jueves, 8 de diciembre de 2011

LAS TRES PIEDRAS PRECIOSAS

Cuentan los cuentos que, el primer árabe que se aventuró a cruzar el desierto, se encontró junto a una cueva con un anciano de aspecto venerable quien le preguntó:


- Joven, ¿A dónde vas?

- Quiero cruzar el desierto, hombre de Dios...

El anciano quedó pensativo un momento, y luego añadió:

- Deseas algo difícil. Para cruzar el desierto te harán falta tres cosas: Toma estas ...piedras. Este topacio es la fe, amarillo como las arenas del desierto; esta esmeralda es la esperanza, verde como las hojas de las palmeras; y este rubí, es la caridad, rojo como el sol de poniente. Anda siempre hacia el sur y encontrarás el Oasis de Náscara, donde vivirás feliz. Pero no lo olvides: "Por nada pierdas ninguna de las piedras, de lo contrario, no llegarás a tu destino."

El joven se puso en camino, y recorrió primero ágilmente y conforme fue pasando el tiempo más penosamente kilómetro tras kilómetro a través de las dunas amarillentas del desierto, montado sobre su camello. Un día le asaltó una duda:

- ¿No me habrá engañado el anciano? ¿Y si no existiera el Oasis que me prometió, y el desierto no tuviera realmente fin?

Ya iba a volverse, cuando notó que "algo" se le había caído sobre la arena... Era el topacio. El joven se bajó para cogerlo y pensó:

- No, no. Tengo que confiar en la promesa del anciano. Seguiré mi Camino.

Pasaron muchos días. El sol, el viento, el frío de la noche, y la falta de víveres le iban agotando. Sus fuerzas desfallecían y ni una palmera ni una fuente se veían por el horizonte sin fin... Ya iba a dejarse caer del camello para aguardar la muerte bajo su sombra, cuando notó que se le caía algo al suelo... Era la esmeralda. El joven se bajo a recogerla y se dijo:

- Tengo que ser fuerte... tal vez, un poco más allá, estará el Oasis. Si no sigo, moriré sin remedio. Mientras tenga un soplo de vida continuaré mi viaje.

Siguió el joven su camino, cuando encontró un pequeño charco de agua junto a una palmera. Ya iba a lanzarse sobre aquel diminuto "oasis" cuando vio los ojos de su camello suplicantes y tiernos, como los de un hombre pordiosero, solicitando el agua. Pensó, entonces, que debería tener piedad de su animal desfallecido... él aún podía resistir un poco más, y el camello lo había llevado hasta allí... entonces, dejó que la bestia bebiera aquellos pocos sorbos. ¡Cuál no sería su asombro cuando el camello cayó muerto a sus pies! El agua estaba corrompida, y su animal se envenenó...

En el suelo, notó el joven que brillaba el rubí, que se le había caído, y lo recogió, dando gracias al Cielo por haber recompensado su generosidad, y evitado su muerte. Sintió ánimos renovados, y después de un corto trayecto, alzó la mirada y vio a lo lejos unas palmeras: ¡Era el oasis de Náscara! Al llegar, encontró junto a una limpia fuente, a un anciano que le sonrió alegremente y le dijo:

-Has llegado a tu destino puesto que has conservado las tres piedras preciosas: La fe, la esperanza y la caridad. ¡Ay de ti si hubieras perdido alguna!, ¡hubieras perecido sin remedio!

El anciano, después de ofrecerle agua fresca y dátiles, se despidió de aquel joven diciéndole:

- Guarda siempre, a lo largo de tu vida, muy cerca de tu corazón, el topacio, la esmeralda y el rubí. Sólo así llegarás a cualquiera que sean tus metas... ¡Nunca las pierdas!

Autor desconocido

miércoles, 7 de diciembre de 2011

RESTAURANTE MULTA A CLIENTES QUE NO TERMINAN LA COMIDA

Un restaurante de comida árabe ha decidido comenzar a cobrarles un costo extra a sus clientes que no terminen toda la comida que hayan ordenado.


