domingo, 3 de julio de 2016

LAS MONTAÑAS DE LA SUPERTICION



En el Oeste existe una leyenda sobre oro que perdura sobre todas las otras. ¿Existió realmente alguna vez una mina repleta de oro bajo la Montaña de la Superstición en Arizona?

10 ALIMENTOS QUE NO DEBES INGERIR POR LA NOCHE SI QUIERES CONCILIAR EL SUEÑO


Puesto que nuestro cuerpo tarda más en digerir los alimentos pesados, para no interrumpir en el sueño es conveniente consumir cenas ligeras, unas dos o tres horas antes de acostarnos.
Muchas personas no saben que algunos de los alimentos que se ingieren durante la cena o momentos antes de ir a la cama son potenciales ladrones del sueño.
La dificultad para dormir, las interrupciones durante la noche y otros trastornos pueden ser el resultado de una dieta con ingredientes que interfieren en el descanso.
Y es que, aunque esto se suele ignorar, los hábitos de alimentación y la calidad de sueño tiene una relación más fuerte de lo que pensamos.
En este sentido, es bueno empezar a descubrir esos alimentos que no se deben ingerir por la noche porque pueden provocar dificultades para dormir.
A continuación te compartimos los detalles de los 10 más comunes para que trates de consumirlos en otros horarios.


El apio


Esta verdura es muy baja en calorías y se recomienda como apoyo para la dieta con fines de adelgazamiento.
Sin embargo, su ingesta en horario nocturno no está aconsejada, ya que su poder diurético aumenta el deseo de orinar en medio de la noche.
Algo similar ocurre con otros alimentos ricos en agua, tales como el pepino, la sandía o los rábanos, entre otros.

 Tomates

Está claro que este vegetal es infaltable en la dieta y está cargado con nutrientes muy buenos para la salud.
El problema de comerlos antes de dormir es que contienen un aminoácido esencial llamado tiramina, que induce al cerebro a liberar norepinefrina, un estimulante que retrasa el sueño al incrementar la actividad cerebral.


Chocolate amargo


Una cantidad moderada de chocolate amargo todos los días tiene efectos positivos sobre la salud cardíaca y cerebral.
La cosa es que solo debe comerse durante el día ya que por la noche puede convertirse en un fuerte influyente de las dificultades para dormir.
Este contiene cafeína y tirosina, dos sustancias estimulantes que aumentan la actividad mental y el estado de alerta del cerebro.

4. Las especias picantes

Incluir especias picantes a la hora de la cena es una pésima elección cuando se tienen continuos problemas de sueño.
Este tipo de alimentos incrementa el reflujo gástrico y hace que los procesos digestivos sean más difíciles.
Como consecuencia aumenta la sensación de ardor y dolor y, por lo tanto, el cuerpo no logra descansar.


5. Frijoles

Un buen plato de frijoles contiene nutrientes esenciales que nos proporcionan energías y mejoran nuestro estado anímico.
No obstante, se trata de un alimento difícil de digerir que puede resultar desastroso cuando se toma en las horas previas a dormir.
Su consumo aumenta los gases intestinales y esa molesta inflamación que hace sentir el vientre pesado.

6. Caramelos y dulces

Los caramelos y otros tipos de dulces elevan los niveles de azúcar en la sangre y aumentan de forma considerable el riesgo de diabetes.
Aunque en un principio parece que provocan sensación de sueño, lo cierto es que causan alteraciones en los niveles de insulina e impiden que se dé un descanso reparador y sin interrupciones.


7. Carnes


Esa suculenta tajada de bistec o carne que tanto te apetece debe ser consumida solo durante el almuerzo.

Esto se debe a que el cuerpo tarda mucho en procesar los alimentos con alto contenido de proteínas y grasas, lo que puede generar una noche inquieta.

Brócoli

El brócoli y otros vegetales crucíferos son muy nutritivos, pero el organismo tarda un poco en digerir su fibra dietética.
Por lo tanto, consumirlos en la cena hace que al cuerpo le lleve más tiempo realizar la digestión y presente molestias que impiden el buen descanso.


Queso


La pizza, la lasaña y otras recetas con un alto contenido de queso son inapropiadas para las horas nocturnas por los efectos que provocan en el cuerpo.
Es una fuente de tiramina, un aminoácido que disminuye la sensación de sueño y aumenta el dolor de cabeza.
En su lugar es conveniente ingerir leche o yogur que por su aporte de calcio disminuyen el estrés y promueven el sueño.

Bebidas gaseosas

Los refrescos y bebidas gaseosas contienen cafeína, uno de los estimulantes más utilizados para prolongar la actividad mental.
También son una fuente de azúcares refinados que elevan los niveles de azúcar en la sangre y producen un descontrol en las funciones metabólicas.
Para concluir, cabe recordar que lo idóneo es ingerir una cena ligera al menos dos o tres horas antes de ir a dormir.
Por ninguna razón se debe omitir la cena, ya que el hambre nocturno puede atacar e influir en el aumento de peso.

viernes, 1 de julio de 2016

PACIENCIA Y SILENCIO: VIRTUDES DE LAS PERSONAS SABIAS.


