martes, 23 de diciembre de 2008

AGENDA DE LA FELECIDAD

LA SONRISA ES LA TARJETA DE VISITA DE LAS PERSONAS SALUDABLES. DISTRIBÚYELA GENTILMENTE.

EL DIÁLOGO ES EL PUENTE QUE UNE DOS MÁRGENES... TÚ Y YO.
TRANSÍTALO CON FRECUENCIA.

LA BONDAD ES LA FLOR MÁS ATRAYENTE DEL JARDÍN DE UN CORAZÓN BIEN CULTIVADO. PLANTA FLORES.

LA ALEGRÍA ES EL PERFUME GRATIFICANTE, FRUTO DEL DEBER CUMPLIDO. DERRÁMALA, EL MUNDO NECESITA DE ELLA.

LA PAZ DE CONCIENCIA ES LA MEJOR ALMOHADA PARA EL SUEÑO DE LA TRANQUILIDAD. VIVE EN PAZ CONTIGO MISMO Y CON TUS SEMEJANTES.

LA ESPERANZA ES EL BUEN VIENTO, QUE DIRIGE LAS VELAS DE NUESTRO BARCO. CONSÉRVALA DENTRO EN TU COTIDIANO VIVIR.
RELACIONES PERSONALES AMOR

ACOMPAÑAR A UN CIEGO

AQUEL AÑO EL INVIERNO NEOYORQUINO SE EXTENDIÓ LÁNGUIDAMENTE HASTA FINES DE ABRIL. COMO VIVÍA SOLA Y ERA CIEGA, TENDÍA A PERMANECER EN CASA GRAN PARTE DEL TIEMPO.

POR FIN, UN DÍA EL FRÍO DESAPARECIÓ Y ENTRÓ LA PRIMAVERA, LLENANDO EL AIRE CON UNA FRAGANCIA PENETRANTE Y ALBOROZADORA . POR LA VENTANA DE ATRÁS, UN ALEGRE PAJARITO GORJEABA CON PERSISTENCIA, INVITÁNDOME A SALIR.

CONSCIENTE DE LO CAPRICHOSO QUE ES ABRIL, ME AFERRÉ A MI ABRIGO DE INVIERNO PERO, COMO UNA CONCESIÓN AL CAMBIO DE TEMPERATURA, DEJÉ MI BUFANDA DE LANA, MI SOMBRERO Y MIS GUANTES. TOMANDO MI BASTÓN DE TRES PICOS SALÍ ALEGREMENTE AL PÓRTICO QUE LLEVA DIRECTAMENTE A LA CALLE. LEVANTÉ LA CARA HACIA EL SOL, DÁNDOLE UNA SONRISA DE BIENVENIDA EN RECONOCIMIENTO POR SU CALIDEZ Y SU PROMESA.

MIENTRAS CAMINABA POR LA CALLE CERRADA DONDE VIVO, MI VECINO ME SALUDÓ CON UN "HOLA" MUSICAL Y PREGUNTÓ SI DESEABA QUE ME CONDUJERA A ALGUNA PARTE. "NO, GRACIAS" RESPONDÍ. " MIS PIERNAS HAN ESTADO DESCANSANDO TODO EL INVIERNO Y MIS ARTICULACIONES NECESITAN DESESPERADAMENTE DE EJERCICIO, ASÍ QUE IRÉ CAMINANDO".

AL LLEGAR A LA ESQUINA AGUARDÉ, COMO ERA MI COSTUMBRE, A QUE ALGUNA PERSONA ME PERMITIERA ATRAVESAR CON ELLA LA CALLE CUANDO EL SEMÁFORO ESTUVIERA EN VERDE. EL SONIDO DEL TRÁFICO ME PARECIÓ UN POCO MÁS LARGO QUE DE COSTUMBRE, Y SIN EMBARGO, NADIE SE OFRECIÓ A AYUDARME.

