viernes, 26 de junio de 2009

¿QUIEN ENTIENDE A LA GENTE?


Si eres demasiado bueno...
hipócrita te han de llamar,
si eres indiferente con los demás...
que eres mala persona te dirán.
Si das algo de lo que tienes,
dicen que es por méritos ganar,
si no das nada de ti,
dicen que el egoísmo te ha de matar.

Si trabajas fuertemente,
dicen que es poco el tiempo que les dedicas,
si no trabajas, dicen que el
Primer Premio
"A la Vagancia" ameritas.

Si te gusta estar metido en todo,
bochinchero te llamarán,
si no te gusta meterte en nada,
de antisocial te tratarán.

Si duermes poco y trabajas mucho,
dicen que te vas a desgastar,
si duermes mucho y trabajas poco,
dicen que la pereza te va a matar.

Quién entiende la vida...

Si huyes de donde hay problemas,
cobarde a ti te dirán,
si estás siempre donde los hay,
de busca pleitos te calificarán.

Si vas a la Iglesia a diario,
de fanatismo te acusarán,
si nunca asistes a ella,
como "ateo " te conocerán...

Si nunca sales de casa,
dicen que eres un aburrido,
si sales frecuentemente,
dicen que eres un perdido.

Si eres alguien muy exitoso,
con envidia te tratarán,
si estás feliz con lo que tienes,
"conformista" te llamarán.

Si eres joven y dispuesto,
inmaduro te han de llamar
si eres viejo experimentado,
creen que no hay derecho a opinar.

Quién entiende la vida...

Si caminas a paso lento,
dicen que debes avanzar
si tu paso es muy ligero,
se quejan por no poderte alcanzar.

Si vives la vida en sueños,
que despiertes te pedirán,
si eres demasiado realista,
de inhumano te acusarán.

Si eres amable con todos,
creen que algo has de ocultar,
si eres grosero y pedante,
nadie te ha de soportar.

Si eres honesto y sincero,
como tonto te han de tratar,
si eres todo lo contrario,
siempre te han de criticar.

Si amas y entregas todo de ti,
dicen que mucho sufrirás,
si vives para ti mismo,
dicen que sin amor no vivirás.

Quién entiende la vida... quién entiende a la gente...



Nota:
Es irónico pensar, que por mejor que seas, siempre tus defectos alguien resaltará, puedes ayudar al mundo y siempre alguien aparecerá que no crea en tu sinceridad, los seres humanos somos diferentes y no es posible que todo el mundo nos vea de la misma forma, porque somos simplemente su espejo.

Si alguien te dice lo dulce que eres, es que esa persona posee dulzura, si alguien exalta tu belleza, es que la belleza interior de esa persona es tan grande que no posee envidia, si alguien piensa que compites en todo, es porque ellos mismos ven en todo una competencia, si alguien piensa que lo odias, es porque el odio corroe su alma.

Ahora... mírate a ti mismo y date cuenta de que lo que ves en los demás es lo que tú mismo sientes por ti.

jueves, 25 de junio de 2009

HIZO UN POZO EN LA COCINA PARA PESCAR



Un granjero excavó quince metros en su propia cocina para poder pescar sin salir de su casa.

Li Huiyan de Chongquing, China, contrató a treinta obreros durante seis meses para que excavaran en su cocina. Quería llegar a las napas subterráneas con la esperanza de encontrar peces.

Según explicó el propio Li, treinta años atrás el río corría sobre el terreno pero las autoridades locales lo cubrieron para construir un camino. "El río solía tener muchos peces y simplemente poniendo una red ahí se cazarían cientos", dijo.

Lo cierto es que después de construir el pozo instaló la consabida red en el río subterráneo y hasta el momento ha vendido pescado por valor de 3.300 dólares. Cada día el hombre sube y baja las escaleras que construyó bordeando el pozo para recolectar el fruto de su creativa captura.

