viernes, 30 de septiembre de 2016

LOS 5 PASOS PARA ENCONTRAR EL EQUILIBRIO EMOCIONAL


Debemos aprender a canalizar nuestros sentimientos para ser capaces de mantener un equilibrio emocional. Un enfoque adecuado de la realidad que nos rodea puede ayudarnos a adaptarnos mejor a ella.
El equilibrio emocional está habitado por la calma y regido por una adecuada armonía interna. Llegar hasta este estado no es fácil; sin embargo, podemos lograrlo a través de sencillas estrategias.

Entendemos este concepto como sinónimo de bienestar y, ante todo, de salud.
Es un punto de maravillosa sintonía interna donde, por fin, nos permitimos estar presentes, donde nada “desgasta” nuestra autoestima y donde logramos tener una adecuada sensación de autocontrol.
Si lo pensamos bien nos daremos cuenta de que vivimos en una sociedad habitada por el “ruido” y la aceleración.
Con ruido nos referimos, ante todo, hacia esas exigencias de nuestros entornos donde estamos obligados a ser el trabajador más productivo, la mejor hija, el mejor padre, la mejor hermana o la mejor vecina.
Las presiones externas nos alejan muchas veces de nuestras propias identidades, de nuestras propias esencias. Todo ello nos va desgastando hasta quebrar por completo nuestro equilibrio emocional.
Es necesario hallar la calma y, ante todo, esa música interior donde por fin se conjugan las necesidades propias con las demandas externas. Debemos encontrar ese punto de sutil equilibrio emocional donde poder ser mucho más felices. Más libres.
Te proponemos reflexionar sobre ello en el siguiente artículo.
La filosofía de los samuráis para hallar el equilibrio emocional
Es muy posible que el título de este apartado te haya llamado la atención. Porque, a simple vista, nadie relacionaría a los samuráis con la psicología.
Sin embargo, la filosofía del bushido ha inspirado más de un enfoque de coaching que vale la pena conocer.
De hecho, y como curiosidad te diremos que en el mercado editorial disponemos de libros tan interesantes como “La mente del samurái: Una antología del Bushido”, de Thomas Cleary.

En esta obra el autor recoge precisamente esas técnicas mediante las cuales los samuráis lograban calmar la mente y hallar el equilibrio emocional para vencer a sus enemigos.
En la actualidad, la filosofía del bushido integra todo un compendio de enfoques y estrategias que han atraído la atención de una infinidad de gurús del mundo de la autoayuda y el crecimiento personal.

A continuación, te proponemos conocer 6 claves básicas que, sin duda, te servirán de ayuda.



1. Debes estar por encima de las preocupaciones, nunca por debajo
Para hallar el equilibrio emocional debemos mantener una adecuada sensación de control sobre nuestra realidad.
La necesidad de estar “por encima” de nuestras preocupaciones implica precisamente esto: desarrollar una percepción clara de que tenemos las riendas de la situación.
En el momento en que yo me sitúo por debajo de mis problemas, me dejo arrastrar por ellos.
Pongamos un ejemplo. Nos quedamos sin trabajo. Es una situación compleja y hasta dramática en la mayoría de los casos.
Sin embargo, si perdemos el control y nos decimos a nosotros mismos que “esto ya no tiene solución” y que “no vamos a salir nunca de ese estado” estaremos siendo cautivos de nuestros propios miedos.
Así pues, recuerda: sitúate un poco más arriba de aquello que te preocupa para mantener el control. No podrán contigo.
2. Acepta la adversidad
El samurái acepta su muerte. Entiende que, tarde o temprano, dará su vida por su deber, tal y como marca el bushido.
Por nuestra parte, y sin llegar a este extremo, debemos aceptar la adversidad. Es necesario entender y asumir que la vida no es fácil, que a veces se pierde, que a veces toca dejar ir.
Asumir esta parte oscura de la vida nos permitirá ser más realistas y mantener una mente más tranquila. De ese modo, nos acercamos también hacia el equilibrio emocional.
3. Desarrolla tu capacidad de decisión
Hay que ser agentes activos y no meros espectadores. Si nos dejamos llevar sin ser capaces de decidir por nosotros mismos la autoestima se fragmenta y, con ella, nuestras emociones, nuestra dignidad, nuestros valores…

Hemos de desarrollar nuestra asertividad, ser protagonistas en nuestros campos de batalla y no meros escuderos.


