viernes, 8 de julio de 2016

RECORRE EL MUNDO NAVEGANDO JUNTO A UNA GALLINA.


 Muchas personas viajan con sus perros, e incluso con sus gatos, pero Guirec Soudée tiene como compañero de aventuras a un animal peculiar, su gallina Monique. El joven francés de 24 años navega por todo el mundo hace dos años con su amada ave a bordo.



 El destino del primer viaje fueron las Islas Canarias, cerca de la costa oeste de África, luego navegaron hacia el Caribe, y por último un tramo de trekking a Groenlandia, donde actualmente residen.



 Soudée tuvo un presentimiento sobre Monique la primera vez que la conoció: “Supe de inmediato que era la indicada”, contó el joven a la BBC. Decidió llevarla porque quería una mascota de compañía, y una gallina es más independiente que la mayoría de los otros animales.


También hay un beneficio adicional: Monique provee huevos, que Soudée disfruta cuando están en altamar.



 Con condiciones climáticas impredecibles, la navegación parecería una actividad precaria para una pequeña gallina. “Al principio estaba muy preocupado”, admite Soudée.


“Con las enormes olas ella podría tropezar, e irse por la borda, pero siempre recupera el equilibrio. ¡Es muy valiente!” De todas formas si el clima se vuelve peligroso, la pone en su cabina por su seguridad.



Luego de Groenlandia, el inusual dúo se dirige a Alaska, donde Soudée seguirá documentando sus aventuras en su página web.

miércoles, 6 de julio de 2016

LANZAN UNA LINEA DE BAÑERAS DE LUJO PARA GATOS.


La empresa japonesa Felissimo está siempre a la búsqueda de nuevas ideas para complacer a los gatos y a sus exigentes propietarios. Ahora se han superado a sí mismos una vez más, con una nueva y divertida versión que combina el afecto del gatito por las cajas de cartón, con nuestro amor por reírnos de los mininos en poses divertidas.


 La bañera de cartón para gatos, que soporta hasta 7 kilos de peso, viene en tres diseños diferentes, cada una con patas talladas con forma de garras. Los modelos simulan bañeras de mármol y tienen tres opciones de colores: blanco, gris y beige.



Las bañaderas vienen en diseños fáciles de ensamblar, que incluyen una serie de adorables accesorios relacionados con la hora del baño, como un gorro de ducha con volados, una corona de laurel para acompañar el baño romano, o una corona dorada.


Mientras disfrutamos viendo a los gatitos con sus accesorios, ellos se divierten hundiendo sus garras en el interior de la bañera. Un rascador hecho de cartón ¡es mucho más agradable que tener que lidiar con los peligros del agua!



FEl conjunto de tres piezas está disponible actualmente en Felissimo a un precio de 1.616 yenes (15,24 dólares) a través de su tienda online japonesa, o puede ser enviado a todo el mundo desde su sitio inglés


martes, 5 de julio de 2016

EJERCICIOS DE RELAJACION PARA DORMIR PROFUNDAMENTE.


Al acostarnos, además de apagar el móvil y el televisor, debemos procurar dejar las preocupaciones fuera de la habitación.
Uno de los problemas habituales en la actualidad es la falta de horas de sueño. Esto tiene muchas razones y, por otro lado, varias consecuencias. Es imprescindible descansar a diario para poder recuperar fuerzas, regenerar tejidos y dejar de lado el estrés, entre otros beneficios. Si a eso le sumas el hecho de que siempre estamos nerviosos, seguro que te vendrá bien leer el siguiente artículo, donde aprenderás ejercicios de relajación para dormir profundamente.
El momento de dormir es sagrado.
Capaz ya lo sabes, si no, te lo repetimos: la mente es muy poderosa. Pero atención, esto es para bien o para mal. Podemos mejorar o empeorar la situación según cómo o qué pensemos. En el caso particular de dormir, no se trata simplemente de apoyar la cabeza en una almohada y “esperar” a que llegue el sueño, algunas veces más rápido que otras, sino de relajarnos de manera tal que se convierta en una sensación maravillosa, que nos haga dar un giro de 180°.
Existen muchas maneras naturales para poder dormir bien y no tener que recurrir a pastillas o jarabes, tampoco dejar la televisión encendida ni leer en la cama. Estos hábitos son negativos para la salud y, en el caso de los fármacos, generan dependencia.
Se recomienda a su vez no mirar películas, series o programas de TV que muestren violencia, muertes, malas noticias, nos hagan llorar o nos den miedo, ya que el sistema nervioso central estará excitado y desequilibrado para el momento de dormir, siendo más difícil que esto ocurra.

