domingo, 22 de noviembre de 2009

LA LEYENDA DEL HADA MELUSINA




El origen de esta leyenda lo hallamos en las hadas acuáticas, o que alguna referencia tienen con el agua, aunque también se ha querido hermanarla con las Damas Blancas en lo que de agorero éstas puedan tener -a su vez herederas de las Banshee irlandesas y las Benshir escocesas-, mezcla de unas y de otras, con sus toques heráldicos incorporados que nos conducen ni más ni menos que a la historia-ficción de muchas dinastías, nos encontramos con Melusina hada de patrias varias, ya que tanto franceses, alemanes e incluso chipriotas, la reclaman como uno de los suyos.

La simbología del agua, en las más antiguas culturas del planeta, se halla unida a la fecundidad igual que las serpientes -y por deformación, o transformación, también los dragones, que en un principio parece ser fueran serpientes aladas-, pues siempre se encuentran cerca del líquido elemento, y la fecundidad a su vez, se relaciona con la diosa Luna en cualesquiera de sus múltiples acepciones, y de la luna a la mujer poca diferencia hay aunque si exista una escala de grados digna de tener en cuenta: la doncella, la madre y la hechicera.

En tiempos remotos que bien podemos llamar prehistóricos, cuando el misterio de la maternidad tenía sometido al varón de la especie que adjudicaba unos poderes incomprensibles, y por ello mágicos, a la mujer, el matriarcado imperaba en la sociedad de su época; la mujer era dadora de vida y las diosas gobernaban la Tierra muy por encima de sus homónimos -ya que en épocas pretéritas, incluso el sol era una deidad femenina-, luego, cuando el hombre descubrió que él tenía arte y parte en el misterio de la concepción, las cosas cambiaron hasta el punto que ancestrales saberes tuvieron que disfrazarse con ropajes diferentes; de ser madres y señoras, sacerdotisas de fecundidad adoradas sin discusión, las mujeres empezaron a convertirse en hechiceras, brujas o hadas –que viene a ser lo mismo-, y éstas a su vez en leyenda, una leyenda que intentaba preservar lo poco que les quedaba ya del concepto sagrado de un divino ministerio, el de dar la vida, y Melusina es una de ellas: hada y leyenda.

Las primeras hadas acuáticas de las que tenemos noticia son las glaistig, las selkies -llamadas roane en Irlanda-, o hadas foca que se despojan de esa piel al subir a la superficie del mar, luego las etéreas y frágiles asrai a quienes la luz del sol convierte en agua, y las famosas sirenas o sus no menos conocidas hermanas, las ondinas habitantes de ríos y lagos –entre ellas la muy cantada Dama del Lago, musa de poetas, cuyo misterio reside en que no hay tal lago sino un palacio hechizado-, o sus primas galesas las hadas acuáticas llamadas gwragedd annwn, que no hacen sino evolucionar la genealogía de estos seres míticos.

El hada Melusina era humana en su apariencia, pero no siempre, mitad mujer mitad sirena, o algo semejante, ya que de cintura para abajo no tenía piernas que suplía una cola escamosa, si bien el prodigio sólo tenía lugar los sábados -y según otros los miércoles-, cuando se encerraba en sus aposentos introduciéndose en el agua de una bañera de mármol.

Los enlaces entre mortales y hadas parecen estar sujetos, desde tiempo inmemorial, a unas leyes singulares que consisten en que el hada pone condiciones y el aspirante a su mano las acepta incondicionalmente, deslumbrado en un principio para luego faltar siempre a su palabra, y el hada, siempre también, decepcionada, retorna a sus orígenes acuáticos.

(“Si me golpeas tres veces te abandonaré, si me regañas tres veces te abandonaré, no debes vigilarme, seguirme o espiarme, o de lo contrario te abandonaré”. Prudentes advertencias todas ellas que, repitiéndose en los cuentos con diferentes heroínas, sólo conducen a un mismo final, por incumplir el esposo la promesa hecha).