Aunque no lo creas y ahora no la tengas, la paciencia es una virtud que se puede desarrollar y que nos dará fuerza y valor para acometer aquello que deseemos.
Decía Confucio que quien no tiene paciencia ante los pequeños problemas de la vida, cuando lleguen las grandes dificultades, se sentirá bloqueado, incapaz de reaccionar.
La paciencia es una virtud que no todo el mundo sabe o puede gestionar o propiciar.
Asimismo, el silencio es esa capacidad saludable que también va de la mano de la paciencia para saber callar, y así, ser capaces de escuchar a los demás y, a su vez, de encontrar un espacio donde hablar con nosotros mismos en calma desactivando el rumor de nuestro entorno.
Ahora bien, guardar silencio no es doblegarse, no es esconder una opinión por temor a las consecuencias. Se trata más bien de callar ante lo que no vale la pena, y guardar silencio cuando las emociones hablan.

Tanto la paciencia como el silencio son dos elementos clave de nuestro desarrollo personal, y  por ello, te invitamos a que reflexiones sobre estos aspectos tan esenciales de nuestro día a día.

La paciencia y el silencio: el vínculo de la conexión con uno mismo
Podríamos decir que tanto el silencio como la paciencia son dos caras de una misma moneda, una moneda sabia y de raíces muy antiguas.

Un ejemplo de ello es toda esa cultura sobre los indios nativos americanos que nos deja el escritor Kent Nerburn con libros como Ni lobo ni perro: los senderos olvidados de un viejo indio.

En todos sus trabajos se desprende la importancia que tenía para este pueblo el concepto del silencio y la paciencia. Veamos algunos sencillos ejemplos.
Los nativos americanos y el silencio
Los lakota pertenecen a la tribu de los sioux de Norteamérica. Son un pueblo con una espiritualidad muy rica, profunda y tan llamativa que aún ahora nos pueden seguir dando grandes enseñanzas.


Los lakota ensalzan un vínculo con lo invisible, con esa entidad que simboliza la unión con otras personas, con los amigos, las familias y los seres queridos.


Ese vínculo se establece a través del respeto y, sobre todo, con el silencio. Es la capacidad más respetuosa entre dos personas, donde no solo se calla para escuchar, sino que guardar silencio es un regalo con el cual compartir tiempo y complicidad.
Si lo pensamos bien, nos daremos cuenta de que, muchas veces, cuando estamos con alguien y de pronto aparece el silencio, lo vemos con incomodidad, y para evitarlo, solemos decir lo primero que nos viene a la mente.
Es necesario cambiar esta visión.

No hay nada más mágico que un grupo de amigos que se sienten cómodos cuando surge el silencio. No hay obligación de hablar, solo de “estar presentes”, de quedar unidos por ese vínculo invisible del que hablaban los lakota.
A su vez, para los nativos americanos el silencio es la virtud a través de la cual ser conscientes de todo aquello que nos envuelve y que nos arraiga a la tierra: la naturaleza, las personas, el ciclo de la vida, e incluso nosotros mismos, nuestros pensamientos.
Aspectos en los que profundizar y reflexionar.
La paciencia, un arte que nadie nos enseña
Casi nadie nos enseña que, cuando llegamos a este mundo, las cosas no acontecen tal y como nosotros queremos. Tampoco nada nos asegura que, por mucho que nos esforcemos en algo, vaya a suceder o que se dé aquello que nosotros esperamos.

Dicen que la paciencia es “santa” pero en realidad es un arte que se adquiere con el tiempo, a base de alguna decepción, a base de ese aprendizaje que la vida nos enseña a la fuerza y no a través de los manuales.


Ser paciente requiere, por encima de todo, no claudicar, no rendirnos. Si algo no ocurre tal y como nosotros deseamos, no debemos abandonar dicho propósito, porque la paciencia es también calma y confianza.

Las personas pacientes saben observar, piensan en silencio, atienden a su alrededor y desarrollan su intuición para descubrir cuál es la mejor oportunidad para actuar.
Quien no es capaz de apartar el ruido externo, los pensamientos negativos y las opiniones derrotistas de otras personas y de sí mismo, jamás llegará a su objetivo.
Porque ser paciente requiere también tener esa sabiduría que sabe qué evitar y qué caminos seguir.
Si tenemos un sueño, no debemos dejar que otros nos lo apaguen con su fatalismo y con frases como “deja de pensar en eso porque tu tren ya ha pasado”.
Las personas pacientes saben situarse en el mejor andén de la vida. En ese por donde siempre pasan los mejores trenes, aunque tarden, aunque se demoren.


