PARA QUIENES LES GUSTAN LAS LEYENDAS, MASCOTAS, REFLEXIONES Y ALGUNA QUE OTRA CURIOSIDAD
viernes, 2 de marzo de 2018
miércoles, 28 de febrero de 2018
EL COMERCIANTE
El comerciante, texto de autor
desconocido narrado por María Cristina Salas autora de cuentos infantiles y
novelas para adultos con página web www.mariacristinasalas.blogspot.com
Producción y montaje musical Paco
Bernabé
lunes, 26 de febrero de 2018
INAGURAN EL PRIMER CAFÉ OFICIAL PARA PERROS EN NUEVA YORK
Snoopy no escuchará la temida
advertencia “No se permiten perros” en este café de East Village. Boris &
Horton, inaugurada hace pocos días, es la primera cafetería verdaderamente
amigable para perros de la ciudad. Aunque otros restaurantes dicen ser “dog friendly”,
la Junta de Salud de la ciudad no les ha dado oficialmente la pata. Aquí, los
copropietarios Logan Mikhly y su padre Coppy Holzman trabajaron directamente
con los funcionarios para diseñar el espacio.
“Debido a que los cafés de gatos
llegaron antes que nosotros, la Junta de Salud dijo, ‘entiendo tu concepto y
esto es lo que tienes que hacer'”, dice Mikhly.
El dúo padre-hija esencialmente
construyó dos espacios separados, a los cuales se puede acceder a través de un
vestíbulo. Las personas con perros pueden pedir comida y bebidas en una ventana
para retirar, y luego ingresar al lado de los perros, que cuenta con mesas,
sillas, una tienda minorista y un colorido stand para que los propietarios y
los perritos puedan hacer sus propios GIFs.
El lado solo para humanos también
tiene mesas y sillas, y acceso al mostrador. El personal trabaja en un área o
en otra, y no hay camareros.
“Parte del trato con el Departamento
de Salud es que no haya servicio de camareros, porque dicen que si un miembro
del personal deja la barra de café y se pasa al lado de los perros, estarán
contaminados por los caninos y no pueden regresar”, dice Mikhly.
La separación entre las dos áreas es
de vidrio, por lo que se siente como un solo espacio.
Mikhly y Holzman decidieron abrir
Boris & Horton hace dos años cuando estaban en un café y no se les permitió
entrar a sus mejores amigos.
“Dejamos a nuestros perros afuera y
dijimos, ‘¿Por qué no hacemos algo?'”, Dice Holzman, quien también fundó y
vendió el sitio de recaudación de fondos Charity Buzz. El café, que está a
pocos pasos de Tompkins Square Park, lleva el nombre de sus propios cachorros:
Boris, una mezcla peluda de pit bull de 7 años, y Horton, una mezcla
Chihuahua-terrier de 2 años.
La buena comida es una prioridad. Las
delicias perrunas tales como “Paw-reos” y magdalenas con tocino, fueron
probados por Boris, que tiene un estómago sensible.
“Estábamos buscando algo con
ingredientes de calidad humana de alta calidad, y que fueran suficientemente
ricos”, explica Mikhly.
La comida para los humanos es igual de
refinada. La cafetería tiene pasteles de Balthazar, delicias de Murray’s Cheese
y quiches de Ceci-Cela. El café es de City of Saints, y también venden cerveza
artesanal y vino.
Por la noche, Holzman espera que sea
un lugar de encuentro para amigos e incluso para las citas de Tinder. “Los
perros son un gran rompehielos. Pensé que sería un gran lugar para conocer
gente. Trabajas todo el día y no puedes llevar a tu perro al trabajo. Aquí, no
tienes que dejar a tu perro en casa”.
Los fines de semana organizarán
eventos benéficos para que la comunidad participe e interactúe con los perros en
adopción.
Y aunque es un espacio amigable,
existen reglas estrictas.
Para empezar, no se permiten gatos.
Los perros deben llevar correa, cada persona puede traer no más de dos cachorros
.
sábado, 24 de febrero de 2018
¿POR QUE AUMENTO DE PESO CUANDO HACE FRIO?