4. Tu mente es tu mejor aliada
Para un samurái su mente era su mejor aliada. Ahora bien, solo una mente en calma les permitía obtener el triunfo sobre sus enemigos.
El estrés, las dudas y el miedo son grandes enemigos de esa mente equilibrada que sabe dónde focalizar la atención.
Para entrenar a esta gran aliada debemos encontrar momentos para nosotros a lo largo del día.
El silencio, la meditación y el atender las propias necesidades y pensamientos cada día durante 1 o 2 horas nos permitirán afinar más esa mente tranquila.
5. Ten claros tus valores, tus principios y cuál es tu horizonte.
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Las personas debemos levantarnos cada día teniendo en mente un proyecto, un propósito determinado. En ocasiones, nos basta con algo tan sencillo como “merezco y quiero ser feliz“.
Al igual que el samurái tenía su código bushido, nosotros debemos tener nuestros propios valores. Esos que nadie ni nada deben derrumbar.
Si tienes un propósito y sabes cuáles son tus raíces, nada debe detenerte. Ese será tu punto en el horizonte y esos tus principios. El equilibrio psíquico y emocional que esto te puede aportar es, sin duda, muy significativo.

Atrévete a ponerlo en práctica.


jueves, 29 de septiembre de 2016

EXPEDIENTES X RUSOS.

La vieja Unión Soviética era una tierra llena de secretos. Ahora que ha caído el Telón de Acero podemos investigar esos rumores. Con testimonios e impactantes reconstrucciones dramatizadas daremos vida a estas historias extraordinarias. 

COMO SOBREVIVIR A LOS DIAS NEGROS, LOS DIAS EN QUE SOLO HAY PENAS.



No hay que temer a los días negros. Debemos aprovecharlos, porque nos ayudan a reiniciarnos y son los que nos indican que también habrá días claros.
Todos tenemos esos días negros y oscuros en los que nada sale derecho. En los que pesan las penas, nos hunde la amargura y los pensamientos se vuelven desordenados.
Puede parecer extraño pero, en realidad, no solo está bien tenerlos, sino que es hasta adecuado pasar por ellos.
La razón es sencilla: nos sirven de reinicio. Es como abrazar durante un momento a nuestros demonios, conocerlos cara a cara para, seguidamente, volver a levantarnos.
No obstante, todos estos procesos deben ser puntuales en el tiempo. Momentos en los que entrar para luego salir. Porque los días negros no deben convertirse en semanas ni meses negros.
Al malestar, al desánimo, al enfado, la frustración o la decepción se le vencen. Para lograrlo, debemos hacer uso de adecuados mecanismos internos que pasamos a explicarte a continuación.

Los días negros, paréntesis existenciales.



Las personas solemos defender muy bien nuestros espacios privados. Vestimos gruesas armaduras y, en ocasiones, hasta habitamos detrás de máscaras de fingida alegría con las que mantenernos a flote la mayor parte del tiempo.
De algún modo, a todos nos han enseñado que los días negros no existen. Que, de experimentarlos, es mejor esconderse, disimular y avanzar como si nada pasara.
De hecho, hasta es común no tener tiempo para ello.
¿Cómo voy a permitirme un paréntesis para entender qué me pasa? ¡Con todo lo que tengo que hacer!
Si me duele la cabeza me tomo una aspirina, si estoy agotado me siento… Sin embargo, ¿qué hacemos cuando nos atrapan las penas, el desánimo y la tristeza?
Nadie nos ha enseñado a canalizar estas emociones. Por ello, antes de afrontarlas, solemos pasar una época en que, sencillamente, nos resulta más fácil hacer como si nada ocurriera.
Sin embargo, hay que tenerlo claro. Lo que duele se queda. Lo que no se afronta deja huella. Más aún: lo que no se resuelve persiste hasta enfermarnos física y emocionalmente.



