PARA QUIENES LES GUSTAN LAS LEYENDAS, MASCOTAS, REFLEXIONES Y ALGUNA QUE OTRA CURIOSIDAD
jueves, 9 de febrero de 2012
martes, 7 de febrero de 2012
LA CALLE DE LA QUEMADA
Muchas de las calles, puentes y callejones de la capital de la nueva España tomaron sus nombres debido a sucesos ocurridos en las mismas, a los templos o conventos que en ellas se establecieron o por haber vivido y tenido sus casas personajes y caballeros famosos, capitanes y gentes de alcurnia. La calle de la quemada, que hoy lleva el nombre de 5a. Calle de Jesús maría y según nos cuenta esta dramática leyenda, tomó precisamente ese nombre en virtud a lo que ocurrió a mediados del siglo xvi.
Cuéntase que en esos días regía los destinos de la nueva España don Luis de Velasco i., (después fue virrey su hijo del mismo nombre, 40 años más tarde), que vino a reemplazar al virrey don Antonio de Mendoza enviado al Perú con el mismo cargo. Por esa misma fecha vivían en una amplia y bien fabricada casona don Gonzalo espinosa de Guevara con su hija Beatriz, ambos españoles llegados de la villa de Illescas, trayendo gran fortuna que el caballero hispano acrecentó aquí con negocios, minas y encomiendas. Y dícese en viejas crónicas desleídas por los siglos, que si grande era la riqueza de don Gonzalo, mucho mayor era la hermosura de su hija. Veinte años de edad, cuerpo de graciosas formas, ojos glaucos, rostro hermoso y de una blancura de azucena, enmarcado en abundante y sedosa cabellera bruna que le caía por los hombros y formaba una cascada hasta la espalda de fina curvatura.
Asegurábase en ese entonces que su grandiosa hermosura corría pareja con su alma toda bondad y toda dulzura, pues gustaba de amparar a los enfermos, curar a los apestados y socorrer a los humildes por los cuales llegó a despojarse de sus valiosas joyas en plena calle, para dejarlas en esas manos temblorosas y cloróticas.
Con todas estas cualidades, de belleza, alma generosa y noble cuna a lo cual se sumaba la inmensa fortuna de su padre, lógico es pensar que no le faltaron galanes que comenzaron a requerirla en amores para posteriormente solicitarla como esposa. Muchos caballeros y nobles galanes desfilaron ante la casa de doña Beatriz, sin que esta aceptara a ninguno de ellos, por más que todos ellos eran buenos partidos para efectuar un ventajoso matrimonio.
Por fin llegó aquel caballero a quien el destino le había deparado como esposo, en la persona de don martín de Scópoli, marqués de Piamonte y Franteschelo, apuesto caballero italiano que se prendó de inmediato de la hispana y comenzó a amarla no con tiento y discreción, sino con abierta locura.
Y fue tal el enamoramiento del marqués de Piamonte, que plantado en mitad de la calleja en donde estaba la casa de doña Beatriz o cerca del convento de Jesús maría, se oponía al paso de cualquier caballero que tratara de transitar cerca de la casa de su amada. Por este motivo no faltaron altivos caballeros que contestaron con hombría la impertinencia del italiano, saliendo a relucir las espadas. Muchas veces bajo la luz de la luna y frente al balcón de doña Beatriz, se cruzaron los aceros del marqués de Piamonte y los demás enamorados, habiendo resultado vencedor el italiano.
al amanecer, cuando pasaba la ronda por esa calle, siempre hallaba a un caballero muerto, herido o agonizante a causa de las heridas que produjera la hoja toledana del señor de Piamonte. Así, uno tras otro iban cayendo los posibles esposos de la hermosa dama de la villa de Illescas.
Doña Beatriz, que amaba ya intensamente a don martín, por su presencia y galanura, por las frases ardientes de amor que le había dirigido y las esquelas respetuosas que le hizo llegar por manos y conducto de su ama, supo lo de tanta sangre corrida por su culpa y se llenó de pena y de angustia y de dolor por los hombres muertos y por la conducta celosa que observaba el de Piamonte.
Una noche, después de rezar ante la imagen de santa lucía, virgen mártir que se sacó los ojos, tomó una terrible decisión tendiente a lograr que don martín de Scúpoli marqués de Piamonte y Franteschelo dejara de amarla para siempre.
al día siguiente, después de arreglar ciertos asuntos que no quiso dejar pendientes, como su ayuda a los pobres y medicinas y alimentos que debían entregarse periódicamente a los pobres y conventos, despidió a toda la servidumbre, después de ver que su padre salía con rumbo a la casa del factor.
