lunes, 19 de enero de 2015

EL HIJO DEL DIABLO

Esta leyenda mexicana tiene origen en cercanías de Morelos, donde vivía una hermosa joven, pretendida por muchos hombres de la región. Ella se negaba constantemente a los pretendientes hasta que conoció a un enigmático jinete, que se ofreció a llevarla en su caballo hasta su morada. Luego de algunos días finalmente cayó rendida a sus encantos y se casó con el intrigante visitante.

La joven quedó embarazada, y el sujeto desapareció de la faz de la tierra, pero la gestación siguió su curso normal hasta los 8 meses cuando nació un hermoso bebe, algo extraño ya que era muy ágil y despierto. Al cumplir los 6 meses, se decidieron ir a bautizarlo por lo que su madrina era la encargada de llevarlo a la iglesia. Cuando iban camino a ese lugar y en medio de un río, una voz lúgubre salió de la boca del bebe diciendo – Madrina ya puedo hablar, ya tengo dientes, y te voy a matar-, tras lo cual asesinó a su madrina y desapareció en medio del agua….

Para los lugareños no quedan dudas que se trata del hijo del Diablo y que cada cierto tiempo suele aparecer por los caminos y haciendas, asustando a los seres humanos y a las bestias, incluso matando a varios de ellos.

La leyenda afirma que en los caminos rurales, suele oírse el llanto de un bebé y quienes lo recogen y lo alzan, sienten un tremendo dolor en su brazo, ya que el “bebé” los está mordiendo para luego desaparecer en forma misteriosa.







domingo, 18 de enero de 2015

EL AUTOBUS FANTASMA

Esta leyenda tiene su origen en una sinuosa carretera mexicana, donde existían quebradas y barrancos extremadamente peligrosos y era muy arriesgado realizar ese trayecto por la noche, especialmente con mal tiempo.

Una noche, un autobús partió desde Ixtapan de la Sal con dirección a Toluca, repleto de pasajeros. El viaje se desarrollaba con normalidad hasta que el conductor notó con terror que comenzaban a fallarle los frenos por lo que no pudo impedir que el vehículo se precipitara al fondo de un profundo barranco. Lamentablemente no hubo sobrevivientes ya que todos los pasajeros perecieron en forma inmediata.

Tiempo después, varias personas aseguran haber visto a un viejo autobús circulando por la carretera en noches de lluvia intensa. El autobús recoge sin problemas a las personas que aguardan en las paradas habituales y todo transcurre en la más absoluta normalidad, salvo con el pasaje como con el conductor que no emiten palabra alguna….

El viaje sigue hasta que el conductor, le indica al nuevo pasajero que debe bajarse allí de manera inflexible: debe bajar allí mismo o de lo contrario ya no podrá hacerlo. El pasajero se baja ante el pedido no sin antes recibir una nueva advertencia: no volverse para ver el autobús por ningún motivo. En el caso de que ignore esta advertencia, verá con terror que se trata del autobús fantasma, con los desgraciados cadáveres de quienes fallecieron en el siniestro….

El pasajero muere en forma inmediata o a los pocos días para pasar a formar parte como un fantasma más entre los infelices pasajeros.



LAS BRUJAS DE NAICA

Naica es una ciudad del estado norteño de Chihuahua situada en el Municipio de Saucillo y dedicada a la minería desde el siglo XVIII. Aparte de su destacada producción de plomo y de su famosa Cueva de los Cristales de Selenita, es conocida porque es una ciudad maldita plagada de brujas que se la pasan haciendo daño a los sufridos mortales. Si las personas no toman las debidas precauciones y se recogen en sus casas antes de la diez y media de la noche, es muy posible que se arrepientan de por vida, si es que la conservan. Las brujas, esas malas pécoras, salen de las minas abandonadas en forma de bolas de fuego voladoras, para llevarse a las niñas.

