viernes, 15 de marzo de 2013

JAPONESES SE ACOSTUMBRAN A VIVIR EN ARMARIOS

¿Pagarían 600 dólares al mes para tener un hogar dentro de una placard?

No es ningún secreto que Tokio es una de las ciudades más pobladas del mundo y por esa razón también es conocida por tener los apartamentos más pequeños del planeta. Tanto es así que esta semana se dieron a conocer varios informes en los que demuestran que hay gente que está pagando grandes cantidades de dinero para vivir en ambientes del tamaño de un ataúd.


Así es cómo hay personas dispuestas a pagar tanto como 600 dólares al mes para vivir en armarios y roperos. Por supuesto, gran parte de esta gente son jóvenes que pasan la mayor parte de su tiempo en el trabajo y al aire libre, utilizando estos alojamientos minúsculos sólo para dormir.


Aparte de la evidente falta de espacio, estos hogares llamados geki-sema se apilan unos encima de otros y algunos ni siquiera tienen ventanas. Sin embargo tienen lugar suficiente para una diminuta TV, un cómodo colchón y espacio para apilar un poco de ropa limpia. Además tienen calefacción y electricidad para conectar los celulares y/o computadoras. Claro que el baño es compartido con otros inquilinos, nada diferente a cualquier hostel de cualquier lugar del mundo.



Muchos inquilinos dijeron que optan por este tipo de alojamiento principalmente porque no tienen suficiente dinero para alquilar algo más grande y confortable. En segundo lugar, la razón más frecuente es que estas casas se ubican en edificios céntricos, cercanos a sus trabajos y a los centros de entretenimientos y compras. Y la cercanía a estos lugares es un bien muy preciado, ya que el transporte en la capital japonesa no es barato y constituye un importante presupuesto, además de la cantidad de tiempo se pierde en viajes en subte y tren.

miércoles, 13 de marzo de 2013

COMO HACER UNA CAMA PARA TU MASCOTA UTILIZANDO UNA SUDADERA VIEJA

La idea surgió de la ONG americana Paws With a Cause (una organización que utiliza los perros para auxiliar deficientes físicos y ancianos), que incentivaba la transformación de sudaderas viejas en camitas para las mascotas abandonadas y sin hogar.


La idea es tan buena que puede ser utilizada para hacer una nueva camita para tu mascota también. Aprenderás a hacer lindas camitas para regalar a las mascotas de amigos o familiares, además de poder colaborar con las ONGs de tu barrio; hay muchas formas de ayuda más allá del dinero.

Para hacer la camita, necesitarás una sudadera usada, manta acrílica, relleno de almohada de 45×45 centímetros, hilo usado para hacer tricó, hilo común, aguja gruesa, alfileres, un retazo de 19×29 centímetros.

Vuelva la sudadera del lado avieso, junta las bordas de la gola y cose con línea de tricó y una aguja gruesa. Desvira la prenda. Puedes agilizar el proceso cociendo con máquina de coser, si la tienes.

Estira la sudadera y marca con alfileres una línea recta entre una axila y otra. Siguiendo esta línea recta, debes coser la parte frontal y trasera de la sudadera, creando una línea en el centro. Retira los alfileres.

Coloca las mangas de la sudadera junto al cuerpo de la prenda y cose de arriba hacia abajo, desde la axila hasta el puño. Por la apertura de los puños, insiera manta acrílica, espuma picada o incluso sobras de tejido. Deja esta parte bien blandito, ya que será la borda de la cama.

Rellena la barriga de la sudadera con el relleno de almohada y cose la barra de la sudadera cerrando la apertura. Una los puños y cose de forma reforzada, formando el contorno de la cama.

Con un pequeño retazo, haga un acabamiento en los puños cosidos. Ya esta, es solo llamar tu mascota para disfrutar de la nueva cama.

lunes, 11 de marzo de 2013


Ya hemos escuchado que la sonrisa es el mejor remedio para cualquier situación inquietante. Con sonreir a alguien, le mejoramos el día. Expandamos esta pequeña, pero significativa acción a todo el mundo. ¡Sonriamos hoy y siempre!




domingo, 10 de marzo de 2013

TRANSFORMAN PRISIÓN EN HOTEL DE LUJO

Nadía hubiera intendado escaparse de esta cárcel...


