sábado, 19 de noviembre de 2011

EX MILLONARIO SE SIENTE MÁS FELIZ SIN SU DINERO

Donó toda su fortuna hace dos años y ahora dice haber encontrado la felicidad.


Karl Rabeder, un empresario austríaco declaró esta semana que se siente mucho más feliz luego de haber regalado todo su dinero que cuando era un multimillonario.

"Ahora sí soy realmente feliz", confesó Rabeder, de 49 años. El hombre vendió su negocio, su lujosa mansión en los Alpes, todas sus limosinas, autos deportivos y su avión privado, y transfirió todo el dinero de sus cuentas bancarias a organizaciones de caridad del Tercer Mundo que se encargan de otorgar préstamos a personas que no pueden conseguirlos en bancos.

"El amor, estar al aire libre, ver el amanecer... Esas son las cosas que me hacen sentir pleno", agregó Rabeder, quien ahora vive con sólo 1.500 dólares mensuales, producto de las charlas que da a empresarios acerca de su nuevo y austero estilo de vida.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

VER NACER LAS FLORES



CADA flor es filmada durante 2 hs. y luego, las fotografías con una diferencia de 7 minutos cada una, son vueltas a filmar, produciendo estos efectos.


Life of flowers from VOROBYOFF PRODUCTION on Vimeo.

lunes, 14 de noviembre de 2011

ILUSION ROMÁNTICA



LA PIEDRA AZUL DE LOS SUEÑOS

EN UN TIEMPO MUY LEJANO...

AQUELLA ALDEA JOVEN, LA ALDEA DE LOS ROMÁNTICOS ENVUELTA ENTRE LA NIEBLA EN UN BOSQUE HÚMEDO Y REFRESCANTE DE COLORES INTENSOS.

ERA OBLIGACIÓN DEL ROMÁNTICO VIVIR LA VIDA O SOÑAR PARA ALEJARSE DE ELLA.

LOS ROMÁNTICOS SE SENTÍAN ATRAÍDOS POR LA NOCHE, POR EL AMANECER, POR EL AMOR, LA MÚSICA Y POR EL ARTE EN GENERAL.

ACUDÍAN A CANTAR SUS CANCIONES Y A RECITAR SUS POEMAS A LA ORILLA DE UN RÍO DE AGUAS FRÍAS Y CRISTALINAS, PORQUE ASÍ SUS CÁNTICOS, SUS POEMAS, SU ARTE SE MEZCLARÍAN CON EL RUMOR DE LAS AGUAS Y VIAJARÍAN CON ELLAS HASTA LUGARES LEJANOS DONDE TAL VEZ OTRAS PERSONAS, AL ACERCARSE AL RÍO Y ESCUCHAR, PUDIESEN COMPARTIR CON ELLOS SU ARTE.

GENTE JOVEN DE CABELLOS LARGOS QUE ADORNABAN A MENUDO CON FLORES DE MIL COLORES, PEREZOSOS Y ALEGRES, ASÍ ERAN LOS ROMÁNTICOS.

AQUELLOS QUE LLEGABAN YA ALREDEDOR DE LOS TREINTA AÑOS DE EDAD DEJABAN DE SER ROMÁNTICOS Y SE VOLVÍAN CONSERVADORES, PERDÍAN LA ILUSIÓN Y SE IBAN DE LA ALDEA ROMÁNTICA A OTRAS ALDEAS HABITADAS POR GENTES DESCONFIADAS, TRISTES Y EGOÍSTAS.

EL JOVEN NUNO HABITANTE ROMÁNTICO SE PREGUNTABA EL PORQUÉ DE ESTA SITUACIÓN. LE HABÍAN EXPLICADO QUE ERA LEY DE VIDA, QUE LA GENTE MADURABA Y CAMBIABA CON LOS AÑOS PERO A NUNO ESTO NO LE CONVENCÍA Y LE DABA VUELTAS Y MÁS VUELTAS A LA CABEZA. NO QUERÍA IRSE DE LA ALDEA ROMÁNTICA NUNCA, NO QUERÍA CAMBIAR JAMÁS.

