jueves, 31 de mayo de 2018

DICE QUE NO PUEDE IR A TRABAJAR PORQUE ESTA DEMASIADO OCUPADO SIENDO UN DIOS REENCARNADO.



Después de recibir un telegrama oficial que le preguntaba por qué solo había ido al trabajo 16 veces en los últimos 8 meses, un ingeniero del estado indio de Gujarat respondió que era la décima encarnación del dios hindú Vishnu, y que había estado demasiado ocupado con trabajo divino para enfocarse en su trabajo.
Rameshchandra Fefar, un ingeniero de la Agencia Punarvasvat Sardar Sarovar (SSPA) del gobierno de Gujarat, afirma que recibió una indicación de su “grandeza divina” en agosto de 1999, en el horóscopo del periódico. Sintió que su cuerpo se desprendía de su ser y se llenaba de “divya anand” (felicidad divina), pero no sabía exactamente qué había sucedido hasta que su esposa leyó el horóscopo diario, que decía que se convertiría en un líder de hombres, y que sería sumamente inteligente.
Pero a pesar de esta revelación divina, el ingeniero continuó trabajando como siempre, e incluso experimentó otra conexión con los dioses en la oficina.
“El 6 de marzo de 2010, estaba en el trabajo cuando sentí la avalancha de poderes de Vishnu”,  dijo Rameshchandra en una entrevista. “Tengo una conexión directa con Dios y sigo su dictado. Mi aatma (alma) se ha vuelto uno con el parmatma (el alma suprema)”.
Pero no fue sino hasta 2014 que el ingeniero se armó de valor para hacerle saber a su familia que él era el décimo avatar de Vishnu, un dios hindú que usualmente se representa con cuatro brazos y piel azul. Incluso hoy, la gente duda de sus afirmaciones, pero promete ofrecer pruebas irrefutables de su divinidad en el futuro cercano.
Rameshchandra Fefar llegó a los titulares de las noticias en todo el mundo a principios de este mes, cuando utilizó su naturaleza divina como excusa para presentarse en su oficina solo 16 veces en los últimos 8 meses.
“Ha permanecido muy errático desde que comenzó a trabajar el 22 de septiembre de 2017”, escribió la gerencia de SSPA en un telegrama. “Ha estado ausente sin autorización. Este tipo de conducta no corresponde a un funcionario del gobierno. Su ausencia del trabajo ha tenido un impacto adverso en el funcionamiento de la rehabilitación que se encuentra en sus etapas finales, ya que no está disponible para proporcionar orientación a los subordinados”.
Decir que la respuesta escrita de Rameshchandra fue impactante sería subestimarla:

“Soy la décima encarnación del Dios Vishnu como Kalki”, escribió el ingeniero a sus jefes. “Estoy haciendo penitencia en casa al entrar en la quinta dimensión para cambiar la conciencia global. Este trabajo no puedo hacerlo en el trabajo. Por lo tanto, no permanezco físicamente presente en la oficina”.

Como se pueden imaginar, el hombre fue ridiculizado en los medios por su inusual excusa, pero arremetió contra sus detractores, alegando que había jugado un papel instrumental en el fin de las severas sequías de la India, y haciéndoles saber que habrá más pruebas de su divinidad en el futuro cercano.
“Incluso si no crees, de hecho soy la décima encarnación del Dios Vishnu, y lo demostraré en los próximos días”, dijo a los periodistas. “Me di cuenta de que soy el avatar de Kalki cuando estaba en mi oficina en marzo de 2010. Desde entonces, tengo poderes divinos. Así como todos se rieron de mí en el momento del Mahabharata, ustedes están haciendo lo mismo porque no pueden ver a Dios en mí”.
Al preguntársele si estaba preocupado por perder su trabajo, Rameshchandra Fefar dijo que todo dependía de los dioses.
“Si la Diosa Jagdamba quiere, puedo tomar el VRS (Plan Voluntario de Retiro)”, dijo el ingeniero. “De lo contrario, dejaré mi renuncia en este mismo instante si ella así lo quiere. El trabajo no es importante, lo importante es este papel”.

