jueves, 14 de enero de 2010

LA SONRISA



La sonrisa. Sonreir. La luz del rostro. Invitado risueño y agradable.

La sonrisa, es la luz de nuestro rostro, la que nos abre muchas puertas, la que genera aptitudes positivas y la que nos alisa el camino para llegar a los demás.

La sonrisa tiene un efecto multiplicador en cualquier tipo de actividad que desarrollemos. Pedir algo por favor, y acompañarlo de una sonrisa, produce un efecto muy positivo en la otra persona. Siempre, nuestra sonrisa , debe ser natural, y nada fingida; esta actitud positiva nos beneficia en nuestras relaciones con los demás.

La sonrisa, es la luz de nuestro rostro, la que nos abre muchas puertas, la que genera aptitudes positivas y la que nos alisa el camino para llegar a los demás. Incluso, la sonrisa puede mermar el efecto de algún error o equivocación que tengamos.

Mejor que hablar de la sonrisa, vamos a dar una serie de frases que resumen la importancia de una sonrisa sincera:

“Una sonrisa significa mucho. Enriquece a quien la recibe; sin empobrecer a quien la ofrece. Dura un segundo pero su recuerdo, a veces, nunca se borra”.

“Aquel cuya sonrisa le embellece es bueno; aquel cuya sonrisa le desfigura es malo”.

“Sonríe aunque sólo sea una sonrisa triste, porque más triste que la sonrisa triste, es la tristeza de no saber sonreír”.

“Es más fácil obtener lo que se desea con una sonrisa que con la punta de la espada”.

“El maquillaje que embellece más es una sonrisa sincera”.

“No hay ninguna cosa seria que no pueda decirse con una sonrisa”.

“No hay nadie tan rico que no la necesite ni tan pobre que no la pueda dar”.


EXTRAIDO DE LA WEB

DESCONOZCO SU AUTOR


Expresión facial formada al flexionar los músculos cerca de los extremos de la boca, pero también alrededor de los ojos. En los humanos, la sonrisa es una expresión común que refleja placer o entretenimiento. La sonrisa no solo cambia la expresión de la cara, sino que también hace que el cerebro produzca endorfinas que reducen el dolor físico y emocional y proveen una sensación de bienestar. La sonrisa inspira más profundos sentimientos de amor, alegría y felicidad.

miércoles, 13 de enero de 2010

USA TUS DEBILIDADES



¿Te has dado cuenta de que tus debilidades contienen una abrumadora cantidad de valores positivos? Aquellos que sólo utilizan sus fortalezas se están perdiendo gran parte de la película.
Usa tus fortalezas, por supuesto, y usa también tus debilidades.

Es en tus debilidades donde puedes lograr las más grandes e impresionantes mejoras.

Seguro, puedes mejorar tus fortalezas, pero en ellas toda mejora apenas se notará. Sin embargo, cuando uno se propone superar sus debilidades el cambio puede ser impresionante.

Por ejemplo, en lugar de decirte a ti mismo "no soy bueno para conocer gente", piensa en la enorme diferencia que podría significar proponerte mejorar en eso de conocer gente nueva.

Revertir una debilidad determinada, puede generar un impacto impresionante.

Todos tenemos muchas debilidades. En lugar de negarlas o tratar de no pensar en ellas, elige unas pocas y haz el esfuerzo de superarlas. Será una experiencia que podrá cambiarte la vida.


Desconozco su autor

ECHALE GANAS A LA VIDA


La vida es más grande o más pequeña según las ganas que le eches y el amor que le pongas. Tiene una forma u otra, según la limes, la moldees y la vayas amasando.

Los frutos no son los mismos para todos: cada uno nace con la semilla que debe desarrollar… cultivarla bien lleva al éxito. No envidies la de nadie, porque en todas se puede dar anchura, espacio y plenitud. En todos los campos hay malas hierbas, sequías, tramos pedregosos, arenosos, inseguros, pero en ninguna falta un rocío diario, un sol que caliente y una lluvia que nutra.

Dios te saca del apuro…¡solo necesitas echarle ganas!

Cuando uno hace lo que le gusta, sólo cuenta el avance, no las horas que le dedica; sólo cuenta que su objetivo va cuajando, no el esfuerzo y el tiempo que entrego en él; sólo cuenta la semilla que lleva dentro para desarrollar, no la clase de árbol que se le ha destinado.

Cuando te gusta lo que haces, no percibes el tránsito del tiempo, que siempre te parece corto, ni el vuelo de las horas, que siempre parecen bien empleadas.

Casi siempre soñamos ser lo que no llegaremos a ser nunca, pero en medio está el motor de la esperanza que nos impulsa y el aliciente que nos aguijonea la vida.

Debes saber penetrar con ojo de águila en la realidad que te rodea y a la vez saber volar sobre ella y mirar desde arriba dónde debes posarte.

Échale ganas a la vida, aunque algunos miren más la huella de tus fracasos que la excelencia de tus logros.