DESPUÉS DE MUCHO MEDITAR NUNO SE CONVENCIÓ DE QUE LO ÚNICO QUE PODÍA FALTARLES A ESAS PERSONAS ERA LA ILUSIÓN, LA PÉRDIDA DE LA ILUSIÓN CAMBIABA A LAS PERSONAS Y COINCIDÍA MÁS O MENOS ALREDEDOR DE LOS TREINTA AÑOS, LA ÉPOCA CLAVE DEL CAMBIO, LA ÉPOCA DE SU SALIDA DE LA ALDEA.

PERO ¿CÓMO DEVOLVERLES OTRA VEZ LA ILUSIÓN? SE PREGUNTABA NUNO.

NECESITABA ALGO MÁS QUE BUENAS PALABRAS YA QUE ESTAS PERSONAS SE HABÍAN VUELTO DESCONFIADAS Y TRISTES.

NECESITABA UN POCO DE MAGIA. Y ¿QUIÉN PODÍA DARLE ESA MAGIA...? SIN DUDA SÓLO EL MAGO DEL TIEMPO PODÍA AYUDARLE EN SU PROPÓSITO.

NUNO ESTABA DISPUESTO A VIAJAR HASTA SU LEJANA MORADA EN BUSCA DE LA SOLUCIÓN MÁGICA Y RÁPIDAMENTE EMPRENDIÓ VIAJE ATRAVESANDO BOSQUES Y MONTAÑAS HASTA LLEGAR A LAS RUINAS DE UN ANTIGUO CASTILLO ASENTADO EN LO ALTO DE UNA LOMA, DONDE LA BRISA FRESCA ALBOROTABA SUS LARGOS CABELLOS. ESTABA DISPUESTO A VIAJAR HASTA SU LEJANA MORADA EN BUSCA DE LA SOLUCIÓN MÁGICA Y RÁPIDAMENTE EMPRENDIÓ VIAJE ATRAVESANDO BOSQUES Y MONTAÑAS HASTA LLEGAR A LAS RUINAS DE UN ANTIGUO CASTILLO ASENTADO EN LO ALTO DE UNA LOMA, DONDE LA BRISA FRESCA ALBOROTABA SUS LARGOS CABELLOS.

EL MAGO ESCUCHÓ ATENTAMENTE A NUNO Y DESPUÉS DE CONSULTAR SUS VIEJOS LIBROS LE DIJO:

-VUELVE A TU ALDEA CUANTO ANTES Y BUSCA EN LA ORILLA DE UN RÍO UNA PIEDRA DE LAS SIGUIENTES CARACTERÍSTICAS: TENDRÁ UN TAMAÑO TAL QUE SE PUEDA OCULTAR DENTRO DE TU MANO CERRADA, DEBERÁ SER BLANCA, DE FORMA PLANA Y REDONDEADA, Y EROSIONADA POR LA CORRIENTE DEL RÍO. CUANDO LA ENCUENTRES TRÁEMELA.

ASÍ FUE. VOLVIÓ NUNO CON LA PIEDRA IDEAL, EL MAGO LE ESPERABA...

-MIRA, -LE DIJO-, DEBES SUMERGIR LA PIEDRA EN UN TINTE DE COLOR AZUL QUE YO PREPARO, EL TINTE ESTÁ HECHO CON FLORES SILVESTRES Y AGUA. AQUÍ TIENES SU COMPOSICIÓN.

LE DIO UN PAPEL ENROLLADO DONDE VENÍA ESCRITO LA COMPOSICIÓN DEL MISTERIOSO TINTE AZUL Y AÑADIÓ:

-ESCÚCHAME ATENTAMENTE, ESTA PIEDRA DE COLOR AZUL SÓLO TE SERVIRÁ PARA UNA SOLA PERSONA A LA QUE DEBERÁS CONVENCER PARA QUE DUERMA CON ELLA EN SU MANO DURANTE UNA NOCHE. AL DÍA SIGUIENTE LA PIEDRA SE CONVERTIRÁ EN UNA FLOR DE COLOR AZUL Y ESA PERSONA RECOBRARÁ LA ILUSIÓN PERDIDA Y VOLVERÁ A SER UN ROMÁNTICO.