LLAMÓ A LA POLICÍA MIENTRAS COMPRABA DROGAS



El vendedor agarró el dinero y no le entregó la marihuana. Así que el comprador llamó a la policía.

Marc Claycomb, vocero del Departamento de Policía de Melbourne, explicó que no es tan infrecuente como uno se imagina. Reconoció, sin embargo, que en la mayoría de los casos cuando la persona que quiere comprar sustancias ilegales es estafada no se atreve a llamar.

Cuando el "dealer" fue arrestado declaró que "no quería robarle a una buena persona. Nunca me imaginé que un tipo comprando droga iba a llamar a la policía". La víctima explicó que el dinero -550 dólares- era para comprar marihuana. Sin embargo ni bien lo sacó de su bolsillo fue tomado por Michael Parda, el supuesto vendedor de sólo 20 años, quien se subió a su auto sin intención de entregar la droga. Al ser detenido la policía le encontró drogas y un arma calibre .38.

En este momento Parda se encuentra alojado en el Centro de Detención del Condado de Brevard a la espera de un juicio por robo en posesión de arma y tráfico de estupefacientes.

martes, 23 de junio de 2009

EL ELEFANTE


En todos los juicios que yo hago sobre ti, hay un juicio sobre mí mismo… Y ambos son igualmente ciertos o falsos. Mientras piense que yo estoy en posesión de la verdad y tú no lo estás, crearé separación, desigualdad y estableceré las bases para que el sufrimiento se instale en mi vida. Lo mismo ocurre si pienso que tú posees la verdad y yo no.

La realidad es que ambos poseemos una parte de la verdad y una parte de ilusión. Los dos miramos al mismo elefante, pero tú ves la cola y yo veo el tronco. Cuando se mira por separado, la cola y el tronco parecen que no tienen nada en común. Sólo cuando se ve la totalidad del elefante es cuando la cola y el tronco unidos, cobran sentido. No importa cuanto me esfuerce, me es imposible ver el significado de tu parte. La cola no comprende ni el porqué, ni la razón del tronco. La única forma en la que admitiré tu experiencia es aceptarla como cierta, de la misma manera que acepto la mía como tal.

Debo dar la misma credibilidad a tus percepciones que a las mías. Hasta que no establezcamos esta igualdad, la semilla del conflicto permanecerá entre nosotros. No es necesario que diga que tú tienes razón y que yo estoy equivocado. No necesito reemplazar mi verdad por la tuya, o vivir mi vida según tus premisas. Ni tampoco es preciso que diga que tú estás equivocado y que insista en que debes vivir tu vida según mis condiciones. Estas exigencias provienen de la inseguridad y de la falsa creencia de que, para amarnos los unos a los otros, debemos estar de acuerdo. No es cierto.


Para amarte debo aceptarte tal y como eres. Es lo único que debo hacer. ¡Pero eso es mucho! Aceptarte a ti tal y como eres, es una proposición tan profunda, como aceptarme a mí mismo tal y como soy. Es una tarea formidable, dada mi poca experiencia en este campo.

Permitir que tengas tu experiencia es el principio. Aprendo a respetar lo que piensas y sientes incluso cuando no me gusta o no estoy de acuerdo con ello. Incluso aunque me disguste.
En lugar de hacerte responsable del dolor que siento en relación a ti, aprendo a enfrentarme a mi propio dolor. Mi reacción a tu experiencia -positiva o negativa- me proporciona información sobre mí mismo.

El compromiso conmigo mismo y contigo es trabajar con mi propio dolor, no responsabilizarte a ti de él.

Sólo cuando te devuelva el don de tu propia experiencia, sin imponerte mis propios pensamientos y sentimientos sobre ella, te amaré sin condiciones.

Cuando acepte tu experiencia tal cual es, sin sentir la necesidad de cambiarla, te respetaré y te trataré como a un ser espiritual.

Mis pensamientos y sentimientos tienen importancia en sí mismos, pero no como comentarios o acusaciones a tu experiencia. Al comunicar lo que pienso o siento sin hacerte responsable de mis pensamientos y sentimientos, acepto mi propia experiencia y permito que tú tengas la tuya.
En las relaciones, al igual que en la conciencia, las dos caras de la moneda deben ser aceptadas como iguales. Una persona no superará el conflicto hasta que la experiencia de ambas haya sido respetada.

La cuestión no es nunca el acuerdo, aunque lo parezca. La cuestión es: ¿Somos capaces de respetar nuestra experiencia mutuamente?

Cuando sentimos que la otra persona nos acepta tal y como somos, tenemos la motivación para adaptarnos el uno al otro. Adaptarse es hacerle al otro un lugar junto a nosotros; es no imponerse ni que se nos impongan.

Una vez que se llega a la adaptación, ambas partes moran juntas. El hombre y la mujer, el blanco con el negro, el rico con el pobre, los judíos con los musulmanes. Aceptar nuestras diferencias es honrar la humanidad que tenemos en común, es bendecir mutua y profundamente la experiencia que compartimos.

De modo que la cola y el tronco discutirán hasta ponerse morados y ninguno de los dos ganará la discusión. Ambas experiencias son igualmente válidas. Al permitir que esto sea posible, el elefante empieza a cobrar forma. Al aceptar la validez de tu experiencia sin intentar cambiarla, sin intentar que sea algo más parecida a la mía, mi propia experiencia empezará a adquirir un mayor significado. Cuando te contemplo como a un igual y no como a alguien que precisa ser educado, reformado o determinado, el significado de nuestra relación se revela por sí mismo. Cuando se le da la bienvenida a cada parte, el todo empieza a tomar forma y resulta más fácil comprender y apreciar el significado de las partes.

Un mundo que pretende conseguir un acuerdo, encontrará conflicto y sectarismo. Un mundo que proporciona un espacio seguro a la diversidad, encontrará la unidad esencial para convertirse en entero. Frente a los opuestos tenemos dos opciones: resistirlos o abrazarlos. Si los resistimos, provocaremos un conflicto entre el yo y el otro. Si los aceptamos, los integraremos como agentes dinámicos y originaremos una transformación alquímica en el interior del yo.

EL ELEFANTE ENTERO Del libro El Despertar de Paul Ferrini

lunes, 22 de junio de 2009

¿DONDE ESTAN LOS MILAGROS?


¿Dónde están los milagros? Preguntan los hombres y mujeres de hoy, que van buscando por el mundo, pruebas del infinito amor de Dios. ¿Dónde los estamos buscando, si somos el Milagro más grande de la creación?...

El milagro de abrir los ojos a un nuevo día, el tener la oportunidad de hacer de tu vida lo que quieras hoy, el sentirte vivo a pesar de cualquier momento asumido, el ser capaces de sentir los latidos que da sin parar el corazón.

Basta creer, no perder nunca la fe, ser capaces de ver más allá, tener esa capacidad de asombro que nos ayuda a disfrutar de la magia que nos ofrece la naturaleza y toda la grandeza que en nosotros a semejanza de Dios, hay.

Cuando se es niño, se cree en los sueños, la magia y la fantasía, tenemos la certeza que Dios todo lo puede y que si luchamos por ello, nuestras ilusiones se pueden hacer realidad; a medida que pasa el tiempo y vamos creciendo, los momentos fantásticos se volverán cada vez más cortos; sin darnos cuenta, nos olvidamos de muchas cosas y dejamos de creer en casi todo.

Hay quienes consideran que en las personas con discapacidades no existe la perfección de Dios; ¡qué ciegos son, aún teniendo ojos que ven!, porque no logran comprender, que en lo más pequeño y aparentemente imperfecto, ahí es donde se dan tantos milagros que a todo aquel que lo descubra le ha de sorprender.

