martes, 23 de noviembre de 2010

AYUDANDO A LLORAR


La niña llegó a la casa atrasada para la cena. Su madre intentaba calmar al padre nervioso mientras le pedía explicaciones sobre lo que había pasado.


La niña respondió que había parado para ayudar a Janie, su amiga, porque se había caído de la bicicleta y ésta se había roto .

- ¿Y desde cuándo sabes arreglar bicicletas? -Preguntó la mamá.

- ¡Yo no sé arreglar bicicletas! -Dijo la niña- Yo solo paré para ayudarla a llorar.

De autor desconocido

Mira, en la vida no son tantas ni tan repetidas las situaciones por las cuales hemos de poner el hombro para que alguien pueda llorar. Quizás no podremos arreglarle aquellas cosas que se han roto en su vida, pero por lo menos podemos extender los brazos para contener un poco la tristeza que desborda el corazón de una persona que sufre. No siempre debemos ser amigos para compartir las alegrías, también hemos de aprender a compartir una pena, aunque esa pena no sea nuestra, de ese modo haremos más llano el camino para la recuperación de alguien que en ese momento nos necesita. Por algo Dios nos ha puesto en el camino en el momento adecuado para la situación dada.

Y aunque ahora, quizás no lo necesites, quiero que sepas que yo te mando un abrazo grande. Gracias por recibirme ante tus ojos.

Miguel Angel Arcel

sábado, 20 de noviembre de 2010

CUANDO YO ME VAYA

Cuando yo me vaya, no quiero que llores,

quédate en silencio, sin decir palabras,

y vive recuerdos, reconforta el alma.


Cuando yo me duerma, respeta mi sueño,

por algo me duermo; por algo me he ido.


Si sientes mi ausencia, no pronuncies nada,

y casi en el aire, con paso muy fino,

búscame en mi casa,

búscame en mis libros,

búscame en mis cartas,

y entre los papeles que he escrito apurado.


Ponte mis camisas, mi sweater, mi saco

y puedes usar todos mis zapatos.


Te presto mi cuarto, mi almohada, mi cama,

y cuando haga frío, ponte mis bufandas.

Te puedes comer todo el chocolate

y beberte el vino que dejé guardado.

Escucha ese tema que a mí me gustaba,

usa mi perfume y riega mis plantas.


Si tapan mi cuerpo, no me tengas lástima,

corre hacia el espacio, libera tu alma,

palpa la poesía, la música, el canto

y deja que el viento juegue con tu cara.

Besa bien la tierra, toma toda el agua

y aprende el idioma vivo de los pájaros.


Si me extrañas mucho, disimula el acto,

búscame en los niños, el café, la radio

y en el sitio ése donde me ocultaba.


No pronuncies nunca la palabra muerte.

A veces es más triste vivir olvidado

que morir mil veces y ser recordado.


Cuando yo me duerma,

no me lleves flores a una tumba amarga,

grita con la fuerza de toda tu entraña

que el mundo está vivo y sigue su marcha.


La llama encendida no se va a apagar

por el simple hecho de que no esté más.


Los hombres que “viven” no se mueren nunca,

se duermen de a ratos, de a ratos pequeños,

y el sueño infinito es sólo una excusa.


Cuando yo me vaya, extiende tu mano,

y estarás conmigo sellada en contacto,

y aunque no me veas,

y aunque no me palpes,

sabrás que por siempre estaré a tu lado.


Entonces, un día, sonriente y vibrante,

sabrás que volví para no marcharme.


De el libro "En voz baja"

viernes, 19 de noviembre de 2010

EL JUEGO DE LAS DAMAS CHINAS

El juego de damas chinas es como una filosofía de vida. Si uno reflexiona sobre las reglas de este juego, da en el blanco con las reglas del éxito de la vida. Uno aprende a leer los mensajes ocultos.

Las reglas son:

A veces se tiene que sacrificar una pieza para ganar otra.

Nunca puedes avanzar dos casilleros de una sola vez...

Paciencia. Sólo puedes avanzar, nunca retroceder.

Cuando has llegado hasta arriba puedes moverte hacia donde quieras, hacia donde se te de la gana.

La vida es como un juego de damas chinas donde tienes que soltar una cosa para obtener otra. Tienes que avanzar y nunca retroceder, hay ciclos que se acaban como se acaban los años.

Lo que hicimos ya no lo podemos deshacer, lo más importante es aprender del pasado, para aprender a jugar en el presente y así en el futuro movernos con mayor libertad.

Cuando uno se da cuenta de que esto es sólo un juego que termina y vuelve a comenzar, uno aprende a divertirse más y por ende a jugar mejor.

Si al terminar un ciclo quieres ver la luz, no veas lo que termina, observa lo que comienza.





PREMIO

MI QUERIDA AMIGA ROSS DESDE SU BLOG http://elcieloenloalto.blogspot.com/ ME HA OTORGADO ESTE PREMIO



MUCHISIMAS GRACIAS

TAMBIEN LES RECOMIENDO LOS SIGUIENTES BLOGS http://roxxanhacreaciones.blogspot.com/ http://bijouxroos.blogspot.com/

sábado, 13 de noviembre de 2010

UNA CARICIA AL ALMA


Cuando tengas que arrancarte alguna espina que el contacto con la tierra te haya impuesto en la piel del alma, refléjate en los colores incesantes de las flores de alegría que mi amistad te ha ofrecido...