Los empleadores del ingeniero dijeron que su caso está siendo revisado por el departamento administrativo.


martes, 29 de mayo de 2018

ALCÁZAR DE SAN JUAN CRONOVISOR



Será muy fácil activar el cronovisor desde el Museo del Hidalgo en Alcázar de San Juan Ciudad Real. Con él viajamos al siglo XVII, al Siglo de Oro, una época en la que la religiosidad exacerbada y la superstición campaban a sus anchas con su doble moral.


domingo, 27 de mayo de 2018

LAS MANOS CERCENADAS Leyenda totonaca




Un día llegó a la Ciudad de México-Tenochtitlan el príncipe Itecupinqui, hijo del Señor totonaca Itzcahuitl. Iba muy enfadado por los terribles tributos que su pueblo debía pagar a Moctezuma Xocoyotzin. Cuando caminaba por la plaza del Templo Mayor, vio a Teizalco, la esposa de Moctezuma,  hija de Totoquihuatzin, el Señor de Tlacopan, y a Tecuichpo, Copo de Algodón, la hija preferida del Huey Tlatoani. El príncipe quedó sumamente impresionado por la belleza de Copo, joven, esbelta y bella como una flor recién abierta. Siguió su camino hasta el palacio del Tlatoani. Cuando entró en la sala de recepciones vio  al emperador sentado en su silla de oro. Moctezuma era atractivo, de piel morena y brillante, cabello negro y lacio que le caía a los hombros, sus facciones recias y masculinas desmentían su carácter un tanto cuanto timorato.
Itecupinqui iba con Ichcatzin el hechicero más competente del Totonacapan que Moctezuma había pedido se le trajese, para que le diera luz acerca de un suceso que le preocupaba. El Huey Tlatoani se les quedó mirando fijamente, sin ocultar su interés, pues sabía que tenía enfrente al más famoso guerrero y al más competente de los chamanes de tierras totonacas. Pausadamente, el monarca habló: -Ha poco tiempo unos pescadores me han traído de la laguna un ave semejante a una grulla, que lleva un espejo en medio de la cabeza. El espejo es redondo y muy pulido, en él vi a las mamalhuaztli, las estrellas del cielo que perforan y taladran. A más de ello, en el espejo aparecieron unas personas extrañas montadas en animales que desconozco, parecidos a venados pero sin cuernos; estos hombres llevaban armas diferentes a las nuestras.
Mis tonalpoulques no conocen el significado de estos prodigios. Por eso quiero que tú, Ichcatzin, me digas que significan. El hechicero sacó de su morral una calabaza donde guardaba ololiuhqui, una hierba alucinógena, la masticó, y afirmó que ahora podría ver el pasado y el futuro. Minutos después, Ichcatzin dijo: -No quisiera inquietarte, sabio soberano, pero las profecías de Quetzalcóatl se están cumpliendo. Unos hombres blancos llegarán por el Oriente, destruirán nuestras ciudades y matarán a nuestros hermanos, los dioses serán vencidos y sus templos destruidos, nuestros señoríos se acabarán. Es el regreso de la Serpiente Emplumada, Quetzalcóatl. Moctezuma al escuchar tales palabras sintió que el mundo se desplomaba.
Ichcatzin y el príncipe se apresuraron a regresar a Papantla, donde vivían, temiendo la cólera del tlatoani. Debían asistir a la fiesta dedicada a Centeocíhuatl, la diosa del maíz. Terminada la fiesta, Itecupinqui fue a buscar a Petálcatl, una vez que le hubieron ofrecido a la diosa el sacrificio de tórtolas, codornices y conejos. Ambos guerreros estuvieron hablando mucho tiempo, y decidieron preparar al ejército para la guerra con los seres extraños, para defender la libertad de los indios, sus hermanos. Al darse cuenta de la cobardía de Moctezuma pensaron que había llegado el momento de liberarse del yugo azteca. Pero Cacamatzin, el mejor guerrero azteca, se enteró de las intenciones del príncipe totonaca, y raudo se dirigió hacia sus tierras. Totonacas y mexicas pelearon en una cruel batalla. Flechas y macanas hirieron a los soldados de ambos mandos, murieron muchos guerreros, fue una espantosa carnicería. En un momento dado, junto a la escalinata del templo a Centéotl, se encontraron frente a frente Cacama e Itecupinqui, pelearon con sus filosas macanas. Ambos eran notables y valerosos guerreros. Súbitamente el guerrero totonaca se tropezó y el Caballero Águila aprovechó la ocasión para asestar un terrible golpe de macana en el pecho del príncipe que le dejó fuera de combate y herido de muerte. Cacamatzin lanzó un estridente grito de victoria y procedió a cortarle las manos a su contrincante. Las manos amputadas eran un poderoso talismán con poderes mágicos. Contento con su trofeo Cacama se creía invencible, gritaba enloquecido: -¡Ya tengo las manos del guerrero más poderoso del Totonacapan! ¡Ahora seré invencible y famoso!
Cacamatzin llamó a Catzintli, un reconocido embalsamador, para que le preparase las manos que había de llevar hasta Tenochtitlan para presentárselas, lleno de orgullo, a Moctezuma II. Pero Catzintli quería mucho a Itecupinqui, porque había conocido a su padre, y había servido en su corte. Esa misma noche, aprovechando un descuido de los mexicas, tomó las manos cercenadas y huyó. Llegó hasta el río Chichicasepa y en un trozo de roca basáltica gris esculpió las maravillosas manos de Itecupinqui. Cuando terminó, enterró las manos del guerrero y se dirigió al templo de la diosa Centeocíhuatl,  colocó en su altar el par de manos esculpido en la roca, para que la diosa protegiera a los totonacas de los terribles acontecimientos que se avecinaban.