Después de servir durante 150 años como una de las más temidas cárceles de Holanda, La previsión Het Arresthuis, en Roermond, ha sido convertida en un hotel de lujo de que sin duda nadie quisiera escapar.

Het Arresthuis abrió sus puertas en 1862 como una prisión. Sin embargo las cosas han cambiado mucho desde entonces. La cárcel cerró definitivamente en 2007 y ahora que la instalación se ha transformado en un lujoso hotel, los huéspedes pagan mucho dinero para pasar al menos una noche en una de las celdas de detención. Pero claro que "celda" no es una palabra adecuada para describir a las increíbles habitaciones del hotel, equipadas con grandes pantallas de LED, WiFi gratis, cómodas y mullidas camas y hasta una máquina de café.
El albergue cuenta con 40 habitaciones, de las cuales 12 son de lujo extremo y las restantes se asemejan a un hotel de 5 estrellas. Además, entre los espacios comunes que los prisioneros... perdón, los huéspedes, pueden utilizar, hay un sauna, un gimnasio equipado con máquinas de última tecnolgía, un hermoso y cuidado jardín y, por supuesto, un amplio lobby con todas las comodidades.

La comida es otro punto importante del hotel. En Het personal Arresthuis los clientes pueden optar por una cena especial ambientada como un almuerzo típico de prisión. Los huéspedes son invitados a que se vistan como presos con ropa de cárcel, pero el menú es mucho más delicioso y completo que lo que los reos acostumbraban a comer.

Sin dudas, es una experiencia que vale la pena probar. Al menos para cuando se termine poder decir que nos hemos dormido en una cárcel y logrado escapar de ella.

sábado, 9 de marzo de 2013

LAS LAVANDERAS CASTIGADAS

En un a pequeña aldea de la montaña alemana se celebraban con gran brillantez las fiestas de Pentecostés. Todos los vecinos engalanaban la noche de víspera sus balcones con colgaduras y guirnaldas de flores y al amanecer de aquel día aparecía la aldea radiante de luz, de animación y de colorido.


Habitaba en el pueblo un pobre anciano con dos hijas mozas, muy bellas, pero que vivían tan estrechamente que no tenían siquiera una tela con que adornar la sola ventana de su humilde choza. Las muchachas estaban apenadas de que fuera su casa la única del pueblo que no se sumase a la fiesta religiosa, y, entristecidas, se acostaron, pensando, en el despertar del día siguiente. Ya en la cama, las dos hermanas idearon que podían lavar aquella noche la única sábana que tenían y adornar con ella su ventana, cubriéndola de flores. Calladitas, se levantaron, para no hacer ruido, para que el padre no se enterara de que se iban.

Tenían que atravesar un espeso monte para llegar al río, y las dos hermanas iban muy cogidas del brazo, con gran miedo, sobresaltándolas todas las sombras que veían. La noche estaba envuelta en tinieblas, un viento huracanado movía los árboles, y hacía crujir las ramas, que se inclinaban amenazadoras ante las dos temblorosas muchachas.

Las jóvenes, con el miedo, se perdieron y tardaron en encontrar el río. Por fin vieron relucir el agua y se arrodillaron a la orilla para lavar con gran prisa entre las dos.

Una de ellas dijo:

-¿qué hora será? Porque desde las doce de la noche es fiesta y es pecado trabajar.

Su hermana la tranquilizó diciendo que faltaba mucho para la medianoche, y afanosas continuaron su tarea, para acabar pronto, antes de que su padre despertara y viera que habían salido.

Tan preocupadas estaban lavando que no se dieron cuenta de que en el lejano reloj de la iglesia daban las doce, ni que el cielo se encapotaba y amenazaba una tormenta. De repente, hinchándose la corriente del río con sordo ruido y revolviéndose el agua en torbellinos de espuma, se desbordó arrastrando a las infelices muchachas, que envueltas en la sábana fueron llevadas por el agua.

El día siguiente amaneció despejado y luminoso. La aldea hervía de animación y bullicio, con la nota alegre de sus floridos balcones.

El viejo despertó con la algazara y bullicio callejeros y las músicas y canciones populares que resonaban en la aldea. Buscó a sus hijas por la casa, y al no verlas, pensando que habían ido por flores y plantas para enramar la ventana, salió en su busca. Al llegar al bosque, preguntó a un arriero si había visto a dos jóvenes rubias y muy bellas. Pero el arriero a nadie había encontrado.