PERMANECÍ ALLÍ PACIENTEMENTE Y COMENCÉ A CANTURREAR UNA MELODÍA QUE RECORDABA. ERA UNA CANCIÓN DE BIENVENIDA A LA PRIMAVERA QUE HABÍA APRENDIDO DE NIÑA EN LA ESCUELA. DE REPENTE, UNA VOZ MASCULINA, FUERTE Y BIEN MODULADA, ME HABLÓ :

"PARECE UN SER HUMANO MUY ALEGRE", DIJO. "¿ME DARÍA EL PLACER DE ACOMPAÑARLA AL OTRO LADO DE LA CALLE?".

ADULADA POR TANTA CABALLEROSIDAD, ASENTÍ SONRIENDO, MUSITANDO UN "SÍ" APENAS INTELIGIBLE. CON AMABILIDAD ME RODEÓ EL BRAZO CON SU MANO Y BAJAMOS DE LA ACERA. MIENTRAS AVANZÁBAMOS LENTAMENTE, HABLÓ DEL TEMA MÁS OBVIO -EL CLIMA- Y QUÉ BUENO ERA ESTAR VIVO EN UN DÍA COMO AQUEL.

CAMINÁBAMOS AL MISMO PASO Y ERA DIFÍCIL SABER QUIÉN CONDUCÍA A QUIÉN. APENAS HABÍAMOS LLEGADO AL OTRO LADO CUANDO UNA Y OTRA VEZ COMENZARON A ESCUCHARSE LAS IMPACIENTES BOCINAS; SEGURAMENTE HABÍA CAMBIADO EL SEMÁFORO.

DIMOS ALGUNOS PASOS MÁS PARA ALEJARNOS DE LA ESQUINA. ME VOLVÍ HACIA ÉL PARA AGRADECER SU AYUDA Y SU COMPAÑÍA. ANTES DE QUE HUBIERA PRONUNCIADO UNA PALABRA, ME HABLÓ:

"NO SÉ SI SABE", DIJO, "QUÉ GRATO ES ENCONTRAR A ALGUIEN TAN ALEGRE COMO USTED QUE ACOMPAÑE A UN CIEGO COMO YO A ATRAVESAR LA CALLE".

AQUEL DÍA DE PRIMAVERA HA PERMANECIDO EN MI MEMORIA POR SIEMPRE.

CHARLOTTE WECHSLER

lunes, 22 de diciembre de 2008

11 MANERAS DE MEJORAR NUESTRAS RELACIONES

1) Antes de decirle algo a alguien, preguntante a ti mismo tres cosas:

a. ¿Es verdad?
b. ¿Es algo amable?
c. ¿Es algo necesario?


2) Haz promesas que puedas cumplir y guárdalas fielmente

3) Nunca pierdas la oportunidad de felicitar o alentar a alguien

4) Niégate a hablar negativamente de los demás; no digas chismes y no escuches chismes

5) Perdona a las personas… Piensa que la mayoría de la gente está haciendo las cosas lo mejor que ellos pueden

6) Mantén una mente abierta; discute pero no pelees (es posible no estar de acuerdo con alguien sin ser desagradable)

7) Olvida contar hasta 10, cuenta hasta 1.000 antes de hacer o decir algo que empeore las cosas...

8) Deja que tus virtudes hablen por sí mismas, deja que se manifiesten siempre….

9) Si alguien te critica, ve si hay algo de cierto en esa crítica y si es así haz los cambios necesarios… Si no hay nada de verdad en ello, ignóralo y vive como si nadie hubiera hecho el comentario negativo

10) Cultiva tu sentido del humor; la sonrisa es la distancia más corta entre dos personas...

11) No busques tanto ser consolado, sino consolar; no busque tanto ser entendido, sino entender; no busque tanto ser amado, sino amar.

