martes, 3 de noviembre de 2009

LA PRIMERA CENICIENTA POR ESTRELLA CARDONA GAMIO




¿A qué no sabéis una cosa?: el cuento de la Cenicienta es de origen egipcio. Me imagino que ni lo suponíais, igual que yo hasta que me enteré, por eso voy a contároslo tal como me lo contaron a mí una noche en el desierto, contemplando de lejos a las enigmáticas pirámides y bajo el cielo estrellado.

“Sucedió hace mucho más de mil veces mil lunas y tuvo lugar en el lejano y antiguo Egipto...

Reinaba por aquel entonces un faraón joven y hermoso, además de valiente y sagaz, un faraón que todavía estaba soltero. