lunes, 12 de julio de 2010

DIOS EN LA CANASTA



Hace muchos años, cuando estaba en el secundario, conocí a una anciana en un geriátrico. Se suponía que mi clase debía hacer un trabajo sobre alguien mayor de setenta años. Yo no conocía a nadie mayor de setenta excepto mis abuelos, pero vivían en Bélgica. Entonces, pensé: "Iré a visitar un geriátrico y pediré permiso para ver a alguien para mi tarea de inglés".

Cuando entré en el edificio de ladrillo, me dirigí al mostrador de informes. Una mujer muy amable, de anteojos, me envió a la oficina de la directora. Le expliqué a la directora cuál era mi tarea y ella me mandó a la habitación número seis.

La habitación número seis tenía una cama, una sola silla, un escritorio y la foto de una rosa en la pared. En la silla estaba sentada la señora Murphy. Inclinada hacia adelante, tejía con diligencia. Las agujas se cruzaban y entrechocaban. Cuando di unos golpecitos en la puerta, la señora Murphy levantó los ojos de su tejido y miró por el rabillo del ojo.

-¿Sí?- preguntó.
-Estoy en el secundario. Tengo que escribir un trabajo sobre alguien mayor de setenta años.
-Sal de la luz del pasillo. Entra, entra.

La Señora Murphy dejó de tejer y palmeó la cama a su lado. Siéntate aquí. Penetré lentamente en el cuarto que olía a caramelo de limón. Me senté en el rincón izquierdo de la cama. La señora Murphy volvió a concentrarse en su tejido.

- ¿Qué hace?- le pregunté.
- En mi canasta está Dios.

Miré en derredor y finalmente descubrí la canasta de su tejido al pie de la silla. Contenía varios ovillos de lana. Me agaché un poco para echar un vistazo y ver si podía ver a Dios.

- Oh , está ahí, sonrió la Señora Murphy.
- ¿Cómo lo sabe?- pregunté.
- Recé para que viniera y lo hizo.

Luego de lo cual la Señora Murphy volvió a su canasta y no dijo una sola palabra más. Preguntara lo que preguntase, ella seguía hamacándose, sonriendo y hamacándose un poco más. Finalmente me levanté, le di las gracias y volví a la luz brillante del pasillo. Justo antes de abandonar el edificio, la Directora salió de otro cuarto. Me sonrió y me preguntó cómo habían salido las cosas.

- No muy bien -respondí con una pizca de desilusión en la voz. Después de todo, mi proyecto de trabajo había fracasado- Cree que Dios está en la canasta del tejido.
- ¿Cómo te llamas?- quiso saber la mujer.
- Crihstopher.
- Significa: "Portador de Cristo" ¿no es verdad?- preguntó, más como una contestación que como un interrogante que quisiera confirmar - ¿Qué te pareció la Señora Murphy?
- Creo que está un poco loca.
- Lo estaba cuando llegó aquí- dijo la directora. - Al morir su marido, quedó sola. No tenían hijos. Ella no tenía familia. Ya cumplió 93 años. Lo único que quería era morirse. Eso fue hace cinco años. En ese entonces decía que quería estar en paz. Le sugerí que rezara pidiendo paz y eso fue lo que hizo. A los pocos meses descubrió el tejido. Una mujer que venía aquí para una hora de recreo le enseñó a tejer. Seis meses después, había tejido medias para todos.

En la feria de Navidad vendió medias, muñecas de lana, suéters y mantas por más de mil dólares. Enseñó a tejer en una escuela local como voluntaria. Los chicos de la escuela la invitaban a comer por lo menos tres veces por semana. La Señora Murphy era la persona más popular del barrio y de nuestro geriátrico. Realmente estaba feliz.

- Pero y ¿ahora? -me interesé.
- Bueno, ya no se acuerda mucho. Está vieja y enferma, olvidó el nombre de todos.
- Pero todavía puede tejer- argumenté.
- Sí, Chrístopher, todavía puede tejer y está en paz. Y algo más, sólo dice una frase...
- ¡Que Dios está en su canasta!
- Sí, el Dios de la paz.

No escribí el trabajo para la escuela, pero dos semanas más tarde, al llegar a casa me encontré con una caja marrón esperándome. En su interior había un suéter de lana marrón muy lindo, justo para mi talla. También había una nota en un sobrecito blanco:

Querido Chrístopher: La Señora Murphy nos pidió que te enviáramos este regalo. Pensó que te gustaría tener un poquito de Dios para darte calor. La señora Murphy murió hace tres días. Estaba muy feliz. Pasa a visitarnos nuevamente algún día. Cariños, Hermana Claire Roberts.