domingo, 21 de diciembre de 2008

EL JOVEN INTOLERANTE

Cada vez que le decían algo que no le gustaba, o disentían con alguna de sus opiniones, o no le complacían un capricho al pie de la letra, reaccionaba mal. Muy mal, a decir verdad. Y cada vez peor, pues a medida que pasaba el tiempo, se tornaba más irascible. Por cierto sus relaciones no eran muy gratificantes: los amigos se iban alejando, los compañeros de trabajo le hacían el vacío, los subalternos le temían pero no lo respetaban.
Las habladurías sobre su mal carácter llegaron a oídos del padre, director de la empresa donde el muchacho tenía a cargo una gerencia.
-Sé que mis reacciones son desmedidas, y después suelo arrepentirme, pero no puedo controlarme-confió el joven al ser interpelado por el padre.
-Puedo ayudarte. Existe un método, un poco engorroso, para que aprendas a moderar tu agresividad. Todas las noches debes repasar tu conducta. Con la mano en el corazón, reconocerás los momentos del día en que has sido injusto, inmoderado o violento. A la mañana siguiente, pondrás tantos clavos en la cerca-señaló hacia el jardín- como veces te hayas propasado.
No parecía difícil. Claro, que al ritmo de un clavo por error, pronto comprendió que le convenía refrenar sus impulsos agresivos, reflexionar antes de proferir una ofensa, o dar un portazo.
Insensiblemente se fue volviendo más comprensivo y paciente, hasta que no hubo clavos que poner en la cerca. Al mismo tiempo, sus días eran más plácidos y empezaba a advertir que con el nuevo comportamiento despertaba más afecto que nunca en los demás.
Cuando informó a su padre de los progresos, este dijo:
-Ahora viene la segunda etapa.
-¿Hay más?
-Sí, y requiere más madurez todavía. Se trata de sacar todos los clavos. Cuando hayas terminado, deberás avisarme.
El muchacho así lo hizo.
-¿Falta algo ahora, padre?
-¿Cómo quedaron las tablas que usaste para el experimento?
-Bueno...perforadas, rotas...nada muy bonito, diría yo.
-Pues así han quedado las personas a las que agrediste. Con las heridas y, en el mejor de los casos, las cicatrices de tus actos. Ahora tendrás que reparar la cerca y mientrás tanto, pensarás cómo hacer para reparar a tus víctimas. El arrepentimiento y el perdón, la tolerancia y la comprensión serán tus herramientas.

Guillermo Mogni

Nos sentimos dueños de nuestras acciones, pero también sería bueno que fuéramos dueños de nuestras reacciones. Porque ellas pueden hacer mucho bien o mucho mal. Una contestación desmesurada, un gesto despectivo, una sonrisa sardónica, un portazo, un grito, un insulto, a veces pueden ser desvastadores. Con estas muestras de intemperancia podemos causar verdadero daño, quizás a quienes queremos. Y luego, reparar lo que lastimamos puede ser muy difícil. Y siempre debemos tener muy en cuenta que nuestras desmesuras, si bien siempre son malas, lastiman más a quienes nos quieren de verdad que a los desconocidos o poco conocidos. El ser humano es paradojal; no tiene reparos en dejar fluir todo su veneno ante la más mínima irritación, y sin embargo, no libera con la misma facilidad sus emociones. Un insulto está a flor de piel y sale facilmente disparado; un "te amo" parece estar metido más profundo y casi hay que empujarlo para que salga. Sería lindo que todo eso fuera al revés. Que las emociones ante lo bueno fluyeran sin vergüenza. Y que nos tomáramos un momento de reflexión antes de agredir. Si así lo hiciéramos, casi con seguridad, no habría agresiones... y habría menos gente lastimada. Y eso sería muy bueno. Porque de cada herida queda una cicatriz; y cada cicatriz implica un pedacito menos de tejido noble. Porque si bien la cicatriz repara, no reemplaza lo que se dañó. Si lastimamos un amor, aunque luego tratemos de arreglarlo, no volverá a ser el mismo. Pensemos, meditemos antes de disparar una palabra o un gesto cuyas consecuencias pueden ser irreparables.

Reflexión: Graciela Heger A. *C*

viernes, 19 de diciembre de 2008

A TI QUE ESTAS CONFUNDIDO

A ti que estás confundido me dirijo. Si estás frustrado, si estás preocupado, si crees que te hace falta algo para ser feliz, si crees que tu vida no es como quisieras que sea, entonces a ti te estoy hablando.

Ha llegado la hora que abandones tu confusión y comprendas: tu valor no radica en tus logros, ni tus logros son una medida de tu valor. Deja de responsabilizar a las circunstancias de tu vida por tu grado de plenitud. Ser pleno es tu estado natural, es tu confusión la que te impide darte cuenta lo feliz que ya eres.