Toda espera merecerá la pena porque, mientras aguardamos, desarrollamos otras aptitudes: perseverancia, coraje, resiliencia y ante todo… Esperanza.

jueves, 30 de junio de 2016

LAS CARENCIAS AFECTIVAS AFECTAN AL DESARROLLO DE LOS NIÑOS.



Las carencias afectivas pueden hacer que nuestros hijos, el día de mañana, sean personas inseguras e inestables, por lo que no debemos descuidarlos durante su infancia, ni más adelante.
Las carencias afectivas provocan muchos problemas en los niños, aunque muchas de estas no se manifiestan hasta la edad adulta. Es entonces cuando nos empezamos a encontrar con dificultades que no logramos solucionar.
Dentro de estos problemas se encuentran los que comprenden las relaciones interpersonales que nos llevan por el camino de la amargura al no saber cómo solventarlos. Todo viene de atrás, de nuestra infancia.
Carencias afectivas que duelen
Dentro de las carencias afectivas se encuentran las situaciones familiares inestables y traumáticas, el maltrato, la falta de cuidados, etc.

Como podemos comprobar, en todo esto hay un descuido hacia el niño que sufre y vive todo esto de una manera muy profunda.


¿Por qué lo permitimos? ¿Los padres no se dan cuenta de que todo esto les afectará en un futuro? Lo cierto es que los progenitores creen que los más pequeños no son conscientes de lo que en realidad ocurre y se encuentran “tranquilos”.
No obstante, la realidad es completamente diferente. Los niños se encuentran muy receptivos y despiertos ante los múltiples estímulos negativos ante los que están expuestos.
Todo esto condicionará su día de mañana.
Es aquí cuando surgen, pasados los años, los problemas de dependencia emocional, de miedo a la soledad, de diversas dificultades para mantener relaciones sanas con el resto de personas.
Aquello que un día los mayores pensaron que no les afectaría lo ha hecho y a lo grande.
Síntomas de carencias afectivas
Aunque es cierto que las dificultades se agudizan cuando somos adultos, muchas se pueden detectar en la propia infancia si somos lo suficientemente observadores.

Eso sí, tenemos que estar alerta y prestar atención, porque algunas son intermitentes.



Si las carencias afectivas se tratan en la propia infancia, el resultado será muy positivo. Sin embargo, si no las identificamos y no hacemos nada, cuando los niños sean adultos se encontrarán con multitud de barreras.
Entre los síntomas de carencias afectivas en niños podemos encontrar:
Problemas con el control de los impulsos.
Cambios bruscos en la conducta.
Desconfianza generalizada hacia los demás.
Respuestas agresivas.
Desarrollo deficiente del lenguaje y habilidades sociales.
Déficit de atención.
Trastornos de ansiedad.
Dificultades para expresar sentimientos y problemas para modularlos.
Muchos de estos síntomas pueden trasladarse a la edad adulta, y en varios casos de una forma más dolorosa y preocupante, ya que nos encontramos en un estado avanzado del problema que no resultará fácil solucionar.
El deterioro del desarrollo de los niños
Como hemos podido comprobar, no solamente afecta a sus emociones y la capacidad de transmitir sus sentimientos, sino que los niños ven afectado su desarrollo. Esto les causa serios contratiempos en su aprendizaje desde muy pequeños.


El estrés y la ansiedad, tan extraños en estas primeras etapas de la vida, son uno de los síntomas más llamativos y que no debemos pasar de largo.
No son características habituales en una de las edades de mayor disfrute y relajación con respecto a las preocupaciones que sí tienen los adultos.
Pero… ¿todo esto surge en circunstancias extremas? La verdad es que no es necesario encontrarnos con situaciones de maltrato, abandono o divorcios para que los niños desarrollen este tipo de carencias afectivas.
Una educación de poca calidad también provocará el deterioro de su desarrollo y posibles dificultades futuras que les afectarán de forma importante. Un ejemplo de esta educación deficiente es la cantidad de horas que un niño puede pasar frente al televisor.
El trabajo de los padres y las pocas ganas que tienen de aguantar sus rabietas provocan que utilicen ciertos comodines nada beneficiosos para sus hijos. Ordenadores, móviles, juegos…
Los niños no disfrutan, no salen, no interactúan con los demás. Tan solo existe una pantalla que les atonta y ellos.

Todo niño necesita unas normas y unos cuidados que les preparen para ser buenas personas el día de mañana, responsables y con valores. Si descuidamos lo que necesitan por pereza, las carencias afectivas harán acto de presencia.

Los progenitores tienen una gran responsabilidad cuando traen un niño al mundo. Nadie debería darse el lujo de tirar toda esta responsabilidad por la ventana y después quejarse de la actitud de sus hijos.