¿Quién no logra asombrarse cuando ve a un ser humano que sin manos pinta con la boca o con los pies? ¿Quién no llora de emoción, cuando descubre que alguien con alguna limitación alcanza cosas más grandes que aquellos a quién aparentemente nada les faltó? Cuando se piensa que se tiene todo, se limitan los sueños, se debilita la fe, se acaba el sentimiento de búsqueda, nada se espera, se estancan las ilusiones, se acomoda el ser.

Por eso existe en la debilidad y fragilidad, un milagro más que nos da la capacidad de llorar, de buscar, de esperar, de llamar a la puerta y tener la certeza de que seremos escuchados y se nos abrirá.

Muchos están a la espera de un milagro: una sanación, un empleo, una conversión; y cuando no se da lo que tanto pedimos, así como lo esperamos, nos sentimos frustrados, creemos que Dios no nos ha escuchado o nos ha abandonado.

No siempre los milagros suceden como los anhelamos, quizás nos vienen de otra forma y ni cuenta nos damos; no podemos permitir que nada nos quebrante la fe, estamos vivos hoy, y mientras eso pase, muchas cosas suceden y otros más están por suceder; por eso, no dejemos de pedir y mucho menos, de agradecer.

sábado, 20 de junio de 2009

ABUELO Y NIETO SE GRADÚAN JUNTOS




Un taiwanés de 96 años se graduó con un doctorado el mismo día que su nieto.

Chao Muhe, de 96 años y su nieto Zhao Shuangzhan, de 32, empezaron y terminaron sus estudios al mismo tiempo aunque en distintas universidades. Según explicó Chao, su nieto no se esforzaba lo suficiente en sus estudios, así que cuando Zhao entró a la Universidad su abuelo también se anotó para darle el ejemplo.

El abuelo se doctoró en Filosofía sin haber faltado ni un día a clases a pesar de tener que levantarse a las cinco de la mañana y tomar varios buses. Con setenta años más que el resto de sus compañeros sostiene que nunca se sintió fuera de lugar.

Chao reconoció que muchas veces tenía que estudiar toda la noche para poder estar al nivel de sus compañeros más jóvenes. El profesor Chen Dezhi, tutor de Chao en su tesis explicó que "su sed de conocimiento ha sido una inspiración para los demás estudiantes".

TATUAJES HORRENDOS: REPUGNANTES Y ETERNOS




Hay tatuajes mejores y tatuajes peores. Si Ud. es un padre tratando de evitar que su hijo se tatúe, esta página le llegó en el momento justo.

Empecemos simplemente con un tatuaje feo. Es feo. Está mal hecho. No hay forma de ponerle buena voluntad. Punto. El que lo hizo es un irresponsable y el que permitió que usaran su cuerpo para ese garabato es un idiota.

Hay otros que o bien son una falta de respeto a la piel o conllevan un significado cósmico que uno no logra descifrar.

Imagínese por un segundo que Ud. quiere parecer más peligroso para impresionar a chicas que no recibieron suficientes nutrientes durante su infancia. Decide entonces tatuarse un animal feroz. Digamos un puma. Y le hacen esto. Es para ponerse triste. Más triste que el puma. ¿Qué le pasa a ese puma? ¿Por qué está triste? ¿Eh?

Pero por supuesto también hay gente que quiere dejar constancia en su piel de su sorprendente creatividad. Alguien por ejemplo que dice "quiero tatuarme un pito. Un pito que tenga culito y que del culito le salga otro pito. Y así sucesivamente ¿Se entenderá la idea?

Merece un capítulo aparte un tatuaje que combina el dibujo con un particular rasgo físico del poseedor. Más que un rasgo, por qué no decirlo, es un defecto. Y, como dice el refrán: si la vida te da limones, hazte una limonada.

Estas desgracias junto a otras peores -que no nos atrevemos a mostrar por miedo a ofender estómagos delicados