Monserrat era una muchacha rubia, espiritual, frágil, delgada y etérea como un nebuloso ectoplasma que vivía en Naica. Obediente y dulce, todo el pueblo la apreciaba y la quería, sus padres la adoraban. Tenía la niña la costumbre de llevar siempre una camelia en el pelo. Pesar de su corta edad, pues solo contaba con diez y seis años, trabajaba en la panadería de don Isidoro, un español panzón y apestoso que había llegado a la ciudad de Naica deseoso de “hacer la América” y lo había logrado. Monserrat era la encargada de hacer el pan de bizcocho en la panadería, pues habilidad no le faltaba ni tampoco conocimientos que adquirió de su abuela doña Catarina, buena repostera ya fallecida.

Monse, como la llamaban de cariño, salía de su trabajo a las nueve de la noche y se dirigía tranquilamente a su casa. Una noche de Luna llena, Monse se desvió un poco de su camino acostumbrado, para ir al lago a ver cómo la Luna se reflejaba en su superficie. Tan extasiada se encontraba gozando del espectáculo que se olvidó de la hora. Cuando tomó conciencia de su impertinencia, la campana de la iglesia sonaba las doce de la noche. Montserrat observó que de las montañas mineras se desprendían bolas de fuego que se acercaban rápidamente a la ciudad, trato de correr pero no pudo, una de las bolas se acercó a ella, se transformó en una horripilante y repugnante bruja que la tomó por la cintura, le mordisqueo el cuerpo y se la llevó. Nunca nadie supo más de Monse, pero todos sabían que las brujas se llevaban a las mujeres jóvenes para convertirlas en futuras brujas. Ese fue el horrendo destino de la panaderita, confirmado cuando cerca de lago encontraron una camelia marchita… Moncese había convertido en una espeluznante bruja de Naica.

Por Sonia Iglesias y Cabrera





viernes, 16 de enero de 2015

EL ZOO EN EL QUE LOS ANIMALES ESTAN LIBRES Y EL PUBLICO ENJAULADO.

Un zoológico en China llamado Lehe Ledu, ubicado en la ciudad de Chopping,  propone  un paseo poco convencional: la gente paga para ser encerrada en una jaula mientras tigres y leones hambrientos deambulan libremente. La amenazante experiencia tiene como objetivo que los visitantes sientan cómo es estar cara a cara con los depredadores, en vez de verlos desde lejos y a salvo.
La aventura se ha vuelto muy popular y ya se vendieron entradas para los próximos tres meses. Quienes se animan al desafío, son transportados por el parque por un camión dentro de una gran caja de hierro. Para hacerlo aún más amenazante, de las extremidades del vehículo cuelgan enormes trozos de carne cruda para llamar la atención de los felinos y garantizar que se acerquen.

“Queríamos darle a nuestros visitantes la sensación de ser atacados por felinos pero por supuesto sin ningún riesgo”, explicó el vocero del establecimiento Chan Liang y aclaró que “los pasajeros son alertados de que mantengan sus dedos y manos dentro de la jaula porque un tigre hambriento no encontrará la diferencia entre ellos y su desayuno”.

Tao Jen, un visitante que atravesó la excursión, expresa que nunca vio nada igual en un zoológico y asegura: “Nosotros no los estamos mirando ellos, ellos nos miran a nosotros y somos su almuerzo”.

