sábado, 28 de febrero de 2009

EL TELÉFONO JONÁS




Un empresario que perdió su celular en la playa lo encontró en el estómago de un bacalao gigante.

Andrew Cheatle pensó que nunca más vería su teléfono móvil cuando lo perdió en la playa. Pero una semana después su novia recibió el llamado de un pescador que decía haberlo encontrado.

Glen Kerley abrió un enorme pez y de sus tripas sacó el aparato que luego de secarse apropiadamente volvió a funcionar. Cuando Rita recibió el llamado estaba con Andrew y le dijo "estoy por atender una comunicación que viene de tu celular".

Glen, un pescador de Worthing, West Sussex, explicó que "huele muy feo pero estoy feliz de devolverlo".
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