jueves, 18 de diciembre de 2014

UNA VIRTUD

HUBO UNA VEZ UN EMPERADOR QUE CONVOCO A TODOS LOS SOLTEROS DEL REINO PUES ERA TIEMPO DE BUSCAR PAREJA A SU HIJA. TODOS LOS JÓVENES ASISTIERON Y EL REY LES DIJO: "OS VOY A DAR UNA SEMILLA DIFERENTE A CADA UNO DE VOSOTROS, AL CABO DE 6 MESES DEBERÁN TRAERME EN UNA MACETA LA PLANTA QUE HAYA CRECIDO, Y LA PLANTA MAS BELLA GANARA LA MANO DE MI HIJA, Y POR ENDE EL REINO".
ASÍ SE HIZO, PERO HABÍA UN JOVEN QUE PLANTO SU SEMILLA PERO NO GERMINABA, MIENTRAS TANTO, TODOS LOS DEMÁS JÓVENES DEL REINO NO PARABAN DE HABLAR Y MOSTRAR LAS HERMOSAS PLANTAS Y FLORES QUE HABÍAN SEMBRADO EN SUS MACETAS.

LLEGARON LOS SEIS MESES Y TODOS LOS JÓVENES DESFILABAN HACIA EL CASTILLO CON HERMOSISIMAS Y EXÓTICAS PLANTAS. EL JOVEN ESTABA DEMASIADO TRISTE PUES SU SEMILLA NUNCA GERMINO, NI SIQUIERA QUERÍA IR AL PALACIO, PERO SU MADRE INSISTÍA EN QUE DEBÍA IR PUES ERA UN PARTICIPANTE Y DEBÍA ESTAR ALLÍ.

CON LA CABEZA BAJA Y MUY AVERGONZADO, DESFILO AL ULTIMO HACIA EL PALACIO CON SU MACETA VACÍA. TODOS LOS JÓVENES HABLABAN DE SUS PLANTAS, Y AL VER A NUESTRO AMIGO SOLTARON EN RISA Y BURLA, EN ESE MOMENTO EL ALBOROTO FUE INTERRUMPIDO POR EL INGRESO DEL REY, TODOS HICIERON SU RESPECTIVA REVERENCIA MIENTRAS EL REY SE PASEABA ENTRE TODAS LAS MACETAS ADMIRANDO LAS PLANTAS.

FINALIZADA LA INSPECCIÓN HIZO LLAMAR A SU HIJA, Y LLAMO DE ENTRE TODOS AL JOVEN QUE LLEVO SU MACETA VACÍA, ATÓNITOS, TODOS ESPERABAN LA EXPLICACIÓN DE AQUELLA ACCIÓN. EL REY DIJO ENTONCES: "ESTE ES EL NUEVO HEREDERO DEL TRONO Y SE CASARA CON MI HIJA, PUES A TODOS USTEDES SE LES DIO UNA SEMILLA INFÉRTIL, Y TODOS TRATARON DE ENGAÑARME PLANTANDO OTRAS PLANTAS, PERO ESTE JOVEN TUVO EL VALOR DE PRESENTARSE Y MOSTRAR SU MACETA VACÍA, SIENDO SINCERO, REAL Y VALIENTE CUALIDADES QUE UN FUTURO REY DEBE TENER Y QUE MI HIJA MERECE".

LOS 4 MIEDOS QUE TENEMOS EN LA VIDA

La filosofía neo tolteca es una corriente de pensamiento desarrollada especialmente a partir de la segunda mitad del siglo XX, y se basa en la reinterpretación de la mitología mesoamericana, especialmente aquella relacionada con la cultura tolteca arqueológica.

1. MIEDO A LA SOLEDAD

Hay dos opciones que se pueden considerar:

La primera es que el ego trabaja en su banal causa de hacerte creer que realmente estás solo, que tú estás unido a los demás, con el fin de sentirte protagonista de la vida y encontrar el reconocimiento, en todos los niveles que te imagines, en la familia, en la pareja, en el grupo de amistades, en el trabajo y en la sociedad.

La segunda opción es que el Espíritu desea que recuerdes que eres parte de una Totalidad. Que tu siempre estás unido a la energía integradora de Dios, que se manifiesta en una llama interior que tu posees, una luz que debes expandir. Cuando le das fuerza a esa luz interior, comienzas a mirar con los ojos de tu corazón y empiezas a ser consciente de que siempre tienes compañía. Es la compañía con tu ser interior y con tu Creador Supremo. Llegarás a comprender que la soledad es una maravillosa oportunidad de la vida para compartir contigo mismo; y justamente en este momento, empezarán a aparecer aquellas personas que vibrarán con tu misma sintonía e intensidad.