Eres un humano divino creando la magia de ser tú, sólo por ese hecho eres una sagrada obra de arte, digna de ser admirada. Comienza a admirar la obra que eres, en ello radica tu grandeza.

Eres la escultura y el escultor, el cincel es tu intención y la roca la existencia. Deja de quejarte por la existencia y comienza a explorarla y bendecirla, pues ella te permite manifestar tu magnificencia. Sólo del reconocimiento y aceptación de las circunstancias de tu vida, podrás descubrir la gloriosa escultura que permanece dormida en tu interior, esperando ser revelada por la habilidad de quien la esculpe. Ese escultor eres tú, amado humano confundido, que olvidas tu divinidad y te distraes creyendo que un trabajo, una cuenta corriente, una pareja, un automóvil, un cuerpo sano o experiencias místicas te darán lo que posees por derecho propio: tu valor.

Quizás a los ojos del mundo, existan personas más exitosas, más valiosas, merecedoras de mayor admiración que otros. Quizás a los ojos del mundo, existan vidas más importante o atractivas, si quieres seguir viviendo anestesiado por la voz de la masa, sigue pensando que tu vida no es lo que debería ser o que carece de brillo.

Pero si tu intención es despertar de la hipnosis colectiva, entonces mira a tu alrededor y descubre la perfección de la creación, descubre que el universo funciona en base a equilibrios y que la naturaleza nos regala infinidad de manifestaciones. Comienza a apreciar lo hermoso que es ser tú, lo extraordinaria que es tu vida y lo valiente que eres si te atreves a encontrar el verdadero valor del Ser, valor tan distorsionado en el mundo actual por el valor del tener y hacer.

Cada ser humano es extraordinario, cada vida es un Universo, cada historia personal una aventura.

Sé que te confundes, pues yo misma lo hago frecuentemente, por eso me atrevo a cruzar el espacio y el tiempo, me acerco a tu lado, tomo tu mano y mirándote con admiración y amor te digo al oído: ¡Despierta! Para sentirte pleno sólo necesitas prestar un poco más de atención a las bendiciones que te rodean y que en ocasiones tanto desprecias fijando tu atención sólo en aquello que supuestamente te hace falta para ser feliz.

Jascha

lunes, 15 de diciembre de 2008

ENCONTRAR EL CAMINO

Encontrar el camino de la vida en tu vida es hallar el corazón de los sueños palpitando desde el fondo del alma. Encontrar una via, una posible realización de ser uno con el afán, es acercarse a Dios a través de una acción que modificará tu vida y la de los demás.

Todos tenemos ideales y sueños en nuestro espíritu, hemos llegado al mundo con ellos, solo que el mismo sistema de vida actual nos condiciona de tal forma que los sueños muchas veces quedan relegados al arcón de los recuerdos, pues el ritmo de vida imperante en la sociedad actual productiva y materialista nos quita parte del sueño y el ideal. Se nos venden ideas de éxito a las que no podemos más que aceptar si queremos vivir en una sociedad como la nuestra. Pero siempre hay una puerta abierta, un resquicio de luz se filtra desde los nubarrones del destino incierto en que a veces nos encontramos. Un llamado del alma y una respuesta del corazón. Muchas son las personas que se encuentran de cara a la vida con muchas preguntas y muy pocas respuestas: ¿qué hacer de mi vida? ¿cuál es mi misión? ¿adónde voy? ¿para qué vine a este mundo?...

Sabes, a veces buscamos las respuestas en lugares equivocados, las buscamos en los rostros de la gente, de la familia, de los amigos, de los personajes de televisión, en la historia y algunos se atreven a soñar y no dejan de hacerlo, buscamos respuestas en las voces autorizadas de personas que quieren nuestro bien, y no está mal oírlas, solo que debes saber algo: Dios ha puesto en tu corazón la respuesta a muchas inquietudes, El ha dejado allí la respuesta a tu vida y tu destino, allí está la marca que señala el camino de tu vida. Por eso debes consultar con tu corazón y oir los latidos del camino que se abre ante cada paso que das, pues los sueños jalan de tu manga para que los oigas, ellos brillan en tus ojos y son parte de tu ser. Allí está la respuesta esperándote, una caja de ilusión que se abre solo con tu mirada, esa es la clave de tu vida. Esa es la llave de tus sueños.

