sábado, 1 de octubre de 2016

PORRISTAS DE LA TERCERA EDAD: TIENEN 70 AÑOS PROMEDIO


Japan Pom Pom es un grupo de porristas único, compuesto por 28 vivaces miembros cuyas edades van de los 55 a los 80 años. Estas energéticas abuelas han estado ejercitando las dos últimas décadas su manía por el baile glamoroso, y no muestran signos de detenerse en un futuro cercano.
 Fumie Tanako, de 84 años, es la fundadora de Japan Pom Pom, y miembro activa del grupo. Cuenta que no habría tenido la confianza para hacerse porrista en su juventud, pero llegó a ser animadora por grandes cambios en su vida que se produjeron durante la mediana edad. Cuando tenía 53 años, Fumie decidió viajar a Texas para estudiar. Fue en contra de los deseos de su madre moribunda, pero sus hijos apoyaron su decisión.
Luego, en sus primeros 60s, la relación con su marido comenzó a desmoronarse, y finalmente terminó. Fue en ese momento que encontró su vocación en la vida: porrista. Hipnotizada por el impresionante conjunto de movimientos realizados por las animadoras profesionales estadounidenses, inmediatamente se juntó con cinco amigas de su  misma edad, y comenzaron a practicar. Dos décadas después, siguen adelante sin que nada las detenga.

Japón es conocido por su alta tasa de expectativa de vida, las mujeres viven una media de 87 años, y los hombres 80, pero el promedio de vida saludable es 10 años menor para ambos sexos, y muchos sufren dolencias físicas y mentales en los últimos años de sus vidas.


Pero Fumie Tanako y sus 27 compañeras abuelitas porristas desafían las estadísticas con su energía y agilidad. De hecho, a los 84 años, la animación la ayuda a hacer retroceder el reloj y a mantenerse en buen estado físico y mental. A pesar de que algunos miembros de Japan Pom Pom han tenido que retirarse debido a problemas de salud, o para cuidar de sus maridos enfermos, Fumie es líder del grupo desde 1996, y no tiene planes de retirarse.


Las porristas de Japan Pom Pom se reúnen cada semana para ponerse sus mallas de colores brillantes, agarrar sus pompones, y practicar nuevos movimientos. A pesar de que tratan de no sobrepasarse con las acrobacias para evitar lesiones graves, son muy serias acerca de su rutina. Dada la naturaleza intensa de la actividad, y la edad promedio de los miembros de la compañía (70 años), algunas chicas se retiran de vez en cuando, pero Fumie dice que las nuevas reclutas son fáciles de encontrar. El único requisito para unirse al grupo es un límite mínimo de edad de 55 años.

Este año, Japan Pom Pom celebró su 20 aniversario actuando como invitadas en el festival anual nacional United Spirit Association, donde los equipos que compiten están compuestos sobre todo por estudiantes de secundaria y universitarios.


La próxima vez que sientas que no puedes hacer algo, o que es demasiado tarde para vos, no dejes de ver el vídeo de estas señoras mayores disfrutando de su pasatiempo favorito. Eso te dará una nueva perspectiva de la vida.

viernes, 30 de septiembre de 2016

LOS 5 PASOS PARA ENCONTRAR EL EQUILIBRIO EMOCIONAL


Debemos aprender a canalizar nuestros sentimientos para ser capaces de mantener un equilibrio emocional. Un enfoque adecuado de la realidad que nos rodea puede ayudarnos a adaptarnos mejor a ella.
El equilibrio emocional está habitado por la calma y regido por una adecuada armonía interna. Llegar hasta este estado no es fácil; sin embargo, podemos lograrlo a través de sencillas estrategias.

Entendemos este concepto como sinónimo de bienestar y, ante todo, de salud.
Es un punto de maravillosa sintonía interna donde, por fin, nos permitimos estar presentes, donde nada “desgasta” nuestra autoestima y donde logramos tener una adecuada sensación de autocontrol.
Si lo pensamos bien nos daremos cuenta de que vivimos en una sociedad habitada por el “ruido” y la aceleración.
Con ruido nos referimos, ante todo, hacia esas exigencias de nuestros entornos donde estamos obligados a ser el trabajador más productivo, la mejor hija, el mejor padre, la mejor hermana o la mejor vecina.
Las presiones externas nos alejan muchas veces de nuestras propias identidades, de nuestras propias esencias. Todo ello nos va desgastando hasta quebrar por completo nuestro equilibrio emocional.
Es necesario hallar la calma y, ante todo, esa música interior donde por fin se conjugan las necesidades propias con las demandas externas. Debemos encontrar ese punto de sutil equilibrio emocional donde poder ser mucho más felices. Más libres.
Te proponemos reflexionar sobre ello en el siguiente artículo.
La filosofía de los samuráis para hallar el equilibrio emocional
Es muy posible que el título de este apartado te haya llamado la atención. Porque, a simple vista, nadie relacionaría a los samuráis con la psicología.
Sin embargo, la filosofía del bushido ha inspirado más de un enfoque de coaching que vale la pena conocer.
De hecho, y como curiosidad te diremos que en el mercado editorial disponemos de libros tan interesantes como “La mente del samurái: Una antología del Bushido”, de Thomas Cleary.