2. MIEDO A LA ESCASEZ

Superar el miedo a estar escaso, sin dinero u oportunidades para ser cada vez más abundante, requiere de un trabajo contigo mismo. Debes darte la oportunidad para considerar que tus emociones sientan ese “deseo de merecer lo mejor para tu vida”. El sentimiento de víctima, es una señal de que el fantasma del miedo está invadiéndote.

Hay una palabra de siete letras que, cuando la repites, empieza a dar claridad al estado de abundancia que hoy tienes. Esta palabra es “GRACIAS”. Cuando agradeces por todo cuanto tienes en este momento y por lo que llegará a ti, comienzas a ser perceptible de todas las cosas que Dios te ofrece cada día. Gracias Dios por abrir los ojos este día de hoy, por poder respirar un día más. Gracias por la cama donde duermo, por las situaciones que parecen adversas; pero me Dejan sabiduría. Gracias Dios por la sonrisa que me regalo esa persona que no conozco. Gracias Dios por Tener trabajo, por la comida caliente, por la taza de café. Agradece y, en poco tiempo, todos tus deseos comenzaran a materializarse.


3. MIEDO A LA ENFERMEDAD

La enfermedad es un desequilibrio de tu estado de conciencia. Cuando empiezas a sentirte débil, está claro que perdiste tu fortaleza interior. “Enfermedad”, es una palabra compuesta del latín “in-firmus”, que significa “Sin Firmeza”.

Si comienzas a erradicar las auto-culpas, estarás dejando las cárceles del saboteo mental y te liberarás de estas ataduras.

El filósofo Platón dijo: “mente sana en cuerpo sano”. Piensa positivo respecto de ti mismo.

La enfermedad se contagia, perjudicando a otro ser, como se puede contagiar la salud.

Reconcíliate con el pasado, perdona íntimamente en tu corazón todos los sucesos de dolor y llena tu corazón de alegría, perdón y paz. Permanece también en silencio, porque Dios te hablará en este espacio de meditación.

El remedio para la enfermedad es el Amor. Te darás cuenta que, de todos los medicamentos, el amor también crea adicción. Conviértete en un “adicto al amor”, llénate de amor, ya que nadie puede otorgar lo que no tiene, da amor y recibirás a cambio amor. Estarás cada vez más sano y lleno de vitalidad. El mundo necesita que estés saludable, para poder cumplir tu rol de ser un gestor de cambios en este planeta, que necesita curar su alma.

Si hay algo de lo que podemos estar seguros es que, cuando Dios lo disponga, partiremos de esta vida, no antes ni después. Cuando el médico nos da la primera nalgada para que comencemos a respirar, se activa la cuenta regresiva; ese tic-tac que nos indica que vamos yendo hacia el día que debamos “parar”. Es por eso que la vida es un constante “Pre-parar”, es decir, una invitación a trascender en cada instante vivido, hasta que llegue tu turno de “parar”.

4. MIEDO A LA MUERTE

Cierra tus ojos un momento e imagina que hace una semana que has muerto y que estás en el cementerio visitando tu propia tumba. Miras tu lapida y lees tu nombre, tus fechas de nacimiento y de partida de este mundo. A continuación, piensa en cuál es la frase que escribiría la humanidad acerca de ti, en tu propia lapida: ¿Qué dirían de ti? ¿Qué fracasaste en muchas de las áreas de tu vida?;¿ Que la gente agradece que hayas partido, ¿porque les hiciste la vida amarga?; o Qué sienten profundamente tu partida y que dejaste un espacio vacío en la humanidad, ¿que nunca nadie podrá llenar?

¿Qué diste? ¿Qué cediste? ¿Qué donaste? ¿A quién ayudaste? ¿De qué te privaste? Escribe en un papel que es lo que deseas que quede grabado en la piedra, cuando partas de este mundo. Trabaja, día tras día, para acercarte a este enunciado que declaras.

El miedo a la muerte se supera, cuando tu meta es proyectarte en la Trascendencia de tu entrega, bondad, generosidad, desprendimiento, altruismo, amor al prójimo, capacidad de despojarte, sin condiciones, sin esperar retribuciones, que vivirá en la memoria y los corazones de quienes hiciste contacto en la vida e hiciste felices.




domingo, 14 de diciembre de 2014

NAVIDAD A SOLAS.

Durante estas festividades la depresión se apodera de personas solitarias que por alguna razón viven solas, por ejemplo, cabezas de familias que tuvieron que emigrar hacia otros países.

