lunes, 4 de mayo de 2009

SEMILLAS



Un hombre trabajaba en una fábrica distante cincuenta minutos de ómnibus de su casa. En la siguiente parada entraba una señora anciana que siempre se sentaba junto a la ventana. Ella abría la bolsa, sacaba un paquetito y se pasaba todo el viaje arrojando alguna cosa para fuera.

La escena siempre se repetía y un día, curioso, el hombre le preguntó qué arrojaba por la ventana.

- Tiro semillas, respondió ella.
- ¿Semillas? ¿Semillas de qué?
- De flores. Es que veo para afuera y la calle está tan vacía... Me gustaría poder viajar viendo flores coloridas por todo el camino. ¡Imagine cuán bello sería!
- Pero las semillas caen sobre el asfalto, son aplastadas por las ruedas de los autos, devoradas por los pájaros... ¿Cree usted señora que las semillas germinarán a la vera de la calle?
- Así es, hijo mío. Aunque muchas se pierdan, algunas acaban cayendo en la tierra y con el tiempo van a brotar.
- Aún así, demorarán en crecer, necesitan agua...
- Ah, yo hago mi parte. Siempre hay días de lluvia. Y si alguien arroja las semillas, las flores nacerán.

Diciendo esto, se dio vuelta hacia la ventana y recomenzó su trabajo. El hombre descendió luego más adelante, pensando que la señora ya estaba senil.

Un tiempo después, un día, en el mismo ómnibus, el hombre al mirar para afuera percibió flores a la vera del camino. Muchas flores. ¡El paisaje estaba colorido, perfumado y lindo!

Se acordó entonces de aquella señora. La buscó en vano. Le preguntó al chofer, que conocía a todos los pasajeros de viaje.

- ¿La viejecita de las semillas? Pues, murió hace cerca de un mes.

El hombre se volvió a su lugar y continuó mirando el paisaje florido por la ventana

“Quién diría, las flores han brotado!, ¿Pero de qué le valió su trabajo? Murió y no pudo ver toda esta belleza.”

En ese instante, oyó una risa infantil. En el asiento de enfrente, una niña señalaba por la ventana, entusiasmada:

- ¡Mirá qué lindo! Cuántas flores por la calle... ¿Cómo se llaman aquellas?

Entonces, entendió lo que aquella señora había hecho. Aunque ya no estaba ahí para ver, hizo su parte, dejó su marca, la belleza para la contemplación y la felicidad de las personas.

Al día siguiente, el hombre subió al ómnibus, se sentó junto a la ventana, sacó un paquetito de semillas del bolso... Y así dio continuidad a la vida, sembrando con entusiasmo y alegría nuevas semillas...

"¿Qué semillas estás arrojando al costado de tu camino? ¿Estás dejando el mundo más bello de lo que estaba cuando lo encontraste? ¿El mundo ha sembrado en tí semillas que solo dan espinas quizás? Si es así, permiteme recordarte que todavía puedes elegir volver a redecorar tu vida con las flores y el perfume que más te agrade, solo es cuestión sembrar con cosas buenas el camino florido que quieras transitar, para ti, para los otros, para Dios.

Miguel Angel Arcel"

domingo, 3 de mayo de 2009

RECUERDA SIEMPRE QUE...


Tu presencia es un regalo para el mundo...

Eres una persona única en un millón...


Tu vida puede ser como tu quieras que sea...

Vive cada día con intensidad...

Cuenta tus alegrías, no tus desdichas...

Lucharás contra la adversidad que se presente...

Dentro de ti hay infinitas respuestas...

Comprende, ten coraje, sé fuerte...

No te impongas límites...

Hay tantos sueños que esperan ser realizados...

Las decisiones son demasiado importantes para librarlas al azar...

Lucha por tu ideal, tu sueño, tu premio...

No hay nada tan desgastante como las preocupaciones...

Cuanto más carguemos con un problema, más pesado se hace...

No te tomes las cosas con tanta seriedad...

Vive una vida de serenidad, no de lamentos...


Recuerda que un poco de amor recorre un largo camino...

Recuerda que mucho es para siempre...

Recuerda que la amistad es una sabia inversión...

Los tesoros de la vida son las personas unidas...

Nunca es tarde...

Transforma lo cotidiano en extraordinario...