La importancia de llorar cuando lo necesitamos
Si nuestra biología nos ha dado esta conducta es por una razón muy concreta. Llorar es un mecanismo fisiológico que sirve como catarsis emocional.
Es un canal de desahogo para nuestras emociones.
Este comportamiento caracteriza ante todo al ser humano (a día de hoy aún no existen conclusiones claras sobre si animales como los elefantes también lo hacen).
El llanto es la forma más saludable de aliviar tensiones, de oxigenarnos y de permitir que nuestro cerebro vea las cosas con mayor claridad.
Lo que un buen llanto no alivie no lo hace nada más.
En caso de que lo reprimamos, la tensión emocional se acumula y se somatiza. Es decir, ese malestar termina convirtiéndose en dolores de cabeza, cansancio, más malestar…
La importancia de detenerte cuando así lo necesitas
Detenernos cuando somos conscientes de que llega uno de esos días negros no implica necesariamente alejarnos de todo o de todos.
Los días negros necesitan, ante todo, que “nos paremos” y tomemos conciencia.
Hemos de realizar un delicado viaje interior para ahondar en nuestras oscuridades. Saber qué duele, qué molesta, qué preocupa, qué nos bloquea.
Tomar conciencia es desenredar nuestro yo para sacar a la luz nuestras fragilidades y repararlas. Porque, en realidad, cuanto más gruesa es nuestra armadura, más frágil es el ser que habita en su interior.
Todos necesitamos abrazar a esos demonios para domarlos, para hacerlos pequeños y controlarlos.


Sin miedo a decir qué necesitas
No hay que tener miedo a verbalizar las propias necesidades. De hecho, algo tan sencillo como aprender a ser asertivos nos va a ayudar a conocer mucho mejor a la gente y sus reacciones.
Así pues, no temas decir que necesitas unas horas para ti solo. Para pensar, para pasear, para estar con tus pensamientos y, simplemente, desahogarte.

Asimismo, tampoco debe darte apuro pedir ayuda. Los días negros pueden volverse de gris claro, hasta azules, solo con compartir tus pensamientos con un amigo ante un buen café.
Los días negros son como tormentas puntuales que hay que dejar que exploten. Es necesario vividlas para disfrutar después de ese viento refrescante, de esa atmósfera más pura donde toda la tensión ha quedado evaporada.
Dimensiones como la toma de conciencia de las propias necesidades, el desahogo emocional y el apoyo de un ser querido pueden ser vitales para afrontar estas situaciones.


martes, 27 de septiembre de 2016

CHIGNAHUAPAN, PUEBLA: VIAJAR PARA CONTAR.



En la sierra norte de Puebla hay un pequeño pueblo rodeado de montañas, cascadas y lagunas, llamado Chignahuapan. La colorida arquitectura de sus iglesias, los enormes monumentos dedicados a su fe, sus deliciosos sabores y la inigualable sensibilidad de sus artesanos, han hecho famoso a este bello lugar.

lunes, 26 de septiembre de 2016

CASAS CURIOSAS



¿Han entrado alguna vez a una unifamiliar de la exclusiva urbanización La Bilbaína? ¿Saben lo que es una yurta? ¿Sabían que se puede vivir en una casa hecha con fardos de paja?

sábado, 24 de septiembre de 2016

APRENDE A ENCONTRAR...


LA NOVIA DE LA CALLE DE REGINA... (SUCEDIDO DEL AÑO DE 1946)

DE PRONTO, CUANDO LA SEÑORA JUANA ORTIZ, VIUDA DE HERNÁNDEZ, Y SU HIJA TERESA HERNÁNDEZ TRAPEABAN EL PISO DE LA VIVIENDA CINCO QUE HABÍA QUEDADO DESOCUPADA, VIERON AL RAS DEL PISO UNOS ZAPATOS NEGROS BIEN BOLEADOS Y BRILLANTES. Y AL LEVANTAR MÁS LOS OJOS, PERPLEJAS Y ATEMORIZADAS, OBSERVARON A UN HOMBRE CON TRAJE DE NOVIO: DE CAMISA BLANQUÍSIMA, PANTALÓN Y SACO NEGROS Y EN LA SOLAPA, FLORES DE AZAHAR. ¿SU ROSTRO? BLANCO COMO LA CERA Y UNA ENORME TRISTEZA EN LOS OJOS.

