PARA QUIENES LES GUSTAN LAS LEYENDAS, MASCOTAS, REFLEXIONES Y ALGUNA QUE OTRA CURIOSIDAD
miércoles, 25 de abril de 2018
lunes, 23 de abril de 2018
sábado, 21 de abril de 2018
LA LEYENDA DEL MAQUECH
Ésta es la leyenda de una bella
princesa que tenía los cabellos como las alas de las golondrinas. Por eso se
llamaba Cuzán, que es el nombre maya de esta ave. Las historias de la belleza
de Cuzán se contaban en todo el reino, más allá de los muros de la ciudad
sagrada de Yaxchilán. Cuzán era la hija preferida de Ahnú Dtundtunxcaán, el
Gran Señor que se sumerge en el cielo. Era alegre y feliz, y su rostro brillaba
como el sol cuando su padre ponía a sus pies lo más bello de sus tesoros de
guerra. Cuando Cuzán tuvo edad para el matrimonio, su padre concertó la unión
con el hijo del Halach Uinic de la gran ciudad de Nan Chan, el príncipe Ek
Chapat, el futuro Señor del Reino. Cuzán aceptó la elección de su padre.
Un día, al regresar de la guerra, el
rey envió los tesoros del botín a Cuzán. Cuando la princesa fue a la sala del
Gran Palacio para agradecerle a su padre el rico presente, lo halló acompañado
de un hermoso joven llamado Chalpol, Cabeza roja, porque su cabello era de
color encendido. Sus almas quedaron atrapadas en un lazo de fuego. El corazón
desbocado de la princesa sólo hallaba sosiego en el nombre de Chalpol. Juraron
no olvidarse nunca y se amaron con locura bajo la ceiba sagrada, donde los
dioses escuchan las plegarias de los mortales. Todos en la ciudad sabían que
Cuzán estaba prometida al príncipe Ek Chapat de la ciudad de Nan Chan. Por eso
cuando el rey supo que Chalpol era el amante de su hija, ordenó que fuera
sacrificado. Cuzán le suplicó que le perdonara la vida, pero todo fue en vano.
El día señalado Chalpol fue pintado de azul para la ceremonia del sacrificio.
Hasta el atrio del templo llegaba el aroma del copal que se quemaba para
expulsar los espíritus. Con los ojos llenos de lágrimas, Cuzán volvió a pedir a
su padre que no lo sacrificara, prometiendo que jamás lo volvería a ver y que
aceptaría con obediencia ser la esposa del príncipe de Nan Chan. Después de
consultar con los sacerdotes, el Halach Uinic le perdonó la vida, bajo la única
condición de que su hija se encerrara en sus habitaciones. Si salía, Chalpol
sería sacrificado.
En la soledad de su alcoba, la
princesa entró en la senda del misterio. En el silencio de la noche, fue
llamada a presentarse ante el Halach Uinic. Cuando llegó a los patios del
templo sus ojos buscaron los de su amado. Tembló al pensar que lo hubieran
sacrificado. Le preguntó a su padre, quien sólo sonrió. Un hechicero se le
acercó ofreciéndole un escarabajo y le dijo “Cuzán, aquí tienes a tu amado
Chalpol. Tu padre le concedió la vida, pero me pidió que lo convirtiera en un
insecto por haber tenido la osadía de amarte. La princesa Cuzán lo tomó y le
dijo: “Juré nunca separarme de ti y cumpliré mi juramento”. El mejor joyero del
reino lo cubrió de piedras preciosas y le sujetó una de sus patitas con una
cadenita de oro. Ella lo prendió a su pecho y le dijo: “Maquech, eres un
hombre, escucha el latido de mi corazón, en él vivirás por siempre. He jurado a
los dioses no olvidarte nunca”. “Maquech, los dioses no han conocido nunca un
amor tan intenso y tan vivo como este que consume mi alma”. La princesa Cuzán y
su amado Chalpol, convertido en Maquech, se amaron por encima de las leyes del
tiempo, con un amor colmado de eternidad.
jueves, 19 de abril de 2018
martes, 17 de abril de 2018
EVITA QUE TU HIJO SE ENFERME EN VERANO
Con el cambio de hábitos y rutina, así
como el clima y los cambios de temperatura a que se ven expuestos los niños; en
verano aumenta el riesgo de sufrir algunas enfermedades. Para que esta época de
vacaciones, tu hijo no se la pase en cama o con malestar, aquí te traemos
algunos consejos para evitar enfermedades.
Uno de los problemas más comunes es la
insolación. No es raro que los niños quieran pasar mucho tiempo al aire libre,
sobre todo si hay sol. Sin embargo, esta exposición en exceso puede causar
enrojecimiento de la piel, dolor de cabeza, náuseas, resequedad de la piel;
síntomas de la insolación. Para evitar que esto ocurra, hay que limitar el
tiempo que el niño pasa bajo el sol, además hay vestirlo con ropas frescas,
darle agua constantemente y ponerle bloqueador solar repetidamente.