En esta obra el autor recoge precisamente esas técnicas mediante las cuales los samuráis lograban calmar la mente y hallar el equilibrio emocional para vencer a sus enemigos.
En la actualidad, la filosofía del bushido integra todo un compendio de enfoques y estrategias que han atraído la atención de una infinidad de gurús del mundo de la autoayuda y el crecimiento personal.

A continuación, te proponemos conocer 6 claves básicas que, sin duda, te servirán de ayuda.



1. Debes estar por encima de las preocupaciones, nunca por debajo
Para hallar el equilibrio emocional debemos mantener una adecuada sensación de control sobre nuestra realidad.
La necesidad de estar “por encima” de nuestras preocupaciones implica precisamente esto: desarrollar una percepción clara de que tenemos las riendas de la situación.
En el momento en que yo me sitúo por debajo de mis problemas, me dejo arrastrar por ellos.
Pongamos un ejemplo. Nos quedamos sin trabajo. Es una situación compleja y hasta dramática en la mayoría de los casos.
Sin embargo, si perdemos el control y nos decimos a nosotros mismos que “esto ya no tiene solución” y que “no vamos a salir nunca de ese estado” estaremos siendo cautivos de nuestros propios miedos.
Así pues, recuerda: sitúate un poco más arriba de aquello que te preocupa para mantener el control. No podrán contigo.
2. Acepta la adversidad
El samurái acepta su muerte. Entiende que, tarde o temprano, dará su vida por su deber, tal y como marca el bushido.
Por nuestra parte, y sin llegar a este extremo, debemos aceptar la adversidad. Es necesario entender y asumir que la vida no es fácil, que a veces se pierde, que a veces toca dejar ir.
Asumir esta parte oscura de la vida nos permitirá ser más realistas y mantener una mente más tranquila. De ese modo, nos acercamos también hacia el equilibrio emocional.
3. Desarrolla tu capacidad de decisión
Hay que ser agentes activos y no meros espectadores. Si nos dejamos llevar sin ser capaces de decidir por nosotros mismos la autoestima se fragmenta y, con ella, nuestras emociones, nuestra dignidad, nuestros valores…

Hemos de desarrollar nuestra asertividad, ser protagonistas en nuestros campos de batalla y no meros escuderos.


4. Tu mente es tu mejor aliada
Para un samurái su mente era su mejor aliada. Ahora bien, solo una mente en calma les permitía obtener el triunfo sobre sus enemigos.
El estrés, las dudas y el miedo son grandes enemigos de esa mente equilibrada que sabe dónde focalizar la atención.
Para entrenar a esta gran aliada debemos encontrar momentos para nosotros a lo largo del día.
El silencio, la meditación y el atender las propias necesidades y pensamientos cada día durante 1 o 2 horas nos permitirán afinar más esa mente tranquila.
5. Ten claros tus valores, tus principios y cuál es tu horizonte.
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Las personas debemos levantarnos cada día teniendo en mente un proyecto, un propósito determinado. En ocasiones, nos basta con algo tan sencillo como “merezco y quiero ser feliz“.
Al igual que el samurái tenía su código bushido, nosotros debemos tener nuestros propios valores. Esos que nadie ni nada deben derrumbar.
Si tienes un propósito y sabes cuáles son tus raíces, nada debe detenerte. Ese será tu punto en el horizonte y esos tus principios. El equilibrio psíquico y emocional que esto te puede aportar es, sin duda, muy significativo.

Atrévete a ponerlo en práctica.


jueves, 29 de septiembre de 2016

EXPEDIENTES X RUSOS.

La vieja Unión Soviética era una tierra llena de secretos. Ahora que ha caído el Telón de Acero podemos investigar esos rumores. Con testimonios e impactantes reconstrucciones dramatizadas daremos vida a estas historias extraordinarias. 

COMO SOBREVIVIR A LOS DIAS NEGROS, LOS DIAS EN QUE SOLO HAY PENAS.



No hay que temer a los días negros. Debemos aprovecharlos, porque nos ayudan a reiniciarnos y son los que nos indican que también habrá días claros.
Todos tenemos esos días negros y oscuros en los que nada sale derecho. En los que pesan las penas, nos hunde la amargura y los pensamientos se vuelven desordenados.
Puede parecer extraño pero, en realidad, no solo está bien tenerlos, sino que es hasta adecuado pasar por ellos.
La razón es sencilla: nos sirven de reinicio. Es como abrazar durante un momento a nuestros demonios, conocerlos cara a cara para, seguidamente, volver a levantarnos.
No obstante, todos estos procesos deben ser puntuales en el tiempo. Momentos en los que entrar para luego salir. Porque los días negros no deben convertirse en semanas ni meses negros.
Al malestar, al desánimo, al enfado, la frustración o la decepción se le vencen. Para lograrlo, debemos hacer uso de adecuados mecanismos internos que pasamos a explicarte a continuación.