lunes, 12 de enero de 2015

YAGUARETÉ-ABÁ

EL PIQUE TERMINÓ, ABRIÉNDOSE LA SELVA EN UN AMPLIO ESPACIO. PARPADEÓ MEDIO ENCEGUECIDO POR EL SOL DE FUEGO QUE SE DESPLOMABA SOBRE LA TIERRA. DESCANSÓ BREVES INSTANTES, HASTA ACOSTUMBRAR SUS OJOS A LA BRILLANTE CLARIDAD. OBSERVÓ LAS HUELLAS QUE SE DIRIGÍAN EN DIRECCIÓN A UN CARAGUATAL. EL VIENTO LO FAVORECÍA. UNA RÁFAGA TRAJO EL OLOR DEL FELINO, FUERTE, RECIENTE. SUS MÚSCULOS SE ENDURECIERON. UN ESCALOFRÍO RECORRIÓ SU CUERPO Y SU CORAZÓN LATIÓ RÁPIDAMENTE.  ¡NO DEBÍA  TENER MIEDO!... RECORDÓ EL CUERPECITO A MEDIO COMER DE SU HERMANO, EL PRECIOSO MITAÍ, Y VOLVIÓ SU FURIA Y SU CORAJE. EL ODIO MÁS PROFUNDO LO CONMOVIÓ HASTA LAS ÚLTIMAS FIBRAS DE SU CORAZÓN.
CHICUÁ SE DESLIZÓ SIGILOSAMENTE A TRAVÉS DEL ESTRECHO PIQUE QUE, CUAL UNA ARTERIA, ATRAVESABA LA DENSIDAD DE LA SELVA MISIONERA. A VECES LAS ESPINAS DE TACUARAS SE CLAVABAN EN SU DESNUDO TORSO Y PIERNAS. LA SANGRE SE DESLIZABA CON UN FINO HILO ROJO SOBRE SU PIEL, PERO NO SENTÍA DOLOR. SUS PENSAMIENTOS SE CONCENTRABAN EN UN SOLO DESEO, EN UN SOLO DEBER: DEBÍA MATAR AL TIGRE DEVORADOR DE HOMBRES. LA FIERA HABÍA HECHO MUCHO DAÑO, MATANDO A VARIOS DE SUS COMPAÑEROS. EL TERROR Y LA ANGUSTIA HABÍAN HECHO PRESA DE LA TRIBU. Y AYER... UNA RABIA SORDA LO CONMOVIÓ AL RECORDAR LA CARITA INOCENTE DE SU HERMANITO MUERTO POR EL YAGUARETÉ-ABÁ. SUS PODEROSOS MÚSCULOS SE ESTREMECÍAN Y CRISPABAN, SU CUERPO TODO TEMBLABA.  ¡NO! ... ¡NO ERA MIEDO LO QUE SENTÍA!. ERA UN ODIO QUE HABÍA HECHO PRESA DE TODAS LAS FIBRAS DE SU ALMA. ANSIABA ENCONTRARLO EN EL CUBIL: LAS HUELLAS ERAN FRESCAS. EL OLOR AGRIDULCE DE LA FIERA IMPREGNABA EL PIQUE Y ALGUNAS GOTAS DE SANGRE MARCABAN EL CLARO RUMBO
¡SÍ!... TENÍA QUE SER UN YAGUARETÉ-ABÁ. VARIOS INDIOS LO HABÍAN VISTO RONDANDO EL CEMENTERIO. PERO ÉL LO VENCERÍA Y TERMINARÍA CON EL ASESINO AÑAMEMBÍ. DESCONFIABA DE MICURÉ, EL HIJO DEL CACIQUE,  PUES FRECUENTEMENTE DESAPARECÍA, Y CUANDO ELLO  OCURRÍA UN INDIO PERDÍA LA VIDA ASESINADO POR EL YAGUARETÉ. TENÍA QUE VENCERLO Y TERMINAR CON EL CRIMINAL LLEVANDO LA TRANQUILIDAD Y LA PAZ A SU TRIBU.
HABÍA REZADO A TUPÁ Y PROMETIDO COLOCAR EL CUERO DEL TIGRE EN LO MÁS ALTO DEL CERRO MONJE. TRES DÍAS HABÍA AYUNADO, Y SÓLO AL TERCERO BEBIÓ AGUA CLARA Y COMIÓ CARNE DE TATETO, OFRECIENDO EL CORAZÓN A TUPÁ. SU PAYÉ ERA PODEROSO, HECHO CON LA PUNTA DE UN CUERNO DE TORO, Y LE DABA FUERZA Y RESISTENCIA. LLEVA COMO ARMAS UN CUCHILLO, UNA LARGA HORQUETA DE GUAYIVIRA Y UNA LANZA.
EMPUÑÓ FIRMEMENTE LA LANZA CON LA MANO DERECHA Y LA HORQUETA CON LA IZQUIERDA. ENCOMENDOSE A TUPÁ Y CONJURÓ A LA CAÁ PORA PIDIENDO QUE NO PROTEGIERA AL ASESINO DE LA SELVA.