Ligado al problema de la insolación,
también la deshidratación se presenta con frecuencia en esta temporada. Si
notas piel reseca, escasez de saliva y/o de orina; será necesario brindarle
líquidos y llevarlo cuanto antes al doctor.
Los problemas intestinales son otra
constante en el verano, pues las altas temperaturas favorecen el desarrollo de
virus y bacterias en los alimentos. Es de suma importancia prestar atención a
la higiene de los alimentos y evitar que la comida esté demasiado tiempo sin
refrigeración.
La conjuntivitis también es un
problema común, pues debido a que aumenta el uso de las albercas y el cloro
irrita los ojos, esto afecta la membrana que recubre los párpados. Entre los
síntomas se encuentran: enrojecimiento de los ojos, lagrimeo, así como la
presencia de una secreción blanquecina y picazón en los ojos. Es una enfermedad
contagiosa, por lo que es necesario indicarle a nuestros niños que no deben
compartir artículos de higiene personal.
Otra zona propensa de sufrir mayores
infecciones en esta época, es el oído. Debido a la gran cantidad de tiempo que
pasan en el agua, los niños corren el riesgo de sufrir una otitis. Dolor en el
oído al masticar, sensación de picor o secreción de líquido en el oído. Para
evitar que esto ocurra, seca bien sus oídos a cada vez que salga del agua, dile
que incline su cabeza y de saltitos para ayudar a sacar el exceso de agua, no
utilices cotonetes o algún objeto extraño para limpiar el oído y, si tu niño es
muy propenso a las infecciones, hacer que utilice tapones de oído cuando esté
en el agua puede ser buena opción, pero ten cuidado con su uso excesivo.
Otros consejos que vale la pena tomar
en cuenta son:
Cambiarles la ropa inmediatamente en
caso de que se hayan mojado.
Evitar los cambios bruscos de
temperatura.
Acudir al médico tan pronto como se
presenten los síntomas.
Escrito por: Elena Pedrozo
domingo, 15 de abril de 2018
viernes, 13 de abril de 2018
PROTEGE TU PIEL ESTE VERANO
Con el verano y las maletas ya listas,
no debemos olvidar que sin importar que nuestro destino sea playa, montaña o
ciudad, debemos protegernos de los rayos UV. Por ello la Cámara y Asociación de
la Industria del Cuidado Personal y del Hogar (CANIPEC) nos ofrece algunas
recomendaciones para que logremos sacar mayor partido a nuestro protector solar
y cuidemos nuestra salud.
Cuando nos exponemos al aire libre
durante las vacaciones, es fácil olvidar protegerse del sol; estamos más
entretenidas checando el traje de baño, el outfit para el antro o dónde dejamos
los boletos de avión. Nos olvidamos de que el sol no solo provee a la tierra de
calor y luz, sino que afecta a nuestro cuerpo: nos permite la síntesis de
vitamina D y brinda beneficios en el estado de ánimo. Sin embargo, la
exposición a sus radiaciones ultravioleta (UV) sin protección puede causar
efectos dañinos en la piel.
Existen tres tipos de rayos UV:
Los rayos UVA. La piel tiene una
capacidad de absorción muy alta de este tipo de rayos. Son capaces de envejecer
las células, provocando arrugas y daños a la piel. Además de que dañan el ADN
de las células.
Los rayos UVB. Aunque son absorbidos
parcialmente por la capa de ozono, actúan principalmente en la epidermis
causando daño en el ADN de la piel y provocan quemaduras en la piel.
Los rayos UVC. Estos rayos son los más
peligrosos para el ser humano; sin embargo, gracias a la capa de ozono, no
llegan a la superficie terrestre.
Para evitar que los rayos UV provoquen
estragos en tu piel, he aquí algunos tips que puedes poner en acción para
proteger tu piel y disfrutar del sol y sus delicias.
Es importante leer las instrucciones
del protector solar que elijas.
Debes aplicar una buena cantidad: se
recomienda aproximadamente unos 20ml., lo que equivale a un vaso de tamaño
tequilero, para esparcirlo en todo el cuerpo.
Aplicar el protector solar cada 2
horas; sobre todo si estamos expuestos a una gran cantidad de rayos UV por
nuestra actividad laboral, por estar de vacaciones, por las condiciones del
lugar donde vivimos.
Debes seleccionar el protector solar
de acuerdo a tu tipo de piel; en el mercado existe una amplia gama de productos
que se ajustan a las necesidades y característica de las personas.
Si estás de vacaciones y te sumergiste
en la alberca es importante reaplicar el protector después de salir del agua.
Recuerda consumir líquidos que ayuden
a hidratar tu cuerpo
Usa sombreros, gafas para sol y
sombrillas
Lleva ropas de colores claros que te
protejan del sol. Utiliza tejidos tupidos que no dejen pasar la luz pero
permitan el paso del aire, el algodón es una buena opción.
Planea tus actividades al aire libre
fuera de las horas de mayor insolación (entre 10 am y 4 pm)
Fuente: CANIPEC (Cámara y Asociación
de la Industria del Cuidado Personal y del Hogar)
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