Siguió andando, y preguntó a unos labriegos si habían visto a dos jóvenes muy hermosas, pero ellos con nadie se habían cruzado en el camino. Más allá vio a un pobre viejo y, acercándose a él, le hizo la misma pregunta. El viejo respondió que las había visto la noche anterior, cuando, con un lío de ropa en la mano, se dirigían hacia el río. Sintió el padre un golpe en el corazón ante la noticia, pues habían pasado muchas horas.

Con ansiedad se dirigió al arroyo y encontró a un pastor con su rebaño, que pacía en las praderas de la orilla, y le preguntó si había visto por allí a sus hijas. El pastor le contó que había visto que el río desbordado arrastraba con su impetuosa corriente los cadáveres de dos muchachas rubias envueltas en un sudario blanco.

El anciano padre, loco de dolor, corrió gritando por la orilla del río, y preguntando por sus hijas a todos los que veía. Todos le contestaban: ¡más abajo!

Continuó corriendo siempre y llamándolas con tristes alaridos, que todavía se escuchan por las noches en las márgenes del río, sin que hasta el presente haya logrado el pobre anciano dar con el paradero de sus hijas.

Dice la gente del país que en los aniversarios del trágico suceso se oye desde la orilla del río el golpear de la ropa de unas invisibles lavanderas nocturnas. Muchos han pretendido sorprenderlas, y al ir acogerlas, el ruido se oye en la orilla opuesta.

miércoles, 6 de marzo de 2013

SE REALIZÓ UNA NUEVA EDICIÓN DEL POPULAR CONCURSO DE BESOS DE PERROS

¿A quién no le gusta recibir lengüetazos en la cara?


Dicen que la boca de los perros es más limpia que la de los humanos. Sin embargo no es razón suficiente para pasar todo el día besuqueando y recibiendo lengüetazos de nuestras mascotas... ¿o sí?

La semana pasada se realizó en Portland, Estados Unidos, el 9no concurso anual de besos de perros de San Valentín. Las reglas de tan extraña competición son simples: los dueños deben dejar que sus mascotas los besen y pasen la lengua por toda la cara, labios incluidos, por la mayor cantidad de tiempo posible. Quienes se den "el beso" más largo, ganan un certificado por 75 dólares para gastar en la tienda de mascotas Planet Dog.

En esta edición, los ganadores fueron Beau, un Yorkie de 12 años de edad y su propietaria, Linda Walton. Su beso duró exactamente 45,8 segundos. El segundo lugar fue para Sunny, un terrier y su dueño Casey Mountain, con un beso de 16,8 segundos, mientras que Django y su propietario Erik Boucher llegaron en tercer lugar con 11,7 segundos.

Muchos de los concursantes declaran año a año que no participan por el premio sino por el placer de ser besados por sus mejores amigos. "No me interesa el dinero. Yo sólo quiero demostrar el cariño que mi perrito tiene para dar", declaró una de las participantes.

Aunque la mayoría de los médicos coinciden en que no hay peligro en dejarse besar por un perro, siempre es bueno recordar que la boca de un animal puede albergar una gran cantidad de bacterias, y si la boca de la mascota no es higienizada regularmente, es mejor no acercarse demasiado a ella.

lunes, 4 de marzo de 2013

HAY DOS COSAS QUE SON LAS MAS DIFÍCILES DE LOGRAR...


Hay dos cosas que son las más difíciles de lograr que la gente haga: Pensar y hacer todo en orden de importancia, recuerda que esto hace la diferencia.


Aléjate de la gente que trata de empequeñecer tus ambiciones. La gente pequeña siempre hace eso, pero la gente realmente grande, te hace sentir que tú también puedes ser grande.

La acción más pequeña es mejor que la intención más grande.

Nadie puede hacer que te sientas inferior si tú no se lo permites.

Si deseas tener éxito, debes aprender a relacionarte y a establecer una comunicación verdadera con los demás.

Las actitudes llenas de amargura y resentimiento, dañan nuestra existencia.

La TOLERANCIA es la mejor religión.

Si no quieres sentirte solo, debes construir PUENTES, en lugar de muros.

La FELICIDAD es INTERIOR, no exterior, por lo tanto no depende de lo que tenemos, sino de lo que somos.

El brillo de cada día, no depende del sol, sino de la sonrisa que sale de tu corazón.