Los abuelos relatan que en una cueva situada entre Totomoxtle y Coatzintlali, existía un templo dedicado al dios del trueno, la lluvia y las aguas de los ríos. Siete sacerdotes se reunían en el templo cuando llegaba el tiempo de sembrar las semillas y cultivar la tierra. Siete veces invocaban a los dioses, y cantaban en dirección a los cuatro rumbos del universo. Siete por cuatro suman veintiocho, el número de días de que consta el ciclo lunar. Los sacerdotes tocaban el gran tambor del trueno, arrastraban pieles de animales por la cueva, lanzaban flechas encendidas al Cielo, para que la potente lluvia arrojara sus aguas a la selva. Entonces llovía a torrentes y los ríos Papaloapan y Huitzilac se desbordaban.
El tiempo fue pasando; y en un momento dado llegaron gentes extrañas que decían venir de tierras lejanas. Arribaron por el Golfo de México. Los hombres, las mujeres y los niños extranjeros siempre sonreían, parecían estar muy felices, y en efecto lo estaban, pues después de haber pasado muchas calamidades en el mar, por fin habían llegado a tierras tropicales donde encontraron frutas, animales, agua potable y un hermoso clima. Decidieron asentarse en las tierras encontradas a las que llamaron Totonacapan.
Sin embargo, los siete sacerdotes que vivían en la caverna no estuvieron de acuerdo en que los totonacas invadieran sus tierras, y decidieron producir muchos truenos, relámpagos, , y lluvia para asustarlos. Llovió por mucho tiempo. Alguien se dio cuenta de que tales catástrofes las producían siete sacerdotes que moraban en una cueva. Los totonacas se reunieron en cónclave y decidieron embarcar a los siete sacerdotes provistos de alimentos y agua, y enviarlos al mar de las turquesas, de donde nunca más regresaran. Pero quedaba el problema de los dioses del trueno y de la lluvia. Conscientes de que nada podían hacer contra las divinidades que causaban tales estropicios naturales, los sabios sacerdotes y los principales señores totonacas decidieron adoptar a los dioses, venerarlos y rendirles pleitesía,  para evitar su furia vengadora se hicieron sus fieles.
En el mismo sitio donde estaba la cueva, el templo, y los dioses del trueno y la lluvia, los totonacas levantaron otro magnífico templo, la Pirámide del Tajín, que en lengua totonaca significa el “lugar de las tempestades”. A los dioses del trueno y de la lluvia, se les rezó durante trescientos sesenta y cinco días, que es igual al número de nichos con que cuenta este magnífico templo, para que durante todo el año se tenga buen tiempo y la lluvia caiga satisfactoriamente cuando llega el momento de regar las milpas.

