jueves, 6 de diciembre de 2012

NO SE VAN DE VACACIONES POR 17 AÑOS PARA CUIDAR A UNA PALOMA

El amor por su mascota es más fuerta que una temporada de descanso.


Una pareja austriaca, amante de los animales, no se ha ido de vacaciones por más de 17 años para cuidar a una paloma herida que adoptaron.

Bertl Reiterer de 84 años, dijo: "Encontré a la palomita al lado de la carretera donde había sido evidentemente golpeada por un coche y se había roto un ala.". "Le dimos algo de comida y luego de llevarla al veterinario, la pusimos en el garaje de casa. Fue en abril de hace 17 años", completó la declaración Irmi, su esposa de 77 años.

La pareja, que bautizó Susi a la paloma, dice que no pueden imaginar la vida sin el ave, a pesar de su avanzada edad.

"No me arrepiento del hecho de que no nos hayamos ido de vacaciones por culpa de ella. Tenemos una cabaña en una zona de esquí a la que sólo podemos ir en el día, para volvera cuidar a Susi", confesó Irmi.

"Susi es un caso muy inusual", contó el Señor Reiterer. "Entiendo que las palomas pueden vivir hasta 20 años, pero en la naturaleza ningún pájaro se las arreglaba para vivir tanto tiempo. Obviamente, dónde está, con un montón de buena comida y fuera del alcance de depredadores, tiene una buena oportunidad de llegar a una edad aún más avanzada".

En cuanto a unas futuras vacaciones, la pareja no hizo más declaraciones.

martes, 4 de diciembre de 2012

LA MISA MACABRA


el padre Vélez había escuchado habladurías acerca de apariciones, ruidos inexplicables, sombras movedizas, voces, al interior y fuera de la catedral de Morelia; nunca había hecho caso de ello. Desde luego, para él se trataba de superchería natural en la gente ignorante de las cosas de dios; perdonable, porque a lo mejor era su manera de buscar la fe que les hacía falta. Pobres ovejas del señor, se repetía para sí.


También él había sido testigo de hechos que parecían sobrenaturales, un candelabro que de repente caía, el estallido de algún cristal, un soplo repentino de viento en la quietud, el escuchar alguna voz salida de la nada, pero todo tenía una explicación: un candelabro mal puesto, un cristal que estallaba por algún repentino cambio de la temperatura ambiente, una voz que la bóveda dilataba. En realidad ese tipo de preocupación era de las que menos lo ocupaban.

El padre Vélez gustaba de que la catedral siempre estuviera limpia y cuidaba celosamente de que todos los sagrados utensilios estuvieran en orden para cada ceremonia religiosa, y lo mismo cuidaba de que estas iniciaran en los horarios establecidos y, desde luego, de la catequesis de los niños para su próxima comunión. Sí, porque se figuraba que los niños eran como esas pequeñas mariposas blancas que revoloteaban a toda hora en los jardines y, en ocasiones, aún en el mismo interior de la catedral. Y, ese día en particular, el aire en los alrededores se había llenado de mariposas blancas, como si el señor se hubiera complacido en llenar el mundo con las santas almas de los niños muertos, según las creencias de la gente.

El padre sacristán, ayudado por doña mariquita garduño y lupita Gómez, las encargadas de la limpieza, trapeó el piso y dejó el altar listo para la primera misa del día siguiente. Apagó las veladoras y las luces, dejando encendida la lámpara botiva como siempre y se hincó respetuosamente ante la guarda del santísimo como para decirle: “estás servido señor”.

Con el rosario había caído la tarde, con un cielo pleno de barruntos de aguacero, sin embargo solamente cayó una lluvia que arañó durante algunos minutos la ventana de su alcoba, la que quedaba en una de las esquinas del curato. Acostumbraba a dormir temprano, después de la merienda que doña mariquita llevaba hasta el cuarto, pero esa noche se entretuvo en la lectura de una de las cartas de san Pablo, con la finalidad de reprender a las mujeres que les había dado por trabajar sin ponerse a considerar que su sagrado deber estaba en el cuidado de los hijos y de la santidad del hogar. “¿dónde terminará el mundo, cada día más alejado del señor?” Se preguntó mientras el sueño lo vencía allí, en el sillón donde solía disfrutar de la lectura, en medio de un silencio que se había posesionado de cada rincón de la tierra.