En los peores casos, el suicidio.

¿Qué hacer si es mi caso?

Medita mucho, esta práctica a veces la subestimamos, pero es una gran herramienta para encontrar el amor interno que llevamos y con la práctica diaria, podremos despertarla en nuestras vidas.

Ayuda a los demás, haz algún gesto compasivo. Únete a algún voluntariado cerca de tu localidad y verás que este trabajo llenará de amor y felicidad a tu corazón.

Si ves que durante estas fiestas alguien cercano como amigo, familiar o vecino muestra síntomas de depresión, sonríele o ten el bello gesto de darle un pequeño obsequio.

La Navidad es para repartir la Luz que llevamos sin importar a quien y sin esperar algo a cambio.

Que esta Navidad sea la mejor en tu vida.


Luz y bendiciones, Santiago Guerrero.

CERRANDO CIRCULOS CON LAS RELACIONES VIVIDAS

Cuando alguien ama, acerca los abismos.

Cuando reconoces a quien se encuentra en el otro lado del abismo, todo tu ser sintoniza con lo que fue en otros tiempos.

Cuando se ama con la pureza del corazón, recortas las distancias que hay entre vosotros. Quizás tardasteis un largo espacio de vuestro tiempo, pero al final, vuestras presencias os fueron familiares y os acercasteis hasta sentir como el vacío existente se convierte en tierra sólida donde nuestros pasos pueden avanzar hasta encontrarnos uno delante del otro.

Estando uno delante del otro, puede pasar que una de las partes no reconozca a la otra.

Nuestras relaciones actuales tienen mucho que ver con nuestro pasado, con la capacidad de cerrar los círculos no acabados.

En mi vida he llegado, conscientemente, a tener dos relaciones procedentes de otros tiempos amorosos cuando los dos nos entregamos uno al otro.

En las dos ocasiones fue en el período que éramos indios norteamericanos, siendo yo el ser masculino. En relación a la primera, nos encontramos en esta vida, y sintonizamos en el momento. Hubo una atracción entre nosotros, a nivel físico y espiritual. En aquellos tiempos fuimos pareja y tuvimos descendencia. Estábamos conectados con la tierra y la espiritualidad. En nuestros tiempos, cuando nos conocimos, los dos también nos habíamos adentrado en el mundo espiritual y queríamos purificar y elevar más nuestra alma. Todo fue bien, a escondidas, porque la otra parte tenía familia en esta vida, hasta que “el encanto” se evaporó. Acabamos como amigos pero cada uno había de seguir su camino. Desde el primer momento hubo familiaridad y unos anhelos de estar cerca del otro. Había algo que nos empujó a estar juntos. Eran los recuerdos en nuestra consciencia celular de antaño.

En el segundo caso, hubo un flash intuitivo por mi parte con la otra persona que me atrajo, pero luego nos alejamos durante un período de tiempo. Llegó un momento donde coincidimos nuevamente, y esta vez sentí este amor especial hacia ella. Si en el primer caso hubo una empatía conjunta, aquí sólo fue por mi parte. Había algo en ella, que también le hizo decidir, con los días, el querer acercarse a mí y conocerme, pero no era con el mismo sentimiento.

Con esta segunda persona, tampoco fue la primera vez que nos veíamos en esta dimensión. Éramos también, como ya he dicho anteriormente, indios norteamericanos. En aquella vida, ella estaba unida a otro indio. En aquellos tiempos nos encontrábamos a escondidas, fuera de la aldea, de la tribu para poder satisfacer nuestros deseos más íntimos. Éramos amantes sin posibilidad de ser reconocidos ante todos. Fue una vida en secreto la que llevábamos. Bueno, los tiempos que vivimos ha hecho que nos volvamos a encontrar, después de viajar por el tiempo buscándonos, y esta vez, la vida nos ha dado algo diferente a lo que pensábamos.

Esta vez, al encontrarnos, ella no me ha reconocido, solo yo a ella. Ha habido un abismo entre nosotros, y aunque le he dado y ofrecido mi amor, ella lo ha rechazado. Quizás no era el momento. Quizás ya no volveremos a estar juntos porque lo que nuestras almas necesitaban en aquellos tiempos, era el saber amar, aceptar desde la distancia, la discreción, incondicionalmente.