Ten salud, esperanza y felicidad...

Pídele un deseo a una estrella...

SI NO ESTOY MAÑANA





Si no estoy mañana, déjame decirte lo importante que has sido en mi vida, quisiera contarte tantas cosas que he sentido y pensado que tal vez no sabría como expresarlas con palabras pero a cambio de ellas te daría un abrazo muy fuerte, de esos que solíamos darnos.

Si no estoy mañana, solo recuerda que desde donde este, cuidare de ti y de tus seres queridos, cuidare tus sueños y prometo tranquilizar cualquier pena aunque sea dolorosa

Si no estoy mañana, haz que tus sueños se hagan realidad, por muy grandes o pequeños que sean y cuando estés triste cierra los ojos y moja tu mente con recuerdos de aquellos tiempos en donde compartimos tanto.

Si no estoy mañana, no cierres mi puerta porque no me he ido, simplemente estoy en otro lugar.

Si no estoy mañana, solo se feliz y nada mas.

Te quiero con todo mi corazón

UNA HISTORIA... UN AMOR... EL OLVIDO








Caminaba sin rumbo un día frío de invierno, entre un millón de personas entre un millón de rostros, entre un millón de historias…
Lentamente te sientas en una banca del parque, te preguntas que significado hay en tu existencia, observas a tu alrededor tratando de encontrar una respuesta, solo ves gente que pasa apresuradamente frente a ti, miras a otro lado y te encuentras con una madre joven y su pequeño hijo, lo abraza y le canta dulcemente al oído. Miras a otro lado, ves a una pareja de enamorados, él le susurra algo al oído de ella y ella sonríe. Volteas y ves jugar a unos niños en la nieve riendo alegremente.
Te das cuenta que aquello que anhelas es el amor, el amor de tu madre cuando eras pequeña, cuando ella dulcemente te cantaba, el amor de una pareja que tan solo con estar a tu lado te hacía sonreír…Pero te das cuenta que has perdido esos amores, se fueron y no han vuelto a tu lado. Suspiras, te levantas y piensas que tal vez algún día recuperes esos amores tan queridos.
Regresas al bullicio de la calle principal, demonios! es tarde, seguramente tendrás una reprimenda en tu trabajo ni modo, tendrás que soportarla. Das un paso y chocas con alguien, perdón! le dices, alzas la vista y ves una hermosa sonrisa que te dice yo he tenido la culpa!. Es la sonrisa mas bella que has visto en mucho tiempo y sientes una oleada cálida en tu cuerpo.
El se disculpa y se presenta, tu haces lo mismo y platican un poco, queda de brindarte un café por su torpeza y tu aceptas, sientes que el amor regreso a tu vida. Quién no desearía caminar ese sendero de la vida junto a la persona amada, que el amor sentido sea profundo… son amores fuertes que nacieron y se posaron en el alma, amores de una sola vez, para siempre y por siempre…seres que nunca volverán a amar de esa manera… porque el sentimiento te llega al corazón, amas, te entregas, pero no muchas veces es tan inmenso como para desear estar a su lado por siempre…Pero un día el amor murió, se acabo y solo quedó el olvido.
Tratar de buscar el olvido es cuestión de tiempo, no se borra el amor con una sola pincelada, menos aún si ha sido tu gran amor. Lo peor de todo esto son los recuerdos, las cosas que se han vivido junto a ese ser; eso sí que duele y cuesta mucho tiempo dejar de pensar en ello. Olvidar es imposible, los grandes amores no se olvidan siempre están allí esperando a que escuches alguna canción, algún olor, para que todo te vuelva a la mente y vuelva tu corazón a sufrir.

sábado, 2 de mayo de 2009

SUFRIMIENTO Y EL FINAL DEL SUFRIMIENTO.


Los budistas han conocido desde siempre la interconexión de todas las cosas, y ahora los físicos la confirman. Nada de lo que ocurre es un suceso aislado; sólo aparenta serlo. Cuanto más lo juzgamos y lo etiquetamos, más lo aislamos. Nuestro pensamiento fragmenta la totalidad de la vida. Sin embargo, es la totalidad de la vida la que ha producido ese suceso, que es una parte de la red de interconexiones que constituyen el cosmos.
Esto significa que cualquier cosa que es, no podría haber sido de otra manera.
En la mayoría de los casos, ni siquiera podemos empezar a comprender la función que un suceso aparentemente sin sentido puede desempeñar en la totalidad del cosmos; pero reconocer su inevitabilidad dentro de la inmensidad de la totalidad puede ser el principio de una aceptación interna de lo que es y nos permite realinearnos con la totalidad de la vida.