NUNO QUEDÓ SATISFECHO Y MUY AGRADECIDO AL MAGO DEL TIEMPO AUNQUE SABÍA QUE IBA A SER MUY DIFÍCIL SU TRABAJO NO SOLO POR NECESITAR UNA PIEDRA AZUL PARA CADA PERSONA SINO POR CONVENCERLES PARA QUE DURMIERAN CON ELLA EN SU MANO. SERÍA UNA TAREA COMPLICADA. QUEDÓ SATISFECHO Y MUY AGRADECIDO AL MAGO DEL TIEMPO AUNQUE SABÍA QUE IBA A SER MUY DIFÍCIL SU TRABAJO NO SOLO POR NECESITAR UNA PIEDRA AZUL PARA CADA PERSONA SINO POR CONVENCERLES PARA QUE DURMIERAN CON ELLA EN SU MANO. SERÍA UNA TAREA COMPLICADA.

ASÍ FUE, SOLO LOGRÓ ILUSIONAR A UNOS POCOS. LA MAYORÍA SIGUE VIVIENDO FUERA DE LA ALDEA ROMÁNTICA. POR ESO HOY EN DÍA HAY POQUÍSIMOS ROMÁNTICOS AUNQUE SIEMPRE PODÉIS BUSCAR UNA PIEDRA Y...

"EL MUNDO SE CONVIERTE EN SUEÑO, EL SUEÑO EN MUNDO".

domingo, 13 de noviembre de 2011

EL AMOR DE UNA MADRE

Esta es la historia del sacrificio de una madre durante el Terremoto de Japón.


Después del terremoto, cuando los rescatistas comenzaron a buscar sobrevivientes entre las ruinas de la casa de una mujer joven, vieron el cuerpo de ella por uno de los orificios de las ruinas de la casa. Les pareció extraña la postura del cuerpo, estaba sobre sus rodillas y su cuerpo hacia adelante como cuando una persona se arrodilla para adorar, con el rostro hacia el suelo; su cuerpo estaba inclinado hacia adelante y sus manos estaban sujetas a algún objeto. El peso de la casa quebró su espalda y su cuello.

Con mucha dificultad el líder del equipo de rescate puso sus manos y brazos para ver si la mujer aun estaba con vida. Pero la dureza del cuerpo y la temperatura del mismo cuerpo anunciaban que la mujer había muerto. El tenia la esperanza que la mujer aun estaría con vida. El y su equipo salieron de las ruinas de la casa para seguir su trabajo en búsqueda de víctimas.

Por alguna razón, el líder del equipo sintió una necesidad enorme de regresar adonde el cuerpo de la mujer se encontraba. Una vez más se arrodillo y puso sus manos en el espacio que les permitía alcanzar el cuerpo y se decidió a revisar debajo del cuerpo sin vida. Instantáneamente empezó a gritar: "Un Niño! Hay un niño aquí!"

El equipo entero regresó para, cuidadosamente remover los escombros alrededor del cuerpo de la mujer. Ahí encontraron un niño de 3 meses de edad envuelto en una frazada estampada con flores debajo del cuerpo de la madre. Obviamente, la mujer hizo su ultimo sacrificio por salvar a su hijo. Cuando la casa comenzó a caer, ella uso su cuerpo para proteger a su hijo. El pequeño niño aun dormía cuando el equipo lo levantó de los escombros.

El doctor del equipo vino enseguida a revisar al pequeño. Una vez que abrió la frazada, vio un celular adentro de la frazada. Había un mensaje de texto en la pantalla que decía:"Si puedes sobrevivir, tú tienes que recordar que TE AMO".

El celular pasó por cada uno de los miembros del equipo de rescate. Cada uno que leyó el mensaje no pudo más que llorar:

"Si puedes sobrevivir, tú tienes que recordar que TE AMO".

Cuán grande es el amor de una madre por su hijo!

Autor desconocido

martes, 8 de noviembre de 2011

"UN PADRE, UNA HIJA Y UN PERRO


Cuidado! ¡Casi tocaste ese auto de costado! Me gritó mi padre. "¿Es que no puedes hacer nada bien?"


Esas palabras me dolieron más que un golpe. Volví mi cabeza hacia el anciano sentado en el asiento junto a mí, desafiándome a contestarle. Se me hizo un nudo en la garganta, y aparté los ojos. No estaba preparada por otra pelea.