La educación, preocuparnos por lo que les pasa y cómo viven las situaciones será necesario para evitar que las carencias afectivas, un día, dificulten su vida.

miércoles, 29 de junio de 2016

LANZAN CARAMELOS CON SABOR A VINO TINTO.


Los consumidores asiáticos a menudo son más receptivos a los sabores poco convencionales de alimentos y bebidas, incluyendo estos nuevos caramelos japoneses creados por Puccho.



Los caramelos ‘Wine & Yaki-Cheese’ son parte de su serie de confituras Ajiyui, y consta de un caramelo masticable destinado a evocar el sabor de un suave vino francés de Burdeos, y un queso ahumado.


 Cuando se desenvuelve el dulce de su embalaje, todo es de color rosa, aunque también hay trozos de queso incrustados en el centro de las golosinas.


La colección Ajiyui también incluye un té dulce de matcha, y el año pasado, la compañía ganó el reconocimiento por su inusual caramelo de salmón.

martes, 28 de junio de 2016

ANCIANO

Anciano es quien tiene mucha edad; viejo el que perdió la jovialidad.
 La edad causa degeneración de las células; la vejez degeneración del espíritu.

 Usted es anciano, cuando se pregunta si vale la pena; usted es viejo cuando sin pensar, responde que no.

 Usted es anciano cuando sueña, usted es viejo cuando apenas duerme.

 Usted es anciano cuando todavía aprende; usted es viejo cuando ya no enseña.

 Usted es anciano cuando se ejercita; usted es viejo cuando solamente descansa.

 Usted es anciano cuando todavía siente amor; usted es viejo cuando solamente siente celos.

 Usted es anciano cuando el día de hoy es el primero del resto de su vida; usted es viejo cuando todos los días parecen ser el último de su larga vida.

 Usted es anciano cuando su calendario tiene “mañanas”; usted es viejo cuando solamente tiene “ayeres”.

El anciano se renueva cada día que termina, porque mientras el anciano tiene sus ojos puestos en el horizonte, por donde el sol despunta e ilumina la esperanza, el viejo tiene su miopía mirando hacia las sombras del pasado.

 El anciano tiene planes; el viejo tiene nostalgias.

 El anciano lucha lo que le resta de vida; el viejo sufre lo que le falta hasta la muerte.

 El anciano lleva una vida activa, llena de proyectos y plena de esperanzas.

 Para él el tiempo pasa más rápido, y la vejez nunca llega. Para el viejo, sus horas se arrastran, destruidas de todo sentido.

 Las arrugas del anciano son más bonitas, porque fueron marcadas por la sonrisa; las arrugas del viejo son feas, porque fueron marcadas por la amargura.

 En definitiva, el anciano y el viejo pueden tener la misma edad en el calendario, pero edades diferentes en el corazón.

 Que usted, anciano, viva una larga vida, pero nunca se ponga viejo.

 Se podrá ser viejo o vieja, sin embargo, uno puede optar por ser siempre joven. La decision es personal.


 Autor desconocido.

lunes, 27 de junio de 2016

UN HELADO PARA EL ALMA

La semana pasada llevé a mis niños a un restaurante. Mi hijo de 6 años de edad preguntó si podía dar las gracias. Cuando inclinamos nuestras cabezas él dijo: "Dios es bueno, Dios es grande. Gracias por los alimentos, yo estaría aún más agradecido si Mamá nos diese helado para el postre. Libertad y Justicia para todos. Amén"

 Junto con las risas de los clientes que estaban cerca, escuché a una señora comentar: "Eso es lo que está mal en este país, los niños de hoy en día no saben cómo orar, pedir a Dios helado... ¡Nunca había escuchado esto antes!" Al oír esto, mi hijo empezó a llorar y me preguntó: "¿Lo hice mal? ¿Está enojado Dios conmigo?

 Sostuve a mi hijo y le dije que había hecho un estupendo trabajo y Dios seguramente no estaría enojado con él.

 Un señor de edad se aproximó a la mesa. Guiñó su ojo a mi hijo y le dijo: "Llegué a saber que Dios pensó que aquella fue una excelente oración".

 ¿En serio? - Preguntó mi hijo. - ¡Por supuesto! Luego en un susurro dramático añadió, indicando a la mujer cuyo comentario había iniciado aquel asunto: "Muy mal, ella nunca pidió helado a Dios. Un poco de helado, a veces es muy bueno para el alma".

 Como era de esperar, compré a mis niños helados al final de la comida. Mi hijo se quedó mirando fijamente el suyo por un momento y luego hizo algo que nunca olvidaré por el resto de mi vida. Tomó su helado y sin decir una sola palabra avanzó hasta ponerlo frente a la señora. Con una gran sonrisa le dijo: "Tómelo, es para usted. El helado es bueno para el alma y mi alma ya está bien".
 

Autor desconocido