domingo, 5 de abril de 2009

EL LLANTO DEL DESIERTO



En cuanto llegó a Marrakech, el misionero decidió que todas las mañanas daría un paseo por el desierto que comenzaba tras los límites de la ciudad.

En su primera caminata, vió a un hombre estirado sobre la arena, con la mano acariciando el suelo y el oído pegado a tierra.

"Es un loco", pensó.

Pero la escena se repitió todos los días, por lo que, pasado un mes, intrigado por aquella conducta extraña, resolvió dirigirse a él. Con mucha dificultad - ya que aún no hablaba árabe con fluidez-se arrodilló a su lado y le preguntó:

- ¿Qué es lo que usted está haciendo?.

- Hago compañía al desierto, y lo consuelo por su soledad y sus lágrimas.

- No sabía que el desierto fuese capaz de llorar.

- Llora todos los días, porque sueña con volverse útil para el hombre y transformarse en un inmenso jardín, donde se puedan cultivar las flores y toda clase de plantas y cereales.

-Pues dígale al desierto que él cumple bien su misión -comentó el misionero. - Cada vez que camino por aquí, comprendo mejor la verdadera dimensión del ser humano, pues su espacio abierto me permite ver lo pequeños que somos ante Dios.

Cuando contemplo sus arenas, imagino a las millones de personas en el mundo que fueron criadas iguales, aunque no siempre el mundo sea justo con todas. Sus montañas me ayudan a meditar. Al ver el Sol naciendo en el horizonte, mi alma se llena de alegría, y me aproxima al Creador.

El misionero dejó al hombre y volvió a sus quehaceres diarios. Cual no fue su sorpresa al encontrarlo a la mañana siguiente en el mismo lugar y en la misma posición.

-¿Ya transmitió al desierto todo lo que le dije?- preguntó.

El hombre asintió con un movimiento de cabeza.

- ¿Y aún así continúa llorando?

-Puedo escuchar cada uno de sus sollozos. Ahora él llora porque pasó miles de años pensando que era completamente inútil, desperdició todo ese tiempo blasfemando contra Dios y su destino.

-Pues explíquele que, a pesar de que el ser humano tiene una vida mucho más corta, también pasa muchos de sus días pensando que es inútil. Rara vez descubre la razón de su destino, y casi siempre considera que Dios ha sido injusto con él. Cuando llega el momento en que, finalmente, algún acontecimiento le demuestra por qué y para qué ha nacido, considera que es demasiado tarde para cambiar de vida, y continúa sufriendo. Y, al igual que el desierto, se culpa por el tiempo que perdió.

-No sé si el desierto me escuchará -dijo el hombre- El ya está acostumbrado al dolor, y no consigue ver las cosas de otra manera.

-Entonces vamos a hacer lo que yo siempre hago cuando siento que las personas han perdido la esperanza. Vamos a rezar.

Ambos se arrodillaron y rezaron; uno se giró en dirección a la Meca porque era musulmán, el otro juntó las manos en plegaria porque era católico. Cada uno rezó a su Dios, que siempre fue el mismo Dios, aunque las personas insistieran en llamarlo con nombres diferentes.

Al día siguiente, cuando el misionero retornó su caminata matinal, el hombre ya no estaba allí. En el lugar donde acostumbraba a abrazar la arena, el suelo parecía mojado, ya que había nacido una pequeña fuente. En los meses subsiguientes, esta fuente creció y los habitantes de la ciudad construyeron un pozo en torno a ella.

Los beduinos llaman al lugar "Pozo de las Lágrimas del Desierto". Dicen que todo aquel que beba su agua conseguirá tranformar el motivo de su sufrimiento en la razón de su alegría , y terminará encontrando su verdadero destino.

PAULO COELHO



Horas perdidas teñidas de dolor, angustia, sufrimiento, es como que no sabemos para qué vivimos, de qué sirve, para qué es la vida... Y junto a esas horas: La vida que se va... Y siempre estamos buscando una respuesta porque creemos que esa respuesta está afuera, en algún lugar.

Nos comparamos muchas veces con los demás y vemos la vida de los otros con sentido, nos parece que otros sí saben vivir, o aprendieron.

Ante los cambios nos paralizamos, o no los aceptamos parece que necesitamos tocar fondo para crecer o para entender el mensaje. Y esto no es necesario.

Si todos los días en vez de dar paso al dolor o a la tristeza, o esa incertidumbre que nos mueve hacia las tinieblas, transmutaramos lo triste por lo alegre, lo amargo por lo dulce...

Debemos empezar a sentir que somos útiles, que podemos lograr cosas maravillosas en nosotros mismos y tambien en los demás. No hace falta mucho, sólo focalizar lo positivo dejando atras lo negativo. Y así de tanto buscar el verdadero sentido a nuestra propia existencia un día de pronto reconoceremos nuestra misión, nuestro camino.

Todos tenemos en nuestro interior la clave que nos conduce a descubrir para qué vivimos. Y aún cuando nos parece que todo puede estar perdido tenemos la posibilidad de hacer crecer algo llamado ESPERANZA.

