martes, 17 de agosto de 2010

EL PERDÓN Y EL BUMERANG...



“El perdón es el perfume que despide una flor después de ser pisada”

Proverbio Español

Estos días he escuchado a varias personas hablar de diferente manera sobre el perdón y el perdonar, unas, evidentemente y aún dolidas por algún evento que les afectó, dicen que perdonar es debilidad, es simplemente no poder tomar la justicia en sus propias manos y que no queda otra opción que perdonar al origen agresor, pero manteniendo en su corazón la rabia, el dolor y, mas ocultamente, la posibilidad de la venganza,por lo que dice “le hicieron”.

Otras personas hablaban del desprendimiento total, de la resignación triste y dolorosa de no poder solventar el evento y, simplemente, “lo olvidan” (yo diría que lo guardan), disfrazan este momento a través de la frase “ya perdoné” y tratan de seguir adelante sus vidas, hasta que la bomba les explota en la cara nuevamente.

Y aclaro que todos, absolutamentes todos, como seres emocionales que somos, hemos sentido rabia, dolor, tristeza por algo que justamente o no, nos ha sucedido, y tenemos el derecho de hacer con esa emocion lo que podemos creer conveniente…

Hubo un caso en especial que me hizo escribir estas líneas, fue la conversación de varios terapeutas holísticos sobre un evento acaecido en esos días, las palabras fueron mas o menos así: “Se lo merecía”, “Bien Hecho”, “Tarde o temprano lo iba a pagar”, guao! Me quedé impresionado dado el calibre de las palabras!, cuál es la rabia, el deseo oculto de venganza y a través de qué poder somos nosotros capaces de ser jueces y verdugos? Me pregunté en ese instante…

Hemos entrado en una espiral hacia abajo que nos afecta directa o indirectamente a todos, una energía de baja frecuencia que solo invita a quedarse estancado, si nos atenemos a predicar el perdón como forma de acceder a la gracia del amor incondicional hacia todos y uno mismo, entonces hay algo errado en la ecuación!. Comencé a averiguar el origen de la palabra perdón y me encontré lo siguiente:

Perdonar:(Del latín per y donāre,dar). per, que significa “con insistencia, muchas veces” y donare,que significa “donar, dar”. El prefijo per intensifica el verbo queacompaña, donare.

En inglés,for-give; en francés,par-donner; en italiano per-donare, en alemánver-geben

Perdonar es, entonces, dar gratuita y abundantemente…

Significa para mí amar al ser o al evento, que creo me hizo “daño”, porque es la única manera de recibir de vuelta lo que anhelo a través de perdonar, y esto es el amor. Significa que el perdón es un bumerang, el arma de los aborígenes australianos, que se lanza a un objetivo de cacería y regresa con mayor poder a nosotros… Es decir si perdonamos con rabia aun por lo sucedido, que nos viene de regreso?, si me perdono por lo que estoy sintiendo, sincera y amorosamente, dando el espacio para sanarme y poder sanar con el otro, que creen viene de regreso?

Se convierte en un tema de reflexión, donde me preguntaba desde que punto emocional estamos trabajando el perdón? Simplemente hacer una terapia de h´oponopono sin sentir ni ser consciente del proceso? Escribir doscientas mil frases perdonando, si aun mantengo el deseo oculto de que reciba su merecido?.

Simplemente se activa el bumerang, lo creamos o no, lo pidamos o no, es una ley universal, recibimos magnificado lo que enviamos, sea lo que esto sea. Si sentimos aun rabia, dolor, deseos de venganza en el proceso de perdonar, es mejor trabajar el perdón primero con nosotros mismos, limpiar esas emociones sincera y conscientemente, y existen maravillosas técnicas y terapias que apoyan este proceso: Constelaciones Familiares, H´oponopono, Reiki, Renacimiento, etc, etc, y hacemos esto hasta que solo quede “vacío”; en ese momento, si podemos limpiar lo que aun pueda quedar con la otra parte involucrada, y sorpresa! Nos damos cuenta que ya esta limpio!, porque el bumerang funcionó. Al sanar mis emociones y perdonarme por eso, activé el envío de esta maravillosa y hermosa energía del amor, en dirección opuesta, creando una diapasón que al resonar en el objetivo, se regresa de manera magnificada porque no consigue barreras emocionales que la detenga.

Para mí, el mejor ejemplo y modelo a seguir del acto del perdón, es Nelson Mandela, quien tuvo la F.E. (Fortaleza Emocional), para luego de 28 años preso, en condiciones infrahumanas, y sometido a todo escarnio posible, haya salido con el amor y el perdón en su corazón, para unir a el país que lo vió nacer, yo honro infinitamente a Madiba por su honor y grandeza emocional y espiritual, es mi ejemplo personal.

Así, podemos recorrer nuestro camino de ascensión personal y colectiva en paz, iluminados y empoderados, cocreando y reconociendo nuestro Ser Integral perfecto, amoroso y feliz.

“Soy Dueño de mi destino, Capitán de mi alma…”

Parte de un poema (desconozco el autor) dicho por Nelson Mandela

“…Perdónanos como nosotros perdonamos…”

Oración Cristiana del Padre Nuestro

Maverick Torres

Maestro Reiki
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