Llevó hasta su alcoba un brasero, colocó carbón y le puso fuego. Las brasas pronto reverberaron en la estancia, el calor en el anafre se hizo intenso y entonces, sin dejar de invocar a santa lucía y pronunciando entre lloros el nombre de don martín, se puso de rodillas y clavó con decisión, su hermoso rostro sobre el brasero.
Crepitaron las brasas, un olor a carne quemada se esparció por la alcoba antes olorosa a jazmín y almendras y después de unos minutos, doña Beatriz pegó un grito espantoso y cayó desmayada junto al anafre.
Quiso dios y la suerte que acertara a pasar por allí el fraile mercedario fray marcos de Jesús y gracia, quien por ser confesor de doña Beatriz entró corriendo a la casona después de escuchar el grito tan agudo y doloroso.
Encontró a doña Beatriz aún en el piso, la levantó con gran cuidado y quiso colocarle hierbas y vinagre sobre el rostro quemado, al mismo tiempo que le preguntaba qué le había ocurrido.
y doña Beatriz que no mentía y menos a fray marcos de Jesús y gracia que era su confesor, le explicó los motivos que tuvo para llevar al cabo tan horrendo castigo. Terminando por decirle al mercedario que esperaba que ya con el rostro horrible, don martín el de Piamonte no la celaría, dejar &yakuta; de amarla y los duelos en la calleja terminarían para siempre.
el religioso fue en busca de don martín y le explicó lo sucedido, esperando también que la reacción del italiano fuera en el sentido en que doña Beatriz había pensado, pero no fue así. El caballero italiano se fue de prisa a la casa de doña Beatriz su amada, a quien halló sentada en un sillón sobre un cojín de terciopelo carmesí, su rostro cubierto con un velo negro que ya estaba manchado de sangre y carne negra.
Con sumo cuidado le descubrió el rostro a su amada y al hacerlo no retrocedió horrorizado, se quedó atónito, apenado, mirando la cara hermosa y blanca de doña Beatriz, horriblemente quemada. Bajo sus antes arqueadas y pobladas cejas, había dos agujeros con los párpados chamuscados, sus mejillas sonrosadas, eran cráteres abiertos por donde escurría sanguaza y los labios antes bellos, carnosos, dignos de un beso apasionado, eran una rendija que formaban una mueca horrible.
Con este sacrificio, doña Beatriz pensó que don martín iba a rechazarla, a despreciarla como esposa, pero no fue así. El marqués de Piamonte se arrodilló ante ella y le dijo con frases en las que campeaba la ternura:
-ah, doña Beatriz, yo os amo no por vuestra belleza física, sino por vuestras cualidades morales, sois buena y generosa, sois noble y vuestra alma es grande...
el llanto cortó estas palabras y ambos lloraron de amor y de ternura.
-en cuanto regrese vuestro padre, os pediré para esposa, si es que vos me amáis. Terminó diciendo el caballero.
La boda de doña Beatriz y el marqués de Piamonte se celebraron en el templo de la profesa y fue el acontecimiento más sensacional de aquellos tiempos. Don Gonzalo de espinosa y Guevara gastó gran fortuna en los festejos y por su parte el marqués de Piamonte regaló a la novia vestidos, alhajas y mobiliario traídos desde Italia.
Claro está que doña Beatriz al llegar ante el altar se cubría el rostro con un tupido velo blanco, para evitar la insana curiosidad de la gente y cada vez que salía a la calle, sola al cercano templo a escuchar misa o acompañada del esposo, lo hacía con el rostro cubierto por un velo negro.
A partir de entonces, la calle se llamó calle de la quemada, en memoria de este acontecimiento que ya en cuento o en leyenda, han repetido varios autores, siendo estos datos los auténticos y que obran en polvosos documentos.
PIDE VACACIONES EN LA CÁRCEL
Una detenida sueca demandó unos días de descanso en prisión.
Natalia Pshenkina, una mujer sueca de 31 años, pidió al Gobierno de su país tomarse unas vacaciones del trabajo asignado en la prisión de Ystad, donde se encuentra cumpliendo una condena de por vida.
La señora, convicta por haber asesinado a su novio en 2005, tomó un empleo dentro de las instalaciones del servicio penitenciario y ahora cree que como compensación por los servicios brindados, y como lo indican las leyes laborales suecas, merece unas vacaciones.