Cansados de tener que tirar sobras y desperdiciar alimentos, los dueños de Marmar, un restaurante de la ciudad de Dammam, pusieron en práctica esta nueva política para "educar" a sus clientes y desalentarlos a la hora de pedir comida sólo para probarla y dejarla.

Según los propietarios, mucha gente ordena grandes cantidades y platos abundantes para impresionar a los demás y agrega que la medida, en lugar de resultar impopular, será bienvenida por los clientes.

La decisión se tomó luego de reportes de hambruna en Somalia, donde la gente literalmente muere de hambre. Así, las multas aplicadas por el restaurante serán donadas a la nación africana para luchar contra la hambruna y la desnutrición.

RECIBEN E-MAILS DE SU MADRE MUERTA



Los correos electrónicos llegan desde la cuenta de la mujer, sin vida desde hace dos meses.


Una familia de Virginia, Estados Unidos, vive un suplicio desde hace varias semanas. Decenas de e-mails enviados desde la cuenta de su madre muerta llegan casi todos los días a las casillas de correos de los Woods.

Cassie Woods, una de las tres hermanas que vive acosada por el recuerdo de su madre, muerta por un caso de esclerodermia intratable (una enfermedad en la piel), no puede evitar llorar cada vez que ve el nombre de su mamá en un e-mail. "Ella era mi mejor amiga, y no es justo lo que nos están haciendo", sostiene la joven, y acusa a un hacker de haberse apropiado de la cuenta para enviarles spam (correo basura) con publicidades de pastillas para mejorar la performance sexual, por ejemplo.

Luego de intentar sin éxito comunicarse con el hacker, la familia acudió a Yahoo!, la empresa donde está alojada la cuenta de correo. Desde la compañía explicaron que los ayudarán a cerrar la cuenta, pero que para ello deberán enviarle el certificado de defunción de la señora, documento que la familia todavía está tratando de conseguir.

viernes, 2 de diciembre de 2011

KUWADA Y LOS KATA


RICHARD KIM, "THE WEAPONLESS WARRIORS", 1974. OHARA PUBLICATIONS, USA.


TRADUCCIÓN POR MOGENS GALLARDO


DONDE FALTE LA MORALIDAD DEL KARATE, NO EXISTE KARATE.

HUBO UNA VEZ UN HOMBRE ASÍ, LLAMÉMOSLO KUWADA.

KUWADA HABÍA COMENZADO SU ENTRENAMIENTO EN LAS ARTES MARCIALES CON EL DESEO DE SER TEMIDO POR TODOS LOS HOMBRES. PERO PRONTO DESCUBRIÓ QUE NO EXISTÍAN ATAJOS EN SU CAMINO DESDE PRINCIPIANTE A MAESTRO.

DESANIMADO POR EL ENTRENAMIENTO INCESANTE DE KATA, KUWADA LE PREGUNTÓ A SU SENSEI, "CUANDO APRENDEREMOS ALGUNA OTRA COSA? HE ESTADO AQUÍ BASTANTE TIEMPO Y ES KATA, KATA, KATA TODOS LOS DÍAS."

CUANDO SU SENSEI NO LE RESPONDIÓ, KUWADA FUE DONDE EL ASISTENTE DEL MAESTRO Y LE HIZO LA MISMA PREGUNTA. ESTE LE RESPONDIÓ: "EL ENTRENAMIENTO DE KATA ES PARA PULIR LA MENTE. ES MEJOR RASURAR TU MENTE QUE TU CABEZA. ENTIENDES?"

KUWADA NO ENTENDIÓ Y EN PROTESTA DEJÓ EL DOJO, EMBARCÁNDOSE EN UNA NOTORIA CARRERA COMO EL MEJOR LUCHADOR CALLEJERO EN SHURI. ERA DURO, SIN DUDA. "UNA PELEA POR NOCHE", ERA SU DICHO, SIEMPRE ALARDEABA "NO LE TEMO A NINGÚN HOMBRE VIVIENTE."

UNA NOCHE, KUWADA VIO A UN EXTRAÑO CAMINANDO CALMADAMENTE SIGUIENDO UNA PARED DE ROCAS. KUWADA SE IRRITÓ AL VER TAL COMPOSTURA EN OTRA PERSONA. CORRIÓ RÁPIDAMENTE AL CRUCE DE CAMINO Y ESPERÓ A QUE PASARA EL HOMBRE.

