miércoles, 11 de mayo de 2016

¡LOS MILAGROS EXISTEN Y ESTE NIÑO ES EL FIEL REFLEJO DE ELLO!




En este impresionante video veremos cómo las cámaras de seguridad grabaron cuando un niño que cae de la parte trasera de un triciclo motorizado sin saber que estaba por pasar el peor momento de su vida.
Al caer, el coche que venía atrás no lo aplastó de milagro por lo que ni la madre del niño que conducía el triciclo ni se dio cuenta de lo sucedido sino hasta al rato que al notar que no estaba volvió a buscarlo.
Según las leyes de este país la madre fue multada con 100 yuanes (15 dólares), ya que el transporte de pasajeros en ese tipo de vehículos está prohibido, lo que sí es inexplicable como ese coche no le pasó por encima. INCREÍBLE VIDEO!
Imagínate que te sucede a ti. Llevas a tu hijo en la parte de atrás y al darte vuelta NO LO VES. La desesperación debe ser TOTAL. Sin dudas el pre infarto que se habrá dado la madre del joven es algo que no se lo deseamos ni a nuestro peor enemigo. ¿Tú qué opinas?, el pequeño ¿Nació de nuevo?



lunes, 9 de mayo de 2016

MUERE ISAO TOMITA, CREADOR DE LA MUSICA DEL PROGRAMA DE LOS 80 “PLANETA IMAGINARIO”


El compositor japonés, pionero de la música electrónica y aficionado al uso de sintetizadores Isao Tomita falleció a los 84 años por un fallo cardíaco en un hospital en Tokio, informó el pasado domingo su discográfica Nippon Columbia. En España se le conoce también por ser el autor de la música de la carátula del espacio infantil y cultural de los 80 de Televisión Española  'Planeta imaginario'.
Tomita, que murió el pasado jueves, fue uno de los principales impulsores de la música electrónica, y su álbum 'Snowflakes are Dancing' (1974) está considerado uno de los mejores de este género.
En el disco, el músico japonés incluyó una versión con arreglos de 'Clair de Lune' ('Claro de luna'), del compositor francés Claude Debussy (1862-1918), que atrajo hacia él la atención internacional y le brindó cuatro nominaciones a los Premios Grammy.
Dicho trabajo incluía también la pieza 'Arabesque No. 1', una vez más de Debussy, que Televisión Española (TVE) utilizó como sintonía para su programa 'Planeta imaginario' (1983-1986).
PASIÓN POR LOS SINTETIZADORES
La pasión de Tomita por los sintetizadores se derivó de su interés por los experimentos que la estadounidense Wendy Carlos, compositora de bandas sonoras de películas como 'A Clockwork Orange' ('La naranja mecánica', 1971) y 'The Shining' ("El resplandor", 1980), llevaba a cabo con los primeros aparatos obra de Robert Moog.
El japonés compondría a su vez numerosas piezas para series de televisión de Japón, así como para filmes de animación y películas.


 En el 2003 fue galardonado con la Orden del Sol Naciente con Rayos Dorados y Roseta, uno de los mayores reconocimientos que otorga el país asiático a personas que han contribuido al acercamiento de la sociedad nipona con otros pueblos.

Nueve años más tarde, Tomita lanzó su álbum 'Symphony Ihatov' (2012) en el que participó la cantante de pop virtual Hatsune Miku, una artista consolidada en el mercado musical nipón y con proyección internacional pese a su condición incorpórea.

sábado, 7 de mayo de 2016

CAFÉ, RISAS Y BUENAS AMIGAS ¿EXISTE ALGO MEJOR?


Más allá de los beneficios de la bebida en sí, todo el ritual de tomar café con nuestras amistades nos ayuda a liberarnos, desestresarnos y a acumular vivencias positivas.
Pocos momentos son tan gratos y complacientes como ese instante en que nos reunimos con los amigos y nos tomamos una buena taza de café o té. Cualquier problema se vuelve liviano al poco tiempo.
Lo creamos o no, la toma de esa taza de café o té no deja de ser un ritual muy arraigado en nuestra cultura, del que nuestras emociones y nuestro cerebro obtienen grandes beneficios.
Si nunca te habías detenido a pensar en ello, te los detallamos en este artículo, invitándote a que nunca dejes de practicar ese sano ejercicio de combinar tres  ingredientes maravillosos: café, risas y buenas amigas.
El componente social del café
El café es una bebida estimulante con siglos de antigüedad y mágica tradición que forma parte de nuestra cotidianidad y a la que no deberíamos renunciar.
En nuestro espacio te hablamos muy a menudo de todo lo que puede hacer por nosotros: potencia nuestras capacidades cognitivas, nos despeja por la mañana, nos ofrece energía y, además, cuida de nuestra salud hepática.