"Pregunté en qué fechas pueden tomarse unos días los presos", escribió Pshenkina en una carta al Consejero de Justicia del país. "Y la respuesta que obtuve fue que los convictos no tienen permitido tomarse vacaciones", concluyó indignada la mujer.
Anders Annerfalk, vocero del Servicio Penitenciaro, confirmó que los detenidos no están protegidos por el sistema laboral y las leyes de trabajo no aplican para ellos.
Al parecer, Natalia deberá seguír trabajando sin gozar un período de descanso. Después de todo, no es que tenía planedas una vacaciones en el Caribe.
INVENTAN LABIOS POSTIZOS PARA LUCIR MÁS JOVEN
"Porque una boca de plástico rejuvenece a cualquiera"
Japón sigue sorprendiéndonos con sus locuras. Hoy queríamos contarles acerca de un extraño invento que deja muy poco a la imaginación. Se trata de unos labios postizos de goma que en teoría sirven no sólo para lucir más joven, sino que ayudan a ejercitar y relajar los músculos de la cara.
Llamada Face Slimmer y fabricadas por la conocida empresa de cosmética Glim, la pieza bucal simula una boca con anchos labios plásticos que se asemejan a los de una muñeca inflable o, sin ir más lejos, a los de cualquier veterana modelo que haya pasado varias veces por el cirujano.
El funcionamiento, o modo de uso, es muy sencillo: simplemente se coloca en la boca como quien se pone una dentadura postiza. Según los fabricantes, con usarlo unos tres minutos diarios y realizar pequeños ejercicios vocales alcanza para que las arrugas de la cara desaparezcan a los pocos meses.
A pesar de la cantidad de comentarios vulgares y mal pensados que comenzaron a circular por Internet cuando se dieron a conocer las fotos del producto, la empresa aclaró que los labios postizos sólo sirven para rejuvenecer la peil, y que cualquier otro uso, sexual o no, que se le pueda llegar a dar, corre por cuenta de las fantasías y responsabilidad de los usuarios. De la misma manera, lectores de Noticias Locas, nosotros les mostramos las fotos aquí. Juzguen ustedes por su propia cuenta.
lunes, 6 de febrero de 2012
TODO BAJO CONTROL
Detrás de lo imprevisible, detrás de las mil sorpresas de la vida, sigue la mano de Dios.
Muchos tenemos el deseo de controlar el presente y el futuro, y hacemos todo lo posible para lograr esta meta.
Preparar bien los detalles de un viaje, ir a una revisión médica, hablar con un experto de negocios para que nos ayude a invertir bien nuestro dinero, evitar los peligros de un accidente o de un robo. Son actos que realizamos para que no nos sorprenda un imprevisto, para que un mal paso no ponga nuestra vida, débil, frágil, vulnerable, en situaciones que quisiéramos ver lo más lejos posible de nuestro camino cotidiano.
Pero la vida nos sorprende. Escapa y corre mucho más allá y más rápido que nuestras previsiones. Aquel médico que nos dijo que todo estaba bien no pudo prever que al salir del hospital caería sobre nosotros una garrapata de esas que provocan enfermedades muy molestas. El psicólogo que certificó la salud emocional del hijo no había sido capaz de descubrir lo que iba a iniciar cuando un grupo de amigos le invitasen a aspirar un poco de hachís. El amigo que nos aseguró que este banco era seguro al cien por cien no pudo imaginar que al ir a llevar nuestro dinero a la sucursal nos iban a recibir no los cajeros, sino unos ladrones “profesionales” y bien armados.
No se trata, desde luego, de ver peligros en todas partes, ni de dejar de tomar precauciones para evitar males que, con un poco de atención, podemos alejar de nuestras vidas. La previsión y el análisis atento de la realidad son parte de la virtud de la prudencia, esa virtud que los filósofos consideraban la reina de las virtudes, pues todo lo demás depende de ella.
Pero también es parte de la misma prudencia y del realismo de la vida el reconocer que hay una enorme cantidad de eventos y de cosas que escapan a nuestro control. Como también es realismo abandonar cualquier obsesión quisquillosa que nos paralice precisamente porque queremos tener todos los hilos en la mano, todo bajo control.
Hemos de reconocer esta sencilla verdad: no podemos tener todo bajo control. La vida en la tierra, por su misma naturaleza, nos lleva al riesgo y a la aventura, a lo imprevisible, a lo inesperado. También, hay que decirlo, con sorpresas felices: aquella enfermedad que para la medicina era incurable, de repente ha dejado de existir. La falta de dinero en la familia se soluciona (a alguno le tiene que tocar) con el premio de la lotería. Y un amigo nos avisa que están buscando un nuevo empleado en esta empresa, precisamente dos días después de que nos dieron de baja en nuestra oficina de trabajo.