No era la media noche cuando el repique de las campanas lo hizo despertar. Aquello no era posible, si él mismo era el encargado de llamar a misa. Instintivamente miró hacia el reloj, más para cerciorarse que se trataba de un sueño y sin más dilación salió del cuarto. Debería tratarse de algún bromista, sin duda, ya que doña mariquita y él, eran las únicas personas que dormían en catedral. Desde el patio del curato pudo ver los ventanales iluminados de catedral, como en alguna de misa de gallo. ¿o era que a él se le había olvidado apagar las luces?, se preguntó mientras apresuraba el paso, pero esa vez les daría una ejemplar lección a los bromistas.

Sin embargo, al encontrarse de pronto ante lo que parecía ser una improvisada misa como se acostumbraba antiguamente, con un coro que cantaba armoniosamente las alabanzas mientras el padre oficiante, vestido con un ropaje donde relumbraban las bordaduras con hilos de oro y plata, levantaba la sagrada hostia mientras que un acólito hacia sonar la campanilla para solemnizar el momento, en tanto que otros dos acólitos dirigían el movimiento semipendular del incensario hacia el altar, lanzando nubes de incienso que prontamente avanzaron entre los frailes de rostro cubierto por la capucha del negro hábito, mujeres con negro velo de seda que caía de la cabeza a los hombros, hombres con la mirada gacha en señal de perpetuo arrepentimiento.

—¡basta, alto a este sacrilegio! —rugió el padre sacristán, blandiendo los puños contra aquellos extraños que se habían atrevido a tanto.

Repentinamente el coro calló y se hizo un silencio que pareció golpearlo haciéndolo estremecer de pies a cabeza.

— ¿pero quién son ustedes? —preguntó, con la angustia donde se ahogó su voz. Intento apelar a su capacidad de raciocinio, debería existir alguna explicación. Seguramente soñaba vívidamente, dormido en su sillón y con un libro en las manos.

—Silencio hermano, que estamos en la sagrada misa —dijo uno de los frailes, volteando hacia él, haciendo la señal con un huesudo dedo.

Horrorizado, el sacerdote, miró los huesos de lo que un día fue un rostro y la macabra oquedad de las orbitas ocultares que parecían observarlo fijamente desde las sombra, dio un paso atrás y fue cuando pudo darse cuenta de los esqueléticos rostros que había bajo las capuchas de hábitos y velos, presa del terror tropezó con aquellos cuerpos que parecían salir al paso, hasta el momento en que se derrumbó contra uno de los muros, al tiempo que el coro reiniciaba sus fúnebre cántico

al día siguiente doña mariquita encontró al padre Vélez, el que murió pocas horas después presa de un desconocido y mortal delirio que lo llevó a la tumba.

domingo, 2 de diciembre de 2012

LA MONTAÑA CRUJIETE (CUENTO JAPONES)

Érase una vez un abuelito y una abuelita vivían solitos en una casita. Cada día el abuelito se iba a trabajar en el campo, y mientras sembraba arroz cantaba:


"un grano, y de él miles."

Cada día también venía después del abuelito un tejón, que cantaba:

"un grano y uno solo. Y todos me los comeré."

Y cuando el viejecito volvía al campo el día siguiente, veía que no le quedaba ni un solo grano. Por culpa de esto, los abuelitos vivían pobremente.

Un día el abuelito, al ver que otra vez el tejón se había comido todo, se enfadó tanto que decidió atrapar al tejón. El abuelito empezó a sembrar y cantar, como siempre, hasta que por fin llegó el tejón. De repente, el abuelito dio un salto, y en un abrir y cerrar de ojos atrapó al tejón malo y le ató con una cuerda fuerte.

Cuando el abuelito llego a casa con su prisionero, le dijo a la abuelita: "abuelita, ven y mira lo que cogí hoy. Calienta la cazuela y haznos un buen cocido de tejón." y el abuelito volvió al campo.

La abuelita empezó a moler arroz para hacer galletas para la cena.

El tejón, que era muy taimado, le dijo a la abuela: "abuelita, mira que eso de moler arroz, usted solita, a sus añitos, deberá ser mucho trabajo. ¿Por qué no me desata para poder darle una mano?" la abuela vacilo, pensando que el abuelito se enfadaría. Pero él tejón insistía tanto como quería ayudarla que, al fin, la abuelita decidió dejarle suelto para un poquito. A lo primero el tejón fingió ayudarla y cogió el mano de mortero; pero en vez de moler arroz le dio un bastazo a la abuelita sobre la cabeza y se fugó corriendo. Cuando el viejecito llegó a casa y encontró a la viejecita ya muerta, se puso a llorar. Una liebre, viéndole llorar, le pregunto el por qué de sus lágrimas, y el viejecito le contó su historia. "vale, yo me vengar por ti." dijo la liebre, y se fue hacia las montañas.

