, agradeciendo a Dios por todo lo que te da.

· La vida no te va a dar más de lo que tu le des.

· Hay quienes creen en sólo lo que ven.

· Seamos positivos con nosotros mismos y los demás.

· Si en tu vida tienes un tropiezos, tienes que levantarte tú mismo.

Vence el temor que te lleva a imaginar todo lo negativo

· Convierte tus problemas en oportunidades.

· Lo que cultivemos en tiempos de tranquilidad.

· Querer es poder.

· Siente a Dios dentro de ti mismo.

· Comparte con alegría.

· Vive el presente y haz lo mejor de él.

Rodéate de personas entusiastas y optimistas para que puedas triunfar

· Debes pensar siempre que todo lo que quieres hacer, lo vas a lograr.

· Si eres optimista tiendes mucha más fuerza porque siempre estás pensando que puedes lograr salir adelante y así podrás ayudar a los demás para que cambien de actitud.

· Vive el hoy como si fuese el último día de tu vida.

· Dedica cinco minutos de tu vida para visualizar tus sueños, así lograrás cosas que jamás imaginarías alcanzar.

Cultiva diariamente la fortaleza de tu espíritu dando lo mejor de ti mismo a los demás

· Cambia de actitud, fortalece tu fe, tu espíritu, dedicación.

· Comparte con alegría, perdona sin rencor, vive intensamente con amor y agradecimiento a Dios por tener todo lo que tienes.

· Detrás de todo mal aparente, siempre hay un bien conocido.

· Cuando tengas un problema, considéralo que es un peldaño para que puedas seguir escalando y triunfar.

· Tienes que cultivar la fortaleza de tu espíritu por medio de tus acciones y el servicio hacia los demás.

· Visualiza tus fracasos como experiencias de las que debes aprender.

· El que Quiere Puede.

· Todo lo que quieres ser lo vas a lograr.

· Todos tus pensamientos irradian energías.

· Nuestras experiencias no son más que efectos de nuestros pensamientos.

· Puedes llegar a la cima.

· Atrévete a penetrar en tu conciencia para que te veas de una forma diferente.

· Tiene mente y voluntad propia.

· Elimina los malos pensamientos en el mismo instante en que te lleguen.

· Con la fuerza interior y la fe restablecida, levántate en busca de nuevos horizontes.

· Logra tranquilidad en tu hogar, tu familia y tu trabajo.