Ahora nos hemos vuelto a encontrar, pero ella no ha aceptado mi amor. Actualmente nuestra relación es de amistad, si así puede decirse, debido que se ha puesto distancia entre medio. Si era un círculo no cerrado, ahora no era el momento para hacerlo. Sí que me he dado cuenta que a raíz de nuestro encuentro, su corazón se ha abierto un poco más, y que estando a mi lado, ella llegó a reconocer que se sentía bien, pero no para establecer una relación afectiva de pareja. Las cosas deben de seguir su curso y no quedarnos atrapados en querer mantener una situación donde todavía no se dan los pilares necesarios para que fructifiquen. Sea el motivo que sea que en esta ocasión no llegamos a empatizar, la cuestión es que los dos salimos fortalecidos, cada uno siguiendo su camino.

Siendo consciente, durante dos veces me he sentido atraído por alguien que ya nos conocíamos de otros tiempos. Quizás en esta segunda ocasión, en el primer caso solo fue un contacto de aviso como queriendo decir que lo nuestro ya acabó, y en el segundo, me aportó un gran aprendizaje para mi alma y el fortalecimiento de mi espíritu y mi ser para poder llevar a término lo que he venido a hacer en esta vida. He aprendido mucho, y sobre todo, de este segundo caso.

No siempre nos encontramos en esta vida para acabar cosas de un pasado, aunque en él no se haya finalizado nuestra relación (la que llevásemos). A veces, sencillamente nos cruzamos en el camino para hacernos dar cuenta de los sentimientos más amorosos de uno mismo, así como para sanar nuestra relación.

Nuestra mente racional, a veces, cree el hecho de recordar aspectos de vidas anteriores, que estamos aquí para finalizar lo no finalizado, cuando el hecho de volvernos a encontrar es debido a darnos un empuje más para avanzar en nuestro camino o sanar nuestra relación, aceptando lo que fue en aquellos tiempos iniciales y queríamos que fuese de otra manera. Nada más.

No siempre que nos volvemos a encontrar quiere decir consumación o sanación; a veces, es simplemente una aportación a la humanidad para fortalecer el coraje de todos aquellos que han despertado su consciencia y siguen el camino de la espiritualidad. Somos como un interruptor para poder dar luz a los que se encuentra en la oscuridad. Como los dos ya nos deleitamos uno del otro, esta vez, los caminos son diferentes, pero en la misma dirección, por eso nos vemos y, de alguna manera, nos sentimos conectados.

En mi vida me he encontrado con personas, y me encuentro, estando con ellas, que ya nos hemos conocido en otros tiempos. Algunas están aquí para hacer las paces, otras para poder subir nuevos peldaños hacia la Ascensión, otros para sanar nuestra relación, y todas ellas, sobre todo con las que soy consciente qué pasó en otros tiempos entre nosotros, nuestro encuentro sirve o ha servido para sanar nuestra relación y aprender a perdonar.

Las empatías, rechazos y coincidencias se encuentran en el saco del aprendizaje en esta vida.

No siempre cuando en un pasado fue bien, tiene que ir así ahora también.

Estamos cerrando círculos para elevar nuestra energía y liberar la somnolencia de las consciencias para que nuestras almas puedan elevarse y sentir la plenitud en nuestros corazones.

No hay que forzar las situaciones, solo aceptarlas y aprender de ellas.

El pasado puede ser un trampolín para nuestra vida, pero no debemos permitir que sea el acomodamiento de algo que no pertenece al presente.

Lo que recordamos de nuestras relaciones deben de servir para poder amar incondicionalmente y acercar los abismos de nuestras diferencias actuales.

Que el Amor y la Paz sean en todos vosotros.


Publicado por Jordi Morella

sábado, 13 de diciembre de 2014

¿COMO VENCER LA NECESIDAD DE APROBACION?

 La necesidad de aprobación de los demás equivale a decir: “Lo que tú piensas de mi es más importante que la opinión que tengo de mí mismo”.

Por supuesto que nunca recibirás aprobación de todo el mundo por todo lo que haces, pero cuando te consideres a ti mismo como una persona valiosa no te deprimirás cuando te la niegan. Considerarás que la desaprobación es una consecuencia natural de la vida en este planeta donde la gente es individualista en sus percepciones.

A fin de amenguar tu comportamiento de búsqueda de aprobación, necesitarás ponerte en contacto con las retribuciones neuróticas que te impulsan a continuar con ese comportamiento. Aparte de los pensamientos positivos sobre tu valía cuando entras en contacto con algún tipo de reprobación (que es la mejor estrategia que puedes emplear), he aquí otras estrategias positivas con las que puedes trabajar para evitar la dependencia de la búsqueda de aprobación.