La leyenda del hada Melusina comienza en el momento que su madre, El hada Pressina, la maldice condenándola a ser eso, mitad mujer, mitad serpiente en castigo por haber encerrado a su padre, el rey Elinas de Escocia en la montaña mágica de Northumberland a causa de una falta no tan grave como para ser penada con semejante severidad –de hecho la falta era el quebrantamiento de la consabida promesa dada, en este caso a su madre Pressina-.

Lo curioso del hecho es que habiendo sido secundada por sus hermanas, Melior y Plentine, ella fue víctima de la maldición materna y las otras no.

Después de esto, y junto a una fuente, tiene lugar el encuentro entre Raymondin y Melusina.

Raymondin es hijo del conde de Forez, pero, este último, protegido por su hermano el de Poitou, le cede a su primogénito en adopción como muestra de buena voluntad ya que Aymeric le donó tierras para que se estableciera y pudiese pagar deudas contraídas.

Cierto día, habiendo salido a cazar, Raymondin mata accidentalmente a Aymeric de Poitou cuando lo que intentaba era salvarle la vida del ataque de un jabalí. Desolado e invadido por la desesperación, Raymondin vaga por los bosques sin saber como comunicará tan infausta nueva a los hijos del muerto, mas hete aquí que, junto a una fuente, La fuente de la sed, se encuentra a una bella muchacha vestida de blanco: es el hada Melusina.

Melusina le consuela y le da la solución para explicar a los hijos del conde de Poitou, como sucedió la muerte accidental de su padre. Raymondin, prendado tanto de su belleza como de su sabiduría, la pide en matrimonio, imponiéndole ella sólo la condición de que los sábados le permita retirarse a sus aposentos sin ser vista en todo un día y una noche, a lo que su enamorado se aviene sin discutir.

El caballero regresa a la corte del hermano de su padre y relata a sus primos como sucedieron los hechos conducentes a la muerte del conde; sus primos aprecian la nobleza de su conducta y no tienen nada que reprocharle, al contrario, pues le ofrecen como regalo de bodas unas tierras que él debe elegir, entonces el hada Melusina le aconseja que pida toda la extensión que pueda caber en una piel de ciervo, y, cogiendo esa piel, hace largas tiras de ella, las cuales, al ser enlazadas, dan un inmenso territorio que desde entonces será su feudo.

Ambos contrajeron nupcias y Melusina le hizo el presente de construir, con ayuda de otras hadas y entidades mágicas, el castillo de Lusignan para él, aparte de la capilla en la que se casaron.

Vivieron felices muchos años, hasta que un malhadado día, el conde de Forez, hermano de Raymondin, en el transcurso de una alegre cena que se celebraba precisamente la noche de un sábado, vertió insidioso en su oído comprometedoras dudas acerca de la desaparición de su esposa Melusina, ya que no compartía con ellos la mesa. Entonces, Raymondin, acicateada su curiosidad, subió a las estancias del hada y espiándola por el agujero de la cerradura pudo descubrir el secreto tan celosamente guardado; ella estaba en el baño y de cintura para abajo era una serpiente.

Con todo, y porque la amaba, Raymondin prefirió callar y no comentarle a nadie lo que había visto. Sin embargo, tiempo después, uno de sus hijos, Geoffroy, enzarzado en lucha fraticida con su hermano Fromont, acabó con la vida de éste, arrasando el convento en donde era monje, con cuya existencia pagaron también los demás religiosos al haberle acogido. Raymomdin entonces acusó a Melusina de haberle traído la desgracia a su linaje, y rechazando las muestras de consuelo que su esposa le ofrecía la trató de odiosa serpiente, lo cual hizo comprender al hada que el secreto había sido descubierto, o sea, que Raymondin no cumplió su palabra dada como caballero.

Melusina, herida en lo más profundo por la traición, se encolerizó y huyó volando del castillo, para no volver más que de noche a visitar a sus hijos, pero nunca a Raymondin, quien la perdió para siempre, acabando sus días como ermitaño en la montaña de Montserrat

Según la leyenda, el hada Melusina acostumbróse a volar entorno al castillo de Lusignan cada vez que los condes iban a morir, alertando a sus moradores con gritos y lamentos.

