PARA QUIENES LES GUSTAN LAS LEYENDAS, MASCOTAS, REFLEXIONES Y ALGUNA QUE OTRA CURIOSIDAD
viernes, 25 de mayo de 2018
miércoles, 23 de mayo de 2018
EL NIDO DE QUETZALCOATL
El Nido de Quetzalcóatl, dirigido por
Andrés Arredondo, muestra una obra del arquitecto mexicano Javier Senosiain.
Visita asbajolamanga.com y arquitecturaorganica.com
lunes, 21 de mayo de 2018
sábado, 19 de mayo de 2018
EDULCORANTES: ¿CUAL ES LA MEJOR OPCIÓN?
Los comúnmente llamados “sustitutos de
azúcar” se han convertido en una herramienta para las personas que desean
perder peso. Se han visto como una alternativa para reducir el consumo de
calorías y su uso se ha extendido; sin embargo, también han surgido dudas y
mitos sobre su uso y posibles daños a la salud.
En comparación con el azúcar regular,
que aporta unas 16 calorías por cucharada, muchas personas optan por los
edulcorantes artificiales, ya que en su mayoría no aportan calorías. Así mismo,
dado que son varias veces más dulces que el azúcar, pueden aportar el dulzor
deseado con una menor cantidad. Sin embargo, para que un sustituto de azúcar
llegue al mercado, debe ser aprobado.
Algunos de los edulcorantes
artificiales más utilizados son la sacarina (Sweet’nLow), el aspartame
(NutraSweet, Equal), el neotame (NutraSweet), la sucralosa (Splenda) y el
acesulfame de potasio (SweetOne, Equal). Pero ¿conviene utilizarlos? ¿Cuál es
la mejor opción?
Ha habido controversia en torno al uso
de edulcorantes artificiales. Se ha hablado de que podrían causar cáncer, daño
cerebral o problemas en el hígado. Si bien se han realizado diversos estudios,
no hay pruebas concluyentes que indiquen efectos adversos para la mayoría,
hasta ahora. Sin embargo, sí existen personas con un trastorno genético, para
quienes el consumo de fenilalanina puede resultar sumamente dañino, por lo que
lo más conveniente sería consultar a un médico antes de consumirlos.
Lo cierto es que los edulcorantes
artificiales pueden ser útiles para reducir el consumo de calorías, pero eso no
significa que podamos utilizarlos libremente, agregarlos a todo y olvidarnos de
las azúcares. Nuestro cuerpo también necesita la energía que proveen los
edulcorantes naturales (azúcar, miel, piloncillo, frutas, etc.), por lo que un
balance en el uso será útil para lograr los resultados deseados.
Cabe recordar que los edulcorantes
artificiales por sí solos, no tienen impacto en nuestro peso; si no aprendemos
a tener hábitos alimenticios más sanos, de poco servirá que tomemos bebidas
light o productos de dieta.
Quizás una aproximación más
conveniente que volcarnos a los sustitutos de azúcar, sería cambiar las
azúcares refinadas y productos procesados que incluyen jarabe de maíz de alta
fructosa, por los alimentos hechos en casa, elegir azúcar morena –que tarda más
en digerirse, se absorbe menos y nutre más– miel, jarabe de arce, piloncillo,
melaza, entre otras opciones. Y en
general, buscar una alimentación más balanceada, con alimentos naturales.
Escrito por: Elena Pedrozo
jueves, 17 de mayo de 2018
CONSIDERA ESTO ANTES DE TRAMITAR UN CREDITO
En ocasiones parece que no alcanzamos
a cubrir las cuentas, quizá el dinero que tenemos al momento no es suficiente
para solventar una necesidad, un gasto inesperado o –por qué no– un capricho.
Entonces pensamos que la respuesta es solicitar un crédito, pero antes de que
lo hagas, aquí te decimos algunos puntos que quizá convendría tener en cuenta.
Lo primero es plantearnos si realmente
es necesario pedir un crédito. ¿De verdad precisamos ese dinero en este
momento? ¿Tenemos claro para qué lo vamos a utilizar? ¿No existen alternativas?