Los días negros, paréntesis existenciales.



Las personas solemos defender muy bien nuestros espacios privados. Vestimos gruesas armaduras y, en ocasiones, hasta habitamos detrás de máscaras de fingida alegría con las que mantenernos a flote la mayor parte del tiempo.
De algún modo, a todos nos han enseñado que los días negros no existen. Que, de experimentarlos, es mejor esconderse, disimular y avanzar como si nada pasara.
De hecho, hasta es común no tener tiempo para ello.
¿Cómo voy a permitirme un paréntesis para entender qué me pasa? ¡Con todo lo que tengo que hacer!
Si me duele la cabeza me tomo una aspirina, si estoy agotado me siento… Sin embargo, ¿qué hacemos cuando nos atrapan las penas, el desánimo y la tristeza?
Nadie nos ha enseñado a canalizar estas emociones. Por ello, antes de afrontarlas, solemos pasar una época en que, sencillamente, nos resulta más fácil hacer como si nada ocurriera.
Sin embargo, hay que tenerlo claro. Lo que duele se queda. Lo que no se afronta deja huella. Más aún: lo que no se resuelve persiste hasta enfermarnos física y emocionalmente.



La importancia de llorar cuando lo necesitamos
Si nuestra biología nos ha dado esta conducta es por una razón muy concreta. Llorar es un mecanismo fisiológico que sirve como catarsis emocional.
Es un canal de desahogo para nuestras emociones.
Este comportamiento caracteriza ante todo al ser humano (a día de hoy aún no existen conclusiones claras sobre si animales como los elefantes también lo hacen).
El llanto es la forma más saludable de aliviar tensiones, de oxigenarnos y de permitir que nuestro cerebro vea las cosas con mayor claridad.
Lo que un buen llanto no alivie no lo hace nada más.
En caso de que lo reprimamos, la tensión emocional se acumula y se somatiza. Es decir, ese malestar termina convirtiéndose en dolores de cabeza, cansancio, más malestar…
La importancia de detenerte cuando así lo necesitas
Detenernos cuando somos conscientes de que llega uno de esos días negros no implica necesariamente alejarnos de todo o de todos.
Los días negros necesitan, ante todo, que “nos paremos” y tomemos conciencia.
Hemos de realizar un delicado viaje interior para ahondar en nuestras oscuridades. Saber qué duele, qué molesta, qué preocupa, qué nos bloquea.
Tomar conciencia es desenredar nuestro yo para sacar a la luz nuestras fragilidades y repararlas. Porque, en realidad, cuanto más gruesa es nuestra armadura, más frágil es el ser que habita en su interior.
Todos necesitamos abrazar a esos demonios para domarlos, para hacerlos pequeños y controlarlos.


Sin miedo a decir qué necesitas
No hay que tener miedo a verbalizar las propias necesidades. De hecho, algo tan sencillo como aprender a ser asertivos nos va a ayudar a conocer mucho mejor a la gente y sus reacciones.
Así pues, no temas decir que necesitas unas horas para ti solo. Para pensar, para pasear, para estar con tus pensamientos y, simplemente, desahogarte.

Asimismo, tampoco debe darte apuro pedir ayuda. Los días negros pueden volverse de gris claro, hasta azules, solo con compartir tus pensamientos con un amigo ante un buen café.
Los días negros son como tormentas puntuales que hay que dejar que exploten. Es necesario vividlas para disfrutar después de ese viento refrescante, de esa atmósfera más pura donde toda la tensión ha quedado evaporada.
Dimensiones como la toma de conciencia de las propias necesidades, el desahogo emocional y el apoyo de un ser querido pueden ser vitales para afrontar estas situaciones.


martes, 27 de septiembre de 2016

CHIGNAHUAPAN, PUEBLA: VIAJAR PARA CONTAR.



En la sierra norte de Puebla hay un pequeño pueblo rodeado de montañas, cascadas y lagunas, llamado Chignahuapan. La colorida arquitectura de sus iglesias, los enormes monumentos dedicados a su fe, sus deliciosos sabores y la inigualable sensibilidad de sus artesanos, han hecho famoso a este bello lugar.

lunes, 26 de septiembre de 2016

CASAS CURIOSAS



¿Han entrado alguna vez a una unifamiliar de la exclusiva urbanización La Bilbaína? ¿Saben lo que es una yurta? ¿Sabían que se puede vivir en una casa hecha con fardos de paja?