Siguiendo con las leyendas, se hace nacer la del hada Melusina, en Irlanda –aunque más tarde se alargase a Escocia-, de donde parece surgió el mito que luego pasaría a Normandía y Bretaña –convertida Melusina en una representación de Lucina, la diosa gala que preside los nacimientos-, para extenderse, en la Edad Media, y a través de diferentes versiones, todas ellas convenientemente cristianizadas, por Holanda, Alemania, Dinamarca, Suecia, España e Italia.

(Tenemos que advertir al respecto que la leyenda de Melusina puede llegar a tener numerosas variantes, como que ella se transformó en un monstruo escamoso al ser descubierta, o también en un alma en pena errante hasta el fin de los tiempos, y otras muchas más concernientes a los castillos, fortaleza e iglesias que construyera de la noche a la mañana, eso sin olvidar, por ejemplo, como en Alemania la leyenda de Melusina nos menciona que en el bosque de Stollenwald, en Baden, fue el hijo de un magistrado quien se tropezó con Melusina, presentándosele ésta bellísima pero sin manos y con cola serpentina. Tan hermosa era que el joven le dio tres besos en la boca, regresando al otro día para encontrarla con cuerpo de dragón aunque el rostro continuaba siendo el mismo, seductor y de una beldad sin par. De nuevo el enamorado galán le da tres apasionados besos y vuelve a la siguiente jornada, pero entonces Melusina ya es un monstruo con cara de sapo y él huye horrorizado para no retornar nunca más, casándose tiempo después con una mucha normal).

No podíamos concluir este apunte sobre la leyenda de Melusina, sin mencionar a sus hijos, singular y espantable descendencia, cuya anormalidad no dudamos encierra más de un soterrado simbolismo.

Raymondin y Melusina fueron padres de 10 vástagos, de los cuales, menos dos, el resto infundía pavor:

Urian, tenía orejas oscilantes y un ojo rojo y el otro verde.

Eudes, la cara escarlata.

Gyot, un ojo más alto que el otro.

Antoine, en la mejilla, una pata de león, y antes de los 8 años su cuerpo se cubrió de pelo y fue dotado de cortantes garras.

Renaud no tenía más que un ojo y la lengua tan larga que la arrastraba por el suelo.

Geoffroy, dientes de jabalí.

Fromont, una mancha velluda sobre la nariz.

Armand era alto como tres torres, también tenía tres ojos y antes de cumplir los cuatro años ya había matado a dos nodrizas.

Thierry era normal e igualmente Raymonnet.

Ahora bien, semejante progenie, engendró dinastías si hemos de atenernos a la historia que no a la leyenda, pues Urian fue rey de Chipre, Renaud rey de Bohemia, Antoine duque de Luxemburgo y Gyot rey de Armenia, siendo el último heredero del linaje de los Lusignan un tal León V rey de Armenia, y descendiente de Melusina, más conocido como Raymondin -tal vez por aquello de volver a los orígenes cuando todo termina-, con el que se extingue la familia, allá por el 1387, cuando Jean d’Arras escribió El mito de Melusina o la increíble historia de los Lusignan, por encargo expreso del duque de Berry, quien acababa de hacerse con el feudo y deseaba dar un tinte sobrenatural a unos orígenes que quizás no tuvieran nada de ello, pero que convenía mitificar por razones de prestigio político, muchas veces sustentado en entidades legendarias oscuramente entroncadas con dioses que el cristianismo había encargádose de proscribir.

La historia del hada Melusina ha tenido eco en la actualidad a través de una magnífica novela de la británica A.S. Byatt, Posesión, en la que esta leyenda secular sirve de leit motiv a un argumento de gran originalidad que no dejamos de recomendar al público lector ya que en ella encontrará intriga, suspense y dos historias paralelas que se entrelazan, combinando el ayer y el hoy con singular maestría.

(En el momento de escribir las presentes líneas, nos hemos enterado de que casualmente se estrena en estos días, últimos de agosto del 2002, un film protagonizado por Gwyneth Paltrow e inspirado en la novela más arriba mencionada; si la reproducción es fiel, no hay duda de que será una maravillosa película).