DOÑA JUANA ERA LA PORTERA DE LAS VECINDADES MARCADAS CON LOS NÚMEROS 39 Y 43 DE LA CALLE DE REGINA. ESE DÍA, DOÑA ELVIRA, LA DUEÑA, HABÍA PEDIDO QUE HICIERAN MUY BIEN LA LIMPIEZA DE LA VIVIENDA CINCO, PORQUE UNAS PERSONAS ESTABAN INTERESADAS EN RENTARLA. LOS ANTERIORES INQUILINOS, DOÑA JUANA ORTIZ LO SABÍA, HABÍAN DEJADO LOS CUARTOS PORQUE, POR LAS NOCHES, LOS ESPANTABAN; ALGUIEN LES MOVÍA MUEBLES Y CAMAS. POR LAS MAÑANAS, AMANECÍA TODO EN SU LUGAR. SUSPIROS Y LAMENTOS SE ESCUCHABAN EN LA OSCURIDAD. EL CORAZÓN LES REVOLOTEABA EN EL PECHO Y EN LA CAMA. NO AGUANTARON MÁS Y SE FUERON. ¿QUIÉN HABITABA ANTES DE ELLOS ESOS CUARTOS DEL CINCO?

DESDE EL AÑO DE 1940 VIVIÓ AHÍ LUCILA MORALES CON SUS PAPÁS Y UN HERMANITO QUE NACIÓ EN ESA VECINDAD, ESE MISMO AÑO. TRES AÑOS MÁS TARDE, ELLA CONOCIÓ A PEDRO ALMARAZ, TORNERO DE OFICIO, BUEN MUCHACHO Y BUEN TRABAJADOR EN LOS MENESTERES DEL TALLER UBICADO EN 5 DE FEBRERO EN LA COLONIA DOCTORES.

YA CON 19 AÑOS, LA MUCHACHA NO SE HIZO DEL ROGAR CUANDO PEDRO LE PROPUSO MATRIMONIO -LA ESPERA SUMA AÑOS Y LAS SOLTERONAS SUMAN TANTOS VACÍOS Y RESENTIMIENTOS-. ELLA, POR SUPUESTO, LE DIJO QUE SÍ; LA QUERENCIA LE BROTABA POR LOS OJOS, LA PIEL Y LA HUMEDAD DEL CUERPO QUE SENSLIZA TODO, HASTA EL MUNDO QUE SIEMPRE ESTÁ LUMINOSO Y EL CAMINAR SE HACE LEVE, LEVE... A VECES EL AMOR ES TAN LEVE QUE VUELA, Y LA REALIDAD ES TAN PRÓDIGA Y TAN VIRTUAL…

A AMBOS SE LES VIO CAMINAR POR LA CALLE DE REGINA, JUNTOS, DE LA MANO, CON LA MIRADA LLENA DE LUZ DESDE QUE LE PUSIERON FECHA A SU BODA: EL SÁBADO 13 DE FEBRERO. Y ENTONCES VINIERON LAS PRISAS. INVITAR A LOS FAMILIARES DE PEDRO, QUE ERAN DE TLALPUJAHUA, MICHOACÁN. PARA LUCILA, LAS INVITACIONES FUERON MÁS ÁGILES Y CERCANAS: DE LA COLONIA GUERRERO Y DE SANTA MARÍA LA REDONDA.

EL VESTIDO DE NOVIA HABÍA QUE COMPRARLO YA. Y ASÍ FUE. CUANDO SUS AMIGAS VIERON EL VESTIDO BLANCO, LO ALABARON POR SUS MANGAS ABOMBACHADAS, HOLANES CON ENCAJES Y LOS TRES VELOS. ¡BELLÍSIMO! LUCILA, DE ROSTRO RISUEÑO Y CABELLO LARGO, LUCÍA SU CUERPO DELGADO Y MORENO COMO EN UN SUEÑO DENTRO DEL ESPEJO DE CUERPO ENTERO. -¡QUÉ BONITA SE VE MI HIJA VESTIDA DE NOVIA!- DIJO LA SEÑORA CONCHA, MADRE DE LA PROMETIDA.