- Etiqueta la desaprobación con nuevas respuestas que empiecen con la palabra tú. Por ejemplo, te das cuenta de que tu padre no está de acuerdo contigo y se está enfadando. En vez de cambiar de posición o defenderte, simplemente contesta con un “tú te estás enfadando y piensas que yo no debería pensar como pienso”. Esto te mantendrá en contacto con el hecho de que la desaprobación le pertenece a él y no a ti. La estrategia del tú puede ser empleada en cualquier momento y con resultados sorprendentes si llegas a dominar la técnica. Tendrás que luchar contra la tentación de empezar con “Yo”, es decir, poniéndote en la posición de necesitar defenderte o de modificar lo que acabas de decir para lograr que te acepten.

- Si piensas que alguien está tratando de manipularte rebajando tu autoestima, dilo. En vez de ablandarte con el propósito de lograr aunque sea algo de aprobación, puedes decir en voz alta: “Normalmente yo modificaría mi posición para lograr que me aceptes y me quieras, pero realmente creo en lo que acabo de decir y tú tendrás que entendértelas con tus propios sentimientos al respecto”. O “Supongo que te gustaría que yo cambie de opinión”. El hecho de etiquetarlo te mantendrá en contacto con tus propios pensamientos y tu propio comportamiento.


- Puedes agradecer a la persona que te está proporcionando datos que te serán útiles para tu crecimiento y desarrollo, aunque sean cosas que no te gusten. El acto de agradecer pone fin a cualquier tipo de búsqueda de aprobación. Tu marido te dice que te estás portando de una manera tímida y nerviosa, que no le gusta. En vez de tratar de complacerlo, simplemente le agradeces que te lo haga notar. Así desaparecerá el comportamiento de búsqueda de aprobación.

- Puedes buscar a propósito que te desaprueben y trabajar contigo mismo para que eso no te moleste. Busca a alguien con quien estás seguro de no coincidir y enfréntate cara a cara con la desaprobación manteniendo de forma serena tu posición. Poco a poco irás molestándote menos y te será menos difícil no cambiar de punto de vista. Te dirás a ti mismo que esperas esta “contra”, que les está bien a ellos ser así, y que en realidad no tiene nada que ver contigo. Al ir en busca de la desaprobación en vez de evitarla aumentarás tu repertorio de comportamientos para tratarla en forma eficiente.

- Puedes practicar técnicas para ignorar los actos de desaprobación y para no prestarle atención a los que tratan de manipularte con sus acusaciones. Por ejemplo, en una ocasión en que un colega mío daba una conferencia ante numeroso público en Berlín, uno de los que lo escuchaban, evidentemente muy irritado por algunas de las cosas que éste decía, no pudo aguantar más y utilizando un argumento secundario, le dedicó una serie de comentarios insultantes en forma de preguntas. Estaba tratando de que el orador cayera en la trampa y se enredara con él en una discusión neurótica.

La respuesta de mi colega a esta retahíla agresiva fue un simple “de acuerdo” y luego siguió con su conferencia. Al no prestar atención a los insultos, demostró que no iba a valorarse a sí mismo por lo que el otro podría pensar. Como es de suponer el inoportuno dejó de interrumpir la conferencia. Si el conferenciante no hubiese tenido una buena opinión de sí mismo, hubiera dejado que la opinión del otro fuese más importante para él que su propia valoración de sí mismo y se hubiera molestado cuando esa persona se la hubiera cuestionado.

- Puedes romper la cadena que conecta con lo que los demás piensan, dicen y hacen, y tu propia valoración. Habla contigo mismo cuando te enfrentes con la crítica. “Éste es asunto suyo, yo me imaginaba que iba a actuar así. Pero eso no tiene nada que ver conmigo.” Esto eliminará el dolor que te provocas a ti mismo cuando relacionas los sentimientos de otra persona con tus propios pensamientos.

- Hazte a ti mismo esta importante pregunta cuando sientas que te critican. ¿Me iría mejor si estuvieran de acuerdo conmigo? La contestación es no, obviamente. Lo que ellos piensan no puede tener ningún efecto sobre ti al menos que tú permitas que lo tenga. Más aún, es muy probable que descubras que gente importante como tu jefe, y el ser que tú amas, te quieren y aceptan más cuando no te preocupa el no estar de acuerdo con ellos.

- Acepta el hecho muy simple que mucha gente ni siquiera te comprenderá, y que eso está bien. Por tu parte tú tampoco comprenderás a mucha de la gente que está muy cerca tuyo. No tienes por qué hacerlo. Está muy bien que ellos sean diferentes y la comprensión más fundamental que puedes demostrarles o sentir, es que no comprendes. Gustav Eschheiser lo demuestra muy claramente en las líneas siguientes de su Apariencias y realidades:

.. Si la gente que no se comprende, al menos comprendiera que no se comprende, entonces se comprenderían mejor que cuando, sin comprenderse, ni siquiera comprenden que no se comprenden los unos con los otros.