Bebamos del "Pozo de las lágrimas de Desierto" y transformemos la tristeza en alegría sólo así encontraremos nuestro verdadero destino.


Reflexión: Graciela Heger

sábado, 4 de abril de 2009

EL NUEVO JEFE INDIO



Era otoño, y los indios de una remota reservación preguntaron a su nuevo jefe si el próximo invierno sería muy frío o apacible.
Dado que él era un jefe indio en una sociedad moderna, nunca aprendió los viejos secretos y al mirar el cielo, no podía decir qué iba a suceder con el tiempo.
De cualquier manera, para estar seguro, él jefe respondió a su tribu que el invierno iba a ser frío y que los miembros de la aldea deberían recolectar leña para estar preparados.
Pero como también era un líder práctico, después de algunos días tuvo una idea: fue a la cabina telefónica y llamó al Servicio Nacional de Meteorología y preguntó:*
¿El próximo invierno será muy frío?
Parece que sí será bastante frío le contestaron.
El jefe volvió a su gente y les dijo que se pusieran a juntar más leña para estar preparados ante in invierno muy intenso.
Una semana después, el jefe llamó otra vez al Servicio Nacional de Meteorología para consultarlos de nuevo.
¿Será un invierno muy frío?
¡Sí, muy frío, le confirmaron!
El jefe regresó con su gente y les ordenó recolectar todo los pedazos de leña que pudieran encontrar.
Dos semanas más tarde llamó al Servicio Nacional de Meteorología una vez más:
¿Están absolutamente seguros de que el próximo invierno será muy frío?
¡Absolutamente!. Sin duda alguna, va a estar de quedarse helados. Va a ser uno de los inviernos más fríos que se hayan conocido.
Pero, ¿cómo pueden estar tan seguros?
¡Porque los indios andan como locos juntando leña.......!
As í que en base a eso me pregunto:
¿Va a estar dura la recesión?
¡¡¡¡¡CLARO QUE SI!!!!
¿Por qué?
Porque los gringos andan vendiendo sus acciones de la bolsa y la banca como locos!!!!!!!!!!!!!!!
NO HAY QUE DEJARSE LLEVAR POR LAS ""OPINIONES DE LOS EXPERTOS???"", QUE SI LO FUERAN TANTO NO HABRIA CRISIS, HAY QUE HACER LO QUE DEBEMOS HACER, TRABAJAR, NO QUEJARSE Y SEGUIR ADELANTE, NO CREEN?...

CUANDO MAS DAS MAS RECIBES




Cuanto más das más recibes... y es real, muy real...Siempre dando recibimos aún cuando al dar ante nosotros vemos actitudes de desprecio, de desvalorización...

Ante lo malo, lo inexplicable..Abramos las alas, volemos en nuestros sueños, aprendamos a ver de una manera distinta el horizonte, tratemos de acercarnos a todo lo bello alejándonos del dolor, de aquello que nos destruye, que nos daña, que nos golpea.

Aprendamos de los cambios.

Hoy algo puede ser muy doloroso pero ese cambio que debemos enfrentar tal vez está abriendo una puerta nueva en nuestra vida que permanecía cerrada y que no veíamos en medio de las dificultades.

Ante las dificultades que se nos presentan en la vida de nada sirve hundirnos en ellas y perdernos en ese río que sólo nos conduce a un mayor sufrimiento y con ello nuestra autoestima se lastima, se daña, y ya no somos los mismos. Al contrario aunque cueste, aunque nos cueste elevémonos sobre las dificultades con la firme convicción de que detrás de ellas existen posibilidades nuevas para llegar al éxito, al amor, a la felicidad completa.

La vida es una secuencia de cosas agradables y desagradables...Detengámonos en las primeras y elevémonos sobre las otras.

Pasos cortos y positivos...De nada sirve caminar sobre lo negativo, seguir andando por rutas de dolor, de hastío, de incomprensión, de amargura, depresión y llanto.

Nuestra ruta se hace a medida que caminamos por ella...

Ser positivos no es reír todo el tiempo o dar ánimo a los demás.

Ser positivo es entender que todo puede ser mejor para nosotros, que todo puede cambiar si nosotros hacemos lo imposible para ello, si nosotros nos elevamos en un vuelo enorme y desde lo más alto dejamos que nuestras dificultades se conviertan en puntos minúsculos, e imperceptibles que no pueden dañarnos porque somos invencibles.

