Las momias serán el eje del cronovisor
de esta semana. Jesús callejo y Javier Sierra nos llevan a conocer cómo estos
cuerpos han sido capaces de cautivar a generaciones de curiosos e
investigadores a lo largo de la Historia. Ver una momia es viajar al pasado y
poner rostro a la Historia. Y encontramos momias no solamente en Egipto, en
donde basamos nuestra cronoficción con el hallazgo de las momias reales de Deir
El-Bahari, sino también en muchos otros lugares como, por supuesto, España.
PARA QUIENES LES GUSTAN LAS LEYENDAS, MASCOTAS, REFLEXIONES Y ALGUNA QUE OTRA CURIOSIDAD
lunes, 20 de noviembre de 2017
sábado, 18 de noviembre de 2017
8 FRUTAS QUE AYUDAN A COMBATIR EL ESTREÑIMIENTO
Algunas frutas, además de aportar
extraordinarios beneficios a nuestro organismo, pueden ayudarnos a combatir el
estreñimiento, una afección propia de estos tiempos modernos.
Combatir el estreñimiento se ha
convertido en un gran reto para muchas personas. Vivimos tiempos difíciles para
el sistema digestivo. La popularización de la comida chatarra y el estrés
constante no ayudan al buen tránsito intestinal.
El estreñimiento ocasiona múltiples
incomodidades. No solo genera malestar, sino que también desmejora la piel y el
estado de ánimo. Si no se trata adecuadamente, también puede dar origen a
problemas más severos.
Hay cientos de productos en el mercado
para combatir el estreñimiento. Sin embargo, lo mejor es tratarlo con productos
de origen natural. Las frutas son ideales en ese propósito.
A continuación, te presentamos las
frutas más recomendadas para combatir el estreñimiento.
1. La ciruela
Las ciruelas son excelentes para tratar
el estreñimiento, tanto si son frescas como si son desecadas. Algunos expertos
sugieren que las desecadas son más eficaces.
La primera opción de tratamiento son
las ciruelas pasas, ya que aportan una gran cantidad de fibra y contienen una
sustancia que facilita el movimiento intestinal.
En los casos de inflamación del tracto
digestivo, las ciruelas frescas cocidas son la mejor opción.
2. La papaya
La papaya contiene una enzima llamada
“papaína” que ayuda a combatir el estreñimiento y que también contribuye con la
digestión de las proteínas.
Es una fruta que facilita la absorción
de nutrientes, por lo que acelera la expulsión de la materia fecal. Se
recomienda consumir, al menos, una porción generosa de papaya cada día.
3. El kiwi
El kiwi es una deliciosa fruta que
contiene una sustancia llamada actinidina, una enzima que estimula los
receptores del colon facilitando el tránsito intestinal, lo cual alivia el
estreñimiento.
Esta fruta aporta gran cantidad de
fibra. Se recomienda consumir hasta dos kiwis al día. Lo ideal es consumirlos
entre las comidas principales.
4. La piña
Es otra de las frutas que contiene
enzimas favorecedoras. En este caso, se trata de la bromelina, una sustancia
que también ayuda a digerir las proteínas.
La piña ayuda a que el intestino
funcione mejor y a que la digestión sea más ligera. Dos rebanadas de piña al
día son suficientes para combatir el estreñimiento. También se puede consumir
en jugos.
Es una fruta con propiedades
antioxidantes, por lo que ayuda a prevenir el envejecimiento. Aporta al
embellecimiento de la piel, además de que es un excelente diurético.
5. La pera
Tiene un alto contenido de fibra, lo
que la convierte en un excelente coadyuvante para tratar el estreñimiento.
Contiene una sustancia llamada
“pectina” que ayuda a regularizar los movimientos intestinales.
También, sirve como purificadora del
organismo, además de que fortalece el sistema inmunológico y ayuda a reducir la
hipertensión. Es una fruta que está disponible durante casi todo el año.
6. El aguacate
El aguacate tiene un alto contenido de
grasa buena, la cual ayuda a reducir los niveles de colesterol. También, posee
un alto contenido de fibra que combate el estreñimiento.
Es un fruto con el que se puede
acompañar casi cualquier comida. Va muy bien con las carnes, las ensaladas, las
sopas y múltiples preparaciones. Para combatir el estreñimiento, se recomienda
una porción en el desayuno.
7. El plátano
Un plátano en el desayuno es
suficiente para mejorar notablemente la digestión. Contiene grandes cantidades
de fibra, vitaminas y potasio.
En un adulto promedio, con una sola
banana se suple el 10% de requerimiento diario de fibra.
Se recomienda consumirlo cuando esté
maduro, ya que el plátano verde hace más pesada la digestión.
8. El melón
El melón contiene una alta dosis de
humedad. Y es que el 90% de esta fruta está constituido por agua. Por ello, sus
extraordinarias propiedades hidratantes.
No solo contribuye a combatir el
estreñimiento, sino que también es un magnífico diurético.
Por su alto contenido de potasio, el
melón también ayuda a fortalecer los sistemas muscular y nervioso.
jueves, 16 de noviembre de 2017
12 MITOS SOBRE LA VISTA QUE DEBEMOS DEJAR DE CREER
Aunque es un mito muy extendido, el
uso de gafas no hará que nuestra vista empeore. Si tenemos algún problema de
visión lo mejorará, pero en ningún caso será perjudicial.
Existen una serie de mitos entorno a
la vista que es conveniente que dejemos de creer.
A continuación los explicamos todos
para que, si pensabas que alguno era verdad, tengas en cuenta la realidad.
No abrir los ojos debajo del agua
Uno de los mitos más extendidos está
relacionado con el hecho de abrir los ojos debajo del agua. En este sentido
encontramos diferentes mitos.
Por ejemplo el que asegura que dentro
de la bañera es mejor no sumergirse con los ojos abiertos.
Esto es así, se asegura porque el
cloro con el que se desinfecta el agua del grifo y las tuberías desgastadas
hace que el agua pueda tener microorganismos dañinos. Todo esto podría provocar
irritación o conjuntivitis.
Por otro lado se cree que dentro de la
piscina es mejor llevar gafas de buceo. En las piscinas públicas, el agua
contiene aún más cloro que el agua del grifo y este sería el motivo principal.
En el caso de los estanques de agua
dulce las creencias son más ambiguas.
Por un lado, se cree que se pueden
abrir los ojos en las zonas naturales y limpias, pero que en los ríos y lagos
de ciudad es mejor no hacerlo.
En tales casos, el agua que se
encuentra en estos lugares suele presentar mayor concentración de bacterias
dañinas que pueden provocar una infección.
Por el contrario, en el agua de mar sí
se pueden abrir los ojos. Un posible efecto negativo de este agua dependería de
la concentración de sal que dicho agua tenga.
Mirar a alguien soldar puede causar
ceguera
Otro de los mitos más extendidos
considera que mirar a alguien soldar puede provocar ceguera. Esto evidentemente
no es así.
No obstante, lo cierto es que sí puede
causar una quemadura en los ojos. Por este motivo los soldadores cubren su
cara, además de para protegerse de las chispas.
El ordenador y la tele son muy
perjudiciales
Cuando estamos ante una pantalla,
generalmente, parpadeamos menos, por lo que la película lagrimal se refresca
con menor frecuencia.
Todo esto hace que la córnea se seque
y provoque fatiga visual, así como dolores de cabeza y visión borrosa.
Estos son los problemas que, por el
momento, sí se han comprobado que provocan las pantallas, pero nada más. En el
caso de que te preocupe este aspecto será tan sencillo como solucionarlo con
gotas humectantes.
También sería recomendable hacer
ejercicios para los ojos y descansar la vista periódicamente.
La mala visión es un problema hereditario
Otro de los mitos más extendidos es
que la mala visión se hereda. Lo cierto es que, si hay una enfermedad, sí se
hereda una predisposición a padecerla pero no significa que acabe apareciendo
en la vida de sus descendientes.