- Puedes negarte a discutir o a tratar de convencer a los demás de lo acertado de tu posición, y simplemente creer en ella.

- Confía en ti mismo cuando compres ropa u otros efectos personales sin consultar primero con alguien cuya opinión valoras más que la tuya propia.

- Deja de buscar respaldo para lo que dices buscando justificación y apoyo de parte de tu cónyuge o cualquier otra persona con frases como las siguientes: “¿No es así, querida?” o “¿No es cierto que así lo hicimos, Raph?” o “Pregúntaselo a Marie, ella te lo dirá”.

- Corrígete en voz alta cada vez que vayas en busca de aprobación, para que te des cuenta de que tienes esta tendencia y pruebes nuevos comportamientos para evitarla.

- Trabaja conscientemente en tratar de evitar las múltiples excusas que das incluso cuando no te arrepientes de lo que acabas de decir. Todas las apologías son ruegos de perdón. Y las peticiones de perdón son formas de búsqueda de aprobación como por ejemplo: “Yo sé que no me querrías si yo pensara realmente lo que te acabo de decir, así que, por favor, dime que todavía me aceptas. Disculparse es perder el tiempo. Si necesitas que otra persona te perdone para poder sentirte mejor, quiere decir que estás dejando que controlen tus sentimientos. Y si puedes decidir no portarte de cierta manera y pensar que algunas expresiones de tu conducta no están bien, vivir disculpándose es un tipo de comportamiento enfermizo que otorga el control de uno mismo a un tercero.

- En cualquier conversación, toma el tiempo que pasas hablando tú y compáralo con el tiempo que han estado hablando los demás, tu cónyuge o tus conocidos. Puedes trabajar para no ser el que habla menos y sólo cuando te piden que participes en la conversación.

- Puedes verificar en la próxima reunión a la que asistas cuántas veces te interrumpes y si siempre eres condescendiente cuando hablas al mismo tiempo que otro miembro del grupo. Puede que tu búsqueda de aprobación se esté convirtiendo en timidez. Busca estrategias para poder hablar sin que te interrumpan poniendo de manifiesto ese comportamiento cuando aparezca en tu medio.

- Toma nota de cuántas frases afirmativas pronuncias y cuántas en forma de interrogación. Acaso haces preguntas, pides permiso y aprobación, en vez de dar tu opinión de frente? Por ejemplo, la pregunta “Qué buen día hace, ¿no?, pone a la otra persona en posición de resolver un problema y a ti en la de buscar aprobación. Un simple “Qué buen día”, es una afirmación más que una indagación. Si siempre estás haciendo preguntas quiere decir que estás embarcado en la búsqueda de aprobación en un área que puede parecer sin importancia, pero que refleja la falta de confianza en tu propia capacidad para hacerte cargo de tus cosas.

Éstos son los primeros pasos para eliminar la necesidad de la búsqueda de aprobación en tu vida. Si bien no tratas de eliminar toda aprobación externa, intentas al menos evitar que cualquier pequeñez te inmovilice. Los aplausos son agradables y la aprobación es una experiencia muy satisfactoria. Y es muy agradable sentirte aprobado. Lo que buscas es la inmunidad ante el dolor cuando no logras los aplausos que buscas. Igual que el que decide hacer una dieta para adelgazar no puede probar su fuerza de voluntad cuando está con el estómago lleno, o el individuo que ha decidido dejar de fumar no mide su tenacidad después de haber apagado el último cigarrillo, así no te probarás a ti mismo mientras no te enfrentes con la desaprobación.

Puedes alegar hasta ponerte rojo como un tomate que puedes enfrentarte con los desaires y que no vas a exigir que todo el mundo te aprecie, pero hasta que te enfrentes con las situaciones contrarias no sabrás cómo te está yendo. Si logras eliminar esta molesta zona errónea de tu vida lo demás te parecerá fácil, porque has sido condicionado a necesitar la aprobación de los demás desde que respiraste por primera vez en esta Tierra. Tendrás que practicar mucho para lograrlo pero bien vale la pena cualquier esfuerzo que pongas en ello. La inmunidad ante la desesperación de enfrentarnos con la desaprobación de los demás es como un billete que nos garantiza una vida llena de deliciosos momentos presentes libres y personales.

AHORA ESCRIBE LOS CAMBIOS QUE VAS A HACER EN TU PENSAMIENTO A PARTIR DE AHORA.