Cuando tengas que arrastrar alguna piedra del camino a recorrer, detente a contar los kilómetros seguros en que hemos transitado juntos.

Cuando tengas que sanar algún momento de tristeza, medita en las horas de deleite y esperanza que te alimentan todos los días.


Cuando tengas que preguntar porqué Dios ha creado las sombras de la noche, piensa en los millones de estrellas que las sombras te descubren y que son sólo para ti.

Cuando tengas que atravesar alguna dificultad del mundo, suma las bendiciones que ya posees y sentirás el corazón bautizado en el océano de la bondad de Dios.


No pierdas tu fe entre las sombras del mundo. Aunque tus pies estén sangrando, ¡Camina siempre para el frente! Cree y trabaja, porque a tu lado siempre va un ángel.


Todo pasa y todo se renueva en la tierra, eleva hoy entonces, tu mirada y camina!!!. ¡¡¡Lucha y sigue adelante!!! ¡¡¡Aprende a adelantarte!!!.


Algunos días, es posible que la tempestad te amargue, o el corazón te atormente, o un ideal te aguijonee con la aflicción, pero no te olvides que:


¡Dios se disfraza muchas veces de problema, para probarte, para enseñarte y para cuidarte! Ten fe, y avanza siempre, sigue adelante y ten siempre tu ¡Alma de pié!

Vive plenamente el presente y disfruta de todo el camino, pues la meta no está al final del mismo, sino en cada paso que des. Tu felicidad depende de ti mismo; fluye! desde adentro y puedes ser feliz en cualquier parte y a toda edad!


Absorbe cada momento de tu vida, con la pasión con que se vive algo que se tiene sólo por una vez. Envejecer es natural, la vida es maravillosa en todas sus etapas y nunca es demasiado tarde para empezar de nuevo.


Rompe con lo convencional y toma las riendas de tu vida. Habrá quienes no te entiendan, no necesitas que todo el mundo te apoye.
Es más, precisas gente que te critique y te dé la espalda; de esa manera podrás moldear tu flexibilidad, tu humor y tu fortaleza.

¡Recuerda que... ¡Tú eres Fuerte!! Recuerda que tu felicidad nace de adentro, que no puedes, no debes depender de las circunstancias, porque éstas son cambiantes.


Comprende tu naturaleza, acéptala y... ¡Pon de Pie a tu Alma! Acepta el desafío de vivir plenamente en tiempos turbulentos. Y si no hay una puerta de salida en la situación en que te encuentres, entonces... ¡Rompe la pared y sigue adelante!


Tú eres la persona que más amas, y en ese contexto de amor y respeto toma la firme decisión de:


¡¡¡JAMÁS DARTE POR VENCIDO!!!!
SONRÍE... LA VIDA ES BELLA!!!
No olvides que no eres diferente
¡¡¡TAN SOLO ERES ESPECIAL!!!!

DESCONOZCO SU AUTOR

LA ENVIDIA


Ha existido en todas las épocas y todas las culturas, tanto en hombres como en mujeres. Es el dolor causado por la buena suerte de alguien que se nos asemeja.


La individualidad como personas nos lleva a cotejarnos unos con otros, con sus cualidades, virtudes, belleza, inteligencia.


Desde la infancia deseamos lo que vemos: ser como nuestros hermanos, tener lo que nuestros vecinos, incluso nuestros padres nos confrontan con ellos.


La competencia nos estimula para superarnos; pero también es fuente de la envidia.


Nos molesta el ascenso del compañero o el nuevo coche del vecino o que nuestra amiga se ponga de novia.


Aunque nadie lo declare, todos sentimos envidia alguna vez. Lo importante es el grado, pues puede tornarse enfermizo.


La envidia es un mecanismo de defensa que ponemos en funcionamiento cuando, al compararnos con alguien (consciente o inconscientemente), nos sentimos disminuidos.


La infravaloración provoca frustración, derrota y rechazo de uno mismo y viene acompañada de juicios de valor, críticas, odio y rabia hacia la otra persona.


Podríamos decir que es un intento torpe de recuperar la confianza y la autoestima, encontrando más placer en el fracaso de los demás que en su propio triunfo.


Pero la culpabilidad se apodera de nosotros y no sólo nos avergonzamos de tener esas emociones, sino que somos condenados por la sociedad.


Así que, sufrimos esa tortura solos, sin animarnos a pedir un salvavidas, sin contar a nadie lo que nos sucede.


¡Mal hecho! Falta de seguridad.


En realidad, vemos al envidioso como una persona destructiva, poco generosa y maligna, sin embargo, lo que le ocurre es que tiene un conflicto tan profundo acerca de sus propios deseos y anhelos que se asusta cuando ve que el prójimo cumple los suyos.


Admira esa capacidad pero no puede entender cómo es posible que haya conseguido lo que él es incapaz de lograr. De ahí sus emociones enfrentadas.