martes, 6 de noviembre de 2012

LA PRINCESA SACRIFICADA. (leyenda azteca)



Acercándonos a los tiempos semihistoricos, nos encontramos con una gran variedad de leyendas íntimamente conectadas con la primitiva historia de la ciudad de México.
La mayoría de estas tienen un carácter misterioso y pesimista y arrojan mucha luz sobre el oscuro fanatismo de una gente que podía inmolar a sus hijos sobre los altares de los impecables dioses.
En una de ellas se dice como, después de que los aztecas hubieran terminado la edificación de la ciudad de México, levantaron un altar a su dios de la guerra huitzilopochtli.
En general, las vidas entregadas a estas deidades, casi todas sanguinarias, fueron de los prisioneros de guerra, pero en épocas de calamidad pública demandaba el sacrificio de los más nobles del lugar.
En cierta ocasión, su oráculo requirió el sacrificio de una princesa real ante el altar mayor. El rey azteca, no poseyendo hijas propias o bien no entrando en sus cálculos el hecho de sacrificarlas, envío una embajada a visitar al monarca de colhuacan para pedir que una de sus varias hijas ocupara el trono de la madre simbólica de huiztzilopochitli.
El rey colhuaca, no sospechando nada raro y altamente halagado por dicha distinción, entrego a la chica, quien fue escoltada hasta México, donde fue sacrificada con mucha pompa, siendo su piel desollada para vestir el sacerdote que representaba a la deidad en la fiesta.
El infeliz padre fue invitado a esta horrible orgia, aparentemente para presenciar la deificación de su hija.
En los tenebrosos aposentos del templo del dios de la guerra el fue al principio incapaz de advertir el curso del horrible ritual. Pero dándole una antorcha de goma de copal, vio al sacerdote oficiante vestido con la piel de su hija, recibiendo el homenaje de los fieles.
Reconociendo los rasgos de su hija, enloqueció de aflicción y horror, huyendo destrozado del templo, para pasar el resto de sus días enlutado por el asesinato de su hija.