"Yo vi el auto, papá. Por favor, no me grites cuando manejo."

Mi voz fue medida y firme, que sonaba mucho más calmada de lo que realmente me sentía.

Mi padre me miró furioso, después volvió su cabeza y se mantuvo callado. En casa lo dejé enfrente del televisor y fui afuera para componer mis pensamientos. Había oscuras y pesadas nubes en el cielo, prometiendo una lluvia. Un trueno distante retumbó como si fuera el eco de mi agitación interna. ¿Qué puedo hacer con él?

Mi padre había sido leñador en el estado de Washington y en Oregon. Había disfrutado de vivir al aire libre y le gustaba medir su fuerza contra el poder de la naturaleza. Había entrado en agotadoras competiciones de leñadores, y a menudo ganaba. Los estantes de su casa estaban llenos de trofeos que probaban su habilidad.

Pero los años pasaron implacables. La primera vez que no pudo levantar un pesado tronco, hizo una broma sobre eso; pero luego el mismo día lo vi afuera solo, tratando de levantarlo. Se volvió irritable cada vez que alguien le hacía bromas sobre estar envejeciendo, o cuando no podía hacer algo que hacía cuando era joven.

Cuatro días antes de cumplir sesenta y siete años, tuvo un ataque al corazón. Una ambulancia lo llevó al hospital mientras el paramédico le hacía resucitación para mantener la sangre y el oxígeno circulando.

En el hospital, lo llevaron corriendo al cuarto de operaciones. Tuvo suerte, sobrevivió. Pero algo en el interior de papá, murió. El gusto por la vida desapareció. Obstinadamente se negaba a seguir las órdenes del doctor. Las sugerencias y los ofrecimientos de ayuda eran rechazados con sarcasmo e insultos. El número de visitantes disminuyó, y finalmente cesaron. Papá quedó solo.

Mi esposo Dick y yo le pedimos que venga a vivir con nosotros a nuestra pequeña granja. Esperábamos que el aire libre y la atmósfera de granja le ayudaran a ajustar su vida.

Una semana después de venir, ya me arrepentí de la invitación. Nada le parecía satisfactorio. Criticaba todo lo que yo hacía. Me sentí frustrada y deprimida. Pronto me di cuenta que estaba desahogando mi rabia con Dick. Empezamos a discutir y pelear.

Alarmado, Dick buscó al pastor y le explicó la situación. El pastor nos dió citas de consejería para nosotros. Al final de cada sesión, él oraba, pidiendo a Dios que calmara la turbada mente de papá.

Pero los meses pasaban y Dios guardaba silencio. Había que hacer algo y era yo la que lo tenía que hacer.

Al día siguiente me senté con la guía telefónica y llamé a cada una de las clínicas mentales que había en el libro. Expliqué mi problema a cada una de las voces llenas de simpatía que me contestaron. Justo cuando estaba perdiendo la esperanza, una de esas amables voces de repente exclamó, "¡Recién leí algo que podría ayudarla! Déjeme ir a buscar el artículo..."

Escuché mientras ella leía. El artículo describía el sorprendente estudio hecho en una clínica geriátrica. Todos los ancianos pacientes estaban con tratamiento por depresión crónica. En todos ellos sus actitudes mejoraron en forma excepcional cuando se les dio la responsabilidad de cuidar un perro.

Fui a la municipalidad a ver los perros ofrecidos en adopción. Después que llené un formulario, un oficial uniformado me llevó a los corrales de los perros. El olor a los desinfectantes inundó mi nariz cuando entré a las filas de jaulas. Cada una contenía de cinco a siete perros. Los había de pelo largo, enrulado, unos negros y otros con manchas que saltaban, tratando de alcanzarme. Los fui estudiando uno por uno pero los rechacé a todos por distintas razones, demasiado grande, o demasiado chico, o demasiado pelo, etc. Cuando llegué al último corral, un perro desde la esquina más alejada se paró con dificultad, caminó hacia el frente de la jaula y se sentó. Era un pointer, una de las razas aristócratas del mundo de los perros. Pero éste era una caricatura de la raza.

Los años habían puesto en su cara y hocico un poco de gris. Los huesos de sus caderas sobresalían en triángulos desiguales. Pero fueron sus ojos que atraparon mi atención. Calmados y límpidos, me observaban fijamente.

