jueves, 22 de marzo de 2018

CONTROLA TU APETITO PARA BAJAR DE PESO


Nos dicen en tono de burla que para bajar de peso hay que “aprender a cerrar la boca”. Y en cierta medida, es cierto. El sobrepeso se debe en general a comer más de lo que necesitamos, lo que resulta peor si además comemos algo que no es sano. Nuestro organismo necesita una cierta cantidad de nutrientes para su correcto funcionamiento, pero en ocasiones nos da hambre —¿nos da en realidad?—y terminamos comiendo más de la cuenta.

La clave para alcanzar y mantener nuestro peso es una alimentación balanceada, pero en ocasiones nos cuesta trabajo saber cómo hacerle. Sobre todo cuando confundimos el hambre con el deseo de experimentar el bienestar que brinda la comida. Controlar nuestro apetito es necesario para que no comamos más de la cuenta.

Debemos entender la diferencia entre hambre y apetito. Mientras que el hambre es una señal que nos da el organismo de que necesita ingerir alimentos y es fundamental para nuestra supervivencia. El apetito se refiere básicamente al deseo de comer por el placer que nos provoca.

Hay factores que estimulan el apetito tales como los olores o la presentación de los alimentos, así como la estimulación de ciertas zonas de nuestro cerebro; así por ejemplo el chocolate resulta adictivo pues nuestro cerebro “recuerda” el bienestar que nos proporcionó y sentimos el deseo de comerlo aunque no tengamos hambre. Ante la gran cantidad de estímulos y la amplia oferta de alimentos, no es de extrañar que los niveles de obesidad a nivel mundial hayan aumentado.

Esto también influye en la saciedad, pues aunque ya estemos satisfechos y nuestro estómago envié la señal al cerebro. El ver alimentos todavía delante de nosotros y platos que no están completamente vacíos, estimula nuestro apetito y seguimos comiendo sin tener hambre.

El apetito, a diferencia del hambre, se puede controlar. Necesitamos comer cuando tenemos hambre, pero debemos aprender a no ceder a nuestros apetitos. Aprender a diferenciar si tenemos hambre o apetito nos ayudará a “cerrar la boca” cuando sea necesario.

Escrito por: Elena Pedrozo

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