viernes, 27 de enero de 2012

TÚ QUE TE QUEJAS Y OPINAS



Tú que reclamas lo que no recibes; ¿ya pensaste en lo que no das?

Tú que te lamentas porque sufres; ¿ya pensaste en cuanto haces sufrir?

Tú que acusas a la ignorancia; ¿ya evaluaste tus conocimientos?

Tú que condenas el error; ¿ya percibiste cuanto has errado?

Tú que te dices amigo sincero; ¿ya te analizaste con sinceridad?

Tú que te quejas de penurias, ¿ya viste cuanto posees más que los otros?

Tú que criticas el mundo; ¿ya hiciste algo para mejorarlo?

Tú que sueñas con el cielo, ¿que has hecho para extinguir el infierno?

Tu, que te dices modesto; ¿te sientes orgulloso de parecer humilde?

Tú que condenas el mal; ¿has procurado difundir el bien?

Tú que te afliges con la pobreza; ¿has usado bien tus riquezas?

Tú a quien le duelen las espinas, ¿has cultivado rosas?

Tú que tanto lamentas las tinieblas, ¿has esparcido luz?

Tú que te ocupas de ti mismo, ¿te has preocupado de los otros?

Tú que te sientes tan pequeñito; ¿has procurado crecer?

Tú que te quejas de soledad;  ¿has brindado tu compañía a un amigo?

Tú que te indignas contra la enfermedad; ¿que has hecho por tu salud?

Tú que anhelas la concordia; ¿has combatido la discordia?

Y YO TE AMO ASÍ...

Ayúdame a cambiar al mundo empezando por cambiarte a ti.

martes, 24 de enero de 2012

LA CLÍNICA DENTAL DE HELLO KITTY

La famosa gatita japonesa ahora atiende en el consultorio del dentista...


Uno de los íconos de Japón ya tiene su propia Clínica Dental. Hello Kitty, la simpática gatita creada por Yuko Shimizo en la década del 70 es ahora también la imagen de la Hearts Dental Clinic.

Ubicada en Tokio, la Clínica tiene su fachada pintada de color rosa y posee en su interior tres consultorios diferentes para el deleite de sus pacientes: Kitty Pearl, Kitty Ruby, y Kitty Diamond. Y por supuesto: la enfermeras y secretarias están vestidas con el reglamentario uniforme rosa y el obligatorio moñito.

¡No digan que no es adorable! ¡Hasta tienen un sitio web

http://www.hearts-dental.jp/

MUJER VIVE 932 DÍAS EN EL BAÑO

Pasó más de dos años encerrada en el toilet de su casa hasta que su esposo la convenció de salir.


Una mujer de 58 años vivió 932 días dentro del baño de su casa en Singapur porque sentía que "alguien la presionaba y le impedía salir". Según su esposo, la señora había ingresado al cuarto de baño el 25 de mayo de 2009 y permaneció allí hasta hace unos días.

En un evidente estado de paranoia y depresión, la mujer argumentaba que alguien le tiraba piedras y le caía agua cada vez que caminaba por cualquier lugar que no sea el baño. Durante su estancia en el toilet, la señora comía, bebía y dormía junto al inodoro.

Finalmente, con la ayuda del personal de la Policía, su esposo logró sacarla de su encierro y fue trasladada hacia un instituto mental, donde recibió tratamiento hasta que regresó a su hogar.

Los médicos dijeron que la paciente ya se encuentra estable y en condiciones de vivier en los otros ambientes de la casa. Sin embargo su esposo dice que desde que la trajo de vuelta a su casa, la mujer no ha ido al baño todavía.

domingo, 22 de enero de 2012

LA CALLE DE LA JOYA


lo que voy a narrar, historia o cuento, que dio nombre a la calle de la joya, en crónica, perdida, de un convento, déjelo escrito el provincial Montoya. Y aunque pobre de flores y de galas, mi numen pide a la fortuna esquiva, que al extender la tradición sus alas si el verso muere, la leyenda viva.


Era un hogar feliz, de amores nido, a las intrigas del corte ajeno, entre álamos frondosos escondido, lleno de paz y de esperanza lleno. Al lado de Gaspar, allí Violante su compañera, vive dichosa, que para limpio corazón amante, es el hogar el cielo de la esposa.

Pocos meses, muy pocos han pasado desde que en premio a su constante anhelo, juntos en el altar han alcanzado para su amor la bendición del cielo. Vino entonces a México, gallardo doncel, de noble y distinguida cuna: el capitán don diego de fajardo, de ánimo grande y sin igual fortuna. De lealtad y valor era un tesoro, y nunca tuvo, en su intención discreta, ni al ver el infortunio, oculto el oro, ni en Pro de la virtud, la espada quieta.