Por: Dr. Wayne W. Dyer

martes, 9 de diciembre de 2014

KAPIS (ESTRELLA DEL MAR) (Época prehispánica)

Kapsis, la hija mimada del jefe Haas (mezquite), acostumbraba todos los días, después de terminar sus labores cotidianas, acurrucarse junto a alguna roca cerca del mar y mirar y mirar el vaivén de las olas. Por horas y horas la sorprendía la tribu, inmóvil, silenciosa: Aun cuando las sombras manchaban de negro el agua y la playa.
Kapsis seguía allí como si esperara ver salir del fondo del mar a la diosa Xtamosbin (tortuga marina). Cada vez que la tribu llagaba de la bahía de Quino a tierras de Isla de Tiburón, Kapsis, después de hurgar en las rocas de la playa en busca de las pródigas especies del océano que las aguas dejaban olvidadas. Corría a refugiarse en su lugar predilecto de la playa para contemplar, sin cansarse, cielo y mar.

Su padre el gran jefe Haas, inútilmente había perdido al hacocama (hechicero) destruyera el embrujo que se había apoderado de su hija; porque el gran jefe y los miembros de la tribu no se explicaban por qué Kapsis huía del trato de sus semejantes, y a pesar de ser joven y bonita rehusaba trazar los pasos de la pazcola, ni batir palmas en el baile y menos acompañar el fragor de los cantos.

Para Kapsis no había más deleite que refugiarse en la playa desolada, y contemplar el paisaje triste del mar bravío que desataba a veces tormentas espantosas. Pero es que nadie sabía el secreto de Kapsis: Kapsis estaba enamorada de una vastlk (estrella) que a ella se le antojaba, era flor de la tierra de los dioses. Una noche llegó hasta ella el hacocama a quien pidiera el gran jefe curara a su hija, pues toda la tribu aseguraba que un antipotkis (tiburón) la había embrujado.

El hacocama antes de buscar a la joven había ido hasta la Cueva Especial de la montaña, pintando en ella la señal del espíritu que vivía dentro, el cual indicó su voluntad de adentrarse en el cuerpo del hechicero.

Ya en posesión de las virtudes mágicas colocó sus manos en forma de círculo sobre su frente, para luego acercar su boca y decir con gran misterio y entonación sacerdotal Choo, choo. Kapsis, sin moverse le miró sin sorpresa, pero después, silenciosa, se alejó de su lado.

Esa misma noche volvió al mar, y con ansiedad miró el cielo en busca de la bella vastlk. Al descubrirla esplendente en medio del azul eterno deseó fervientemente que nunca terminara la noche para embelesarse por horas y horas con su belleza. De pronto, como si su deseo fuera mágico, absorta contempló cómo su estrella favorita se desprendía del cielo.

Atravesando el azul oscuro con la misma velocidad que los dardos con punta de pedernal de los guerreros Kun kaak eran disparados sobre los coyotes o venados, así la estrella atravesaba el espacio. Los ojos negros y vivaces de Kapsis siguieron el rastro luminoso hasta descubrir que caía en el mar. Asustada la joven por tal acontecimiento corrió en busca de la canoa más cercana; remando enérgicamente llegó hasta el lugar donde había visto caer la estrella, y sin mucho pensarlo se arrojó al agua para rescatarla.

Kapsis bajó a las profundidades en busca de la estrella hasta llegar al fondo del mar; pero en su rápido descenso cayó sobre una traicionera roca que le produjo la muerte. Sobre el lecho pétreo Kapsis quedó inmóvil, los brazos abiertos en cruz, las hermosas piernas extendidas. Xtamosbin, la sagrada tortuga marina, diosa de los seris, al contemplarla tan pálida y quieta se conmovió. ¡Qué hermosa era! Y allí estaba inmóvil en lo profundo del mar; todo porque había querido salvar a una estrella que se ahogaba.

La diosa fue a su lado y posó sus manos sobre el cuerpo inerte de la joven Kun kaak convirtiéndola al instante en una bella estrella de mar. Kapsis desde ese instante sería feliz. Allí en el mundo sin voz, contemplaría las luchas y las tragedias mudas del mundo verde de esmeraldas líquidas. Además no estaría sola, ya que los peces de aletas de plata y cuerpos pintados de vivos colores la acompañarían. Y como si todo eso fuera poco, desde los bosques de sombras oscuras moteadas de luz vivirá feliz espiando el cielo a través del agua espumosa teñida por el sol. Así Kapsis todas las noches miraría a la bella vastlk a quien ella tanto amaba.





sábado, 6 de diciembre de 2014

10 TRUCOS SENCILLOS PARA LIBERAR ESTRES

Se está a final de la semana y sólo se piensa en todo lo que aún falta por hacer, para poder salir a disfrutar y ‘relajarse.’ Para que la espera no desespere y para poder liberar a diario el cuerpo y la mente de las tensiones acumuladas, después de una investigación extensa, se han seleccionado 12 pequeños, pero prácticos trucos para ser utilizados en la oficina.