CUANDO LO HIZO, KUWADA SALTÓ Y LE TIRÓ UN GOLPE DE PUÑO, PERO EL HOMBRE ESQUIVÓ EL GOLPE Y LE TOMÓ EL BRAZO. A MEDIDA QUE TIRABA A KUWADA HACIA ÉL, LO MIRABA FIJAMENTE A LOS OJOS. KUWADA TRATÓ DE ZAFARSE, PERO NO PUDO. POR PRIMERA VEZ EN SU VIDA KUWADA SINTIÓ UNA SENSACIÓN EXTRAÑA, MIEDO A LA DERROTA.

CUANDO EL HOMBRE LO SOLTÓ, KUWADA CORRIÓ, PERO MIRÓ POR SOBRE SU HOMBRO PARA VER AL HOMBRE CAMINANDO CALMADAMENTE COMO SI NADA HUBIESE SUCEDIDO. KUWADA AVERIGUÓ POSTERIORMENTE QUE AQUEL HOMBRE ERA UN MAESTRO DE KATA, UN ARTISTA MARCIAL QUE NUNCA EN SU VIDA HABÍA PELEADO.

AQUEL QUE SE DOMINA A SÍ MISMO ES EL MÁS GRANDIOSO DE LOS GUERREROS. ESTA ES LA COSA MÁS OBVIA PARA UN MAESTRO EN LAS ARTES MARCIALES.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

ISSUNBOSHI (cuento japones)



ERASE UNA VEZ UN VIEJECITO Y UNA VIEJECITA. NUNCA PUDIERON TENER NIÑOS, Y ESTO LES HACIA SENTIR MUY TRISTES, TAL QUE LE PIDIERON A LOS DIOSES QUE LE DIERAN UN NIÑO: "AUNQUE NO FUERA NI MAS GRANDE QUE UN DEDO, ESTARÍAMOS CONTENTOS."


Y UN DIA, TUVIERON UN BEBE TAN ALTO COMO UN DEDO. EL VIEJECITO Y LA VIEJECITA ESTABAN MUY CONTENTOS, TANTO TIEMPO HABÍAN ESPERADO. AL BEBÉ LE LLAMARON "ISSUNBOSHI", QUE QUIERE DECIR PEQUEÑO Y CHIQUITITO, Y LE CUIDARON CON MUCHO CARIÑO. LOS AÑOS PASARON PERO ISSUNBOSHI NO CRECIÁ. A LOS TRES AÑOS DE EDAD, A LOS CINCO, A LOS DIEZ, SIMPRE TENIA LA MISMA TALLA QUE TUVO EL DÍA QUE NACIO, ES DECIR, LA TALLA DE UN DEDO. SUS PAPÁS SE PREOCUPABAN MUCHO POR ESTO. LE HINCHABAN DE COMIDA E HICIERON TODO LO POSIBLE, PERO SIN REMEDIO. EL CHIQUITITO NO CRECÍA NI UN PELO.

TAN PEQUEÑITO ERA ISSUNBOSHI QUE NO PODÍA AYUDAR A LA VIEJECITA EN LA CASA, Y AL SALIR AL CAMPO CON EL VIEJECITO ISSUNBOSHI SOLAMENTE PODIA PORTAR UNA BRIZNA DE HIERBA A LA VEZ. ISSUNBOSHI ERA BUEN CANTANTE Y BAILARIN, PERO A PESAR DE ESTO LE CAÍA MUY MALAMENTE EL NO PODER AYUDAR A SUS PAPÁS. ADEMÁS, LOS OTROS NIÑOS DEL PUEBLO SIEMPRE SE REÍAN DE ÉL Y LE BURLABAN CON ŒENANITO¹. TODO ESTO LE DEJABA MUY TRISTE, Y DECIDIÓ HACER UN VIAJHE. LE DIJO AL VIEJECITO Y LA VIEJECITA: "HE DECIDIDO IR A LA CAPITAL PARA BUSCAR EMPLEO."