domingo, 4 de noviembre de 2012

LA TORTUGA DEL PESCADOR URASHIMA Y SU VISITA AL FONDO DEL MAR



Urashima vivió, hace cientos y cientos de años, en una de las islas situadas al oeste del archipiélago japonés. Era el único hijo de un matrimonio de pescadores. Una red y una barquichuela constituían toda su fortuna. Sin embargo, el matrimonio veía compensada su pobreza con la bondad de su hijo urashima.
Y sucedió que cierto día el muchacho caminaba por una de las calles de la aldea, cuando de pronto vió a unos cuantos chiquillos que maltrataban a una enorme tortuga. De seguir de aquel modo mucho tiempo, hubieran acabado por matarla, y urashima decidió impedirlo. Se dirigió a los chicos, y, reprendiéndoles por su mala acción, les quitó la tortuga. Cuando la tuvo en sus manos, pensó dejarla en libertad, y para ello fué hacer la playa. Una vez allí, la llevó a la orilla y la dejó en el mar. Vió cómo la tortuga se alejaba poco a poco, y cuando la perdió de vista, urashima regresó a su casa. Sentía una gran satisfacción por haber librado al animal de sus pequeños verdugos.
Transcurrió algún tiempo desde aquel día. Una mañana, el muchacho se fué a pescar. Tomó el camino que conducía a la playa y cuando llegó puso la barca en el agua, montó en ella y remó hacia dentro. Llevaba largo rato remando y perdió de vista la orilla; decidió echar al agua su red, y cuando tiró para sacarla hacia fuera, notó que le pesaba más que de costumbre. Logró subirla, y con gran sorpresa vió que dentro de la red estaba la tortuga que él mismo echó en el mar, la cual, dirigiéndose a él, le dijo que el rey de los mares, que había visto su buen corazón, la enviaba para conducirle a su palacio y casarle con su hija, la princesa otohime. A urashima le entusiasmaban las aventuras y accedió muy gustoso. Juntos se fueron mar adentro, hasta que llegaron a riugú, la ciudad del reino del mar. Era maravillosa. Sus casas eran de esmeralda y los tejidos de oro; el suelo estaba cubierto de perlas y grandes árboles de coral daban sombra en los jardines; sus hojas eran de nácar y sus frutos de las más bellas pedrerís. Hacia los asombrados ojos de urashima avanzaba una hermosísima doncella: era otohime, la hija del rey del mar. Le recibió como a un esposo y juntos vivieron varios días en una completa felicidad. Todos colmaban al pescador de todo género de atenciones, y entre tanta delicia, urashima no sintió que el tiempo pasaba. No podía precisar desde cuándo estaba allí. ¿para qué había de saberlo? No debía importarle. La vida en aquel lugar maravilloso le parecía inmejorable; nunca pudo soñar nada semejante.
Pero sucedió que un día se acordó de sus padres. ¿qué sería de ellos? Sin duda sufrirían mucho sin saber lo que había sido de él. Y desde aquel momento la tristeza se apoderó de todo su ser. Nada lograba distraerle; ya no encontraba aquel lugar tan encantador y hasta le pareció menos bello. Sólo deseaba una cosa: volver junto a sus queridos padres. Y así se lo comunicó una mañana a su esposa, cuando ésta procuraba por todos los medios averiguar la causa de su pena. Al decirle urashima lo que quería, otohime se entristeció; procuró convencerle de que se quedara junto a ella, pero nada logró. El pescador estaba firme en su propósito. Así, pues, prometió volverle a la aldea, y con un lucido cortejo le acompañó hasta la playa. Cuando al fin llegaron, la princesa entregó a urashima una pequeña caja de laca, atada con un cordón de seda. Le recomendó que, si quería volver a verla, nunca la abriese. Después se despidió de él y con su acompañamiento se internó en el mar.
Pronto urashima la perdió de vista. Con la cajita en sus manos, miraba fijamente a las aguas. Así estuvo algún tiempo; después recorrió la playa. De nuevo estaba en su pueblecito. Las mismas arenas, las rocas de siempre, el mismo sitio donde de pequeño tantas veces había ido a jugar; le parecía que su vida en la cuidad del mar había sido un sueño. Qué lejos todo aquello! Entonces encaminó sus pasos hacia su casa; pero cuando entró en la aldea no supo por dónde tirar. La encontraba completamente cambiada: no la reconocía. Las casas eran m´s grandes; tejados de pizarra habían sustituido a los que él vió de paja. La gente se vestía con vistosos quimonos bordados. Parecía otro lugar. Y, sin embargo, era su pueblo; estaba seguro. La misma playa, las mismasmontañas. Sólo las casas y la gente habían cambiado.
Entonces decidió preguntar a unos muchachos en dónde se encontraba la casa del pescador urashima, supuso que éste era también el nombre de su padre. Los muchachos no supieron responderle; no conocían a tal pescador. Entró en un comercio e hizo igual pregunta al dueño; pero le dijo lo mismo que los chicos: nunca había oído hablar de tal pescador, y eso que creía conocer a todo el pueblo. En esto acertó a pasar por allí un hombre que debía de tener muchos años, a juzgar por su apariencia. Era conocido por saber mil historietas antiguas del pueblo y conocer las vidas de sus antiguos habitantes. Urashima se dirigió a él, por indicacion del dueño de la tienda y le preguntó dónde estaba la casa del pescador urashima. El viejo no contestó; se quedó un momento pensativo, y al cabo de un rato dijo que casi lo había olvidado, porque habían pasado más de cien años desde que murió el matrimonio. Su único hijo deciín que un día salió a pescar, y a partir de entonces nadie volvió a saber lo que le sucedió. Urashima empezó a comprender: mientras vivió en la ciudad del mar había perdido la noción del tiempo. Lo que le habían parecido sólo unos cuantos días habían sido más de cien años.
No supo qué hacer; se encontraba completamente solo en un pueblo que, aunque era el suyo, le era absolutamente extraño. Entonces se dirigió a la playa; puesto que había perdido a sus padres, volvería con la princesa otohime. Pero ¿cómo llegar a ella? En su precipitación por ver a sus padres, olvidó, cuando se despidieron, preguntarle de qué medio se valdría para volver a verla. De pronto, recordó la cajita que tenía entre sus manos; se olvidó de que no debía abrirla, y pensó que, haciéndolo, quizá pudiera ir junto a otohime.
Desató sus cordones y la destapó. Al instante salió de ella una nubecilla que se fué elevando, elevando, hasta perderse de vista. En vano urashima intentó alcanzarla. Entonces recordó la recomendación de la princesa; su atolondramiento le había perdido. Ya no volvería a verla. De pronto sintió que sus fuerzas le abandonaban, sus cabellos encanecían, innumerables arrugas surcaron su piel; su corazón cesó de latir, y, al fin, cayó al suelo. Cuando a la mañana siguiente fueron los muchachos a bañarse, vieron tendido en la arena a un hombre decrépito, sin vida. Era urashima que había muerto de viejo.
Todavía hoy algunos pescadores de ciertos pueblos del japón cuentan a sus hijos, para que no sean distraídos, la leyenda del pescador urashima.
 


