PARA QUIENES LES GUSTAN LAS LEYENDAS, MASCOTAS, REFLEXIONES Y ALGUNA QUE OTRA CURIOSIDAD
martes, 1 de mayo de 2018
lunes, 30 de abril de 2018
ESCOCIA (El Lago Ness y el Mito del Monstruo)
La leyenda cuenta que por el año 560
d.C, una gigantesca criatura similar a un dragón vivía en el Lago Ness y se
alimentaba de las reses y de alguno que otro habitante de los pueblos cercanos
al lago que deambulaban solitarios por la orilla. Varios habitantes y
pescadores de la zona habían visto siluetas en el agua y habían escuchado
ruidos extraños en la noche pero nadie podía asegurar de que se trataba de un
monstruo hasta que un misionero encargado de difundir el cristianismo entre los
pictos, se encontraba en las
inmediaciones del lago y vio como una criatura intentaba devorar a un
hombre. El sacerdote, se acercó
sosteniendo en alto una cruz y gritando las palabras “Detente, no toques a ese
hombre” al extraño animal, le hizo retroceder y sumergirse.
domingo, 29 de abril de 2018
LA MUJER HAMBRIENTA
En el lugar en donde viven los
espíritus, hubo una vez una mujer que gritaba constantemente pidiendo comida.
Tenía bocas en las muñecas, bocas en los codos y bocas en los tobillos y
rodillas. “Aquí no puede comer”, dijeron los otros espíritus. “Tendrá que vivir
en alguna otra parte.”
Pero arriba sólo estaba el aire vacío,
y lo mismo sucedía a la derecha y a la izquierda, y delante y detrás. En
aquellos días el mundo no se había creado. Sin embargo, por debajo había algo
que parecía agua. Nadie sabía cómo había llegado allí. Los otros espíritus
pensaron: “Si la ponemos abajo quizá pueda satisfacer su hambre”.
Tan pronto se les había ocurrido el
pensamiento, los espíritus Quetzalcoatl y Tezcatlipoca tomaron a la mujer y la
arrastraron hacia abajo hasta el agua. Cuando vieron que flotaba, se
transformaron en serpientes, se estiraron sobre ella en forma de cruz, desde el
brazo derecho a la pierna izquierda y desde el brazo izquierdo a la pierna
derecha. Tirando de sus manos y pies, la estiraron en todas las direcciones,
empujando tan fuerte que la quebraron en dos por la cintura.
“Mira lo que hemos hecho”, dijeron, y como no
sabían qué más hacer devolvieron la mitad de abajo al lugar de los espíritus.
“¿Qué podemos hacer con esto?”, preguntaron.
“Qué pena”, dijo otro de los espíritus, “pero
no importa, lo utilizaremos para hacer el cielo”. Entonces, para consolar a la
pobre mujer, todos bajaron volando y empezaron a hacer flores y hierba con su
piel. Del pelo hicieron bosques, de sus ojos estanques y fuentes, de sus
hombros montañas, y de su nariz valles. “Al final quedará satisfecha”,
pensaron. Pero, igual que antes, sus bocas estaban por todas partes, mordiendo
y gimiendo. Y todavía no ha cambiado.
Bebe cuando llueve. Come cuando las flores se
marchitan, cuando los árboles se caen o cuando alguien muere. Cuando alguien es
sacrificado o muere en el campo de batalla, ella se bebe su sangre. Sus bocas
siempre están abriéndose y cerrándose, pero nunca se llenan. A veces, por la
noche, cuando sopla el viento, puedes oírla gritar pidiendo comida.
viernes, 27 de abril de 2018
LA MALDICION DE LA TUMBA DE SHAKESPEARE
William Shakespeare sigue consiguiendo
mantenernos en vilo 400 años después de su muerte. Y no sólo cuando releemos
sus obras o las vemos representadas en el teatro, ni cuando escuchamos hablar
sobre si las escribió él o no o qué fue de su vida durante lo que llaman “sus
años perdidos“. Incluso desde su lugar de eterno descanso consigue que
retengamos la respiración mientras leemos la advertencia que en su lápida
escrita protege sus restos mortales hasta de la más leve de las miradas.
Good
friend for Jesus sake forbeare,
To
dig the dust enclosed here.
Blessed
be the man that spares these stones,
And
cursed be he that moves my bones.
(Buen amigo, por Jesús, abstente
de cavar el polvo aquí encerrado.
Bendito sea el hombre que respete estas
piedras
y maldito el que remueva mis huesos)
Cuatro siglos después aún nadie ha
osado atreverse a desafiar estas palabras dictadas, se cree, por el propio
Shakespeare. Según cuenta el profesor Philip Shwyzer, historiador y arqueólogo
de la Universidad de Exeter, el genial autor sentía horror ante la idea de ser
exhumado, de que sus restos fueron movidos por cualquier motivo, y con esta
sutil pero directa amenaza pretendía eliminar de un plumazo cualquier intento
de profanar su tumba. Hay quien cree que, habida cuenta lo creativo que fue
este famoso autor para acabar con muchos de los protagonistas de sus obras, es
recomendable no ponerle a prueba por si acaso.