EL VIEJECITO Y LA VIEJECITA SE SENTIAN TRISTES AL OIR ESTO, PERO LE DIERON UN PLATO DE SOPA, UN PALILLO DE COMER, Y UNA AGUJA, Y LE DESEARON BUENA SUERTE. EL CHIQUITITO SE PUSO EL PLATO DE SOPA COMO GORRO, LA AGUJA COMO ESPADA EN LA CINTURA Y EL PALILLO COMO CAÑA DE CAMINAR, Y SE FUÉ.

CAMINABA Y CAMINABA PERO LA CAPITAL CAÍA MUY LEJOS. EN MEDIO CAMINO SE ENCONTRÓ CON UN UNA HORMIGA Y LE PREGUNTÓ SI LA CIUDAD ESTABA AÚN LEJOS.

LA HORMIGA CONTESTÓ:

"VAYA ATRAVES LOS DIENTES DE LEON,

CRUZA EL CAMPO DE GIRASOLES,

Y SIGA HACIA EL RIO."

ISSUNBOSHI LE DIÓ GRACIAS A LA HORMIGA Y CAMINO POR ENTRE LOS DIENTES DE LEON Y LOS GIRASOLES HASTA LLEGAR AL RÍO. ALLÍ, EL PLATO DE SOPA QUE USABA COMO PARAGUAS SE CONVIRTIO AHORA A BARCO Y EL PALILLO A PALO PARA EMPUJAR, E ISSUNBOSHI SE EMBARCÓ SOBRE EL RÍO. DESPUES DE UN RATO LLEGÓ A UN PUENTE GRANDE SOBRE CUAL HABÍA MUCHA GENTE. AL VER ESTA MULTITUD, ISSUBOSHI SE IMAGINÓ QUE ESTÁ ERA LA CAPITAL Y SE BAJÓ DEL BARCO.

LA CAPITAL ERA MUY GRANDE, LLENA CON MUCHÍSIMA GENTE DE ASPECTO MUY OCUPADO. PARA EL PEQUEÑITO ISSUNBOSHI, ERA UN SITIO PELIGROSO, YA QUE A CUALQUIER MOMENTO ALGUIEN PODRÍA PISARLE SIN NI DARSE CUENTA. ISSUNBOSHI PENSÓ QUE TENDRÍA QUE TENER MUCHO CUIDADO, Y QUE SERÍA MEJOR CAMINAR POR LAS CALLES MAS CALLADAS. MIENTRAS SE PASEABA DIÓ CON UNA CASA GRANDE; ERA LA RESIDENCIA DE UN RICO Y PODEROSO SEÑOR. ISSUNBOSHI SE PRESENTO AL PORTAL Y LLAMÓ: "¡POR FAVOR! ¿HAY ALGUIEN?"

UN HOMBRE SE ASOMBRÓ PERO NO VIÓ AL PEQUEÑITO ISSUNBOSHI Y VOLVIÓ MURMUREANDO: "PENSÉ QUE OÍ ALGUIEN PERO NO HAY NADIE.:

OTRA VEZ ISSUNBOSHI LLAMÓ: "AQUÍ ESTOY, AL LADO DE LOS ZAPATOS."

EL HOMBRE MIRÓ HACIA LOS ZAPATOS Y POR FIN VIÓ A ISSUNBOSHI. JAMÁS VIÓ ALGUIEN TAN PEQUEÑO. EL HOMBRE SE AGACHÓ, RECOJIÓ AL CHIQUITITO Y LE PUSO EN LA MANO, MIRANDOLE CON GRAN INTERÉS. AL FIN, LE LLEVÓ AL CUARTO DE LA PRINCESA. ALLÍ, ISSUNBOSHI BAILÓ Y CANTÓ CON TANTA GRACIA QUE TODOS EN EL CUARTO SE ENCANTARON DE ÉL. EN PARTICULAR A LA PRINCESA LE GUSTÓ TANTO ESTE NIÑITO DE TAMAÑO DEDO QUE DECIDIÓ MANTENERLE SIEMPRE CON ELLA.