miércoles, 31 de octubre de 2012

DIA DE MUERTOS




 El Día de Muertos es un ritual colorido donde se le rinde homenaje a los difuntos. La ofrenda es parte primordial de la ceremonia: una mezcla cultural donde los europeos pusieron algunas flores y veladoras, mientras que los indígenas le agregaron el copal, el pan, la comida y la flor de cempasúchil.

Los altares por la festividad varían según la zona y los elementos disponibles por región. Infinidad de adornos típicos de esta época demuestran la creatividad de los mexicanos.

Como representación del elemento fuego suelen colocarse velas, veladoras y cirios, por su fácil manejo y su relación con los símbolos religiosos. En su versión menos frecuente pueden añadirse antorchas y fogatas, que representan la guía para el alma, la luz en su camino de vuelta al mundo para los fallecidos. En las ofrendas tradicionales se colocan cuatro cirios para representar una cruz y los cuatro puntos cardinales.

En tanto, el agua tiene múltiples significados. El principal es que se utiliza para calmar la sed del espíritu, por ello se coloca un vaso de agua. Los mayas tenían la creencia de que los cenotes, que ellos consideraban sagrados, eran una puerta al inframundo. En muchas representaciones de altares suele colocarse una vajilla con agua, simbolizando un cenote y la entrada al inframundo, además se añaden diferentes objetos de tocador y aseo personal para el difunto.

En la representación de la tierra se deben incluir diversas semillas, frutos, especias, flores y otras bondades de la naturaleza. Se utilizan diferentes semillas como el maíz y el cacao para formar figuras en el suelo. En la actualidad esta tradición se ha sustituido por el aserrín pintado de diferentes colores. En una idea moderna, la representación de la tierra se relaciona con el principio de la ideología cristiana "polvo eres y en polvo te convertirás".

martes, 30 de octubre de 2012

¿QUE NECESITAN NUESTRAS MASCOTAS PARA SER FELICES?


Para garantizar el bienestar de nuestras mascotas no sólo debemos proporcionarles cobijo, alimento y agua. Debemos también proveerlos de aquellos aspectos en los que necesariamente necesita a otro para completar. Nuestras mascotas deben sentirse respetadas, deben sentir que tienen su espacio y que se les acepta y respeta tal como son.
Además deben sentir una conexión con su dueño. A través de los juegos, los paseos, los momentos divertidos y los espacios en compañía de ellos podemos fomentar esta conexión, que al fin y al cabo no es más que el vínculo afectivo que establece nuestra mascota con nosotros. El deporte también es muy importante pues les hace sentirse válidos y útiles.