NOTA:
La leyenda que nos ocupa, ha bebido de diversas fuentes –nunca mejor dicho en este caso-, informativas, fuentes a veces contradictorias, ya que era contada de maneras muy diferentes e incluso confusas si nos atenemos a la parte histórica. No obstante, he procurado aclarar en lo posible el hilo argumental, que, eso sí, nos habla de un hada mitad humana mitad serpiente debido a cierta maldición materna; de quien luego se enamore de ella y huya espantado o quebrante promesas, eso, como diría Rudyard Kipling, “es otra historia”... o innumerables, si el lector es curioso y posee espíritu investigador.

por Estrella Cardona Gamio

MIEDO AL HONDAZO VUELA


una bonita metáfora, esperando que sea de tu agrado.

sábado, 21 de noviembre de 2009

NO QUIERO MÁS TORTA



Un hombre debió separarse de su mujer para escapar de una hipercalórica pesadilla pastelera.

El chino Cheng Yu dejó a su mujer luego de que ésta lo obligara a comer torta en todas y cada una de sus comidas. El hombre explicó que al principio estaba feliz con este dulce trato pero que ahora la sola mención de un pastel lo descompone.

"Torta de frutas, de chocolate, de huevo. Me sentía como el tacho de basura de una confitería", explicó. El hombre, que de momento se fue de su casa, amenaza con iniciar los trámites formales de divorcio si su esposa Tian Mae, de 27 años, no para de hacer tortas.

viernes, 20 de noviembre de 2009

DEMASIADO FEO PARA EL CRIMEN





Un criminal fue fácilmente reconocido por lo feo que es. Según la policía "debe ser el asaltante más feo del país".

David Holyoak, de 33 años, inició su condena de tres años y medio de prisión luego de ser advertido de que "es demasiado feo para cometer un crimen". El comentario es a colación de que sus desafortunados rasgos faciales fueron los que facilitaron su captura.

Holyoak (Shrek, para los amigos) era parte de una banda que asaltó un banco en Halifax. En el atraco Shrek amenazó a la cajera con un mazo. La captura del criminal fue muy simple luego de que la policía recibió la descripción de su rostro y en especial de sus orejas.

El hombre, descripto como un "individuo peligroso" se declaró culpable en la corte de Bolton Crown.

jueves, 19 de noviembre de 2009

SE CREYÓ NINJA Y SE ROMPIÓ EL C...



Un hombre, creyéndose ninja, quiso saltar una reja con puntas se auto-empaló.

Luego de una pelea de borrachos entre un hombre de 41 años y otro de 25, el más joven intentó huir por encima de una reja. Según declaró "creía que era un ninja".

La policía llegó al lugar de los hechos orientada por los alaridos del “pequeño saltamontes”. Cuando lo encontraron tenía una pica puntiaguda de la cerca saliéndole del trasero. El hombre sangraba profusamente y debió ser trasladado de urgencia al centro médico de Harborview. Allí, consultado por los médicos, explicó que pensó que era un ninja capaz de saltar la reja de un metro y medio.

"Claramente sobreestimó sus capacidades físicas", explicó Renee Witt vocera de la policía de Seattle.
o

DISOLVER LOS CONFLICTOS



Todos los seres humanos tenemos dos aspectos que mostrar al mundo: la cara amable, con todas las cualidades y fortalezas que hemos desarrollado, y el aspecto negativo con todos nuestros defectos, fallas de carácter, e innumerables carencias. A esto habría que añadir que cuando la parte positiva está muy desarrollada, por lo regular también la sombra es muy poderosa.

La ciencia de la felicidad consiste en saber alinearse para poder obtener lo mejor que cada ser tiene para dar. Esto se logra solamente cuando somos capaces de mantener nuestro enfoque en su lado positivo. Cuando ocurre lo contrario (percibes reiteradamente sus defectos, no escatimas en la crítica, y rechazas un determinado comportamiento que tú desapruebas) entonces creas la correspondencia exacta para que esa persona descargue en ti toda su negatividad. Realmente todo depende del lente que tú uses, porque es tu enfoque el que crea las correspondencias. Tus experiencias siempre responden a una ley cósmica que decreta: “De lo mismo que tu das, recibes”.