Sonia Iglesias y Cabrera

viernes, 25 de mayo de 2018

GENGIS KAN



Ha sido uno de los militares más influyentes de la Historia. Sus dominios en el siglo XIII eran mayores que el continente africano. Nos referimos a Gengis Kan. Jesús Callejo nos ayudará a recrear en el cronovisor su vida y sus misterios.

miércoles, 23 de mayo de 2018

EL NIDO DE QUETZALCOATL



El Nido de Quetzalcóatl, dirigido por Andrés Arredondo, muestra una obra del arquitecto mexicano Javier Senosiain. Visita asbajolamanga.com y arquitecturaorganica.com

El Nido de Quetzalcoatl from As Bajo La Manga on Vimeo.

lunes, 21 de mayo de 2018

FALTA DE CREATIVIDAD



Falta de creatividad es un cuento de autor anónimo, relatado por María Cristina Salas, autora de varios libros infantiles y novelas para adultos, con página web: www.mariacristinasalas.blogspot.com
La producción y el montaje musical es de Paco Bernabé.

sábado, 19 de mayo de 2018

EDULCORANTES: ¿CUAL ES LA MEJOR OPCIÓN?




Los comúnmente llamados “sustitutos de azúcar” se han convertido en una herramienta para las personas que desean perder peso. Se han visto como una alternativa para reducir el consumo de calorías y su uso se ha extendido; sin embargo, también han surgido dudas y mitos sobre su uso y posibles daños a la salud.

En comparación con el azúcar regular, que aporta unas 16 calorías por cucharada, muchas personas optan por los edulcorantes artificiales, ya que en su mayoría no aportan calorías. Así mismo, dado que son varias veces más dulces que el azúcar, pueden aportar el dulzor deseado con una menor cantidad. Sin embargo, para que un sustituto de azúcar llegue al mercado, debe ser aprobado.

Algunos de los edulcorantes artificiales más utilizados son la sacarina (Sweet’nLow), el aspartame (NutraSweet, Equal), el neotame (NutraSweet), la sucralosa (Splenda) y el acesulfame de potasio (SweetOne, Equal). Pero ¿conviene utilizarlos? ¿Cuál es la mejor opción?

Ha habido controversia en torno al uso de edulcorantes artificiales. Se ha hablado de que podrían causar cáncer, daño cerebral o problemas en el hígado. Si bien se han realizado diversos estudios, no hay pruebas concluyentes que indiquen efectos adversos para la mayoría, hasta ahora. Sin embargo, sí existen personas con un trastorno genético, para quienes el consumo de fenilalanina puede resultar sumamente dañino, por lo que lo más conveniente sería consultar a un médico antes de consumirlos.

Lo cierto es que los edulcorantes artificiales pueden ser útiles para reducir el consumo de calorías, pero eso no significa que podamos utilizarlos libremente, agregarlos a todo y olvidarnos de las azúcares. Nuestro cuerpo también necesita la energía que proveen los edulcorantes naturales (azúcar, miel, piloncillo, frutas, etc.), por lo que un balance en el uso será útil para lograr los resultados deseados.

Cabe recordar que los edulcorantes artificiales por sí solos, no tienen impacto en nuestro peso; si no aprendemos a tener hábitos alimenticios más sanos, de poco servirá que tomemos bebidas light o productos de dieta.

Quizás una aproximación más conveniente que volcarnos a los sustitutos de azúcar, sería cambiar las azúcares refinadas y productos procesados que incluyen jarabe de maíz de alta fructosa, por los alimentos hechos en casa, elegir azúcar morena –que tarda más en digerirse, se absorbe menos y nutre más– miel, jarabe de arce, piloncillo, melaza, entre otras opciones.  Y en general, buscar una alimentación más balanceada, con alimentos naturales.

Escrito por: Elena Pedrozo