Necesitan unas reglas que puedan entender y que le garanticen estabilidad. Cuando nuestro perro no es bien atendido puede que sufra en compañía de otras personas o cuando lo dejamos solos. Aunque no le demos importancia, nuestro perro sufre mucho cuando comienza a llorar al no comprender ciertas situaciones. Por eso es tan importante la educación.
Nuestras mascotas también necesitan sentirse queridas. A nadie le gusta sentirse desechado, sentirse un segundo plato o sentirse inútil o incapaz de inspirar amor en las personas que queremos. Causa de muchas de las depresiones que sufren los perros vienen dadas por este motivo. Se sienten apartados de la familia y se entristecen al no poder recibir atención y afecto de aquellos a quienes quiere.

domingo, 28 de octubre de 2012

PASTELES DIFICILES DE DIGERIR


Se acerca Halloween y en Londres además de los disfraces y decoraciones con motivos de horror ahora también la comida se torna aterradora. Una pastelería local expone en el museo de un hospital tortas con forma de cerebros, ojos y órganos enfermos.


jueves, 25 de octubre de 2012

APAGA VELAS CON LA ENERGÍA DE SUS PUÑOS

Domina una técnica que le permite apagar el fuego de hasta tres metros de distancia.


Zhang Feng, un joven de 23 años de Zhengzhou, China, parece haber dominado una curiosa técnica de kung-fu que le permite generar con sus puños la energía suficiente para apagar velas hasta tres metros de distancia.

Feng demostró recientemente que es posible lanzar golpes a una fila de 15 velas y extinguir el fuego de ellas con el aire o energía generada solamente con sus golpes al aire. y para que no lo acusen mentiroso o falsificador, el muchacho invitó a reporteros a su casa para que documenten la proeza y lo intenten ellos mismos. Claro que los periodistas pudieron a duras penas apagar sólo una vela a 20 centímetros de sus manos. Ante la mirada atónita de los noteros, Zhang Feng, apagó todas las velas, como había prometido.

Feng dice que ha estado practicando el arte de la perforación del aire durante los últimos ocho años, después de hacer algunas investigaciones en internet. La técnica "Sunshine Shaolin" fue la más fácil de las 72 habilidades incomparables de Shaolin que encontró, y empezó a practicarla. Al principio, sólo lograba apagar las velas a sólo 3 cm de distancia, pero a medida que pasaba el tiempo y mejoró sus habilidades, y fue capaz de extinguir una llama de hasta 3 metros de distancia.

Para los incrédulos, aquí está el video que prueba que la técnica Shaolín funciona. Ver para creer...

miércoles, 24 de octubre de 2012

TIENES DERECHO A LOS MILAGROS

Para muchas personas la palabra “milagro” puede resultar muy lejana y digna de alguna esporádica situación fortuita y afortunada que de repente alcanza a tocar a alguien. Sin embargo, si hacemos memoria, todos hemos sido participes y creadores en varios milagros de nuestra vida, especialmente cuando somos muy jóvenes.


Cuando somos jóvenes, la vida se desarrolla de una manera muy natural, aunque a veces hay excepciones, la mayoría de las veces nos sentimos fluyendo con la vida. En esa edad hay algo dentro que nos dice que todo es posible, que no existen los inconvenientes, que solo se trata de seleccionar y experimentar lo que se encuentra presente.

Con los años de vida, más bien dicho, con los años de programación de todos los sistemas reinantes, este fluir de la vida se comienza a complicar y cada vez vemos más inconvenientes para vivir como deseamos y para resolver nuestros asuntos. Los padres se encargan de explicarnos que no siempre todo es posible, la educación se encarga de convencernos de que si no tenemos estudios superiores no somos nadie y los sistemas económicos se encargan de convencernos de que somos dependientes de las oportunidades del mercado y de la estabilidad de las economías mundiales.