SABÍA QUE EL YAGUARETÉ-ABÁ NO DISPARARÍA. AVANZÓ CON PASO ELÁSTICO EN DIRECCIÓN AL CARAGUATAL. UN SAPUCÁI HIRIÓ DESAFIANTE EL SILENCIO DE LA SELVA. UN RUGIDO LE CONTESTÓ DE INMEDIATO,  Y ANTE SU VISTA APARECIÓ EL DEVORADOR DE HOMBRES, QUIEN DE UN SALTO SALVÓ LA MARAÑA QUE OCULTABA SU CUBIL. ERA UN INMENSO TIGRE CON COLA CORTA Y LA FRENTE PELADA. ERA UN YAGUARETÉ-ABÁ, SUS CARACTERÍSTICAS LO CONFIRMABAN Y CHICUÁ, AL CONTEMPLARLO, RECORDÓ QUE SOLAMENTE PODÍA VENCERLO SI LO DEGOLLABA. SABÍA QUE LA LUCHA ERA A MUERTE, MIENTRAS VEÍA LLEGAR AL YAGUARETÉ SILENCIOSAMENTE, CON LOS OJOS COMO BRASAS Y CASI PEGANDO EL CUERPO A LA ROJA TIERRA, EN TANTO SU COLA AZOTABA COMO UN LÁTIGO SUS FLANCOS. SABÍA QUE A LOS CINCO METROS SALTARÍA Y AVANZÓ HACIA ÉL DESEOSO DE TERMINAR CON LA TENSIÓN NERVIOSA QUE LO CONSUMÍA. COMO UNA FLECHA LO VIO VENIR EN EL AIRE Y SU HORQUETA SE INCRUSTÓ EN EL CUELLO DEL TIGRE,  PARANDO SU SALTO. NO MENOS RAUDA, SU MANO DERECHA PARTIÓ HACIA ADELANTE, Y CLAVÓ SU LANZA PROFUNDAMENTE EN UN COSTADO DEL PODEROSO ANIMAL.
UN RUGIDO DE RABIA, DE DOLOR Y MUERTE ESTREMECIÓ LA SELVA. UN MANOTAZO DEL YAGUARETÉ ALCANZÓ A HERIRLO EN EL HOMBRO, QUITÁNDOLE LA LANZA. PUDO DETENER AL ENFURECIDO ANIMAL CON LA HORQUETA, MIENTRAS SU MANO ANSIOSA BUSCABA EL CUCHILLO. ELUDIÓ LA EMBESTIDA DEL TIGRE Y DE UN SALTO CAYÓ SOBRE SU LOMO. LAS GARRAS DEL YAGUARETÉ DEJARÁN DOS HUELLAS SANGRIENTAS EN SUS PIERNAS, ABRIÉNDOLE UN PROFUNDO SURCO. PEGADO A SU CUERPO, BUSCABA CHICUÁ SU GARGANTA, MIENTRAS RODABAN CUBIERTOS DE POLVO Y SANGRE. UN NUEVO MANOTAZO DEL YAGUARETÉ ABRIÓ UNA NUEVA HERIDA EN SU BRAZO IZQUIERDO. AMBOS RUGÍAN DE DOLOR Y DE RABIA Y CHICUÁ COMENZÓ A SENTIR QUE PERDÍA FUERZAS Y EL CONOCIMIENTO. HACIENDO UN SUPREMO ESFUERZO, HUNDIÓ SU CUCHILLO EN LA GARGANTA, CERCENANDO DE UN SOLO TAJO LA CABEZA DEL YAGUARETÉ. CON DIFICULTAD SE LEVANTÓ, MIRANDO CON OJOS EXTRAVIADOS AL PODEROSO REY DE LA SELVA. HABÍA VENCIDO Y VENGADO A SUS COMPAÑEROS Y A SU HERMANO. SUS OJOS, OSCURECIDOS YA POR LA SOMBRA DE LA MUERTE, PUDIERON VER CÓMO POCO A POCO EL YAGUARETÉ-ABÁ SE IBA TRANSFORMANDO HASTA ADQUIRIR LAS FORMAS DE UN SER HUMANO. ALCANZÓ A DISTINGUIR, APENAS, EL ROSTRO DE MICURÉ EN LA CERCENADA CABEZA Y DESPUÉS TODO SE OSCURECIÓ A SU ALREDEDOR, SINTIENDO QUE CAÍA EN UN POZO NEGRO, MUY HONDO, DESPLOMÁNDOSE SOBRE EL CADÁVER DEL CRIMINAL DE SU TRIBU.
DÍAS MÁS TARDE, LOS INDIOS ENCONTRARON LOS CUERPOS MUERTOS DE CHICUÁ Y MICURÉ, ESTE ÚLTIMO DECAPITADO, MUY PRÓXIMOS AL CUBIL DE UN TIGRE DONDE HABÍA PROFUSIÓN DE HUESOS Y CRÁNEOS HUMANOS.
ASÍ SUPIERON QUE MICURÉ ERA EL YAGUARETÉ-ABÁ Y QUE CHICUÁ HABÍA PAGADO CON SU VIDA LA TRANQUILIDAD DE LA TRIBU.
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CERRANDO CIRCULOS