La verdadera libertad y el final del sufrimiento estriban en vivir como si hubieras elegido deliberadamente cualquier cosa que sientas o experimentes en este momento.
Este alineamiento interno con el Ahora es el final del sufrimiento.


¿Es imprescindible sufrir? Sí y no.

Si no hubieras sufrido como has sufrido, no tendrías profundidad como ser humano, ni humildad, ni compasión. No estarías leyendo esto. El sufrimiento abre el caparazón del ego, pero llega un momento en que ya ha cumplido su propósito. El sufrimiento es necesario hasta que te das cuenta de que es innecesario.


La infelicidad necesita un «yo» fabricado por la mente, con una historia, una identidad conceptual. Necesita tiempo, pasado y futuro. Cuando retiras el tiempo de tu infelicidad, ¿qué queda? Únicamente este momento tal como es.
Puede ser una sensación de pesadez, agitación, tirantez, enfado e incluso náusea. Eso no es infelicidad, y no es un problema personal. No hay nada personal en el dolor físico humano. Simplemente es una intensa presión o una intensa energía que sientes en alguna parte del cuerpo. Al prestarle atención, la sensación no se convierte en pensamiento, y de ese modo no reactiva el «yo» infeliz.
Observa qué ocurre cuando dejas que la sensación sea.


Surge mucho sufrimiento, mucha infelicidad, cuando crees que es verdad cada pensamiento que se te pasa por la cabeza. Las situaciones no te hacen infeliz. Pueden causarte dolor físico, pero no te hacen infeliz. Tus pensamientos te hacen infeliz. Tus interpretaciones, las historias que te cuentas, te hacen infeliz.
«Los pensamientos que estoy pensando ahora mismo me hacen infeliz.» Cuando te das cuenta de este hecho, rompes tu identificación inconsciente con dichos pensamientos.


¡Qué día más horrible!
Él no ha tenido el detalle de devolverme la llamada.
Ella me ha decepcionado.
Pequeñas historias que nos contamos y contamos a otros, a menudo en forma de quejas. Están diseñadas inconscientemente para ensalzar nuestro siempre deficiente sentido de identidad haciendo que nosotros «tengamos razón» y la otra persona que esté «equivocada». «Tener razón» nos sitúa en una posición de superioridad imaginaria, fortaleciendo el falso sentido del yo, el ego. Este mecanismo nos crea algún tipo de enemigo: sí, el ego necesita enemigos para definir sus límites, y hasta el tiempo meteorológico puede cumplir esa función.
Los juicios mentales habituales y la contracción emocional hacen que mantengas una relación personalizada y reactiva con las personas y sucesos de tu vida. Todo esto son formas de sufrimiento autocreado, pero no las reconoces como tales porque son satisfactorias para el ego. El ego se crece en la reactividad y el conflicto.
Qué simple sería la vida sin estas historias.
Está lloviendo.
El no ha llamado.
Yo estuve allí. Ella, no.


Cuando estés sufriendo, cuando te sientas infeliz estáte totalmente con lo que es Ahora. La infelicidad y los problemas no pueden sobrevivir en el Ahora.


El sufrimiento comienza cuando nombras o etiquetas mentalmente una situación como mala o indeseable. Te sientes agraviado por una situación y ese resentimiento la personaliza, haciendo que surja el «yo» reactivo.
Nombrar y etiquetar son procesos habituales, pero esos hábitos pueden romperse. Empieza a practicar en pequeños hechos el hábito de «no nombrar». Si pierdes el avión, si dejas caer y rompes una taza, o si te resbalas y caes en un charco, ¿puedes contenerte y no llamar mala o dolorosa a esa experiencia? ¿Puedes aceptar inmediatamente que ese momento es como es?
Considerar que algo es malo produce una contracción emocional en ti. Cuando dejas que la situación sea, sin nombrarla, de repente dispones de una enorme energía.
La contracción corta tu conexión con ese poder, el poder de la vida misma.



Comieron el fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal.
Ve más allá del bien y del mal absteniéndote de etiquetar mentalmente las cosas, de considerarlas buenas o malas. Cuando vas más allá del hábito de nombrar, el poder del universo se mueve a través de ti. Cuando mantienes una relación no reactiva con las experiencias, muchas veces lo que antes hubieras llamado «malo» dará un giro rápido, cuando no inmediato, mediante el poder de la vida misma.
Observa qué ocurre cuando, en lugar de considerar «mala» una experiencia, la aceptas internamente, le das un «sí» interno, dejándola ser como es.



Sea cual sea tu situación existencial, ¿cómo te sentirías sí la aceptases completamente como es, ahora mismo?



Hay muchas formas de sufrimiento sutiles y no tan sutiles que consideramos «normales», y que generalmente no reconocemos que nos hacen sufrir, e incluso pueden ser satisfactorias para el ego: irritación, impaciencia, ira, tener un problema con algo o alguien, resentimiento, queja.
Puedes aprender a reconocer todas esas formas de sufrimiento cuando se presentan, y reconocer: «En este momento estoy creando sufrimiento para mí mismo.»
Si tienes el hábito de crearte sufrimiento, probablemente también harás sufrir a otros. Estos patrones mentales inconscientes tienden a llegar a su fin por el simple hecho de hacerlos conscientes, dándote cuenta de ellos a medida que ocurren.
No puedes ser consciente y crearte sufrimiento a ti mismo.


Éste es el milagro: detrás de cada estado, persona o situación que parece «malo» o «malvado» se esconde un bien mayor. Ese bien mayor se te revela -tanto dentro como fuera- mediante la aceptación interna de lo que es.
«No te resistas al mal» es una de las más altas verdades de la humanidad.



Un diálogo:
Acepta lo que es.
Realmente no puedo aceptarlo. Hace que me sienta molesto y enfadado.
Entonces acepta lo que es.
¿Aceptar que estoy molesto y enfadado? ¿Aceptar, que no puedo aceptarlo?
Sí. Lleva aceptación a tu no-aceptación. Lleva rendición a tu no-rendición. A continuación observa qué ocurre.



El dolor físico es uno de los profesores más severos que podemos tener. Su enseñanza es: «La resistencia es inútil.»
Nada podría ser más normal que el deseo de no sufrir. Sin embargo, si puedes abandonar esa actitud y permitir que el dolor esté presente, tal vez sientas una sutil separación interna del dolor, como un espacio entre el dolor y tú, por así decirlo. Esto implica sufrir conscientemente, voluntariamente. Cuando sufres conscientemente, el dolor físico puede quemar rápidamente el ego en ti, ya que el ego está compuesto en gran medida de resistencia. Lo mismo es válido para la incapacidad física extrema.
«Ofrecer tu sufrimiento a Dios» es otro modo de decir lo mismo.



Lo que parecía negar la existencia de cualquier dimensión trascendental en la vida, se convierte, mediante la rendición, en una abertura a esa dimensión trascendental.

jueves, 30 de abril de 2009

EN CHINA ABREN EL MC MASCOTA




Es muy común invitar a comer a un jefe, familiar o amigo. Pero salir a cenar con una mascota es algo que pasa solamente en China (por ahora).

En China, un nuevo restaurante permite que sus clientes coman con sus mascotas en la misma mesa. El local se llama "El Paraíso de las Mascotas" y abrió en Shangai a principios de año.

Allí se ofrece un menú con comidas para perros y tragos y snacks para los dueños. El cliente Chen Shiyuan aseguró que su perro "puede hacer amigos y disfruta la comida que le sirven allí".

Ante las quejas por lo antihigiénico del lugar, Liu Xiaomei, dueño del negocio, dice que "tres veces al día desinfectan las mesas y quienes entran deben mostrar un certificado de sus mascotas".

Por su parte, Gu Zhenhua, director de la oficina de alimentos y medicamentos de Shangai, afirmó que "no existe ninguna ley impidiendo que las mascotas coman con sus dueños".

(De todas formas, los animales no expresaron ninguna queja por comer en la misma mesa que sus amos. Y éstos dicen que allí comen como animales.)