No obstante, es muy posible que hasta el momento nunca hayas descubierto el curioso  “componente social” de esta bebida de negro corazón que tanto adoramos. Te lo revelamos.


Una bebida caliente y una buena compañía
Pongamos un ejemplo. Acabamos nuestra jornada de trabajo y no ha sido precisamente buena. El estrés, las preocupaciones y los nervios se traducen en un exceso de cortisol, norepinefrina y noradrenalina en sangre que alteran muchas de nuestras funciones básicas.
El corazón está acelerado, tenemos dolor de estómago, cansancio y cierto embotamiento mental. Ahora bien, antes de ir a casa nos llama una amiga y quedamos para tomar algo en una cafetería.
Pedimos un café y poco a poco iniciamos una grata conversación. Toda bebida caliente ejerce un efecto calmante en nuestro organismo, se relajan los nervios y nuestra respiración. El dolor de cabeza se alivia.
A su vez, el café, al igual que el té son estimulantes suaves. Su efecto activador nos va a permitir comunicarnos mucho mejor con esa amiga. De este modo, y casi sin que nos demos cuenta, empezaremos a contarle nuestras preocupaciones.
La bebida caliente relaja los músculos, pero la cafeína estimula nuestra mente para estar más receptivos, comunicativos y abiertos a las emociones positivas.
Por ello, en cuanto aparecen las primeras risas compartidas con nuestras amistades, el poder de las endorfinas se ocupa del resto del trabajo: empezamos a sentirnos mejor y los problemas se relativizan.
Café y amistades: un modo de estar “presentes”
Vivimos en un mundo acelerado que siempre demanda más de nosotros mismos. Estamos más centrados en lo que debemos hacer dentro de una hora o mañana que en lo que estamos haciendo en este mismo instante.
El ritual del café es un ejercicio terapéutico que nos permite “estar presentes”. No importa nada más; nos permitimos disfrutar de la bebida, la conversación, la compañía y de las risas.
Es importante tenerlo en cuenta.


 El poder de los anclajes emocionales
Este dato es interesante. Los anclajes emocionales son momentos puntuales que nuestro cerebro cataloga como positivos y enriquecedores para guardar en nuestra memoria, para que nos sean de ayuda en instantes de dificultad.
Pongamos otro ejemplo. Acabamos de pasar un rato maravilloso con nuestras amigas tomando un café. Hemos hablado de todo: hemos reído, llorado y nos hemos dado buenos consejos.
Todo ese cúmulo de emociones son huellas que se quedan en nuestro cerebro creando anclajes, creando momentos que podemos recuperar el día de mañana cuando las cosas no nos vayan bien.
Bastará con recordar esos consejos, esos instantes que siempre merece la pena repetir, porque es ahí donde se inscribe la felicidad más sencilla, más enriquecedora y útil.
Los buenos momentos tienen más poder que los malos instantes
Aunque nos parezca lo contrario, el hecho de “almacenar” buenos y gratos momentos nos ayudan a combatir los malos. El cerebro prefiere integrar aspectos positivos antes que los negativos, porque todo ello nos va a ayudar a adaptarnos mejor y a avanzar de forma más eficaz.
Lo malo nos encalla y nos atrapa. Por ello, siempre es recomendable aceptar todo fracaso, pérdida o error, para, después, intentar seguir adelante evitando que esa sombra oscura nos abrace durante mucho tiempo.
Algo tan sencillo y positivo como cada día quedar con las amistades durante un rato para tomar un café y hablar de las cosas del día se alza como uno de los mejores ejercicios para la mente y el corazón que podamos practicar.


Todo ello se quedará en nuestro baúl de las experiencias positivas, ahí de donde sacar ánimos, fuerzas y energías cunado las cosas no vayan precisamente bien.

Así que dinos… ¿ya has quedado hoy con tus amistades para tomar un café?

jueves, 5 de mayo de 2016

MIENTRAS YO SEPA QUIEN SOY, NO TENGO NADA QUE DEMOSTRAR.