ISSUNBOSHI CONTINUÓ A VIVIR EN LA GRAN CASA DEL SEÑOR, COMO AYUDANTE DE LA PRINCESA: CUANDO ELLA LEÍA, ÉL DABA VUELTA A LAS PAGINAS; CUANDO ELLA PRACTICABA LA CALIGRAFÍA, ÉL LE HACÍA LA TINTA. A LA MISMA VEZ, ISSUNBOSHI PRACTICABA LA ESGRIMA CON LA AGUJA. ISSUNBOSHI SIEMPRE PERMANECIA AL LADO DE LA PRINCESA, Y ELLA NUNCA FALTABA DE TRAERLE DURANTE SU PASEO.

UN DÍA AL REGRESO A CASA DESPUÉS DE VISITAR EL TEMPLO KIYOMIZU UN BANDIDO LA ATACO Y TRATÓ DE SECUESTRARLA. PERO ISSUNBOSHI LA ACOMPAÑABA Y EN VOZ ALTA EXCLAMÓ: "¡DEJALA EN PAZ! ¡YO, ISSUNBOSHI, ESTOY AQUÍ! ¡CUIDATE, MALDITO!"

EL BANDITO, AL VER EL PEQUEÑITO ISSUNBOSHI, SE PUSO A REIR: "¿TÚ, ENANITO? ¿QUÉ ME VAS A HACER, MORDERME EL TOBILLO? Y, ¡SE LO TRAGÓ! PERO ISSUNBOSHI ERA BRAVO. LE HINCÓ LA AGUJA EN EL ESTÓMAGO Y SIGUIÓ INCANDOLE CON TODA SU FUERZA MIENTRAS SUBÍA LA GARGANTA. EL BANDITO SE RETORCÍA DE DOLAR Y GRITABA: "¡AY, AY!" PERO ISSUNBOSHI NO PARÓ HASTA QUE POR FIN DIÓ UN SALTO AFUERA POR LA NARIZ DEL BANDITO, QUIEN SE ESCAPÓ CORRIENDO.

LA PRINCESA, YA SALVADA, RECOJIÓ ALGO QUE EL BANDITO ABANDONÓ AL HUIRSE. ¡ERA UN MARTILLO MÁGICO! ELLA LE EXPLICÓ A ISSUNBOSHI QUE: "ESTO ES UN MARTILLO MÁGICO. CON SOLAMENTE SACUDIRLO, CUALQUIER DESEO QUE TENGAS SERÁ CUMPLIDO." LA PRINCESA RECONOCIÓ QUE ISSUNBOSHI LE HABIA RESCATADO, Y LE PREGUNTÓ A ISSUNBOSHI: "¿CUÁL ES TU DESEO?"

EL PEQUEÑITO ISSUNBOSHI, TAMAÑO DEDO, CONTESTÓ IMEDIATAMENTE: "MI DESEO ES SER GRANDE."

LA PRINCESA SACUDIÓ EL MARTILLO MÁGICO Y REPITÍA LAS PALABRAS:

"GRANDE, GRANDE.

QUE EL PEQUEÑITO ISSUNBOSHI SE HAGA MAS GRANDE."

ISSUNBOSHI EMPEZO A CRECER Y CRECER, Y PRONTO DELANTE DE LA PRINCESA HABÍA UN HOMBRE JOVEN ENCANTADOR.

CUANDO LLEGARON A LA GRAN CASA, LA PRINCESA LE CONTÓ A SU PAPÁ, EL GRAN SEÑOR, LAS HAZAÑAS DE ISSUNBOSHI Y SU METAMORFOSIS. EL SEÑOR, AGRADECIDO, LE DIÓ PERMISO A SU HIJA PARA CASARSE CON ISSUNBOSHI, E ISSUNBOSHI INVITÓ A SU VIEJECITO PAPÁ Y MAMÁ A LA CAPITAL PARA VIVIR TODOS JUNTOS. TODOS SE QUEDARON MUY ALEGRES. COLORIN, COLORADO, ESTE CUENTO SE HA ACABADO.

viernes, 25 de noviembre de 2011

UN DIA POR VEZ



La verdadera ciencia de la vida consiste en aprovechar al máximo el día presente, el día de hoy, olvidando el pasado y dejando en paz el futuro.