Es necesario tener mucha claridad sobre lo que estamos buscando respecto al
crédito, pues si bien puede ser una buena herramienta para ayudarnos a lograr
nuestros objetivos financieros, también puede convertirse en una carga y
resultar más perjudicial.
Es necesario tener en cuenta cuál es
nuestra capacidad de pago de tal forma que no afecte a nuestras finanzas. Por
eso resulta importante hacer un comparativo entre las diversas opciones que se
nos presentan y prestar mucha atención a las tasas de interés para encontrar la
mejor alternativa para nosotros. Tómate el tiempo necesario para decidir. Haz
todas las preguntas que sean necesarias y no firmes nada hasta que estés seguro
de saber qué es lo que estás firmando.
Si ya estás convencido de solicitar el
crédito, Alejandro del Bosque –director de Depósitos de Scotiabank y
Coordinador de Educación Financiera de la ABM– señala algunos puntos que
podrían ser determinantes en la aprobación de un crédito:
Ten una tarjeta de crédito. Esto te
ayudará a construir tu historial crediticio. Puedes solicitar una al banco e
incluso destinarla específicamente para compras en línea, por ejemplo.
Observa tus gastos hormiga –propinas,
compras impulsivas, el café de todos los días, etc.– y te sorprenderá cuanto
puedes juntar si lo destinas a tus ahorros.
Planifica un presupuesto. Hazlo de
acuerdo a tus gastos para que no te descapitalice el pago mensual de tu
crédito.
Consolida tus ingresos. Si tu plan es
un crédito hipotecario con tu pareja, lo mejor es que junten sus ingresos para
alcanzar un monto mayor de crédito.
Apóyate en herramientas que te hagan
la vida más fácil. Existen servicios financieros sin costo que de forma
periódica, separan una cantidad de tu cuenta transaccional o de nómina y lo
destinan a algún instrumento de ahorro o inversión de manera automática y
sencilla.
Paga de manera oportuna. Esto evita la
generación de intereses. Contrata un crédito que no supere tu capacidad de
pago, ya que el incumplimiento genera comisiones que pueden afectar tu
historial crediticio.
martes, 15 de mayo de 2018
domingo, 13 de mayo de 2018
JESÚS Y EL LOBO Por ENRIQUE RODÓ
Era la soledad de los campos, una
noche de invierno. Nevaba.
Sobre lo alto de una loma, toda blanca
y desnuda, se apareció una forma blanca también como el camino cubierto de
nieve. En derredor de esa forma flotaba una claridad que venía, no de la luz,
sino del nimbo de una frente. El caminante era Jesús.
Allá donde se eriza el suelo de
ásperas rocas, un bulto negro se agita. Jesús marcha hacia él. Él viene como
receloso a su encuentro. A medida que el resplandor divino lo alumbra, se
define la figura de un lobo, en cuyo cuerpo escuálido y en cuyos ojos de
siniestro brillo está impresa el ansia del hambre.
Avanzan. Párase el lobo al borde de
una roca, ya a pocos pasos del Señor, que también se detiene y lo mira. La
actitud dulce, indefensa, reanima el espíritu del lobo. Tiende éste el
descarnado hocico
Y aviva el fuego de sus ojos
famélicos; ya arranca el cuerpo de Sobre la roca... ya se abalanza a la
presa... ya es suya... cuando Él, con una sonrisa que filtra a través de su
inefable suavidad de palabras:
- “Soy yo” Le dice.
Y el lobo, que lo oye en el rapidísimo
espacio de atravesar el aire para caer sobre él, en el mismo rapidísimo espacio
muda maravillosamente de apariencia; se trasfigura, se deshace, se precipita en
lluvia de fragantes flores. A los pies de Jesús, entre la nieve, las flores
forman como una nube mística, sobre la que el divino cuerpo flotara.
El Señor, mirando las flores que a sus
plantas había, hizo sonar los dedos como quien llama un animal doméstico.
Entonces debajo del manto de flores se levantó, cual si despertara, un perro
grande, fuerte y de mirada dulce y noble, de la casta de aquellos que en las
sendas del monte San Bernardo van en socorro del viajero perdido.
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