EL VIERNES 12 DE FEBRERO HOMBRES Y MUJERES DE EXPERIENCIA, Y MUCHACHAS PRECIOSAS, SE DIERON CITA EN EL ESCENARIO DE LA DESPEDIDA DE SOLTEROS, CADA QUIEN CON SU SEXO.
LA DESPEDIDA DE LUCILA FUE EN LA CASA DE SU AMIGA MARISOL, EN LA CALLE DE REGINA. A LA NOVIA LA DESVISTIERON, LA VISTIERON, LE DIJERON PARA QUÉ SIRVE EL SEXO Y CÓMO UTILIZARLO EN CASOS DE EMERGENCIA; CÓMO HACER PAÑALES Y CAMBIARLOS... ¡AH!, Y CÓMO LAVARLOS PARA QUE NO QUEDEN TIESOS: “LAS NALGAS DE LOS NENES SON DELICADAS”.

A PEDRO SE LO LLEVARON A UNA CANTINA EN LA DOCTORES PARA ENSEÑARLE, ENTRE BROMAS, TODO LO QUE DEBÍA SABER UN HOMBRE PARA SER HOMBRE EN LAS SÁBANAS, COMO ESPOSO Y COMO JEFE DE FAMILIA, FALTABA MÁS. “¡HAY QUE SABERSE BAJAR LOS PANTALONES, PERO TAMBIÉN TENERLOS MUY BIEN PUESTOS, PORQUE EN LA CASA MANDA EL HOMBRE… BUENO, POR LO MENOS QUE ESO PAREZCA!” “¡JA, JA, JAA, COF, JAAA, COOF, AYY, JAA!” “QUE LA MUJER YA NO TRABAJE, LUEGO SE VUELVEN INDEPENDIENTES Y RESPONDONAS ”. “¡Y QUIEREN AMANTE!”

LLEGÓ EL SÁBADO 13 DE FEBRERO Y MUCHA GENTE VIO SALIR A LUCILA VESTIDA DE NOVIA, CON MUCHOS INVITADOS TRAS ELLA. SU CASA Y LOS PATIOS DE LA VIEJA VECINDAD COLONIAL, LOS ADORNARON CON ESMERO: EL ARCO ARABESCO QUE DABA AL PATIO GRANDE LUCÍA UN CORAZÓN ROJO Y DOS NOVIOS DE PAPEL AL CENTRO; LA ESCALERA QUE SUBÍA AL SEGUNDO PISO, ABRIÉNDOSE EN DOS BRAZOS RUMBO A LOS PASILLOS, FUE ADORNADA CON CADENAS DE PAPEL DE CHINA DE COLORES MUY MEXICANOS.

AL PASO DE LUCILA Y LA COMITIVA POR LA CALLE DE REGINA SE ESCUCHABA: “¡QUÉ BONITO VESTIDO DE NOVIA!” “¡QUÉ GUAPA SE VE LA LUCY!” “¡MIRA, SE VE CONTENTA LUCILA!” “DIME SI NO: EN LA NOCHE VA A DORMIR CALIENTITA...” “¡CÁLLATE, ENVIDIOSA!” “¿POR QUÉ? SI A MÍ NO ME HACE FALTA CASARME PARA DORMIR EMPIERNADA.”

EL SOL ES BENIGNO CON SU CARICIA Y LUCILA RECUERDA QUE POR LA MAÑANITA FUE A VER A JESÚS, EN SU IMAGEN DE ECCE HOMO QUE ESTÁ EN EL ENORME CORO BAJO DEL TEMPLO DEL EXCONVENTO DE LAS CONCEPTUALISTAS DE REGINA COELLI, Y LE PIDIÓ, COMO LE HABÍAN DICHO SUS AMIGAS, UN DESEO MUY CERQUITA DEL OÍDO. Y ESPERÓ A QUE MOVIERA LA CABEZA PARA QUE LE DIJERA QUE SÍ SE LO CUMPLÍA. ESO LE DIJO MARISOL, QUE ESE CRISTO MUEVE LA CABEZA PARA DECIR SÍ O NO A LOS DESEOS QUE LE PIDEN. ESPERÓ UN RATO OBSERVANDO A JESÚS, CON SU BELLO Y TRANQUILO ROSTRO. ELLA CREYÓ VER UNA SONRISA Y UNOS OJOS NUBLADOS Y AMOROSOS DEL HIJO DE DIOS.