En los tiempos actuales es muy frecuente ir con el móvil a cualquier sitio, incluyendo la cama. Si un minuto antes de apagar la luz y cerrar los ojos estamos enviando mensajes o chequeando las redes sociales, será más difícil que podamos conciliar el sueño. Se aconseja dejar el dispositivo lo más lejos posible de la cama por las noches y desactivar internet.


Otro párrafo aparte merecen los malos usos que hacemos de la habitación. Esto no quiere decir que esté mal desayunar en la cama los fines de semana, pero sí acostarse a trabajar o a estudiar, por ejemplo. Por más que tengas mucho sueño, no quieras “adelantar” para el parcial o la entrega del informe que te ha ordenado tu supervisor. La cama no se usa para el trabajo o para el estudio, recuérdalo bien.

Por último, la alimentación, que está más que relacionada con la manera de dormir y descansar. Si tu cena ha sido copiosa, llena de fritos, grasas y azúcares, si has bebido alcohol o café, entonces, quizás pasen algunas horas antes de que puedas descansar como corresponde. Más allá de cenar temprano y dejar pasar dos horas hasta acostarte, es vital que comas poco, que no repitas el plato y que bebas un té de hierbas, más saludables que la cafeína. Prefiere los alimentos crudos y no demasiado elaborados. O come poca cantidad.
Ejercicio de relajación para poder dormir toda la noche

Aprovechar las horas de sueño no es un capricho ni una moda, sino una necesidad. Carga tu mente de pensamientos positivos y descansa de verdad, de forma profunda y completamente reparadora. Si duermes bien podrás dejar de lado el estrés, el cansancio excesivo, los dolores musculares, las preocupaciones, la ansiedad y el nerviosismo.


¿Cómo lo logro? Con una técnica de meditación que no falla y que además de los beneficios nombrados antes, puede ayudar a sanar o tratar ciertas dolencias si se practica asiduamente. Una vez que empieces a probarla no te arrepentirás y la seguirás todos los días.
Ten en cuenta que al principio la mente rechazará la práctica y será un poco difícil que te concentres y relajes, pero no fuerces la situación, no te enojes ni desistas. Si estás acostumbrado a otras técnicas para dormir (como la televisión o los fármacos), te costará aún más responder a los métodos naturales, pero no te rindas, tarde o temprano lo lograrás.
Educa la mente meditando, no solo para dormir bien por las noches, sino para lograr todo lo que te propongas. Sigue estos pasos:
Cena liviano
Ya te hemos hablado de las consecuencias de comer mucho por las noches. Si tu cuerpo está trabajando en la digestión, no podrás hacer nada más. Si te acuestas justo en ese momento, te sentirás muy pesado por la mañana o puede que te despiertes en la mitad de la noche. Haz como muchas personas, que antes de dormir comen una fruta o un té con galletas.
Hazte un masaje

Presiona las yemas de tus dedos (con cuidado, sin clavar las uñas) en tu cuero cabelludo, desde la frente hacia la nuca. Existen algunos aparatos que te pueden ayudar, o bien, solicita a un familiar que te ayude en la áreas donde no alcanzas. Esto te llevará unos cinco o diez minutos y ya estarás más que relajado.