Cerrando Círculos. Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida.... Así inicia el mejor pensamiento del gran Paulo Coelho.

¿COMO SABER SI MI FAMILIA ES DESTRUCTIVA?


Conocemos a familias que asfixian a sus miembros,  que los reducen hasta hacerlos seres realmente infelices. Son aquellas donde hay: rigidez de normas o ausencia  total de ellas,  maltratos físicos, verbales y psicológicos a sus miembros, entre otras. Si indagáramos el  por qué un padre o una madre se comportan así con los hijos, descubrimos que también fueron agredidos, en mayor o menor medida. 
Entonces, se requiere trabajo interno, lucha para superar esa condición que los convierte  en máquinas generadoras de infelicidad. Los hijos que crecen en este ambiente, reproducen el patrón. Las mujeres se buscan a una pareja agresora,  maltratadora o son ellas quienes maltratan al hombre. Igual ocurre con el varón,   es un agresor activo o  pasivo que se deja manipular y agredir. Los hijos que crecen en este ambiente vuelven a repetir el patrón de crianza y el círculo continúa su giro.
Por esa razón, se hace necesario  observarse,   para detener esa cadena y liberarse de  ataduras.  Darse cuenta por qué atrajimos a personas agresivas a nuestra vida, dónde nos estamos agrediendo nosotros mismos,  para  comenzar la sanación. En la medida en que nos sanemos, sanan los demás, ya no hay agresores ni agredidos. 
Como profesora de preescolar atendí durante 25 años a cientos de niños maltratados, agredidos, llenos de dolor por el trato que recibían de sus padres y familiares. Ayudarlos a subir el autoestima es fundamental, orientar a los padres para que cambien los patrones de crianza es otra de las funciones del docente.

La mayoría de personas hemos sufrido o vivido en estas condiciones de dolor, lo que nos ha llevado formar hogares igualmente destructivos. También ocurre que quienes  viven esas situaciones en su infancia, pierden la fuente natural de  su felicidad genuina y la sustituyen por una externa, se convierten en adictos a algo, como: comida,  internet,  teléfono,  trabajo, alcohol, sexo, drogas, entre otros. Es por esto que debemos atender a los niños que son maltratados e “intervenir” a  sus familias para ayudarlos a “aprender” a tener  una convivencia sana. En este sentido,  los maestros en las escuelas deberían trabajar en coordinación con los organismos de protección infantil y así minimizar esta problemática.