Hay más factores involucrados, como el
estilo de vida que la persona siga, la profesión y los hábitos que tenga, así
como los esfuerzos visuales que realice.
Las gafas empeoran la calidad de tu
visión
Muchos creen que las gafas hacen al
ojo todavía más vago. La realidad es que las lentes lo que hacen es ayudar al
ojo a ajustar la nitidez deseada.
Sirven para que veas bien y tratar un
problema que ya tienes, pero no hacen que este vaya a más.
Los arándanos son buenos para la
visión
Existe la creencia de que los
arándanos son buenos para la visión.
Muchas personas creen que comer
arándanos y zanahorias les hará tener una visión ideal. No obstante, aunque sus
vitaminas son buenas, no es el único factor del que depende tener una buena
vista.
No enfoques hacia la nariz
Uno de los grandes mitos es que los
ojos no deben enfocar a la nariz o te quedarás bizco si alguien te asusta en
ese momento. Lo cierto es que esto no es verdad y no tiene base científica
alguna.
Si enfocas a tu nariz con los ojos
solo provocarás sensaciones desagradables, como puede ser el mareo o la fatiga
ocular, pero nada más. No te quedarás siempre así.
No se puede ver la televisión sin luz
Ver la tele con luz es más
recomendable a fin de evitar tensiones excesivas en los ojos, pero lo cierto es
que si la ves a oscuras no te quedarás ciego.
martes, 14 de noviembre de 2017
LA LEYENDA DE TEPOZTECATL
Se
dice que Tepoztécatl nació de una princesa cuyo embarazo fue producto del amor
de un pajarillo (o según otra versión, del dios Ehécatl). Los padres de la
princesa, enojados, la obligaron a deshacerse del niño, quien fue abandonado en
un hormiguero, pero las hormigas en vez de devorarlo lo alimentaron con gotas
de miel.
Luego
fue dejado entre las pencas de un maguey, mas éste lo abrazó con sus pencas, lo
alimentó con aguamiel y finalmente lo mandó corriente abajo del río Atongo en
una caja de madera. De ahí lo recogió una pareja de ancianos que lo adoptaron,
criaron y enseñaron todo lo que sabían.
Años
después, en Xochicalco, Tepoztécatl derrotó al monstruo Xochicálatl, por lo que
fue festejado a su regreso a Cuernavaca. Al salir de Cuernavaca se llevó el
sonoro teponaztli y corrió con él a Tepoztlán, evitando que lo alcanzaran al
provocar con su orina una gran barranca, lo que le permitió llegar a tocar el
teponaxtli sobre el cerro del Tepozteco.
En
1538 Tepoztécatl fue convertido al cristianismo por fray Domingo de la
Anunciación, quien lo bautizó el 8 de septiembre, dando origen así a la fiesta
que cada año se realiza en ese día.
En
1538 Tepoztécatl fue convertido al cristianismo por fray Domingo de la
Anunciación, quien lo bautizó el 8 de septiembre, dando origen así a la fiesta
que cada año se realiza en ese día.
domingo, 12 de noviembre de 2017
ROBO GIOCONDA CRONOVISOR
Esta semana Jesús Callejo nos habla en
el Cronovisor del robo de la Gioconda en el verano de 1911, uno de los momentos
más desconocidos de la Historia del Arte. La cronoficción de Carmen Socías nos
recrea el momento de la desaparición del cuadro en el Museo del Louvre de
París, fechoría realizada por uno de sus trabajadores, Vicenzo Peruggia.
viernes, 10 de noviembre de 2017
5 FORMAS EN LA QUE TE MIENTES A TI MISMO
Debes plantearte si te mientes para
sentirte mejor o simplemente no te das cuenta de que te estás autoengañando
porque lo haces ya de manera inconsciente y, en cualquier caso, ponerle fin.
¿Has sido consciente, alguna vez, de
que te estabas autoengañando?
Te mientes a ti mismo más de lo que
crees, por eso hoy te enseñaremos algunas formas en las que haces esto, para
que puedas ser más consciente de tu actitud.