Detrás de lo imprevisible, detrás de las mil sorpresas de la vida, sigue la mano de Dios. Un Dios que es Padre, que nos hizo, que nos llama, que arriesga mucho con cada vida humana. Un Dios que me conoce y que me invita a la confianza. Aunque muchas cosas no estén, según mi pobre punto de vista, bajo control.
Dios sabe por qué pasa lo que pasa. A mí me pide poner lo que esté de mi parte para que todo salga de la mejor manera posible, y confiar por completo en Dios para dejarle llevar adelante el trayecto de mi vida.
La última palabra se escribirá cuando el corazón se pare y llegue, irremediable, la muerte. Será una palabra de amor y de esperanza, será un encuentro con un Dios que tenía “todo bajo control”, discretamente, misteriosamente, con un amor que supera en mucho todas las ilusiones humanas.
Muchos tenemos el deseo de controlar el presente y el futuro, y hacemos todo lo posible para lograr esta meta.
Preparar bien los detalles de un viaje, ir a una revisión médica, hablar con un experto de negocios para que nos ayude a invertir bien nuestro dinero, evitar los peligros de un accidente o de un robo. Son actos que realizamos para que no nos sorprenda un imprevisto, para que un mal paso no ponga nuestra vida, débil, frágil, vulnerable, en situaciones que quisiéramos ver lo más lejos posible de nuestro camino cotidiano.
Pero la vida nos sorprende. Escapa y corre mucho más allá y más rápido que nuestras previsiones. Aquel médico que nos dijo que todo estaba bien no pudo prever que al salir del hospital caería sobre nosotros una garrapata de esas que provocan enfermedades muy molestas. El psicólogo que certificó la salud emocional del hijo no había sido capaz de descubrir lo que iba a iniciar cuando un grupo de amigos le invitasen a aspirar un poco de hachís. El amigo que nos aseguró que este banco era seguro al cien por cien no pudo imaginar que al ir a llevar nuestro dinero a la sucursal nos iban a recibir no los cajeros, sino unos ladrones “profesionales” y bien armados.
No se trata, desde luego, de ver peligros en todas partes, ni de dejar de tomar precauciones para evitar males que, con un poco de atención, podemos alejar de nuestras vidas. La previsión y el análisis atento de la realidad son parte de la virtud de la prudencia, esa virtud que los filósofos consideraban la reina de las virtudes, pues todo lo demás depende de ella.
Pero también es parte de la misma prudencia y del realismo de la vida el reconocer que hay una enorme cantidad de eventos y de cosas que escapan a nuestro control. Como también es realismo abandonar cualquier obsesión quisquillosa que nos paralice precisamente porque queremos tener todos los hilos en la mano, todo bajo control.
Hemos de reconocer esta sencilla verdad: no podemos tener todo bajo control. La vida en la tierra, por su misma naturaleza, nos lleva al riesgo y a la aventura, a lo imprevisible, a lo inesperado. También, hay que decirlo, con sorpresas felices: aquella enfermedad que para la medicina era incurable, de repente ha dejado de existir. La falta de dinero en la familia se soluciona (a alguno le tiene que tocar) con el premio de la lotería. Y un amigo nos avisa que están buscando un nuevo empleado en esta empresa, precisamente dos días después de que nos dieron de baja en nuestra oficina de trabajo.
Detrás de lo imprevisible, detrás de las mil sorpresas de la vida, sigue la mano de Dios. Un Dios que es Padre, que nos hizo, que nos llama, que arriesga mucho con cada vida humana. Un Dios que me conoce y que me invita a la confianza. Aunque muchas cosas no estén, según mi pobre punto de vista, bajo control.
Dios sabe por qué pasa lo que pasa. A mí me pide poner lo que esté de mi parte para que todo salga de la mejor manera posible, y confiar por completo en Dios para dejarle llevar adelante el trayecto de mi vida.
La última palabra se escribirá cuando el corazón se pare y llegue, irremediable, la muerte. Será una palabra de amor y de esperanza, será un encuentro con un Dios que tenía “todo bajo control”, discretamente, misteriosamente, con un amor que supera en mucho todas las ilusiones humanas.