Apuntando al perro, pregunté, ¿Qué me dice de éste? El oficial miró, y sacudió su cabeza, intrigado. "El es un poco raro. Apareció no se sabe de dónde, y se sentó en el portón del frente. Lo entramos, pensando que quizá alguien viniera a reclamarlo. Eso fue hace dos semanas y nadie ha venido. Su tiempo termina mañana". Hizo un gesto, como que no se puede hacer nada.

Mientras las palabras entraban a mi mente, me volví al hombre con horror... "¿Quiere decir que lo van a matar?"

"Señora", dijo dulcemente, "Es el reglamento. No hay lugar para todos los perros que nadie reclama."

Miré al pointer otra vez. Sus calmados ojos marrones esperaban mi decisión. "Lo tomaré", dije. Y manejé hasta casa con el perro sentado en el asiento delantero a mi lado. Cuando llegué a casa, toqué la bocina dos veces. Lo estaba ayudando a bajar del auto cuando papá apareció en el porche del frente... “¡Mira lo que te traje, papá!” dije entusiasmada.

Papá miró, y puso una cara de disgusto. “Si yo quisiera un perro lo hubiera buscado. Y hubiera elegido uno mejor que esta bolsa de huesos. Quédate con él, yo no lo quiero.” Agitó su brazo despectivamente y empezó a caminar hacia la casa.

El enojo creció dentro de mí. Me apretaba los músculos de la garganta y sentía latidos en las sienes. “¡Es mejor que te acostumbres a él, papá, porque se queda con nosotros!”

Papá me ignoró... “¿Me escuchaste, papá?” Grité. A estas palabras papá se volvió enojado, con sus manos apretadas a sus costados, con sus ojos entornados con odio.

Estábamos parados mirándonos fijamente como duelistas, cuando de repente, el pointer se soltó de mi mano. Fue cojeando despacio hasta mi padre y se sentó frente a él. Entonces muy despacio, cuidadosamente, levantó la pata delantera.

La quijada de mi padre tembló mientras se quedó mirando la pata levantada. La confusión reemplazó la ira de sus ojos. El pointer esperaba pacientemente. De pronto, papá estaba arrodillado, abrazando el animal.

Fue el principio de una cálida e íntima amistad. Papá lo llamó Cheyenne. Juntos, él y Cheyenne exploraron el vecindario. Pasaron largas horas caminando por polvorientos caminos. Iban a las orillas de los rápidos ríos, a pescar sabrosas truchas, pasando largos momentos de reflexión. Incluso comenzaron a ir juntos a la iglesia los domingos, mi padre sentado en un banco y Cheyenne echado silencioso a sus pies.

Papá y Cheyenne fueron inseparables a través de los tres años siguientes. La amargura de mi padre se desvaneció, y él y Cheyenne hicieron muchos amigos.

Entonces, una noche, muy tarde, me extrañó sentir la fría nariz de Cheyenne revolviendo nuestras frazadas. Nunca antes había entrado a nuestro dormitorio en la noche. Desperté a Dick, me puse el salto de cama y corrí al cuarto de mi padre. Papá estaba en su cama, con una faz serena. Pero su espíritu se había ido silenciosamente en algún momento durante la noche.

Dos días más tarde, mi dolor se hizo todavía más profundo cuando descubrí a Cheyenne tendido muerto junto a la cama de papá. Envolví su cuerpo en la alfombra sobre la cual siempre había dormido. Mientras Dick y yo lo enterrábamos cerca de su lugar favorito de pesca, le agradecí silenciosamente por la ayuda que me había dado para devolver a mi padre la paz y tranquilidad.

La mañana de funeral de papá amaneció nublada y sombría. Este día se ve de la misma manera que yo me siento, pensé, mientras caminaba hacia la línea de bancos de la iglesia reservados por familia. Estaba sorprendida de ver la cantidad de amigos que papá y Cheyenne habían hecho, que llenaban la iglesia. El pastor comenzó su elogio del difunto. Fue un tributo para papá y para el perro que había cambiado su vida.

Entonces el pastor citó Hebreos 13:2. “No dejes de dar hospitalidad a forasteros, porque haciéndolo, algunos han recibido ángeles sin saberlo.” “Muchas veces he agradecido a Dios por haberme enviado un ángel,” dijo.