Seguro tendrás aficiones y aptitudes para muchas cosas, pero habrá algunas que las harás maravillosamente bien, cuando las haces, las personas que te rodean quedan por un momento encantadas de verte o de percibir tus acciones, tus logros, tu natural don. Habrá quienes digan: "es muy lindo lo que dice o hace, pero eso no produce dinero, ni mantiene un hogar" "no tiene futuro". ¡ No le creas ! Porque alli está tu don, tu virtud y tus sueños desplegando sus alitas. Allí está naciendo el camino de tu vida, la misión que deberás llevar a cabo. Si le haces caso y sopesas con la razón y la lógica aprendida estarás acordando con el resto de las personas una misión impuesta y adquirida, si eso no es tu sueño y tu voluntad, podrás hacerlo bien, pero allí no está tu misión.

No está mal que elijas la profesión que siempre soñaron tus padres, pero ¿también lo has elegido tu? si respondes que sí, entonces está todo bien y no necesitas de estas palabras, pero si respondes que no, que fue una convención familiar o tradicional o por una ventaja futura en la calidad de vida nada más, entonces no estás cumpliendo con tu espíritu y tus sueños. Estás dejando para un eterno después lo que solo podrás hacer ahora.

Si todos tienen un don, una virtud celeste en su interior, es posible llevarla a la realidad. Dios no te pondrá misiones que no podrás cumplir, por muy costosas que sean, por muy largas que parezcan, en algún momento se cumplirán, en algún tiempo te darán sus frutos y podrás compartir con tus seres queridos y con aquellos que en tí confiaron, un momento de felicidad, los laureles de la victoria que solo logra el que confió y supo hacer su camino con sus pasos, no esperó que primero se trazara el sendero, lo hizo.

Haz de tu vocación, tu profesión. Haz de tu imaginación, tu máquina de crear, haz de tu vida, la luz del camino y haz el camino al mover tus pasos hacia la plenitud. Dios no espera que sepas copiarte bien de los demás, si lo deseas puedes hacer lo mismo que hizo aquel prócer, artista, navegante o profesor, pero mejóralo, re-crealo, házlo nuevamente y en lo posible, en la genuinidad de tu vida haz algo nuevo.

¡Vive tus sueños! No te dejes vencer. Ámate y déjate amar. Derrama amor en lo que haces y pronto surgirá en tí el espíritu que Dios selló en tu corazón, se te abrirán las puertas del éxito y tu vida será un faro para otros que no encuentran el sentido del destino, serás un foco de luz que brilla en la oscuridad.

Miguel Angel Arcel

viernes, 12 de diciembre de 2008

LA HUMILDAD

LA HUMILDAD

Para ser humildes solo hace falta SER. Dar sin esperar nada a cambio, hacerlo
con alegría. Es una virtud innata en todos, pero que suele estar adormecida.

La humildad es una elección que tiene que ver con el autorespeto y la autoestima, es dar y darse en un equilibrio permanente. Es intentar equilibrarnos desde los valores, tratando de tener una vibración alta, buscando que es lo que nos hace felices y que nos ayuda a ser fieles a nosotros mismos. Sin querer imponer nada a nadie, ser capaces de enseñar y compartir todo lo aprendido.

La arrogancia y el complejo de inferioridad son dos caras de una misma moneda.
A través del autoconocimiento podemos estar atentos a que es lo que refuerza
nuestra arrogancia y que nuestra baja autoestima. Lo que se activa en ambos
casos es lo que pienso de mí, lo cual incluye al mismo tiempo toda nuestra
historia y vivencias. Vivimos con una idea de nosotros, que podemos enriquecer
con lo espiritual, para así poder elegir que pensar, hacer o sentir. Es desde
este lugar que podemos dar respuesta a "quien soy yo". En general no somos concientes todo el tiempo de nuestros valores, por eso no los llevamos a
la práctica.