Esto te traerá muchos beneficios, pues
autoengañarte es algo similar a limitarte. Es el momento de derribar barreras y
de dejar de mentirte a ti mismo.
Confundes la necesidad con el amor
Esta es la primera de las formas en
las que te mientes a ti mismo y no es más que confundir la necesidad con el
amor.
Fruto de las creencias que rodean a
este sentimiento, en ocasiones crees sentir amor cuando en realidad es otra
cosa.
¿Qué puede ser si no es amor? Miedo a
la soledad, dependencia emocional, temor a no encontrar nunca más una pareja
con quien compartir tu vida…
De esta manera, el amor se impregna de
celos, posesión, miedos, angustia y control… Pero, en realidad no sientes amor,
te mientes a ti mismo. Necesitas a alguien a tu lado, pero no lo amas.
Culpas y juzgas a los demás
¿Te has dado cuenta de que culpas y
juzgas mucho a los demás? ¿De que hay cosas que no soportas de otras personas?
Si tanto te pones de los nervios, es importante que empieces a mirarte en el
espejo.
Si tanto juzgas la conducta
“libertina” de una persona, puede que tú te estés reprimiendo en el aspecto
sexual, que no te permitas disfrutar y que vives sometido bajo lo que la
sociedad dicta que está bien.
Sin embargo, tu interior clama por vivir
la vida libremente.
Si culpas a tu pareja de que fuma
dentro de casa, pero tú se lo has pasado por alto en innumerables ocasiones, te
mientes a ti mismo culpando a esa persona.
La responsabilidad es toda tuya por no
haber expresado lo que pensabas desde un primer momento.
¿No puedes hacerlo o no quieres?
En ocasiones, puede que te descubras
diciendo “si yo pudiera, ayudaría”, “si no tuviera tantos gastos, donaría”…
Todo en un intento de justificar lo que puedes hacer, pero en realidad no
quieres.
Te mientes a ti mismo cuando miras a
alguien por la calle pidiendo limosna y te lamentas diciendo que si tuvieras
dinero lo ayudarías. Así es.
Tienes un hogar en el que refugiarte,
un coche y un trabajo en el que no te pagan mucho, pero te ayuda a saldar tus
gastos.
Reflexiona por un momento, ¿de verdad
no tienes dinero o es que te mientes a ti mismo para no hacer algo que, quizás,
no quieres?
Ser sincero, a veces, puede hacerte
quedar “mal” o como “mala persona”. Sin embargo, no tienes por qué mentirte a ti
mismo.
Las palabras adquieren el significado que más
me conviene
Jugar con el significado de las
palabras es una manera en la que te mientes a ti mismo para apoyar creencias
que no tienen fundamento alguno.
Por ejemplo, puede que digas que una
pareja homosexual es antinatural debido a que no pueden tener hijos.
Sin embargo, alguien puede
contrariarte diciendo que entonces esta antinaturalidad también está presente
en las parejas heterosexuales que deciden no tener hijos.
Ante esta confrontación, pero
convencido de tu autoengaño, justificarás que las parejas heterosexuales pueden
decidir, pero que los homosexuales no. Por lo tanto, ese tipo de relación es
antinatural pues no responde al principio de reproducción.
No discuto lo que no me interesa
Una manera en la que te mientes a ti
mismo puede ser cuando una conversación no te interesa y entonces sueltas
frases como “bueno, dejemos ese tema”, “mejor pasemos a otra cosa”, “tienes
razón, ¿sabías qué…?”.
De esta manera, esquivas algo contra
lo que no puedes luchar y que te abriría los ojos.
Por ejemplo, si alguien te dice “oye,
la manera en la que le hablaste a tu madre no ha estado bien”, puedes contestar
con “tienes razón, ¿sabías qué…?
Todos nos autoengañamos y mentimos en
múltiples ocasiones, y la mayoría de todas ellas no nos damos cuenta. Por eso,
es importante que aprendamos a ser autocríticos, pues solo así podremos
aprender y avanzar.
Vivir en el autoengaño no nos hace
mejorar como personas.
miércoles, 8 de noviembre de 2017
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