Entonces me di cuenta, y el pasado cayó todo en su lugar, completando un rompecabezas que no había visto antes: aquella amable y simpática voz que me leyó aquel artículo sobre el estudio en la clínica geriátrica. La inesperada aparición de Cheyenne en el lugar de los perros para adopción. Su calmada aceptación y completa devoción a mi padre y la proximidad de sus muertes.

Y de repente, comprendí. Me di cuenta que, ciertamente, Dios había contestado mis plegarias en busca de su ayuda.

La vida es muy corta para hacerse dramas por cosas sin importancia, así que:

RIE CON FUERZA, AMA CON SINCERIDAD Y PERDONA RAPIDAMENTE. VIVE MIENTRAS ESTES VIVO. PERDONA AHORA A AQUELLOS QUE TE HACEN LLORAR. QUIEN SABE SI TENDRAS UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD.
Dios contesta nuestras plegarias a Su manera... no a la nuestra...

domingo, 6 de noviembre de 2011

LAS PALABRAS DEL SILENCIO


A veces un largo silencio puede causar mayor daño que las palabras más duras.

Sucede que la comunicación es una actividad bidireccional con una continua interacción.

Cuando nosotros expresamos algo que pensamos o sentimos esperamos que nos respondan.

Muchas veces esa respuesta no es una aceptación o rechazo sino un simple reconocimiento.

Reconocer significa demostrar que nos importa quien nos habla y que valoramos lo que nos dice.

Un silencio expresa muchas cosas, muestra indiferencia y desinterés, dice que no nos importa esa persona.

Al responder y reconocer demostramos sentir aprecio y respeto por los demás, que nos importa esa persona y su tiempo.

Desconozco su autor.

viernes, 4 de noviembre de 2011

HUITZILOPOCHTLI


EL SOL PUEDE PARECER FRESCO Y DISTANTE A PRINCIPIOS DE LA PRIMAVERA. PERO INCLUSO AHORA DOMINA A LA LUNA Y LAS ESTRELLAS Y GOBIERNA EL CIELO DIURNO.

ESA ETERNA SUPREMACÍA ES EL TEMA DE UNO DE LOS MITOS MÁS EXTRAORDINARIOS DE LOS AZTECAS —"EL PUEBLO DEL SOL'— QUE DOMINARON GRAN PARTE DE LO QUE HOY ES MÉXICO DEL SIGLO CATORCE AL DIECISÉIS. UNO DE SUS DIOSES MÁS IMPORTANTES ERA EL DIOS-SOL, HUITZILOPOCHTLI, —EL "RESUCITADO GUERRERO DEL SUR."

SEGÚN EL MITO, HUITZILOPOCHTLI ERA HIJO DE LA MADRE TIERRA. SUS HERMANOS — LAS ESTRELLAS DEL SUR — Y SU HERMANA — LA LUNA — CONSPIRARON PARA MATARLO, PERO HUITZILOPOCHTLI, ARMADO DE FEROCES SERPIENTES, LOS EXPULSÓ DEL CIELO DIURNO — DEL MISMO MODO QUE EL SOL DESTIERRA TODOS LOS DÍAS A LA LUNA Y LAS ESTRELLAS.

EL MITO CUENTA QUE HUITZILOPOCHTLI GUIÓ A LOS AZTECAS DESDE SU PRIMITIVA TIERRA HASTA EL VALLE DE MÉXICO. ORDENÓ A SU PUEBLO CONSTRUIR UNA NUEVA CAPITAL EN UNA PEQUEÑA ISLA — EL ORIGEN DEL ACTUAL MÉXICO DF.

LOS AZTECAS DEDICABAN A HUITZILOPOCHTLI EL DECIMOQUINTO MES DE SU CALENDARIO CEREMONIAL. LOS GUERREROS DANZABAN TODAS LAS NOCHES DELANTE DEL TEMPLO DEL DIOS-SOL, Y LOS SACERDOTES SACRIFICABAN PRISIONEROS O ESCLAVOS PARA ALIMENTAR AL SOL Y MANTENER DE ESA FORMA SU DOMINIO SOBRE EL CIELO DIURNO.