La liebre se puso a recoger leña. Después de un rato, el tejón se acerco y le preguntó que qué hacía. "este invierno va a ser muy frío, y me estoy preparando," le contesto. El tejón pensó que esto era una buena idea y empezó a ayudar a la liebre. Pronto, tenían un buen montón de leña. Se montaron la leña sobre la espalda y empezaron a bajar la montaña. A medio camino, la liebre empezó a quejarse: "¡como pesa! ¡ay, como pesa!" el tejón, para ayudar a su nuevo amigo tanto como para no oírle quejar todo el tiempo, tomó todo la leña de la liebre y se la puso sobre su propia espalda. Al seguir el camino, la liebre, quien caminaba detrás del tejón, comenzó a chocar unas piedras sobre la leña para que se prendiera en fuego.

Cuando el tejón le preguntó que qué era ese ruido, la liebre le contestó que ésta era la monta ña crujiente, y que el sonido era de los pájaros pegando a loas árboles con los picos. Por fin la leña empezó a quemarse, y al oír las llamas del fuego el tejón le preguntó otra vez a su nuevo amigo lo que era.

"ese sonido es el llanto de los pájaros, y por eso también le llaman a esta montaña la montaña de los pájaros que cantan." al quemarle la piel, el tejón comenzó a gritar pero la liebre se escapó corriendo.

El día siguiente, la liebre se puso esta vez a recoger pimientos rojos para hacer picante. Al verlo el tejón, éste se enfado y le chilló que por su culpa la espalda se le había quedado horriblemente quemada.

La liebre se hizo el tonto y le contestó:

"las liebres de la montaña crujiente son las liebres de la montaña crujiente.

Los de la montaña de los pimientos son los de la montaña de los pimientos.

No s é de lo que hablas."

El tejón pensó que eso tenía razón. Le pidió en vez a la liebre si por acaso tenía alguna medicina para las quemaduras.

"vaya suerte, ahora mismo la estoy preparando", le dijo la liebre al tejón y empezó a cubrirle la espalda con la pimienta. Al principio el tejón no sentía nada, pero poco a poco la pimienta le dejó en peor dolor que antes. En ese momento, la liebre corrió y se escapó otra vez.

El día siguiente la liebre se fue a la montaña de nuevo. Esta vez empezó a cortar árboles, pare hacerse un barco. El tejón llegó, la espalda doliéndole muchísimo, chillándole a la liebre que por culpa de su medicina casi se murió ayer en la montaña de los pimientos.

La liebre, como si nunca le hubiera conocido, contesto:

"las liebres de la montaña de los pimientos son las liebres de la montaña de los pimientos.

La montaña de los cedros son las de la montaña de los cedros.

¿Tú quien eres?"

O la liebre era buen actor o el tejón era bastante crédulo, la cosa es que otra vez el tejón se creyó lo que la liebre le decía. Al enterarse de que la liebre planeaba hacerse un barco, le pregunto por qué.

Cuando la liebre le dijo que era para ir de pesca en el río, el tejón quiso un barco también. "bueno, yo me hago el barco de color blanco por que la piel la tengo blanca. Tú, ya que tienes pelo marrón, te vendría mejor hacer el barco de tierra.", le explicó la liebre al tejón. Cada uno acabó de construirse su propio barco y se fueron juntos al río. Ya en el agua, el barco de tierra del badger comenzó a disolverse. En muy poco tiempo, el tejón se encontró hundiéndose en el agua. Se ahogaba y gritaba:"¡socorro, socorro, ayúdame!" pero la liebre, impasible, le dijo: "recuérdate ahora de la pobre abuelita que murió por tu culpa," y le abandonó.

La liebre se fue al abuelito. Le anunció que el tejón estaba muerto. Pero en vez de alegrarse el viejecito se entristeció. Pensó que la muerte del tejón no le devolvería la abuelita, y que la venganza no valía para nada.

viernes, 30 de noviembre de 2012

CONDENAN A ADOLESCENTE A ASISTIR A LA IGLESIA POR 10 AÑOS


Fue encontrado culpable de homicidio involuntario.


Un Juez de distrito en Oklahoma, Estados Unidos, ha generado una nueva polémica en el país del norte al sentenciar a un adolescente a asistir a la iglesia obligatoriamente durante los próximos 10 años.

Un periódico local informó que el Juez Mike Norman condenó a Tyler Alred, un joven de 17 años, a una sentencia diferida de 10 años por homicidio involuntario. Alred conducía alcoholizado una camioneta que se estrelló y mató a un pasajero en diciembre de 2011.

En el dictamen, que el propio Juez admite que es inconstitucional, se le ordena a Tyler a una década de asistencia a la iglesia además de obligarlo a terminar la escuela.

Por su parte, el abogado de Alred y la familia de la víctima, estuvieron de acuerdo con la sentencia, y el muchacho deberá cumplirla o irá a la cárcel.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

ADOLESCENTE PUEDE DORMIR DOS MESES SEGUIDOS SIN DESPERTARSE

Conozca a la auténtica Bella Durmiente.


Nicole Delian, una joven de 17 años de edad, ha sido considerada la Bella Durmiente de la vida real debido a una enfermedad poco frecuente que le permite dormir durante de ocho semanas a la vez.

Según cuenta la propia adolescente, ella sólo se despierta para comer y una vez durmió durante 64 días seguidos, lo que le hizo perder el día de Acción de Gracias y la Navidad. Cuando se despierta, Nicole no tiene idea de dónde ha estado durante el tiempo que ha estado durmiendo.

Este trastorno, conocido como Síndrome de Kleine-Levin, o Síndrome de la Bella Durmiente, le provoca a Nicole dormir 17 o 18 horas como mínimo cada noche y fue diagnosticada por primera vez cuando tenía ocho años. "La llevamos de médico en médico, y ninguno supo decirnos qué le pasaba", declaró la madre de Nicole. "Un doctor llegó a decir que mi hija fingía para llamar las atención".

Por el momento no existe una cura conocida para tan rara enfermedad, que ha sido descrito por algunos especialistas como como un cruce entre la epilepsia y la narcolepsia.

Sin embargo, y como una solución para que no duerma tantos días seguidos, Nicole está tomando unos medicamentos que le permiten regular mejor sus espacios de sueños. ¡Esperamos que no se quede dormida y se pierda la Navidad de nuevo!

martes, 27 de noviembre de 2012

¿ SON MALOS LOS COLLARES DE ELECTROESTIMULACION PARA NUESTROS PERROS?


En relación a la preocupación de muchos usuarios sobre el uso de este elemento de adiestramiento, hemos preparado este artículo con la información  básica que deberíamos saber antes de usarlo, las recomendaciones y los consejos de manejo que deberíamos tener en cuenta si vamos a adiestrar a nuestro perro con esta herramienta.
¿Cuándo usarlo?  Sólo en casos extremos pues puede ocasionar problemas de comportamiento a nuestra mascota que son más graves seguramente que los que queremos solucionar.
¿Son una tortura? Desde luego agradables no son, pero hay variedad de productos en relación a estos collares. Por ejemplo, el collar que colocamos sobre el perro y actúa por sí solo cuando el perro ladra intensificándose si persiste en el ladrido emite unas descargas mayores y menos controladas que los collares con mando a distancia que más que descarga producen una pequeña vibración mucho más controlada por nuestra parte.
¿Cómo usarlo? Con suma precaución y teniendo mucho cuidado pues sólo debemos hacer uso de el cuando nuestro perro tenga un comportamiento inadecuado y no antes ni después. Es importante probarlo antes, comprobar si funciona bien y controlar la reacción del animal por si hubiese algún problema o se asustase mucho poder intervenir.
Este tipo de collares con cuyo uso podremos estar de acuerdo o no, están permitidos en la mayoría de países, en especial en España por lo que no se pude aclamar más que a la toma de conciencia por parte de los propietarios que sepan darle un uso responsable y sólo en el caso extremo que correspondiese ya que hay otras soluciones que podemos ofrecerles a nuestras mascotas para adiestrarles no tan negativas.

lunes, 26 de noviembre de 2012

CONOZCA LA ESCUELA DE MASCOTAS GIGANTES DE TOKIO

Enseñan a actuar dentro de disfraces.


Aprender como comportarse dentro de una muñeca de gran tamaño o un panda gigante podría parecer un chiste pero en la Escuela de Mascotas Choko es cosa seria.

La Escuela de Mascotas de Tokio, Japón, enseña el arte de moverse y jugar de manera correcta dentro de disfraces gigantes. Allí, los estudiantes aprenden a caminar, bailar e interactuar con los niños mientras permanecen ocultos en sus trajes.

Choko Oohira fundador de la escuela, posiblemente la única en su tipo, declaró: "Quiero mostrar al mundo cómo llegar a ser plenamente el personaje en cuestión, comportarse como tal y enseñar la forma de hacer felices a los niños".

Eiichiro Sakaida, de 21 años, que viajó más de 885 kilómetros para sumarse al desafío, confesó con una sonrisa en la cara: "Yo quería aprender de los profesionales. Este es el lugar indicado".

La escuela, que cuenta con alrededor de 25 estudiantes, enseña a los estudiantes a comportarse no sólo como pandas u otros animales, sino como los personajes más populares del Japón, como Pokémon, Hello Kitty y otros.