Pon música tranquila
Si vives en la ciudad seguro que ya estarás acostumbrado a los ruidos. Pero eso no quiere decir que sean buenos para tu salud. Por una música tranquila, instrumental, de esa que se usa en las clases de meditación o de yoga, de estilo hindú, budista o china. También puedes oír música clásica. Existen también músicas que recuerdan ciertos sonidos de la naturaleza, como el piar de los pájaros, la cascada de un río o la lluvia al golpear en la ventana. ¡Prueba alguna de estas opciones hasta encontrar la que más te ayude a relajarte!
Respira con consciencia
La respiración es un acto demasiado maravilloso como para tomarlo a la ligera. Antes de ir a dormir, siéntate bien derecho en el borde de la cama, la espalda recta y los hombros ligeramente hacia atrás. Respira hondo por la nariz (puedes cerrar los ojos para relajarte más), despacio, tres veces. Con cada exhalación imagina que estás eliminando tensiones, estrés y preocupaciones. Cuando inhalas piensa que ingresa a tu cuerpo una luz suave y serena que ilumina y sana.
Mueve los pies y las manos

En la misma posición, empieza a mover los pies hacia arriba y hacia abajo, hacia los costados, haciendo círculos con los tobillos, etc. Haz lo mismo con las manos y muñecas y verás qué buenos resultados tiene. Irás a la cama feliz y relajada… y dormirás como un angelito.


lunes, 4 de julio de 2016

NO SOLO LOS DEMAS SON TOXICOS, TU TAMBIEN ERES UNA PERSONA TOXICA.



En ocasiones nosotros mismos somos la persona más tóxica, y es que adoptar el rol de víctima es mucho más cómodo que luchar por cambiar lo que no nos gusta.
Continuamente hablamos de las personas tóxicas, de cómo identificarlas y cómo poder neutralizarlas.

Pero… ¿Por qué siempre pensamos que los tóxicos son los demás? ¿Y si la persona tóxica fueras tú?

Probablemente, nunca hemos pensado en esto porque, como dice un conocido refrán, “es más fácil ver la paja en el ojo ajeno que la viga en el propio”.
Si lo piensas, seguramente alguna vez has manipulado a alguien para lograr un beneficio o has hecho partícipes a los demás de tus emociones negativas.

¿Nunca te has quejado continuamente? A veces, nosotros también nos equivocamos.


Poner la responsabilidad en otros es muy cómodo


Sin duda, poner la responsabilidad en manos de los demás es mucho más cómodo que enfrentarnos a nosotros mismos.

Cuando hacemos un examen de conciencia y lo que vemos no nos gusta, empezamos a poner excusas para no enfrentar toda la responsabilidad que tenemos.

Lo mejor sería aceptar esas partes de nosotros que no nos agradan, pero preferimos escapar de ellas y negarlas.

¿Por qué siempre queremos ser los buenos? Parece que los malos siempre son los demás y nosotros las víctimas de todo y de todos. Esto, de por sí, nos convierte en una persona tóxica.

¿Te acuerdas ahora de lo tóxicas que eran las personas víctimas?

Ser conscientes de que hemos cometido errores y de que no somos tan perfectos como nos gustaría implica esforzarse por cambiar eso y mejorar. Pero, siendo sinceros, esto nos da pereza.


Es mejor la otra opción, la de víctima, la de quejica, la de persona tóxica. Es mucho más sencillo dejarse llevar por lo negativo que luchar por lo positivo.


Puede que la vida no esté siendo justa contigo y que, verdaderamente, tú no seas una persona tóxica. Sin embargo, sin darte cuenta, te estás convirtiendo en una cuando no tomas cartas en el asunto y te rindes a quien es tu verdugo.

Tú estás permitiendo lo que sucede y, por lo tanto, eres cómplice.

Si ante una situación que no te agrada, en vez de enfrentarte a ella, te dejas arrastrar, estás permitiendo que las circunstancias te superen, mientras tú adoptas el tranquilo rol de víctima.

Aunque no quieras verlo, tú también eres responsable de la situación que estás viviendo.

Relaciones tóxicas y auto toxicidad
En toda relación ambos miembros son culpables si esta se vuelve tóxica y no se soluciona.