YA EN LA IGLESIA, AL CUARTO PARA LAS DOS, LUCILA ESPERABA QUE LLEGARA PEDRO. LA MISA ERA A LAS DOS. AL CINCO PARA LAS DOS MIRÓ NERVIOSA LA BELLA PORTADA EN CANTERA DEL TEMPLO CON LA SAGRADA FAMILIA TALLADA EN ELLA. EL ECO DEL ESBELTO CAMPANARIO LA PUSO MÁS NERVIOSA; PEDRO NO APARECÍA.

A LAS DOS SALIÓ EL PÁRROCO Y LE DIJO QUE NO DESESPERARA. CUANDO EL CURA SALIÓ DE NUEVO… LUCILA LLORABA. SUS PADRES LE DIJERON QUE SE FUERAN A CASA. ELLA SÓLO TENÍA UN PENSAMIENTO: “¿QUÉ LE HABRÁ PASADO?”... LAS MIRADAS, LAS VOCES QUE SON UN ECO PERVERSO: “LA DEJARON VESTIDA Y ALBOROTADA”. “POBRE MUCHACHA”. “YA VALIÓ GORRO LA FIESTA”.


AL LLEGAR A LA VECINDAD, SU HERMANITO LE DIJO A LUCILA QUE PEDRO ESTABA EN LA VIVIENDA. ELLA ENTRÓ CORRIENDO. Y SÍ, AHÍ ESTABA PEDRO: DORMIDO SOBRE SU CAMA. LUCILA, CON LOS OJOS ENROJECIDOS Y LLENA DE UNA IRA DESCONOCIDA, TOMÓ UN CUCHILLO Y SE LO ENTERRÓ AL HOMBRE UNA, DOS, TRES VECES. ÉL DESPERTÓ COMO DE UNA PESADILLA, SÓLO ALCANZÓ A DECIR: “¡EN LA DES-PE-DI-DA DE SOL-TE-RO… ME... ME... EM-BO-RRA-CHA…!” YA NO TERMINÓ LA FRASE... LUCILA, CON LAS MANOS Y EL VESTIDO ENSANGRENTADOS, LEVANTÓ EL MISMO CUCHILLO, CON SU FILO MORTAL, Y SE LO ENTERRÓ, DESGARRÁNDOSE EL CORAZÓN Y LA VIDA. LOS VECINOS DEL SEIS ESCUCHARON RUIDOS, TRAS LA VENTANA MIRARON UNA SILUETA VESTIDA DE BLANCO.

AÑOS DESPUÉS, EN UNA OCASIÓN TERESA ORTIZ, HIJA DE LA PORTERA, BAJÓ VELOZ LAS ESCALERAS CUANDO, DE PRONTO, LE DIERON GANAS DE ORINAR Y SE METIÓ EN UNA VIVIENDA DESOCUPADA. EN ESO, FRENTE A ELLA SE LE PRESENTÓ UNA MUJER VESTIDA DE NOVIA: CON LAS MANGAS ABOMBACHADAS, HOLANES CON ENCAJES Y TRES VELOS. TERESA ORTIZ QUIEN HEREDÓ EL TRABAJO DE SU MADRE, TODAVÍA MIRÓ SIN PODER PRONUNCIAR FRASE ALGUNA CUANDO LA NOVIA SE DIO LA VUELTA Y DESAPARECIÓ. UNA SEÑORA SE ASOMÓ Y VIO LOS OJOS DESMESURADOS DE TERE… QUIEN DEL MIEDO, YA NO SE ACORDÓ SI ESE DÍA HIZO LO QUE TENÍA QUE HACER EN LA TAZA DEL BAÑO.
EL TIEMPO HA PASADO, PERO LUCILA Y PEDRO SIGUEN SIENDO PARTE DE LOS SILENCIOS Y DE LA PIEL DE LA CASA COLONIAL DE REGINA 39.

Y USTED, AMIGA O AMIGO, SI NO SE HA CASADO, TENGA PRESENTE NO EMBORRACHARSE EN SU DESPEDIDA DE SOLTERO O SOLTERA. PUES YA VE QUE LOS FILOS DE AMOR TAMBIÉN MATAN.