Autor: Graciela De Filippis

miércoles, 1 de abril de 2009

CONVIVIMOS


Durante nuestra vida convivimos, muchas veces con sensaciones, sin quererlas o desearlas, pero también con otras que no valoramos en la medida que se merecen.
Convivimos con: la angustia, el dolor, la duda, la soledad, la ansiedad, la mentira, el temor, el rechazo, el desprecio, la venganza la propia y la ajena, con el silencio, con el mal, con el rencor, con la rutina, con los desencantos, con los prejuicios, con la falta de humildad, con la ausencia de valores y principios, con la critica nuestra y la de ellos, con la ingratitud, con soberbia de los inútiles que no pueden amar, con la incomprensión, con la inseguridad, con la falta de ilusión, con el conformismo, con el odio, con el olvido, con la pérdida, con la falta de libertad, con el pasado sin resolver, con la indiferencia, con los malos pensamientos, sin el perdón, con la envidia del otro y la de uno, con la falta de Fe, sin un rumbo a seguir, con la impaciencia, con el mal humor de uno y el de los demás, con la impotencia de no poder, con el aburrimiento, con la palabra demás...

Pero, siempre hay un pero, también convivimos, con el humor, con la alegría, con la risa de uno y la de los demás, con los colores que nos traen paz y armonía, con el sol que nos da energía, con la lluvia que no nos molesta, de las caminatas por la tarde, con las sorpresas agradables, con las primeras brisas de primavera y con cada una de las estaciones del año que nos enseñan entre otras cosas, no todo es frío o calor, con la posibilidad de conocer la felicidad, de dar amor y de ser correspondido, con la búsqueda de la verdad, con la imaginación, con el bien, con un futuro mejor construido por uno, con el cariño, con el amor, con los afectos, con los abrazos, con las caricias, con la amistad, con charlas placenteras con amigos, con el compañerismo, con la lealtad, con la Fe, con proyectos posibles e imposibles, con las distintas manifestaciones del arte, con la lectura, la música que nos transporta a lugares que uno solo conoce, con fragancias y perfumes que nos dan lugar al placer, con los recuerdos nostálgicos, y con el otro...

Uno, siempre uno, será el que finalmente decida con que quiere convivir...

VALIOSA LECCIÓN: NO METER EL DEDO EN EL TANQUE



Un hombre decidió meter el dedo en el tanque de nafta de su auto. Lo sacó cuatro horas después con ayuda de los bomberos.

Victor Harris de 25 años estaba cargando un aditivo para nafta en su Lincoln Navigator. Al parecer un papel proveniente del envase se metió accidentalmente en el tanque. Intentando quitarlo metió su dedo índice y después no le fue posible sacarlo.

"Tres horas más tarde empecé a perder sensibilidad en la mano y me puse muy nervioso", explicó. Pasaron cuatro horas hasta que los bomberos de Saginaw se apersonaron en la escena. Tuvieron que cortar un tramo del conducto del tanque de nafta. De esta forma pudieron trasladar a Harris al hospital St. Mary's dónde los médicos lograron desprender el dedo.

Si bien estaba avergonzado se tomó la contingencia con bastante buen humor. Explicó que la reparación del Lincoln le iba a costar bastante dinero y que jamás volvería a meter un dedo en un tanque de nafta.

MULTADO PORQUE SU FORD T NO TIENE VELOCÍMETRO



Un hombre recibió una multa por exceso de velocidad manejando su Ford T de 86 años.

Un conductor de Coventry, Gran Bretaña, fue filmado andando a 55 kilómetros por hora en una zona de 50. Dave Stanisfield, de 67 años, propietario de una auténtica reliquia automotriz explicó que "a lo sumo puede ir a 50 kilómetros por hora. Cuando era nuevo podía ir más rápido pero es un auto de 90 años".

Stanisfield, mecánico retirado, apeló en la corte la multa de 90 dólares y la pérdida de tres puntos en su licencia de conducir. El hombre explicó que no puede probar a qué velocidad transitaba porque su auto no tiene velocímetro, pero que está seguro de que no iba a más de 50.

"No soy un niño corredor. Soy un hombre de 67 años arriba de auto de 86. No suelo correr carreras", dijo. Sin embargo -por haber apelado la multa- perdió los tres puntos de su licencia y deberá pagar cerca de 200 dólares.

martes, 31 de marzo de 2009

UN SIMPLE ABRAZO


Existe algo maravilloso en un simple abrazo que siempre calienta el corazón; que hace de nuestro regreso al hogar un buen sentimiento y nos da valentía para partir de él.
Un abrazo es una forma de decir: "estoy feliz por ti" o "pasaremos por estos momentos tristes juntos" y también es una forma de los amigos decir que te aman así como tú eres.

Los abrazos significan mucho para todos, significan que realmente importamos, que nada nos va a separar, ni la distancia; es éso lo que significa un largo abrazo dado con fuerza y cariño.

Un abrazo es una cosa increíble, la forma perfecta para alguien de mostrar amor y sentimiento, cuando no encuentra palabras que decir.

Es interesante como un simple abrazo hace que cualquiera se sienta bien; en cualquier país o lengua, todo el mundo entiende el mensaje del abrazo. Los abrazos no necesitan de equipos, baterías especiales o piezas proyectadas apenas abra sus brazos abra su corazón también.

Aunque tenga el corazón partido por estar perdiendo algo o a alguien... un abrazo puede aliviar cualquier dolor y jamás olvide que la persona que más te ama o amó murió de brazos abiertos: