lunes, 1 de febrero de 2010

EL ARCÁNGEL CARACOL



Hay una vieja fábula oriental que cuenta la llegada de un caracol al cielo. El animalito había venido arrastrándose kilómetros y kilómetros desde la tierra, dejando un surco de baba por los caminos y perdiendo también trozos del alma por el esfuerzo. Y al llegar al mismo borde del pórtico del cielo, San Pedro le miró con compasión. Le acarició con la punta de su bastón y le preguntó: " ¿Qué vienes a buscar tú en el cielo, pequeño caracol?" El animalito, levantando la cabeza con un orgullo que jamás se hubiera imaginado en él, respondió: "Vengo a buscar la inmortalidad". Ante esta respuesta, San Pedro se echó a reír francamente, aunque con ternura. Y preguntó: “¿La inmortalidad? Y ¿qué harás tú con la inmortalidad?” "No te rías -dijo ahora airado el caracol-. ¿Acaso no soy yo también una criatura de Dios, como los arcángeles? ¡Sí, eso soy, el arcángel caracol!" Ahora la risa de San Pedro se volvió un poco más malintencionada e irónica: "¿Tú eres un arcángel? Los arcángeles llevan alas de oro, escudo de plata, espada flamígera, sandalias rojas. ¿Dónde están tus alas, tu escudo, tu espada y tus sandalias?" El caracol volvió a levantar con orgullo su cabeza y respondió: "Están dentro de mi caparazón. Duermen. Esperan." "Y ¿qué esperan, si puede saberse?", arguyó San Pedro. "Esperan el gran momento", respondió el molusco. El portero del cielo, pensando que nuestro caracol se había vuelto loco de repente, insistió: "¿Qué gran momento?" "Éste", respondió el caracol, y al decirlo dio un gran salto y cruzó el dintel de la puerta del paraíso, del cual ya nunca pudieron echarle.

Esta gloriosa fábula, que recoge Kazantzakis en su magnífica biografía de San Francisco de Asís, me parece una de las mejores historias que conozco sobre la dignidad humana. ¿O acaso no seremos nosotros más que los caracoles?
Pasa el hombre sus horas arrastrándose por los caminos del mundo, ¿y deja algo más que baba? Si medimos las horas de los hombres, hay en ellas mucho más de mediocridad que de heroísmo. Se diría, a veces, que nuestras manos se construyeron para equivocarse, que de ellas sólo sale dolor para los demás y cansancio para sus propietarios. Débiles como caracoles, cualquiera podría pisotearnos y reventaría nuestra existencia como la débil concha de los gasterópodos. ¡Y cómo nos domina el miedo! ¡Cuántas veces nos acurrucaríamos dentro de nosotros mismos si contáramos con esa concha protectora en la que refugiarnos!

Y, sin embargo, dentro están nuestras armas: las alas de oro de la inteligencia, el escudo de plata de la voluntad, la lanza viva de la palabra, las sandalias rojas del coraje. Están ahí, dentro, dormidas, casi sin usar. ¡Qué pocas veces desenvainan los hombres sus almas! Las tienen, son enormes y magníficas, resistentes al dolor, literalmente invencibles. Pero anestesiadas, atrofiadas de grasa, mojadas como paja que humea y no arde.

Duermen, pero también esperan. En el más amargado de los seres humanos flamea una bandera de esperanza. No sabe por qué espera, pero espera. Incluso cuando todo parece estar perdido, la niña esperanza grita que tal vez mañana cambie todo. No hay más razón que ese hermoso "tal vez"; no hay más base para confiar que esa palabra que a mí me parece la más hermosa de nuestro idioma: todavía. Todavía Dios nos ama, todavía estamos vivos, todavía puede el mundo cambiar, todavía alguien va a querernos, todavía, todavía. Quienes la practican jamás envejecen. Y es éste todavía, el que nos da fuerza para arrastrarnos hasta las puertas del cielo, para llegar hasta ellas con orgullo.
Este orgullo de ser hombres no puede ser pecado, a no ser que se trate de un orgullo tan tonto que empieza por renunciar a su mejor raíz: la de pertenecer a la gran estirpe de los hijos de Alguien. Somos los "arcángeles hijos". Y no es lo importante la baba que se dejó por los caminos, sino el alma, que ningún camino nos podrá arrebatar si nosotros no nos resignamos a perderla.

Pero falta, eso sí, el gran salto. Sólo se realizan y se salvan los atletas, los que se atreven a vivirse, los que cada mañana y cada tarde saltan desde el sueño a la existencia. De ésos será el reino de los cielos y lo mejor del reino de la tierra: la alegría.

Animo, hermanos/as caracoles: las alas, el escudo, las sandalias y la lanza están dentro. No se ven, pero esperan. Los caracoles-atletas mostrarán un día los arcángeles invisibles que eran. Sólo falta saltar, hermanos/as caracoles.

Autor: Martín Descalzo

domingo, 31 de enero de 2010

PARA PERRO DE CACHE



Inspirado en establecimientos similares en Japón, se trata de la primera cafetería para perros en México
Cafetería para perros de caché
Existen en Japón, es la primera que instalan en México

El Bow-Wow Deli de la Ciudad de México es un pequeño café en una esquina del barrio de la colonia Roma, donde se pueden encontrar clientes que van desde un intelectual que bebe café sólo en un rincón hasta perros de todas las razas y tamaños.

Inspirado en establecimientos similares en Japón, se trata de la primera cafetería para perros en México, donde son bienvenidos también los humanos, solos o con mascota.

La creadora del concepto es Miki Nakai, una amante de los perros de 36 años, nacida en Japón, donde se dedicaba a la publicidad. Aunque también vivió tres años en Nueva York haciendo periodismo.

Aunque Nakai tiene seis años viviendo en México, Bow Wow Deli abrió sus puertas en octubre de 2006. La idea le surgió luego de que ella y su esposo, quien es un chef mexicano, adoptaron a un galgo africano abandonado y de estómago delicado. Entonces Miki comenzó a cocinar exclusivamente para él porque tenía problemas para digerir la comida comercial.

Se puso a investigar sobre nutrición canina además de recibir ayuda de una amiga veterinaria de Alemania: “Es igual a cuando tienes tu primer bebé, eres muy sensitivo hacia la comida”.

Aunado a esto, Miki quería ir a todos lados con su “hijo” y se topó con que no había lugares a los que pudiera entrar con él. Por aquel tiempo ella también preparaba pasteles con ingredientes naturales para sus perros y los de una amiga. Poco a poco su fama fue creciendo y le empezaron a hacer pedidos.

Después se puso a hacer unas galletas de avestruz, de cordero y de pollo que dio a conocer en ExpoCan: “Luego de eso, pasó como un año para abrir BowWow Deli porque no estaba segura de que el mercado mexicano estuviera maduro para un concepto así.”

Hoy, reciben a unos 20 clientes al día, aunque la mayor afluencia es en fin de semana. El menú, que ofrece café gourmet y té verde para los dueños de los caninos, incluye también galletas de hígado de avestruz y pasteles con glaseado de puré de papas para los delicados paladares de los perritos.

Además se hacen fiestas para perros y hay pasteles para que el festejado comparta con sus babeantes amigos. Se preparan con harina, huevos e hígado puro, nada de conservadores, polvo de hornear, leche, azúcar o chocolate.

Miki explica que por ahora no está lista para vender al mayoreo pues le falta capacidad de producción; actualmente genera tres empleos directos.

Sus planes son hacer venta de mayoreo de sus galletas y pasteles. Luego, empezar a franquiciar el modelo del restaurante. Por último, ser distribuidora en México de una exclusiva línea de artículos para mascotas que usan hasta los perros de Paris Hilton.

Perros de mucha etiqueta

Para poder entrar a Bow Wow Deli, los perros deben cumplir con un “código de etiqueta”. En principio el cliente asume la responsabilidad de cualquier problema que provoque su mascota. No se permite la entrada a perras en celo o que acaban de salir de él. Deben llevar collar y cadena. No deben subirse a las mesas o sillas. Deben estar vacunados y libres de pulgas.

Delicias caninas

Miki explica que cuando se trata de un cliente de primera vez lo que más piden son los pasteles, pero cuando es su segunda o tercera vez, se inclinan por las galletas o especialidades.

El menú regular incluye sándwich de pollo y pasta con vegetales (van de 35 a 55 pesos), risotto de cordero con vegetales (de 35 a 55 pesos), molleja de avestruz y pavo con vegetales y arroz (35 a 55 pesos), terrin de pollo con hígado de avestruz y vegetales obre pasta (40 a 65 pesos), paquete de galletas+agua purificada (va de 15 a 25 pesos) y pasteles (35 y 55 pesos).


Más información: http://www.bowwowdeli.com/




LA PRIMERA LECCION PARA OBTENER CARIÑO



Preguntaron a una madre cuál era el secreto para obtener que sus hijos fueran tan amados por los demás, y ella respondió:

-"Mi primera lección es enseñarles a sonreír".

Y resumía así los consejos que ella da a sus hijos:
-Sonríe, sonríe, hasta que notes que tu continua seriedad o tu severidad habitual hayan desaparecido.

-Sonríe, hasta que logres que el calor de tu rostro alegre, caliente tu corazón que tiende a ser frío.

Recuerda que tu sonrisa tiene un trabajo que hacer:

Ganar amigos para ti, y almas para Dios.

Puedes ser apóstol con sólo sonreír.
Sonríe a los rostros solitarios.
Sonríe a los rostros enfermos.
Sonríe a los rostros arrugados de los ancianos.
Sonríe a los rostros sucios de los pordioseros.

Deja que en tu familia todos gocen de la belleza y de la inspiración que provienen de tu rostro sonriente.

Cuenta, si tú quieres, el número de sonrisas que la tuya haya despertado en otros durante el día.
Ese número representa cuántas veces tú has fomentado la felicidad, la alegría, el ánimo y la confianza en otros corazones.

La influencia de la sonrisa se extenderá hasta donde tú ni siquiera alcanzas a sospechar.

Tu sonrisa te abre muchas puertas, allana las dificultades y hasta puede obtenerte excepcionales favores.

Puede ser un comienzo de conversión a la Fe.
Puede ganarte un sin número de verdaderos amigos.
Y sonríe también a Dios: aceptando lo que él quiere que te suceda, porque ya sabes que todo redunda en bien de los que aman al Señor.

Sufrir con amor es delicioso, pero sonreír en el sufrimiento es el arte supremo del amor.

Sonreír en el sufrimiento es cubrir con pétalos vistosos y perfumados las espinas de la vida, para que los demás sólo vean lo que agrada, y Dios, que ve en lo profundo, anote lo que nos va a recompensar.


desconozco su autor

sábado, 30 de enero de 2010

JUGANDO CON TIBURONES



SIEMPRE TE RECORDAREMOS, FATSO



Fatso era el gato de Charlie Schmidt. Aunque ya abandonó este valle de lágrimas vive cada día en los recovecos de la autopista digital.

Fatso es un gato que protagonizó un video. Fue un éxito así que volvió a hacerlo. Una y otra vez. Actualmente hay más de 4.000 videos de este gato dando vueltas por Internet. Si bien la célebre mascota pasó a mejor vida, sus hazañas musicales se reviven todos los días en YouTube.

Si bien Fatso tiene su propia página homenaje donde están reunidos sus mejores momentos queremos recordarlo hoy en una de sus actuaciones más desafiantes. El día en el que aceptó el reto de una especie hostil. Que lo disfruten.

viernes, 29 de enero de 2010

NO HABLES MAL DE LA VIDA AJENA


No hables mal de la vida ajena.
Solo lo hacen las personas frustradas y pobres de espíritu.

Si no puedes decir todo lo bueno que sabes de alguien, no digas nada.

Hablar mal del prójimo es el arma de los débiles, de los envidiosos y de los incompetentes.

Si haces así, perderás la confianza de las personas, e inevitablemente, los amigos se apartaran.

Dí todo lo que sepas de bueno de una persona, aunque por mala que sea, siempre tiene su lado bueno.

Con discreción y buen ejemplo, tu atraerás la confianza de todos.

Iran Ibrahim Jacob

ELIMINA LOS NO PUEDO



La mente es un motor que puede impulsarnos a la derrota o al triunfo. La mayoría de nosotros desde la niñez fuimos incorporando día a día mensajes de aliento o de desaliento que quedaron grabados a fuego en la mente.

Si poco a poco tratáramos de reemplazar los pensamientos negativos que nos invaden por pensamientos positivos nos sentiríamos mejor, nos enfermaríamos menos y la vida nos resultaría más simple... más sencilla.

Cuando fijamos un pensamiento negativo en nosotros ante determinada situación, el mismo se reitera ante situaciones iguales o semejantes a lo largo de nuestra vida.

Los pensamientos son fuerza y energía que genera la mente.
Por lo tanto es importante impregnarnos de pensamientos positivos y estimulantes y además tener fe en nosotros mismos.

Si ante los desafíos que nos presenta la vida dejamos que nos dominen pensamientos negativos, de desvalorización, de desamor, de desaliento esos pensamientos nos llenaran de piedras el camino y en determinados momentos decidiremos dejar de caminar por él o detendremos momentáneamente la marcha.

Es importante cuando anhelamos algo tener pensamientos positivos: fuerza, fe, y un íntimo deseo de ver lo que deseamos como una realidad. Dejar de lado el miedo, la inseguridad, sentirnos seguros y asumir que somos capaces, que vamos a poder, que somos valiosos e importantes.

Debemos eliminar los NO PUEDO que tantas veces nos hacen perder oportunidades maravillosas y únicas. Todo depende de nosotros... de nuestros pensamientos.

Todos transitamos por la misma ruta. Podemos ver las piedras del camino como grandes e insuperables obstáculos o podemos verlas como pequeños desafíos.

Podemos tropezar, levantarnos y seguir con fe y esperanza o podemos quedarnos paralizados allí... Depende pura exclusivamente de nosotros.

GRACIELA DE FILIPPIS (Q.E.P.D)