Una vez que en su yegua jerezana del campo alegre a la ciudad volvía, asomada a su rústica ventana miró a Violante al declinar el día. Detuvo el paso, la miró extasiado, fuese, volviendo el rostro a cada instante, y esa noche, confuso y agitado, soñó y volvió a soñar aquel semblante. Desde entonces las sombras protectoras, rondando aquella casa, le envolvían, y unas tras otras, siempre las auroras en el mismo lugar le sorprendían.

Negra la noche está; Gaspar ausente, Violante sola, triste, preocupada, escuchando el gemido que doliente lanza el viento al cruzar por la enramada. De súbito la dama se estremece,

ve abrirse una ventana y, a sus ojos, don diego de fajardo se aparece que va a postrarse ante sus pies de hinojos. Ruegos, promesas, llanto que no enjuga por pintar el amor en que se inflama, nada alcanza a entibiar, nada subyuga la altanera esquivez de aquella dama. Por fin, a su pesar, se siente herido, y de aquella virtud huye confuso mirando con dolor desvanecido el dulce sueño en que sus dichas puso. Pero antes de salir, sin que Violante indignada sospeche su deseo, deja prenda que ciego y delirante llevaba de su amor para trofeo.

Un brazalete de oro cincelado, en que vierten sus vivos resplandores los mil diamantes con que está formado el escudo condal de sus mayores. Gaspar, de aquella noche entre la sombra, mira salir un hombre de su casa; se recata, se espera, hasta le nombra

cuando a su lado, sin mirarle, pasa. Trémulo, vacilante, loco, ciego, al mirar a don diego de fajardo, siente del odio el espantoso fuego y de los celos el punzante dardo.

Duda... Y después, como león herido que su melena formidable agita, ardiendo en furor lanza un rugido y fiero en su mansión se precipita.

Halla a Violante pálida y convulsa, y entre sus manos a mirar alcanza la rica joya que su sed impulsa de consumar con sangre su venganza. Trémulo, ni la inquiere, ni la insulta, pero en tremenda cólera deshecho, cien y cien veces su puñal sepulta de tierna esposa en el honrado pecho.

Y como suele la espantosa llama que se levanta de voraz hoguera cuando sobre ella el agua se derrama avivarse y crecer más altanera. Así el vértigo fiero que arrebata el alma de Gaspar más y más crece, al ver que un mar de sangre se desata y ahogada en él, Violante se estremece.

Recoge luego con crispada mano, bañado en tibia sangre, el rico broche, abandona la casa, cruza el llano y se pierde en las sombras de la noche. Y cuando encuentra en la ciudad desierta

la casa de fajardo, ardiendo en ira clava el rico joyel sobre la puerta con su agudo puñal, y luego expira. Con creciente inquietud, a la alborada, sale fajardo y ve con desconcierto

la acusadora joya ensangrentada y, al dintel de la puerta, Gaspar muerto.

Adivinando todo con pavura y víctima de atroz remordimiento

huye a ocultar su inmensa desventura tras de los altos muros de un convento. De las mundanas pompas olvidado que fue un fraile ejemplar, dice Montoya, ¡dios le haya en su alto juicio perdonado la historia de la calle de la joya!

EL PODER DE LAS PALABRAS



Las palabras no las lleva el viento, las palabras dejan huella, tienen poder e influyen positiva o negativamente…


Las palabras curan o hieren a una persona.

Por eso mismo, los griegos decían que la palabra era divina y los filósofos elogiaban el silencio.

Piensa en esto y cuida tus pensamientos, porque ellos se convierten en palabras, y cuida tus palabras, porque ellas marcan tu destino. Piensa muy bien antes de hablar, cálmate cuando estés airado o resentido y habla sólo cuando estés en paz. De las palabras depende, muchas veces, la felicidad o la desgracia, la paz o la guerra.

Una cometa se puede recoger después de echarla a volar, pero las palabras jamás se podrán recoger una vez que han salido de nuestra Las palabras tienen mucha fuerza, con ellas podemos destruir lo que hemos tardado tanto tiempo en construir.

Cuantas veces una palabra fuera de lugar es capaz de arruinar algo por lo que hemos luchado, cuantas veces una palabra de aliento tiene el poder de regenerarnos y darnos paz.