PECES DORADOS ELECTRONICOS
Peces dorados electrónicos. Quizás te impresione ver a estos goldfish robots nadando sin parar de un lado para el otro en su pequeña pecera.
Más te debiera impresionar ver a un pez de verdad realizando los mismos movimientos día tras día. Por eso si lo que te gusta es tener un pececito dorado dando vueltas en tu pequeño acuario para tu regocijo, lo mejor será que te consigas uno de estos electrónicos.
Estos animalitos robots, son ideales para aquellos que gustan de decorar su hogar con ambientes acuáticos animados. Los peces dorados electrónicos tienen movimientos muy naturales y su forma y color se parecen mucho a los verdaderos.
Claro que no deberás alimentarlos ni cambiar el agua sucia por sus heces, tampoco se quedarán sin oxígeno, sólo deberás mantenerlo con sus pilas AA cargadas. Vienen ya con sus recipientes decorados con piedrecitas y algas, también cuentan con luces LED para que también puedas disfrutar del original acuario por las noches.
Su precio ronda los 15 €, por lo que tendrás una mascota robot colorida y vivaz, que agregará a tu hábitat un toque del fluido elemento. Puede resultarte muy útil para dejar de pensar un rato, siguiendo sus veloces y azarosos movimientos.
Más te debiera impresionar ver a un pez de verdad realizando los mismos movimientos día tras día. Por eso si lo que te gusta es tener un pececito dorado dando vueltas en tu pequeño acuario para tu regocijo, lo mejor será que te consigas uno de estos electrónicos.
Estos animalitos robots, son ideales para aquellos que gustan de decorar su hogar con ambientes acuáticos animados. Los peces dorados electrónicos tienen movimientos muy naturales y su forma y color se parecen mucho a los verdaderos.
Claro que no deberás alimentarlos ni cambiar el agua sucia por sus heces, tampoco se quedarán sin oxígeno, sólo deberás mantenerlo con sus pilas AA cargadas. Vienen ya con sus recipientes decorados con piedrecitas y algas, también cuentan con luces LED para que también puedas disfrutar del original acuario por las noches.
Su precio ronda los 15 €, por lo que tendrás una mascota robot colorida y vivaz, que agregará a tu hábitat un toque del fluido elemento. Puede resultarte muy útil para dejar de pensar un rato, siguiendo sus veloces y azarosos movimientos.
MUJER ES FOTOGRAFIADA TODOS LOS AÑOS DISPARANDO UN RIFLE
La señora asiste a una feria ininterrumpidamente desde 1936.
Una mujer holandesa ha sido fotografíada todos los años disparando un rifle en una atracción de una feria desde 1936. La curiosa serie de fotos ha sido publicada en un libro llamado "En casi todas las fotos".
Rian van Dijk asistió por primera vez al parque de diversiones de la ciudad holandesa de Tilburg a los 16 años, donde se vió tentada de participar de un juego en el que debía tomar un rifle y dispararle a un blanco en movimiento para ganar un premio. La acción fue inmortalizada en una fotografía, práctica usual en ese juego.
Al año siguiente, la mujer volvió, jugó, disparó y le tomaron otra foto. Con el paso del tiempo la práctica se hizo costumbre y la señora, hoy de 92 años, siguió asistiendo a la feria anualmente hasta 2009.
Las fotos dan cuenta del paso del tiempo, el envejecimiento de la señora, y los diferentes looks de las épocas. Por ejemplo la primera foto, los característicos looks de los alocados sesentas, los setentas, los coloridos ochentas y la última foto de la serie.
Una mujer holandesa ha sido fotografíada todos los años disparando un rifle en una atracción de una feria desde 1936. La curiosa serie de fotos ha sido publicada en un libro llamado "En casi todas las fotos".
Rian van Dijk asistió por primera vez al parque de diversiones de la ciudad holandesa de Tilburg a los 16 años, donde se vió tentada de participar de un juego en el que debía tomar un rifle y dispararle a un blanco en movimiento para ganar un premio. La acción fue inmortalizada en una fotografía, práctica usual en ese juego.
Al año siguiente, la mujer volvió, jugó, disparó y le tomaron otra foto. Con el paso del tiempo la práctica se hizo costumbre y la señora, hoy de 92 años, siguió asistiendo a la feria anualmente hasta 2009.
Las fotos dan cuenta del paso del tiempo, el envejecimiento de la señora, y los diferentes looks de las épocas. Por ejemplo la primera foto, los característicos looks de los alocados sesentas, los setentas, los coloridos ochentas y la última foto de la serie.
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