Te encontrarás que la vida se cansa de presentar los mismos hombres y los mismos acontecimientos... pero nosotros nunca acabamos de entender. Parece que sólo se aprende en la derrota, se adquiere sabiduría en las guerras perdidas y habilidad en la realidad y los escollos.

Échale ganas a la vida aunque no sea fácil, y a veces parezca que nada puedes conseguir y nada vale la pena.

Vive tus sentimientos, expresa tu verdad, despójate de prejuicios, asimila los hechos y adórnalo todo con la imaginación.

Ordena tu ideas, aléjate del pensamiento que te tortura y de los lastres que te hunden, desecha todo eso que le roba belleza a la vida. Mírate como en el fondo de un estanque y líbrate de tu propia basura.

El alma se limpia con amor, la vida se endereza rectificando y uno se hace hombre tocando el alma de las cosas.

No le busques a la vida metas definitivas, porque todo es evolutivo, transformable, susceptible de mejoría.

Échale ganas a la vida, y corre sobre ella como si llevaras la fuerza en los estribos, la acción en las manos, la convicción en la frente y el fuego en el corazón.

¡Pon a calentar tu vida, pero echándole ganas!

ZENAIDA BACARDI

RIQUEZAS


Cuando se habla de riqueza, casi inconcientemente, se tiende a pensar en grandes cantidades de dinero o de posesiones; y si bien ello es verdad, ese no es el único tipo de riqueza que existe. Posiblemente la alegría y la felicidad son las mayores riquezas que puede pretender el ser humano. Con ellas uno siente que lo tiene todo, se siente pleno.

Las manifestaciones del espíritu, no pueden ser jamás compradas con moneda.

Y son patrimonio individual de cada uno, porque forman parte de nuestra forma de ser y nos distinguen... porque cada uno de nosotros puede obtenerlas a partir de diferentes cosas; a veces, la mayoría de las veces, de cosas muy simples.

Quien de lo cotidiano, de las cosas de todos los días, logra extraer la alegría y la felicidad, habrá descubierto un tesoro. Un tesoro enorme que sólo espera ser disfrutado.

Día a día debemos fortalecer nuestro interior ya que es maravilloso. Que algunos no sepan apreciarlo o valorarlo no depende de nosotros. No hay en la vida sensación más hermosa que sentir que entregamos lo mejor.

Ofrecer lo mejor... dar lo mejor de nosotros está demostrando quiénes somos y cómo somos.

La riqueza y la pobreza de la gente se ven en su forma de actuar, de dar, de ofrecer... de Ser.

GRACIELA DE FILIPPIS (Q.E.P.D)

lunes, 11 de enero de 2010

INCENDIA CASA CON UNA LUPA


Un incendio en Wyoming, Estados Unidos, según la policía fue iniciado con una lupa y luz solar.

Buddy Armstrong, empleado del carrier UPS, llevaba un paquete para Thomas Guthrie, de 84 años en Dubois, Wyoming. Escuchó una alarma de incendios dentro de la vivienda así que pidió ayuda a la policía.

Armstrong y el sargento Jerry Evagelatos ingresaron a la casa y vieron que estaba totalmente tomada por el humo y las llamas. Cuando pudieron localizar el origen del incendio encontraron que un rayo de sol entraba por la ventana y era magnificado por una lupa que apuntaba justo a una pila de correspondencia.

El incendio pudo ser controlado antes de que los daños a la casa fueran totales. El señor Guthrie no estaba en su hogar cuando se produjo el fuego.

sábado, 9 de enero de 2010

LO APRESARON POR CONTESTAR


La policía decomisó seis plantas de marihuana y dejó una nota que decía "si las querés de vuelta llamá". Y el criminal llamó.

Un grupo de detectives encubiertos de Marathon, Estados Unidos, descubrió una plantación de marihuana en un terreno baldío. Retiraron las plantas y decidieron dejar -más en broma que otra cosa- una tarjeta que decía "gracias por las plantas. Si las querés de vuelta, llamá para ponernos de acuerdo en el precio".

Los policías jamás esperaron que les contestaran la nota pero diez minutos después el dueño de las plantas llamó. Rick Ramsay de la oficina del Sheriff del condado de Monroe sostuvo que "debe ser el ganador del premio nacional al criminal más estúpido".

Steven Locascio, de 48 años, negoció sus plantas de marihuana por 200 dólares. "Puso mucho trabajo y energía en esas plantas. Cada una vale más de 1.000 dólares así que probablemente pensó que era un gran negocio recuperarlas por sólo 200" explicó Ramsay.

viernes, 8 de enero de 2010

EL DIA QUE ME VOLVI INVISIBLE



"No sé a cómo estamos hoy".

En esta casa no hay calendarios y en mi memoria los hechos están hechos una maraña. Me acuerdo de aquellos calendarios grandes, unos primores ilustrados con las imágenes de los santos que colgábamos al lado del tocador, ya no hay nada de eso, todas las cosas han ido desapareciendo, y yo también me fui borrando sin que nadie se diera cuenta.
Primero me cambiaron de alcoba, pues la familia creció, después me pasaron a otra más pequeña aún, acompañada de una de mis bisnietas. Ahora ocupo el cuarto de los trebejos, el que está en el patio de atrás.

