sábado, 8 de noviembre de 2014

NADA SE PIERDE: AHORA SE PUEDE PRESERVAR LOS TATUAJES DESPUES DE MUERTO.

Si después de invertir miles de pesos en tatuajes y de pasar cientos de horas sufriendo el embate de las agujas con tinta sobre la piel, la preocupación lo invade al pensar que todo será en vano el día que la parca venga a buscarlo, esta noticia le cambiará la vida.

El tatuador holandés Peter van der Helm asegura que ha encontrado una manera de preservar los tatuajes de las personas después de haber muerto. “Todo el mundo pasa sus vidas en busca de la inmortalidad y esto es una forma sencilla de obtener un pedazo de ella”, afirma Van der Helm, y agrega: “esta no es una idea nueva, todos los que nos tatuamos la hemos tenido alguna vez. La diferencia es que ahora encontramos una manera de hacerlo realidad”.

El procedimiento para conservar el tatuaje después de la muerte no es sencillo: el primer paso es que un patólogo quite el tatuaje y envíe la piel, congelada o envasada en formol, a un laboratorio en Europa. Allí lo reciben los profesionales de la “Fundación para las Artes y las Ciencias del Tatuaje”, la entidad fundada por Peter van der Helm en Ámsterdam. Ellos, mediante un procedimiento secreto, extraen toda el agua y la grasa de la piel y la reemplazan con un polímero líquido, normalmente silicona. En otras palabras: “lo convertimos en plástico”, dice Peter.

El precio mínimo de la “inmortalidad” es de 300 euros (unos 400 dólares), para preservar un tatuaje de unos 10 centímetros cuadrados.
Así que ya sabe, si cree que su cuerpo es una obra de arte o si no tiene nada para dejarle a su familia porque se gastó todo el dinero en tatuajes, visite la página de la Fundación para las Artes y las Ciencias del Tatuaje para que al menos puedan heredar un poco de su piel.
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