Hay personas que cargan sobre sus débiles hombros tres sacos a la vez!3A un saco pequeño, fácil de llevar: es el saco de penas, trabajos y alegrías de un solo día, el día de hoy. Un segundo saco pesado, abrumador: el del pasado: son esas gentes que vuelven y vuelven a recordar las penas pasadas, los fracasos que tuvieron, las heridas que sufrieron. Se empeñan en rascar las heridas, y así, siempre espán sangrando y nunca se curan. Y todavía se empeñan en llevar un tercer saco muy pesado: el del futuro. Son los que miran al mañana con miedo, esperando siempre lo peor.

Llevar hoy la carga de mañana, unida a la de ayer, hace vacilar y tambalearse al más fuerte; pero nadie nos manda vivir así. Nadie nos manda llevar al mismo tiempo los tres sacos.

El Señor de la vida hizo las cosas más sencillas, y nos dijo: "Bástale a cada día su afán". Él creó el día para trabajar, luchar y esforzarnos; y creó la noche para dormir, descansar y olvidar. Así en realidad la vida consta de un solo día. Cada noche podríamos decir que nos morimos por una horas cuando dormimos, para resucitar nuevamente al despertar por la mañana.

¿Por qué no vivir un solo día por vez? El pasado ya pasó, no volverá; déjalo en paz. Si puedo sacar de mi pasado alguna buena lección, está bien, la saco; pero, si no, lo dejo, lo olvido. Nada gano recordando mis problemas y amarguras de ayer. El futuro, por otra parte, aún no llega, no se si llegará, ¿por qué me preocupo?

Lo único que tengo, lo único de lo que soy dueño es de este día de hoy; por tanto lo voy a vivir y disfrutar como si fuera el único día que voy a tener. Un día es una vida entera en miniatura. Tenía razón aquel poeta cuando decía: “Mira a este día, porque es la vida, la mismísima vida de la vida. En su breve curso están todas las verdades y realidades de tu existencia: la bendición del desarrollo, la gloria de la acción, el esplendor de las realizaciones. Porque el ayer es sólo un sueño y el mañana sólo una visión. Pero el hoy bien vivido hace de todo ayer un sueño de felicidad y de cada mañana una visión de esperanza; mira, pues, bien a este día.”

Ante una ardua tarea solemos pensar en toda la vida. ¿Por qué no conformarnos con llevar nuestra carga de un día?. Todo mundo puede soportar su carga, por pesada que sea, hasta la noche; todo el mundo puede realizar su trabajo, por duro que sea, durante un día. Todos pueden vivir pacientemente, de modo amable y sano hasta que el sol se ponga, y esto es realmente lo que la vida significa.

Tengo un día de vida y nada más. Con él puedo hacer maravillas o destruirlo. Lo que no puedo es vivir una semana, un mes, un año a la vez. Se vive HOY.


miércoles, 23 de noviembre de 2011

LA FE MUEVE MONTAÑAS


Siempre que tuviste fe como un grano de mostaza, se realizaron las cosas. Tuviste que adiestrarte en el arte de creer lo imposible. La corta experiencia adquirida te lanza a creer con fuerza aún mayor en el porvenir.


La fe funciona.

Debes aplicar esta fe curativa a tus enfermedades del cuerpo y del alma, para sentirte sano. Debes lanzar tu fe como catapulta contra tus temores y problemas hasta pulverizarlos. Debes creer en tus metas, creer en tu santidad, creer en tu nada unida a Cristo.

Busca sorpresas, revoluciones dentro de ti y a tu alrededor. Aplasta tus pensamientos viejos, todos los 'no sé', 'no puedo', 'es imposible' con el mazo de tu nueva fe. Está por comenzar un nuevo día con sus problemas, incógnitas y retos; los temores viejos andan inquietos, se agarran a la presa y no la quieren soltar, pero la fe es más fuerte que el miedo.

Si crees en la fe, un día no muy lejano te verás libre de viejas cadenas que nunca pensaste superar.

El hombre nuevo abre brecha en tu espíritu con fuerza imbatible; cree en ese hombre nuevo que está emergiendo de las cenizas.

La fe mueve montañas, pero sólo las que uno se atreve a mover.