Prometieron cambiarle el vidrio roto de la ventana, pero se les olvidó, y todas las noches por allí se cuela un airecito helado que aumenta mis dolores reumáticos.
Desde hace mucho tiempo tenía intenciones de escribir, pero me he pasado semanas buscando un lápiz, y cuando al fin lo encontraba, se me olvidaba dónde lo había puesto. A mis años las cosas se pierden fácilmente.
La otra tarde me di cuenta que mi voz también había desaparecido, porque cuando le hablo a mis nietos o a mis hijos no me contestan, todos hablan sin mirarme, como si yo no estuviera con ellos escuchando atenta lo que dicen. A veces he intervenido en la conversación, segura de que lo que voy a decirles no se le ha ocurrido a ninguno y les va a servir de mucho mis consejos.

Pero no me oyen, ni me miran, y tampoco me responden; entonces llena de tristeza, me retiro a mi cuarto antes de terminar de tomar la taza de café.
Lo hago así para que comprendan que estoy enojada, para que se den cuenta que me han ofendido, y vengan a buscarme y me pidan perdón, pero nadie viene a verme.
El otro día les dije que cuando me muriera entonces sí me iban a extrañar, y el nieto más pequeño me dijo: ¿Abuela es que estás viva? Les causó tanta gracia que no paraban de reír. Estuve tres días llorando en mi cuarto, hasta que una mañana entró uno de los muchachos a sacar unas llantas viejas y ni los buenos días me dio.

Fue entonces cuando me convencí de que soy una persona invisible: me paro en medio de la sala para ver si aunque sea estorbo, pero mi hija me mira y sigue barriendo sin tocarme, y los nietos pasan corriendo de un lado a otro sin tropezar conmigo.
Cuando mi yerno se enfermó, tuve la oportunidad de serle útil; le llevé un té especial que yo misma preparé; se lo puse en la mesita y me senté a esperar que se lo tomara, sólo que estaba viendo televisión y ni un parpadeo me indicó que se daba cuenta de mi presencia; el té se fue enfriando poco a poco, mi corazón también.
Un viernes se alborotaron los niños y me vinieron a decir que al día siguiente nos iríamos todos de día de campo, me puse muy contenta, ¡hacía tanto tiempo que no salía, y menos al campo! El sábado fui la primera en levantarme, quise arreglar las cosas con calma, los viejos nos tardamos mucho en hacer cualquier cosa, así que me tomé mi tiempo para no retrasarlos. Al rato entraban y salían de la casa corriendo y echaban bolsas y juguetes al carro.

Yo ya estaba lista y muy alegre me paré en el zaguán a esperarlos. Cuando arrancaron y el auto desapareció envuelto en el bullicio, comprendí que yo no estaba invitada; tal vez porque no cabía en el auto o porque mis pasos tan lentos impedirían que todos los demás corretearan a su gusto por el bosque.
Sentí cómo mi corazón se encogió, la barbilla me temblaba como cuando uno ya no aguanta las ganas de llorar. Vivo con mi familia y cada día me hago más vieja, pero cosa curiosa, ya no cumplo años, nadie me lo recuerda, todos están tan ocupados... yo los entiendo, ellos si hacen cosas importantes: ríen, gritan, sueñan, lloran, se abrazan, y se besan.
Yo ya no sé a qué saben los besos. Antes besuqueaba a los chiquitos, era un gusto enorme el que me daba tenerlos entre mis brazos como si fueran míos, sentía su piel tiernita y su respiración dulzona muy cerca de mí, la vida nueva se me metía como un soplo y hasta me daba por cantar canciones de cuna que nunca creí recordar; pero un día mi nieta Laura que acababa de tener un bebé, me dijo que no era bueno que los ancianos besaran a los niños por cuestión de salud; entonces ya no me les acerqué más, por temor a que les pasara algo a causa de mis imprudencias. ¡Ahora siento mucho miedo de contagiarlos!

Sin embargo, aunque los quiero mucho, voy a causarles un último contratiempo; mañana que es domingo, y no están tan atareados, se encontrarán con una sorpresa: ya tengo en mis manos el frasco de pastillas que me voy a tomar y no lo voy a soltar, con eso de que todo se me pierde, lo haré en la sala para que me encuentren pronto.

¡Dios Mío... que tengan dinero para mi ataúd y que no me guarden un mal recuerdo! Yo los bendigo a todos y los perdono, porque ¿qué culpa tienen los pobres de que yo me haya vuelto invisible?
Les dejaré éste papel para que tomen sus precauciones. Con tantas cosas que se inventan hoy, estoy segura que habrá algo que puedan comprar para que siempre sean vistos y escuchados; para que el día de mañana no tengan que morirse estando muertos desde antes... como yo.
Por Lic. Martín Espinosa Cárdenas