Aquellos que nos quieren saben cómo somos, por lo que no tenemos necesidad de demostrar nada. Conocen nuestros límites, y que su libertad acaba donde empieza la nuestra.
La necesidad de demostrar a los demás determinadas cosas para conseguir aceptación o reconocimiento es una fuente de estrés poco adecuada.
La valentía de demostrar quiénes somos y lo que deseamos
Demostrar quién eres y lo que quieres es una técnica de supervivencia muy necesaria. Es como marcar un territorio, ahí donde los demás deben saber hasta donde pueden llegar y qué es lo que se van a encontrar en caso de sobrepasar esas líneas.
Dejar muy claro desde el inicio cuáles son nuestros valores y qué es lo que estamos dispuestos a soportar y qué no es una información muy necesaria para quienes nos rodean. Facilita las cosas y, por supuesto, la convivencia.
Las personas que no llegan nunca a marcar límites, dejan paso para que los demás sobrepasen esas líneas pidiendo un poco más, esperando que siempre estén a su disposición sin respetar siquiera sus derechos o necesidades.
Lejos de ver este tema como una especie de acto egoísta que nos aísle del mundo, hemos de verlo más bien como “una celebración de nosotros mismos”.

En el momento en que tenemos claro lo que somos, lo que queremos y lo que no estamos dispuestos a permitir, aparece una adecuada tranquilidad interior, y nos relacionamos mucho mejor.


 Si nos paramos a pensarlo y analizamos durante un momento este aspecto, nos daremos cuenta de que lo practicamos con demasiada frecuencia: para demostrar que queremos a nuestra familia o amigos, por ejemplo, acabamos haciendo cosas que no nos apetecen o que no deseamos.
Ahora bien, queda claro que para convivir, en ocasiones, no tenemos más remedio que llevar a cabo determinadas acciones con las cuales fortalecer el vínculo o, sencillamente, cumplir con la propia sociedad.
No obstante, siempre hay un límite, que son los valores propios y, sobre todo, la dignidad personal. Cuando nos alejamos de estos puntos y nos vemos obligados a demostrar cosas que no son auténticas, corremos el riesgo de sufrir una crisis de identidad o una depresión.
Te invitamos a reflexionar sobre ello.
Demostrar autenticidad es una forma de libertad y de bienestar
Un “NO” supone en ocasiones temer hacer daño a alguien, o aún más, decepcionar a una persona que queremos. A pesar de ello, esta palabra es esa llave capaz de abrirnos infinitas puertas y oportunidades.

Porque un “NO” a tiempo es un “SÍ” en el instante más adecuado. Pensemos en un sencillo ejemplo. Mantenemos una relación de pareja muy complicada y, a pesar de que hay amor, lo único que conseguimos son lágrimas e infelicidad.
Un “NO” en el momento justo, aunque nos cueste y sea algo muy duro, es darnos una oportunidad para empezar de nuevo y dejar de hacernos daño. Sin embargo, en caso de continuar con ello, lo que estaremos haciendo será alejarnos de nosotros mismos y caer cautivos del sufrimiento inútil.
Además, somos plenamente conscientes de que también los demás tienen todo el derecho a ser auténticos, espontáneos y a mostrarse ante nosotros con sinceridad y sin falsedades.
Nadie debe sentirse obligado a aparentar algo que no es.



Sé quién soy y me siento libre.
La indecisión, la inseguridad y una baja autoestima nos aboca a una continua búsqueda de aceptación exterior con la cual sentirnos bien. No es lo adecuado.
Quien busca la aprobación de los demás cae en una espiral de infelicidad muy peligrosa. Son esas personas que buscan agradar o complacer siempre a sus parejas “porque solo así se sienten bien”.
Son personalidades incapaces de dar una negativa a la familia, aunque ello vaya en contra de sus principios, porque temen por encima de todo decepcionar o dar una imagen diferente de la que sus padres, por ejemplo, tienen de él.
Todo ello nos puede hacer caer en una falta de autoestima tan grave que dejemos de tener una imagen positiva, fuerte y auténtica de nosotros mismos. Nuestra mirada está tan puesta en el exterior, que dejamos de atendernos y, quien no se atiende, se descuida y se pierde

Podríamos decir que la vida es, ante todo, un reencuentro con nosotros mismos donde, una vez alcanzamos esa “conexión interior”, podemos ser capaces de establecer relaciones más satisfactorias con los demás.

Es entonces cuando nos encontramos los unos a los otros en libertad, siendo conscientes de los derechos de cada uno, de la magia de construir proyectos en común sintiéndonos libres pero intensamente unidos a la vez.

Te recomendamos leer “yo no elegí mi depresión, no me juzgues o me etiquetes por ello“


martes, 3 de mayo de 2016

NO BUSQUES CUENTOS CON FINAL FELIZ: SE FELIZ SIN TANTO CUENTO.