De todas formas, cada cierto tiempo
surgen nuevas propuestas que hablan de exhumar lo que quede de su cuerpo para
investigar las causas de su muerte. También para comprobar si es cierta o no la
leyenda de que con su cuerpo se enterraron sus manuscritos, incluso los de las
obras sin terminar que escribió en sus últimos años. Demasiada tentación. Tarde
o temprano descubriremos si la maldición sigue viva o no, es sólo cuestión de
tiempo.
William Shakespeare está enterrado en
la Holy Trinity Church, en la misma iglesia en donde fue bautizado 52 años
antes, de Stratford-upon-Avon, su pueblo de nacimiento. Si bien hace unos años
la lápida recibió algunos retoques en su superficie, el interior de la tumba
aún hoy permanece intacta a pesar de las obras de acondicionamiento y mejora ha
sufrido la iglesia en sí durante todos estos 400 años. La famosa lápida está
situada en el presbiterio y forma parte de la ruta de quienes visitan la ciudad
para conocer por donde creció, anduvo y consumió sus últimos días uno de los
autores literarios más famosos de todos los tiempos.
Actualización 30/03/2016: Según un
equipo de arqueólogos es probable que el cráneo de William Shakespeare fuera
robada hace ya mucho tiempo de su tumba. Este dato ha surgido como resultado
del escaneo con radar de la tumba del genio inglés, escaneo llevado a cabo para
un documental sobre su vida.
miércoles, 25 de abril de 2018
lunes, 23 de abril de 2018
sábado, 21 de abril de 2018
LA LEYENDA DEL MAQUECH
Ésta es la leyenda de una bella
princesa que tenía los cabellos como las alas de las golondrinas. Por eso se
llamaba Cuzán, que es el nombre maya de esta ave. Las historias de la belleza
de Cuzán se contaban en todo el reino, más allá de los muros de la ciudad
sagrada de Yaxchilán. Cuzán era la hija preferida de Ahnú Dtundtunxcaán, el
Gran Señor que se sumerge en el cielo. Era alegre y feliz, y su rostro brillaba
como el sol cuando su padre ponía a sus pies lo más bello de sus tesoros de
guerra. Cuando Cuzán tuvo edad para el matrimonio, su padre concertó la unión
con el hijo del Halach Uinic de la gran ciudad de Nan Chan, el príncipe Ek
Chapat, el futuro Señor del Reino. Cuzán aceptó la elección de su padre.
Un día, al regresar de la guerra, el
rey envió los tesoros del botín a Cuzán. Cuando la princesa fue a la sala del
Gran Palacio para agradecerle a su padre el rico presente, lo halló acompañado
de un hermoso joven llamado Chalpol, Cabeza roja, porque su cabello era de
color encendido. Sus almas quedaron atrapadas en un lazo de fuego. El corazón
desbocado de la princesa sólo hallaba sosiego en el nombre de Chalpol. Juraron
no olvidarse nunca y se amaron con locura bajo la ceiba sagrada, donde los
dioses escuchan las plegarias de los mortales. Todos en la ciudad sabían que
Cuzán estaba prometida al príncipe Ek Chapat de la ciudad de Nan Chan. Por eso
cuando el rey supo que Chalpol era el amante de su hija, ordenó que fuera
sacrificado. Cuzán le suplicó que le perdonara la vida, pero todo fue en vano.
El día señalado Chalpol fue pintado de azul para la ceremonia del sacrificio.
Hasta el atrio del templo llegaba el aroma del copal que se quemaba para
expulsar los espíritus. Con los ojos llenos de lágrimas, Cuzán volvió a pedir a
su padre que no lo sacrificara, prometiendo que jamás lo volvería a ver y que
aceptaría con obediencia ser la esposa del príncipe de Nan Chan. Después de
consultar con los sacerdotes, el Halach Uinic le perdonó la vida, bajo la única
condición de que su hija se encerrara en sus habitaciones. Si salía, Chalpol
sería sacrificado.
En la soledad de su alcoba, la
princesa entró en la senda del misterio. En el silencio de la noche, fue
llamada a presentarse ante el Halach Uinic. Cuando llegó a los patios del
templo sus ojos buscaron los de su amado. Tembló al pensar que lo hubieran
sacrificado. Le preguntó a su padre, quien sólo sonrió. Un hechicero se le
acercó ofreciéndole un escarabajo y le dijo “Cuzán, aquí tienes a tu amado
Chalpol. Tu padre le concedió la vida, pero me pidió que lo convirtiera en un
insecto por haber tenido la osadía de amarte. La princesa Cuzán lo tomó y le
dijo: “Juré nunca separarme de ti y cumpliré mi juramento”. El mejor joyero del
reino lo cubrió de piedras preciosas y le sujetó una de sus patitas con una
cadenita de oro. Ella lo prendió a su pecho y le dijo: “Maquech, eres un
hombre, escucha el latido de mi corazón, en él vivirás por siempre. He jurado a
los dioses no olvidarte nunca”. “Maquech, los dioses no han conocido nunca un
amor tan intenso y tan vivo como este que consume mi alma”. La princesa Cuzán y
su amado Chalpol, convertido en Maquech, se amaron por encima de las leyes del
tiempo, con un amor colmado de eternidad.
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