Existe la creencia, errónea, de que en
temporada de frío debemos comer más calorías, pues nos ayudará mantener nuestra
temperatura corporal. Si bien, nuestro organismo parece pedirnos más comida y
genera calor cuando la comemos, lo
cierto es que no es necesario ingerir más calorías, al menos no con el estilo
de vida que llevamos.
Por un lado, nuestros niveles de
melatonina –hormona ligada al sueño y al apetito– disminuyen, lo que podría
tener un impacto en el hambre que sentimos, de acuerdo con el doctor Perry
Barrett, de la Universidad de Aberdeen. Sin embargo, señala el investigador, lo
curioso es que lo que más varía no es la ingesta de alimentos, sino los
alimentos en sí mismos, pues nuestros antojos cambian.
Mientras que en primavera y verano
sentimos mayor antojo por carbohidratos, en otoño e invierno, deseamos comer
más comida dulce o rica en grasa. Es común que en esta época del año tengamos
deseo de alimentos ricos en grasa. Aunque no queda claro si tiene que ver con
un mayor acceso a ésta, si puede ser una cuestión emocional ligada a la forma
en que el clima afecta nuestras emociones o si es vestigio de nuestra
evolución; buscar alimentos que nos permitan guardar energía mientras pasa el
clima frío.
Por otro lado, algunos estudios sugieren
que la vitamina D, que obtenemos de la exposición al sol, tiene algún efecto en
nuestro peso; por lo que al llegar el invierno y con menos tiempo para recibir
nuestra dosis de luz solar, almacenamos más grasa en esta temporada. Esto de
acuerdo a un estudio de la Universidad de Central Lancashire.
Nutricionistas coinciden en que el
frío favorece un aumento de peso; combatir los antojos resulta más difícil,
nuestro cuerpo busca almacenar más grasa para utilizar como energía
posteriormente y ciertamente la disminución de la temperatura no invita a
ejercitarnos; pero no nos engañemos, no es la temperatura, sino nuestros
hábitos los que incitan este aumento.
Por supuesto, quizá requeriremos una
mayor fuerza de voluntad que en los meses más cálidos, pero a fin de cuentas se
trata de aprender a tomar decisiones más saludables respecto a lo que comemos.
Escrito por: Elena Pedrozo
jueves, 22 de febrero de 2018
EL PELIGRO DE GUARDARSE LAS EMOCIONES.
A menudo escuchamos que debemos
aprender a controlar nuestras emociones, que debemos mostrarnos fuertes,
ocultar nuestros sentimientos negativos y siempre mostrar nuestra mejor cara.
Sin embargo, el término “controlar” puede llevar a la confusión de querer guardarlas
o reprimirlas, decidimos no sentir y contener nuestras emociones. Estas se
guardan hasta que llega el punto en que nada más cabe y el contenedor se
revienta. Guardarse las emociones puede ser muy dañino, lo mejor sería aprender
a manejarlas adecuadamente.
Esas emociones que decidimos guardar
en lugar de expresar, comienzan a dañarnos lentamente, nuestro cuerpo empieza a
sufrir las consecuencias de las emociones almacenadas: problemas
gastrointestinales, problemas de la piel, defensas bajas, insomnio, tensión
muscular, por mencionar algunos.
Nuestras emociones necesitan salir de alguna forma y se manifiestan de
forma psicosomática.
Pero guardar nuestras emociones no
sólo nos daña a nivel físico, sino que impacta a nivel psicológico, estamos tan
enfocados en reprimir lo que sentimos que dejamos de actuar espontáneamente,
nos sentimos vacíos y actuamos mecánicamente, cuando pretendemos dejar afuera
las emociones negativas, también cerramos la puerta a lo positivo. No podemos
pretender apagar lo que sentimos, es parte de lo que somos. Las emociones nos
ayudan a actuar y salir adelante, nos señalan un camino a seguir ante las
circunstancias. Las emociones, parezcan buenas o malas, deben ser expresadas de
forma asertiva.
Fingimos tener el control, poco a poco
vamos almacenando todo aquello que en algún momento nos hizo sentir mal. Ese
armario interno se va saturando con todas esas emociones, pero llega un punto
en que no cabe ninguna emoción más y todo se desparrama. Las emociones que se
han añejado por años salen de forma intempestiva e incontrolable y pueden
causar más daño del que habrían causado en su momento si las hubiésemos dejado
fluir.