Al contrario que en los cuentos, en la vida real las historias no siempre terminan bien. No obstante, la magia está en saber disfrutar de los pequeños instantes de felicidad.
A todos nos han inculcado desde niños que los cuentos siempre tienen finales felices. Es como si el mundo encontrara su armonía en esa última página donde todo llega a un desenlace satisfactorio e ideal.
Parejas que disfrutan de una felicidad eterna, problemas que se resuelven y seres malvados que acaban desapareciendo por arte de magia.
No obstante, hemos de tener en cuenta que ni los cuentos originales de Charles Pierrot ni los de Christian Andersen eran tan inocuos como los que nos presenta Walt Disney. Las princesas de los cuentos originales no siempre se casaban y “comían perdices”.
Sin embargo, la mente infantil y también la adulta necesita de ese equilibrio y esa idea para creer que todo lo que hagamos va salir bien y que nos va aportar una felicidad, cómo no, eterna.
Ahora bien, es necesario ser prudentes, realistas y, ante todo, no idealizar determinados conceptos como el de las relaciones afectivas. Hoy en nuestro espacio te invitamos a reflexionar sobre ello.
Los mejores cuentos no tienen por qué tener siempre finales felices
Estamos seguros de que tendrás más de un recuerdo que, a pesar de no haber tenido un final precisamente feliz o idílico, consideras que mereció la pena vivir o  haber experimentado.
Esa relación que tantas lágrimas te trajo en tu adolescencia, que tanto te costó superar y que, sin embargo, tanto te enseñó… Aún a día de hoy la guardas en tu memoria como un instante mágico que te gusta recordar.
Es solo un ejemplo, porque todos nosotros disponemos de esas vivencias que no salieron como esperábamos pero de las que no nos arrepentimos.

Porque al fin y al cabo, “los mejores cuentos” no tienen porqué tener finales felices para ser grandes cuentos. Grandes historias.


Ser feliz sin tanto cuento
Tal Ben-Shahar es psicólogo, profesor de Harvard y un conocido escritor de éxito gracias a diversos libros que nos enseñan cómo ser felices.
Por extraño que nos parezca, el tema de cómo dar instrumentos a las personas para que sean capaces de alcanzar un mayor bienestar personal es algo relativamente nuevo, pero que desde siempre ha suscitado un gran interés.
El propio doctor Ben-Shahar, con libros como La búsqueda de la felicidad es un claro ejemplo de este tema, y un reflejo de cómo la población suele buscar respuestas a estos vacíos existenciales a través de estas publicaciones y estos enfoques basados en la Psicología Positiva.
El doctor Ben-Shahar enfatiza, ante todo, la necesidad de no creer en cuentos felices, de no sostener la falsa idea de que debemos aspirar a una felicidad eterna y permanente.
Lo primero que debemos hacer es no alimentar las grandes expectativas, ni aún menos buscar la perfección. Se trata más bien de ser un poco más humildes, realistas y, ante todo, saber apreciar lo que tenemos ahora.
Un error en el que caen muchas personas es en focalizar su felicidad en “lo que desean conseguir” (una pareja para toda la vida, una casa perfecta, un trabajo ideal…)
Soñar no es malo, crear expectativas tampoco, pero es mejor si lo hacemos en su justa medida y siendo prudentes, con los pies bien puestos en el suelo.
Los cuentos (las altas expectativas, las fantasías, los falsos ideales) son nuestras propias cárceles de crecimiento personal. Cuando uno no logra lo que él mismo se ha propuesto, llega la sombra de la infelicidad.
Así que… ¿y si nos conformamos con un poco menos?



Tu mejor momento es ahora
Otro error en el que solemos caer es en focalizar todos nuestros sueños y felicidades en el día de mañana.
Cuando tenga esto podré hacer lo otro, cuando encuentre a la persona perfecta me sentiré completo, cuando por fin tenga vacaciones me encontraré feliz y tranquilo.
Este tipo de razonamientos no son adecuados ni saludables para nuestro bienestar emocional. Podemos posponer tareas, actividades y citas, pero nuestra felicidad nunca debe posponerse.
Tu mejor oportunidad es ahora. En lugar de pensar que serás feliz solo cuando encuentres a la persona perfecta, intenta serlo ahora con lo que eres, con lo que tienes junto a ti.
No necesites a nadie para sentirte bien. Siéntete bien ahora, contigo mismo.
En lugar de pensar siempre en las vacaciones como ese instante en que por fin podrás encontrar la calma y hacer frente al estrés, busca instantes de tranquilidad cotidianos al final de la jornada.
Será más terapéutico y ganarás en salud.
Para concluir, los cuentos son un buen recurso literario con el cual incentivar la imaginación de los niños, pero la mente adulta debe saber que para ser feliz no es adecuado aspirar a esa perfección mágica que nos trasmiten estas obras.
Los grandes momentos no siempre acaban bien, pero son maravillosos instantes que merecen vivirse, y la vida, al fin y al cabo, solo son instantes.