Las palabras insultantes o despectivas nunca han creado algo edificante. Con el uso de expresiones agresivas, lastimamos a las personas provocando heridas creando resentimientos y dolor, que se volverán a nosotros…

La verdad puede compararse con una piedra preciosa. Si la lanzamos contra el rostro de alguien, puede herir, pero si la envolvemos en un delicado papel y la ofrecemos con ternura ciertamente será aceptada con agrado.

Las palabras son la manifestación de nuestro mundo interior, al cuidar de nuestro lenguaje purificamos nuestro mundo interior.

Muchas enfermedades son únicamente el producto de nuestros pensamientos desequilibrados. La violencia, las mentiras, el resentimiento y tantas otras cosas existen y conviven con nosotros en este mundo

Ante ello tenemos que cultivar cualidades de amor, verdad y gratitud, creando un sólido mundo interior en donde la bondad y la verdad brillen; para luego extender este mundo interior a las personas de nuestro alrededor.

Una palabra amable: puede suavizar las cosas. Una palabra alegre: puede iluminar el d í a. Una palabra oportuna: puede aliviar la carga. Una palabra de amor: puede curar y dar felicidad. Una palabra irresponsable: puede encender discordias. Una palabra cruel: puede arruinar una vida.

Una palabra de resentimiento: puede causar odio. Una palabra brutal: puede herir o matar.

¡Las palabras son vivas! ¡Bendicen o maldicen, alientan o abaten, salvan o condenan!

Autor  texto: Desconocidos por mí

viernes, 20 de enero de 2012

LOS MEJORES JUGUETES DE PERROS







Los mejores juguetes de perros. ¡Los perros necesitan jugar! Aunque muchas personas piensan que comprar un juguete para nuestra mascota no sirve de nada, la verdad es quejugares uno de los mejores pasatiempos de los perros, junto con comer y dormir.


Por eso, te recomendamos que elijas el mejor juguete para cada perro. En la actualidad en las tiendas demascotaspodemos encontrarlos de muchos tipos, desde los típicos de goma a los interactivos y orgánicos. Solo debemos tener en cuenta el tamaño de nuestro perro y su grado de actividad para elegir el que más se ajusta a sus necesidades.

Los juguetes interactivos son perfectos para que podamos involucrarnos en elociode nuestro perro e, incluso, para cuando tenemos más de un animal en casa y queremos que jueguen juntos.

Los juguetes orgánicos son en su inmensa mayoría peluches hechos de algodón orgánico, que ayudan a respetar el entorno y a no crear problemas en el medioambiente.

¿Y por qué no el típico juguete de goma? No podemos olvidarnos de que losperrosnecesitan morder, y estos juguetes son fantásticos para tenerlos entretenidos durante horas mientras ejercitan sus dientes. Seguro que encuentras algunos que te encantan por su diseñodivertidopero nosotros queremos recomendarte especialmente una de las novedades en este campo: los Kong, juguetes de goma que tienen la particularidad de que se pueden rellenar de golosinas para el perro, con lo que se entretendrá un buen rato oliéndolos y buscando la manera de sacarlas de su interior. ¡El juguete perfecto!

¿QUIERES QUE TU LORO HABLE?

¿Quieres que tu loro hable?. Cuando un loro llega a nuestra casa como mascota es capaz de adaptarse perfectamente a la rutina de nuestro hogar y convertirse en uno más de la familia, que no se asusta ante la presencia de nadie. Una de las cosas que más debemos tener en cuenta es cuidarnos de colocarlo en un sitio en el que pueda vernos de manera constante.


Lo primero que debemos hacer es ganarnos su confianza, a base de pequeños ejercicios como conseguir que coma en nuestra mano o que se deje acariciar la cabeza. Cuando veamos que es capaz de subirse a nuestra mano sin dudar, será señal de que nos tiene más confianza.

Es importante que consigamos que se sienta a gusto e integrado, ya que los loros tienen un comportamiento gregario y les gusta sentirse integrados. Una buena idea es que nos observe cuando comemos y que incluso le podamos dar un pedacito de fruta o de verdura, para que se sienta uno más de nosotros y vea que comparte nuestras actividades.


A la hora de hacerlo hablar, debemos saber que la mayoría de ellos tienen la capacidad de hacerlo, en mayor o menor medida. Si queremos conseguirlo deberemos hablarle con normalidad y le iremos contando todo lo que hacemos, es decir, si lo sacamos de la jaula se lo explicaremos. Poco a poco nos irá entendiendo y notará que, si dice una palabra, se ve recompensado con una recompensa , por lo que se espabilará más a hablar. Es tan sencillo como que cuando diga ‘pipas’ le demos una.