Consideremos por ejemplo el caso de una pareja de enamorados. Cuando están de novios normalmente los dos se regocijan en las cualidades del otro, y su relación los transporta hasta la cumbre de la felicidad y la armonía. Sin embargo, en el momento en que comienza su convivencia, empiezan a notar los defectos del compañero, y sus atributos positivos fácilmente pasan a segundo plano. Entonces la polaridad cambia, y se comienza a atraer es lo peor que la pareja tiene para dar, naturalmente en detrimento de la felicidad mutua.

Todo conflicto en las relaciones comienza con el enfoque de la mente en un aspecto negativo del otro. La mente juzga, hace su propia interpretación de lo que ve, y luego condena. Cuando un patrón mental ha sido creado, la energía fluye en la dirección que se le imprime, hasta devolverse y producir un resultado. En el caso antes citado las consecuencias serán: perder la paz, y atraer cada vez más sufrimiento. Con el agravante de que, una vez ese patrón mental queda establecido, será más fácil reciclar desdichas, que cambiar las actitudes ya establecidas.

La crítica y el chisme son un paso más adelante en este proceso de crear conflictos. Cuando la palabra hablada se une al pensamiento negativo, quiere decir que la energía de creación, que hemos emitido, llevará más fuerza. Tarde, o temprano el boomerang que hemos lanzado retornará a su dueño, trayendo consigo una carga negativa, que invariablemente producirá roces, disgustos y molestias.

Te preguntas entonces ¿por qué nadie me quiere? ¿Por qué mis relaciones están llenas de asperezas y solo recojo incomprensión y agresividad de quienes me rodean? ¡Observa tus pensamientos, y tus palabras! En tu mente tienes la energía para crear tu realidad. Si escoges pensar lo peor del otro, atraerás lo peor que él, o ella tiene para dar. Si reconoces sus valores, y te enfocas en ellos, ocurrirán dos cosas, ambas favorables: 1) Te sentirás bien contigo mismo, y 2) Esa persona estará abierta para compartir contigo sus tesoros internos.

No olvides que hasta el criminal más empedernido, hasta el ser más abominable, posee una chispa de luz en su corazón. Concéntrate en reconocer esa chispa, y experimentarás en tu mundo la milagrosa transformación que solo el poder del amor sabe brindar.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

TU VIDA ES VALIOSA, CONFIASELA A DIOS


Aunque no escribas libros, eres el escritor de tu vida.
Aunque no seas Miguel Ángel, puedes hacer de tu vida una obra
maestra.

Aunque no entiendas de cine, ni de cámaras, tu existencia puede
transformarse en un film primoroso con Dios de productor.
Aunque cantes desafinado, tu existencia puede ser una linda canción,
que cualquier afamado compositor envidiaría.

Aunque no entiendas de música, tu vida puede ser una magnífica
sinfonía que los clásicos respetarían.

Aunque no hayas estudiado en una escuela de comunicaciones tu vida
puede transformarse en un reportaje modelo.

Aunque no tengas gran cultura puedes cultivar la sabiduría de la
caridad.

Aunque tu trabajo sea humilde, puedes convertir tu día en oración.
Aunque tengas cuarenta, cincuenta, sesenta o setenta años, puedes
ser joven de espíritu.

Aunque las arrugas ya marquen tu rostro, vale más tu belleza
interior.

Aunque tus pies sangren en los tropiezos y piedras del camino, tu
rostro puede sonreir.

Aunque tus manos conserven las cicatrices de los problemas y de las
incomprensiones, tus labios pueden agradecer.
Aunque las lágrimas amargas recorran tu rostro, tienes un corazón
para amar.

Aunque no lo comprendas, en el cielo tienes reservado un lugar…
Todo, absolutamente todo… depende de tu confianza en Dios y de tu
empeño en SER digno hijo Suyo. Y ésto, sólo se puede hacer a través
de Nuestro Señor Jesucristo. Su Hijo amado, perfecto y santo.
No te olvides de poner, CADA DÍA, tu vida en Sus manos.