Con el autoconocimiento podemos hacernos cargo para ser más libres y
responsables. Responsables como posibilidad de responder. Porque podemos
declamar muchas cosas, pero el tema son nuestras acciones, ellas tendrán más
fuerza que todo lo que digamos. En las acciones podemos vernos como y donde
estamos parados en nuestro proceso personal. Cuando nos "sintonizamos bien
con nosotros mismos podemos estar bien "sintonizados con los demás".

Nos será muy facilitado conectarnos con la humildad si podemos tener una
actitud de sentirnos "administradores" de nuestros talentos o dones, más que verlos como posesiones desde "yo" y mío". Mío como sentido de pertenencia, que nos lleva más a la arrogancia, al control, al compararnos permanentemente. Si creo que soy talentoso por mérito propio no me será tan fácil ser humilde, es diferente si siento que estoy "administrando" algo "dado". Ayuda tener presente que siempre tenemos de donde "nutrirnos" y que no vamos a quedar "vacíos", porque nos podrán sacar todo lo que tenemos pero nunca lo que somos.

SUPERIORIDAD:
Es sentirse mejor que..., sentirse lleno de virtudes o importante y considerar
a los demás como incompetentes o llenos de defectos.
A nivel conciente diremos: "yo soy...", "tengo ..."
Estado mental: es de euforia por la superioridad.
Actitud hacia el mundo: "yo soy mejor los demás son incompetentes"
Visión: estoy atento a los defectos de los demás
Acción: euforia de superioridad al hacer.
Resultado: Si hay éxito se refuerza la ilusión de superioridad. Si hay
fracaso la culpa es depositada en los otros.

INFERIORIDAD:
Es considerarse a sí mismo incapaz y sin cualidades y considerar a los demás
virtuosos. (estar atentos para no confundir inferioridad con humildad).
A nivel conciente diremos: "yo soy débil", "no tengo valor", "soy incapaz".
Estado mental: de temor y timidez.
Actitud mental: "yo no conseguiré hacer esta tarea de la mejor manera".
Visión: "los demás son mejores que yo".
Acción: Hecha sin confianza y dependiendo de otros.
Resultado: Si hay fracaso el sentimiento de inferioridad se ve fortalecido. Si
hay éxito, este es atribuido a los demás.

AUTORESPETO:
Es ver las propias virtudes y aprender de las virtudes de los demás.
Conciencia: "soy un ser con valores. Tengo varios roles para desempeñar
en la vida".
Estado mental: de serenidad y responsabilidad.
Actitud mental: confianza genuina.
Visión: los demás también son seres con valores que están desempeñando sus
roles. Hay respeto y misericordia.
Acción: Realizada con amor, calma y seguridad.
Resultado: Si hay éxito, alegría y espíritu de cooperación son compartidos
con todos. Si hay fracaso no lleva al desánimo, persiste la voluntad de
aprender y crecer con la experiencia.


- Poder actuar con amor, calma y seguridad tiene que ver con el autorespeto y
la autoestima.
- Es importante no comparar ni compararnos, estar atentos a la intención y a
los sentimientos que nos llevan a una acción, lo cual requiere un
entrenamiento.
- Recordar que lo que decimos son como semillas.
- Estar atentos a no equilibrar la inferioridad desvalorizando al otro.
- "No me importa cuanto sabés, me importas vos". "Como puedo ayudarte a hacer tu trabajo mejor"
- Aprender a diferenciar entre conducta y ser. Aceptamos que el otro ES cuando
nosotros SOMOS.
- El autorespeto y la humildad se refuerzan con el autoreconocimiento, no
comparándonos, podemos aprender de la naturaleza donde en un jardín cada cosa
es diferente pero conviven en armonía y hacen al todo.
- La comparación nos refuerza la arrogancia o la inferioridad.
- Desde la humildad no se tiene que demostrar nada ni invalidar nada.
- Con humildad también reconocemos que hay leyes externas que hacen que haya
muchas cosas que no podemos cambiar ni controlar.