De tanto participar de estas ideas terrenales, vamos olvidando que somos más que un cuerpo físico que se desenvuelve en esta dimensión tan limitada, restringida de imaginación y creatividad y dejamos de ser conscientes de que nuestra existencia puede manejarse desde niveles superiores, donde entra en juego la magia. Esta magia, no es la magia de los trucos, sino, la magia de los poderes que tenemos en forma natural, debido a la razón de lo que somos.

Si en estos momentos de tu vida te sientes atrapado o sientes que las oportunidades están muy estrechas para ti, puedes estar frente a una magnífica oportunidad para que reposes y hagas memoria de cómo fuiste capaz de resolver asuntos muy importantes en el pasado sin haber sentido esta incertidumbre y esta angustia que puede estar queriendo alcanzarte hoy.

Retrocede en el tiempo y sitúate en esa edad en que todo era fácil, sencillo, factible y real de alcanzar aun sin saber cómo lo harías. Si tienes un buen recuerdo, notarás que muchas veces generaste situaciones especiales que ahora te parecen verdaderos milagros. No tuviste que estudiar algo especial para hacerlo, era una capacidad innata que has dejado dormir con los años, porque te dejaste llevar por todo lo que escuchaste de los demás.

La programación terrenal favorece el adormecimiento de esa capacidad de generar situaciones sincronizadas y fortuitas que se despliegan para colaborar a un plan de acción tan natural como el aire, para que ejecutes aquellas acciones que decides realizar. Si recuerdas, te encontrarás con que alguna vez decidiste comprar algo sin saber de dónde ibas a obtener el dinero suficiente, el que apareció después por arte de magia. Esa decisión fue la que gatilló ese milagro. De la misma manera puedes recordar como lo hiciste con un viaje, o con un mal entendido o con muchas otras situaciones que se resolvieron como por arte de magia.

El recuerdo de tu capacidad para hacer milagros en muy importante y aun mas importante es que la vuelvas a utilizar. No se acostumbra a valorar estos poderes que tenemos y lo maravilloso que somos en ninguna parte y solo por eso se nos olvida. Pero tú, en forma personal, puedes restablecerla para hacerla tuya y vivir bajo este principio que ha sido regalado en forma gratuita por el Padre a sus amados hijos.

Esta es la principal diferencia que existe entre un padre terrenal y el Padre celestial. El Padre celestial no ha puesto límites a sus hijos, está dispuesto a darles todo lo que anhelan y para ello lo dotó de poderes magníficos para crear sus propias circunstancias según su parecer. Es verdad que a veces nos equivocamos con nuestras creaciones, pero eso no constituye ningún problema, podemos modificar y ajustar las creaciones hasta que se sujeten al bien propio y al bien de la humanidad.

Podemos ser generadores de milagros en forma permanente, podemos elegir lo que necesitamos y decidir que eso será así aun sin saber cómo se hará. Nuestro trabajo no consiste en ver cómo se harán los milagros, nuestro trabajo consiste solo en aceptarlos, idearlos, llevarlos a la práctica y evaluar si están alineados al mayor bien de todos los involucrados.

Si últimamente estás necesitando que alguna puerta de abra delante de ti, simplemente acepta que la puerta se abrirá y así sucederá, sin mediar los detalles. Tu decisión tendrá que ser libre, segura y confiada, tal como lo hiciste cuando eras joven, sin ninguna duda de que eso es real y posible.

La vida puede ser magia permanente solo si recuradas que eres el mago dormido que se ha dejado convencer por los demás que también se encuentran dormidos. Si tú recuerdas, si tú despiertas, podrás hacer que los demás también lo hagan. Tus milagros pueden alcanzar todas las áreas de tu vida, tu salud, tus relaciones y tu situación económica también. No existe restricción en cuanto a tus poderes, eres y siempre has sido un creador, un mago en todos los aspectos y lo sabes, claro que lo sabes, solo lo tienes que recordar.

Patricia González.