Si lo que se desea es una solución rápida al estrés que ha venido acumulando en las últimas horas, las siguientes acciones le servirán:

1. Respire profundamente. Parece tan obvio, pero es tan fácilmente olvidado, que seguramente todo el que lo lea ya lo habrá escuchado infinidad de veces (posiblemente las mismas que no se ha decidido a aplicarlo). Dese una oportunidad. Respirar profundamente reduce la tensión y libera estrés debido al aumento de la carga del oxígeno. Pruebe con 10 respiraciones profundas.

2. Visualice. Una pequeña visualización le ayudará a recobrar su centro. La ‘imaginación guiada’ de una imagen relajante o de la cual disfrute, por unos minutos, le ayudará a eliminar el ‘ruido’ y la tensión que pueden dominarle en ese momento. Incluso puede imaginarse a sí mismo logrando una meta o en sus próximas vacaciones, lo que importa es que le guste lo que imagina y logre despegarse por unos minutos del caos que le rodea.

3. Aléjese de la pantalla. El uso ininterrumpido de las computadoras está vinculado al estrés, la perdida de sueño y la depresión en las mujeres, como han encontrado en un estudio de la Universidad de Gotemburgo en Suecia. Incluso en dicho estudio se halló que el uso nocturno del ordenador durante la noche, se asocia al estrés tanto en hombres como mujeres. En la oficina, aléjese unos minutos de la pantalla y repita esta acción varias veces al día.

4. Use este truco de Naam Yoga. Aplique presión en el espacio de la palma de la mano en el que se encuentran el dedo índice y el medio, para sentir una sensación de calma inmediata, según lo sugiere Sharon Melnick, autora del libro Success Under Stress. Haga la prueba y verá resultados.

5. Apague su teléfono móvil. Desconéctese unos minutos. El mundo no se caerá porque tenga su teléfono móvil apagado, pero si obtendrá una sensación de calma y de menos urgencia, al saber que se puede funcionar sin él.
6. Cepíllese el cabello. No es una broma. No solo las acciones repetitivas actúan como relajante, sino que servirá para darse un masaje en el cuero cabelludo, cargado de terminaciones nerviosas. Si antes recomendaban cepillarse a diario 100 veces el pelo para tenerlo brillante, en esta ocasión pruebe a hacerlo por para liberar tensiones.

7. Colóquese agua fría en las muñecas y detrás de las orejas. Cuando esté a punto de estallar, diríjase al baño y mójese con agua fría las muñecas (justo donde se coloca el perfume) y detrás del lóbulo de las orejas. Por allí pasan arterias mayores por lo que al refrescar estas áreas, se contribuye a calmar el resto del cuerpo.

8. Coloque música clásica
Posiblemente una de las tácticas más conocidas. Puede que no a todos les guste la música clásica, pero se trata de lidiar con el estrés y este tipo de música tiene un efecto calmante, baja las pulsaciones y la presión arterial, he incluso las hormonas del estrés como lo han demostrado numerosos estudios.

9. Masque chicle. El mascar chicle no solo ayuda a respirar mejor, sino que disminuye la ansiedad, ayuda a estar más alerta y reduce el estrés según un estudio realizado en 2018 en la Universidad de Swinburne, en Melbourne, Australia.

10. Realice una relajación progresiva de los músculos. Comience desde sus pies y visualice cada parte de su cuerpo y como éstas van liberando tensiones. Suba progresivamente hasta la cabeza. Imagine que sus músculos están anudados y vaya liberándolos. La sensación final es realmente relajante. Es una técnica que se usa incluso en pacientes con depresión o desordenes de ansiedad.

Truco extra:

Disfrute de un video viral divertido
Este seguro que lo habrán experimentado todos los lectores. Pero ahora puede hacerlo sin culpa, pues, como explican desde la Clínica Mayo, la risa contribuye a una mejor oxigenación, estimula los pulmones, aumenta las endorfinas y relaja los músculos.

Eso sí, que este último no sea una excusa para no probar los trucos anteriores. Su mente y su cuerpo se lo agradecerán.

Tomado de http://www.merca20.com/