domingo, 1 de mayo de 2016

ESTUDIANTES CREAN GOMITAS PARA COMBATIR LAS CARIES.

Un grupo de científicos de la Universidad Autónoma de Coahuila (Uadec) creó un alimento similar a las gomitas para controlar y tratar enfermedades periodontales y la caries, males bucales comunes.
El alimento tiene el aspecto y consistencia de las golosinas conocidas como "gomitas", con sabores a limón, uva y fresa, indicó la líder de la investigación Alejandra Isabel Vargas Segura, en una entrevista.

“Inicié este proyecto porque la mayoría de las personas que llegan al consultorio dental es por caries. Hay casos que desde muy pequeños les tenemos que hacer endodoncia o extracción, a los siete años de edad”, dijo Vargas Segura.
“Esto provoca que más adelante tengan problemas como movimiento dentario, no poder masticar bien o alteraciones en la simetría del rostro”, añadió.
La investigadora mencionó que en un corto plazo se iniciarán las pruebas con pacientes voluntarios, por lo que trabajan en la elaboración de una gran cantidad de gomitas.


sábado, 30 de abril de 2016

EL VESTIDO INTELIGENTE DE INTEL

Innovación. La prenda tiene mariposas que se mueven y vuelan cuando una persona se acerca. Fue presentada como parte de la campaña Amazing Experience.
La moda también se vuelve inteligente. Hace pocos días las diseñadoras Ezra y Tuba Çetin presentaron en conjunto con Intel (el mayor fabricante de circuitos integrados del mundo) un vestido que sorprende.
Se trata del Butterfly Dress, una prenda de la cual salen volando decenas de mariposas de papel al percibir movimientos a menos de 30 centímetros de distancia.
"Hemos elegido la mariposa como símbolo porque representa la transformación. Entendemos lo que está ocurriendo ahora con la moda como una metamorfosis debido a la incorporación de tecnología", explica la diseñadora turca Ezra Çetin, quien junto a su hermana Tuba ha ideado el vestido.
La clave de esta extraordinaria prenda está en un chip Intel Edison, en las fibras ópticas y en los sensores de proximidad, que le permiten reaccionar ante el entorno. De esta manera, las mariposas salen volando en el momento en el que el sensor detecta un objeto a pocos centímetros de distancia del vestido o cuando lo activa un dispositivo móvil que está conectado a la prenda.
Las mariposas aletean lentamente al principio, pero después incrementan la intensidad paulatinamente mientas una persona se acerca.
El vestido está equipado con ocho servomotores, un sensor ultrasónico de proximidad y baterías recargables Li-Ion. Excepto los primeros, todos los componentes electromecánicos fueron creados a mano.
Detalles
Las diseñadoras han estado dos meses creando este vestido que pesa ocho kilogramos. El tejido de la prenda está hecho de fibras metalizadas y la cola está decorada con flores azules.
Durante la confección han trabajado de la mano de Intel, de quien aprovechan su campaña Amazing Experience, una nueva tecnología que puede implementarse en la moda.
Proyectos
Las diseñadoras ya tienen nuevas ideas que incluyen collares y brazaletes con escáner o un vestido que se vuelve invisible.
"Sabemos que parece imposible, pero logramos que el vestido desaparezca y se vea lo que hay detrás de la modelo", sostiene Tuba, quien se muestra decidida a seguir innovando en este mercado.
Mientras tanto, ya han comenzado a recibir encargos del vestido inteligente para convertirlos en trajes de novia. Además se alistan para presentarlo en los próximos meses en Turquía o Milán, la semana pasada lo mostraron en Madrid.
Estos diseños son de alta costura, pero las creadoras quieren llegar a todo público, mediante las grandes cadenas comerciales. Para lograrlo están creando una gama de ropa que incorpora tecnología más funcional y práctica: tejidos que evitan el paso de bacterias o que almacenan el calor térmico del cuerpo.