Las personas con mayor tendencia a
guardarse las emociones suelen ser aquellas con autoestima baja y falta de
seguridad en sí mismas. A menudo tienen miedo de lo que sus emociones pueden
causar, tienen miedo de confrontar a las personas y decir lo que sienten. Han
aprendido que en este mundo es mejor regirse por la lógica, han adoptado
aquellas frases como “calladita te ves más bonita” o “los hombres no lloran” y
creen absolutamente en ellas, tienen miedo de mostrarse débiles o
vulnerables. Suponen que negar sus
emociones hará que desaparezcan, pero no es así, las emociones necesitan expresarse
de una u otra forma y conviene que seamos nosotros quienes decidamos cómo.
Manejar nuestras emociones – en lugar
de controlarlas – es necesario para sentirnos bien tanto física como
psicológicamente. Debemos dejar fluir nuestras emociones y esto no significa
darle rienda suelta a nuestra rabia o nuestra tristeza, sino aprender a
responder de la mejor manera ante lo que sentimos. Desahogarnos y expresar
nuestras emociones nos puede librar de una enorme carga, es cuestión de saber
dejarlas fluir.
Es cierto que hay contextos en los que
es necesario mantener las emociones al margen, pero esto no significa que
debamos intentar suprimirlas, sino aprender a encauzarlas para resolver las
cosas de la mejor forma posible.
La mejor manera de aprender a manejar
nuestras emociones es conocerlas, pregúntate qué sientes y por qué te sientes
así, date unos minutos para reflexionar sobre tus emociones, esto te ayudará a
conocerte mejor, tener una mayor inteligencia emocional y sentirte mejor.
Escrito por: Elena Pedrozo
martes, 20 de febrero de 2018
domingo, 18 de febrero de 2018
ALIMENTOS QUE NOS PONEN DE BUEN HUMOR CADA DÍA
Nuestra alimentación afecta a nuestro
estado de ánimo y es que existen alimentos capaces de ponernos de buen humor y
ayudarnos a afrontar nuestro día a día con muchas más ganas y alegrías. Esto se
debe a que nuestras neuronas funcionan mucho mejor cuando les damos los
nutrientes adecuados. Esto se traduce a buen humor durante todo el día.
Por ello vamos a conocer algunos de
los alimentos que pueden ponernos de buen humor en cualquier momento del día o
del año, no importa dónde estés o en qué estación te encuentres, estos
alimentos te ayudarán a plantear la vida de forma diferente.
Frutas del bosque
Las frutas del bosque son alimentos
muy demandados en el mercado actual debido a su sabor, a su color y al toque
tan especial que le dan a nuestros platos. Todas ellas nos harán sacar una
sonrisa, desde las fresas hasta las frambuesas, como la conocida Amélie, pero
hay una en especial que nos hará ser más felices de lo normal debido a sus
propiedades.
Los arándanos tienen unos componentes
que se asemejan al ácido valproico, que es un medicamento antiepiléptico que se
usa para suavizar los cambios de humor con tendencia depresiva. Es por ello por
lo que este fruto está especialmente indicado para personas que no estén
pasando por su mejor momento o que, simplemente, tengan los ánimos un poco
bajos.
Chocolate
El chocolate es un antidepresivo
natural ya que contienen triptófano, un aminoácido que hará que nos calmemos en
situaciones de estrés. También ayuda a reducir la agresividad gracias a la
producción de serotonina, conocida también como la hormona de la felicidad, que
nos garantiza este producto.
Podemos consumir este alimento en
tabletas de chocolate – cuanto más puro sea, mejor -, en helados, en postres
como las natillas o el flan de chocolate, en repostería, en fondue con frutas,
especialmente con plátanos, fresas e incluso arándanos, o donde se os ocurra a
vosotros. El chocolate tiene la ventaja de que le suele gustar a todo el mundo,
así que, ¿Por qué no preparar unos deliciosos muffins e invitar a todos tus
amigos? Ser feliz está al alcance de una tableta de chocolate.