Christopher De Vinck

LOS PELIGROS DE LAS HAMBURGUESAS MONUMENTALES



Los dentistas advierten los peligros de las hamburguesas triples, cuádruples y quíntuples: pueden trabar la mandíbula y dejarte con un persistente gesto de asombro.

Los dentistas en Taiwán están presionando a las cadenas de comida rápida para que coloquen advertencias en las hamburguesas gigantes, para poner en aviso a los clientes los peligros de exigir la apertura de las mandíbulas. Según dicen, muchos entusiastas de la comida chatarra han terminado en salas de emergencia con la boca permanentemente abierta.

Hsu Ming-lun, profesor de la Universidad de Yang Ming, identificó dos cadenas de comidas rápidas como los principales responsables de este problema. Según otro dentista, Chen Yun-chih, la gente necesita abrir normalmente hasta 4 centímetros la boca para comer, pero estos emparedados llegan a medir más de 8 cms. de alto.

sábado, 10 de julio de 2010

OBLIGA A SU MADRE A PLANCHAR A PUNTA DE PISTOLA



Un hombre aparentemente deseaba que su madre le planchara la ropa. Por eso la raptó y la amenazó con un arma de fuego.

Robert Edward Tyrrell Jr. está arrestado y sin derecho a fianza por secuestro y asalto agravado, explicó el sargento Marc Griffith. "Quería que su madre le planchara la ropa y cuando la mujer dijo que no entraron en una disputa". En ese momento Tyrrell, de 29 años, sacó un arma y la amenazó. Para que no pudiera pedir ayuda también le quitó las llaves y los teléfonos.

Cuando el joven finalmente liberó a su madre, ésta se dirigió a la comisaría y denunció el hecho. La policía se apersonó en la casa y el hombre se entregó sin resistencia. El muchacho de Villa Rica tendrá su primera aparición en la corte en los próximos días.

Según declararon fuentes policiales Tyrrell se defendió diciendo que "planchar es trabajo de mujeres".

viernes, 9 de julio de 2010

PESCADO BLANCO CON ARROZ (RECETA PARA PERROS)



Esta receta está pensada para aquellos animales, que posean unos estómagos delicados o para aquellos otros perros de tamaño pequeño, que generalmente son muy caprichosos y muestran problemas a la hora de la comida.

Es una receta sana y ligera, adecuada para aquellos animales que presentan diarreas, han pasado una etapa de alguna enfermedad o por otras causas por la cuales tienen necesidad de una comida ligera.


Ingredientes

- 1 taza de arroz
- 200 gramos de merluza
- 2 zanahorias
- 1/ 2 vaso de guisantes

Modo de preparación

Lavar las zanahorias y rehogar junto a los guisantes en la cazuela con un chorrito de aceite, echar el arroz y rehogar junto a ellos y añadir el doble de tazas de agua que de arroz.

A media cocción del arroz añadir la merluza que se habrá partido anteriormente en tacos y apagar cuando el arroz este echo; puede que dependiendo del tipo de arroz, requiera un poco más de agua. Dejar enfriar y servir.

Relacionados:

EL CUERVO ENDEMONIADO



miércoles, 7 de julio de 2010

LEA POR FAVOR



Lea por favor!


Si Ud. es dueño de un perro o conoce alguien que tenga un perro; o si hay un niño visitando su casa, por favor tome esta como una seria advertencia!

No deje su perro con ningún niño pequeño, sin supervisión, ¡bajo ninguna circunstancia!


Unos segundos son suficientes para que esto suceda. Lamentarnos cuando ya es tarde no resolvera el problema.


La foto es de contenido fuerte, tome sus precauciones o no continúe.



Vea la foto abajo!






GRACIAS!
Atte., EL PERRO

TIENE 77 AÑOS Y SI QUIERE, TE ROMPE TODO



Una mujer de 77 años es la única mujer del mundo en haber alcanzado el grado de 7° Dan de Ju-Jitsu.

Ena Mallett de Norfolk es una abuelita que ha alcanzado el grado de Cinturón Negro Séptimo Dan en Ju-Jitsu. Empezó haciendo Karate en 1979 como una manera de mantenerse en forma y se transformó en una instructora internacional de Spirit Combat en 1987.

La mujer explica que está bastante grande pero que todavía puede lidiar con cualquier grandulón durante sus prácticas. La señora además ayuda a cruzar a niños y ancianos en su vecindario.

Ena también da clases semanales de artes marciales a niños y adultos en la localidad de South Walsham.