Por ejemplo, una relación de pareja se torna tóxica cuando una de las partes da continuas muestras de fidelidad para que la otra no se muestre celosa sin motivos.

Igualmente, en una relación de amistad podemos favorecer la auto toxicidad cuando le prestamos una excesiva atención a un amigo que se hace la víctima sin hacer nada para que este salga de su estado. En vez de eso, nos compadecemos de él.


Todas estas situaciones tienen unos componentes comunes: nos adaptamos a una situación, cedemos y nos mostramos sumisos ante alguien que puede ser agresivo o dominante. Estamos cayendo en su juego.


Sin embargo, no siempre nos convertimos en una persona tóxica con respecto a los demás, sino también con nosotros mismos. Es la llamada auto toxicidad.

Esta surge, por ejemplo, cuando nos entregamos o estamos pendientes de los demás, olvidándonos de nosotros mismos.

A pesar de esto, hay muchas más situaciones en las que nos convertimos en una persona tóxica con nosotros mismos:

No nos atrevemos a pedir lo que deseamos.
Nos quedamos al lado de esa persona que nos está haciendo daño.
Somos demasiado exigentes con nosotros mismos.
Tenemos una actitud pesimista ante la vida.
Dejamos que los demás determinen el valor que tenemos.
Reprimimos continuamente nuestras emociones.
Es verdad que, a veces, no podemos evitar comportarnos de forma tóxica, pero sí es cierto que en muchas ocasiones permitimos comportamientos en los demás y en nosotros mismos que pensamos que son “lo mejor” cuando, en realidad, nos convierten en una persona tóxica.

Mira dentro de ti con humildad y reconoce que no todo lo que puedas encontrar te va a gustar. Analiza y reflexiona sobre cómo puedes mejorar.

Una persona tóxica se siente triste, no avanza ni retrocede, sufre de ansiedad, tiene más presentes las emociones negativas que las positivas… En definitiva, no es feliz.


¿Quieres ser una persona tóxica o una persona feliz?

domingo, 3 de julio de 2016

LAS MONTAÑAS DE LA SUPERTICION



En el Oeste existe una leyenda sobre oro que perdura sobre todas las otras. ¿Existió realmente alguna vez una mina repleta de oro bajo la Montaña de la Superstición en Arizona?

10 ALIMENTOS QUE NO DEBES INGERIR POR LA NOCHE SI QUIERES CONCILIAR EL SUEÑO


Puesto que nuestro cuerpo tarda más en digerir los alimentos pesados, para no interrumpir en el sueño es conveniente consumir cenas ligeras, unas dos o tres horas antes de acostarnos.
Muchas personas no saben que algunos de los alimentos que se ingieren durante la cena o momentos antes de ir a la cama son potenciales ladrones del sueño.
La dificultad para dormir, las interrupciones durante la noche y otros trastornos pueden ser el resultado de una dieta con ingredientes que interfieren en el descanso.
Y es que, aunque esto se suele ignorar, los hábitos de alimentación y la calidad de sueño tiene una relación más fuerte de lo que pensamos.
En este sentido, es bueno empezar a descubrir esos alimentos que no se deben ingerir por la noche porque pueden provocar dificultades para dormir.
A continuación te compartimos los detalles de los 10 más comunes para que trates de consumirlos en otros horarios.


El apio


Esta verdura es muy baja en calorías y se recomienda como apoyo para la dieta con fines de adelgazamiento.
Sin embargo, su ingesta en horario nocturno no está aconsejada, ya que su poder diurético aumenta el deseo de orinar en medio de la noche.
Algo similar ocurre con otros alimentos ricos en agua, tales como el pepino, la sandía o los rábanos, entre otros.

 Tomates

Está claro que este vegetal es infaltable en la dieta y está cargado con nutrientes muy buenos para la salud.
El problema de comerlos antes de dormir es que contienen un aminoácido esencial llamado tiramina, que induce al cerebro a liberar norepinefrina, un estimulante que retrasa el sueño al incrementar la actividad cerebral.


Chocolate amargo


Una cantidad moderada de chocolate amargo todos los días tiene efectos positivos sobre la salud cardíaca y cerebral.
La cosa es que solo debe comerse durante el día ya que por la noche puede convertirse en un fuerte influyente de las dificultades para dormir.
Este contiene cafeína y tirosina, dos sustancias estimulantes que aumentan la actividad mental y el estado de alerta del cerebro.

4. Las especias picantes

Incluir especias picantes a la hora de la cena es una pésima elección cuando se tienen continuos problemas de sueño.
Este tipo de alimentos incrementa el reflujo gástrico y hace que los procesos digestivos sean más difíciles.
Como consecuencia aumenta la sensación de ardor y dolor y, por lo tanto, el cuerpo no logra descansar.


5. Frijoles

Un buen plato de frijoles contiene nutrientes esenciales que nos proporcionan energías y mejoran nuestro estado anímico.
No obstante, se trata de un alimento difícil de digerir que puede resultar desastroso cuando se toma en las horas previas a dormir.
Su consumo aumenta los gases intestinales y esa molesta inflamación que hace sentir el vientre pesado.

6. Caramelos y dulces

Los caramelos y otros tipos de dulces elevan los niveles de azúcar en la sangre y aumentan de forma considerable el riesgo de diabetes.
Aunque en un principio parece que provocan sensación de sueño, lo cierto es que causan alteraciones en los niveles de insulina e impiden que se dé un descanso reparador y sin interrupciones.


7. Carnes


Esa suculenta tajada de bistec o carne que tanto te apetece debe ser consumida solo durante el almuerzo.

Esto se debe a que el cuerpo tarda mucho en procesar los alimentos con alto contenido de proteínas y grasas, lo que puede generar una noche inquieta.

Brócoli

El brócoli y otros vegetales crucíferos son muy nutritivos, pero el organismo tarda un poco en digerir su fibra dietética.
Por lo tanto, consumirlos en la cena hace que al cuerpo le lleve más tiempo realizar la digestión y presente molestias que impiden el buen descanso.


Queso


La pizza, la lasaña y otras recetas con un alto contenido de queso son inapropiadas para las horas nocturnas por los efectos que provocan en el cuerpo.
Es una fuente de tiramina, un aminoácido que disminuye la sensación de sueño y aumenta el dolor de cabeza.
En su lugar es conveniente ingerir leche o yogur que por su aporte de calcio disminuyen el estrés y promueven el sueño.

Bebidas gaseosas

Los refrescos y bebidas gaseosas contienen cafeína, uno de los estimulantes más utilizados para prolongar la actividad mental.
También son una fuente de azúcares refinados que elevan los niveles de azúcar en la sangre y producen un descontrol en las funciones metabólicas.
Para concluir, cabe recordar que lo idóneo es ingerir una cena ligera al menos dos o tres horas antes de ir a dormir.
Por ninguna razón se debe omitir la cena, ya que el hambre nocturno puede atacar e influir en el aumento de peso.

viernes, 1 de julio de 2016

PACIENCIA Y SILENCIO: VIRTUDES DE LAS PERSONAS SABIAS.


Aunque no lo creas y ahora no la tengas, la paciencia es una virtud que se puede desarrollar y que nos dará fuerza y valor para acometer aquello que deseemos.
Decía Confucio que quien no tiene paciencia ante los pequeños problemas de la vida, cuando lleguen las grandes dificultades, se sentirá bloqueado, incapaz de reaccionar.
La paciencia es una virtud que no todo el mundo sabe o puede gestionar o propiciar.
Asimismo, el silencio es esa capacidad saludable que también va de la mano de la paciencia para saber callar, y así, ser capaces de escuchar a los demás y, a su vez, de encontrar un espacio donde hablar con nosotros mismos en calma desactivando el rumor de nuestro entorno.
Ahora bien, guardar silencio no es doblegarse, no es esconder una opinión por temor a las consecuencias. Se trata más bien de callar ante lo que no vale la pena, y guardar silencio cuando las emociones hablan.

Tanto la paciencia como el silencio son dos elementos clave de nuestro desarrollo personal, y  por ello, te invitamos a que reflexiones sobre estos aspectos tan esenciales de nuestro día a día.

La paciencia y el silencio: el vínculo de la conexión con uno mismo
Podríamos decir que tanto el silencio como la paciencia son dos caras de una misma moneda, una moneda sabia y de raíces muy antiguas.

Un ejemplo de ello es toda esa cultura sobre los indios nativos americanos que nos deja el escritor Kent Nerburn con libros como Ni lobo ni perro: los senderos olvidados de un viejo indio.

En todos sus trabajos se desprende la importancia que tenía para este pueblo el concepto del silencio y la paciencia. Veamos algunos sencillos ejemplos.
Los nativos americanos y el silencio
Los lakota pertenecen a la tribu de los sioux de Norteamérica. Son un pueblo con una espiritualidad muy rica, profunda y tan llamativa que aún ahora nos pueden seguir dando grandes enseñanzas.


Los lakota ensalzan un vínculo con lo invisible, con esa entidad que simboliza la unión con otras personas, con los amigos, las familias y los seres queridos.


Ese vínculo se establece a través del respeto y, sobre todo, con el silencio. Es la capacidad más respetuosa entre dos personas, donde no solo se calla para escuchar, sino que guardar silencio es un regalo con el cual compartir tiempo y complicidad.
Si lo pensamos bien, nos daremos cuenta de que, muchas veces, cuando estamos con alguien y de pronto aparece el silencio, lo vemos con incomodidad, y para evitarlo, solemos decir lo primero que nos viene a la mente.
Es necesario cambiar esta visión.

No hay nada más mágico que un grupo de amigos que se sienten cómodos cuando surge el silencio. No hay obligación de hablar, solo de “estar presentes”, de quedar unidos por ese vínculo invisible del que hablaban los lakota.
A su vez, para los nativos americanos el silencio es la virtud a través de la cual ser conscientes de todo aquello que nos envuelve y que nos arraiga a la tierra: la naturaleza, las personas, el ciclo de la vida, e incluso nosotros mismos, nuestros pensamientos.
Aspectos en los que profundizar y reflexionar.
La paciencia, un arte que nadie nos enseña
Casi nadie nos enseña que, cuando llegamos a este mundo, las cosas no acontecen tal y como nosotros queremos. Tampoco nada nos asegura que, por mucho que nos esforcemos en algo, vaya a suceder o que se dé aquello que nosotros esperamos.

Dicen que la paciencia es “santa” pero en realidad es un arte que se adquiere con el tiempo, a base de alguna decepción, a base de ese aprendizaje que la vida nos enseña a la fuerza y no a través de los manuales.


Ser paciente requiere, por encima de todo, no claudicar, no rendirnos. Si algo no ocurre tal y como nosotros deseamos, no debemos abandonar dicho propósito, porque la paciencia es también calma y confianza.

Las personas pacientes saben observar, piensan en silencio, atienden a su alrededor y desarrollan su intuición para descubrir cuál es la mejor oportunidad para actuar.
Quien no es capaz de apartar el ruido externo, los pensamientos negativos y las opiniones derrotistas de otras personas y de sí mismo, jamás llegará a su objetivo.
Porque ser paciente requiere también tener esa sabiduría que sabe qué evitar y qué caminos seguir.
Si tenemos un sueño, no debemos dejar que otros nos lo apaguen con su fatalismo y con frases como “deja de pensar en eso porque tu tren ya ha pasado”.
Las personas pacientes saben situarse en el mejor andén de la vida. En ese por donde siempre pasan los mejores trenes, aunque tarden, aunque se demoren.


Toda espera merecerá la pena porque, mientras aguardamos, desarrollamos otras aptitudes: perseverancia, coraje, resiliencia y ante todo… Esperanza.