Plátano
Como ya hemos adelantado con el
chocolate, el plátano es otro de los alimentos que pueden producirnos una gran
felicidad debido a sus compuestos. El plátano es una fruta rica en vitamina B6,
un compuesto que ayuda a transformar los compuestos proteicos en serotonina,
que ya hemos visto que es la hormona de la felicidad.
Pero esto no es lo único que nos
proporciona un rico y sabroso plátano, sino que también nos da otros compuestos
importantes como, por ejemplo, el magnesio, el ácido fólico, la vitamina C y la
fibra vegetal, que nos ayudan a levantar el ánimo y a subir las defensas, que
nunca viene mal. Por esto, nuestras neuronas hacen que el buen humor salga por
nuestros poros.
Aunque todos los frutos secos son
geniales para nuestro estado de ánimo, las nueces lo son aún más. Este alimento
está indicado para las personas que tienen tendencias depresivas ya que los
ácidos omega-3 que contienen poseen un efecto antidepresivo y ayudan a
estabilizar el buen humor, ¿No es fantástico?
Lo mejor de todo es que las nueces son
muy versátiles y podéis añadirlas a cualquier tipo de comida. Podéis ponerlas en
las ensaladas, en los guisos e incluso en los postres. ¿A quién no le gusta un
buen brownie de chocolate con nueces? El mejor aliado para el buen humor.
Salmón
Igual que el anterior alimento, el
salmón contiene una cantidad muy elevada de ácidos omega-3, ¿Qué quiere decir
esto? Pues que nos ayudará a normalizar nuestro estado de ánimo y a reducir los
posibles enojos que tengamos. Además de esto, que no es poco, un estudio de la
asociación británica para el manejo de la ira apuntó que una dieta rica en salmón
puede ayudar a gestionar situaciones de estrés.
Lo mejor de todo es que este es un
alimento muy sano, muy rico en vitaminas, además de en omega-3, y muy versátil
a la hora de cocinar. Podemos comerlo a la hora de la comida o a la hora de la
cena, a la plancha, al horno, cocido…, sus opciones son múltiples, así que
escoged la que más os guste para cocinar el salmón.
Avena
Si bien puede parecer un poco aburrida
a la hora de cocinar, la avena nos proporciona muchísimos nutrientes y
muchísima energía gracias a sus vitaminas B6 y B5. Si estás cansado, estresado,
con dolor de cabeza, fatiga y mal humor, la avena será tu mejor aliada en los
desayunos, ¡Un poquito de avena al día da mucha alegría!
Además de esto, la avena también es
rica en proteínas, fibra y vitaminas, por lo que estamos ante un cereal
completísimo, saludable y, por si fuese poco, muy económico. Podéis hacer el
típico porridge, optar por unas tortitas de plátano y avena o comerlas en un
yogurt con plátano. Sea como sea, la avena no os defraudará.
Cereales integrales
No solo la avena puede alegrarnos el
día, sino que pueden hacerlo todos los cereales integrales en general ya que
son muy ricos en vitamina B1. Eso sí, procurad que no sean ricos en azúcares ya
que, aunque no nos producirá ningún beneficio negativo en cuanto a nuestro
estado de ánimo, sí puede causar daños en nuestro organismo, así que evita los
cereales azucarados en la medida de lo posible.
Un bowl de cereales con leche de
almendras, unos frutos secos y unos frutos del bosque es el desayuno ideal para
salir de casa con mucha energía y con un estado de ánimo envidiable. Apúntate a
los cereales para estar siempre contento.
Azafrán, uno de los alimentos estrella
Las especias también tienen un papel muy
importante en la dieta. Cocinar con muchos tipos de especias diferentes dará un
toque muy especial y original a nuestras comidas, así que nosotros os
recomendamos que os hagáis con un buen surtido de especias y comencéis a
añadirlas a vuestros guisos.
Aunque todas son buenas para el
organismo, el azafrán en concreto puede ayudarte incluso a salir de una fondosa
depresión. Añadir una pizca de azafrán a las comidas ayuda a reducir los
cambios de humor, la irritabilidad, la tristeza e incluso las alteraciones de
sueño. Es una especia ideal para aquellos que trabajan mucho y necesitan
relajarse.
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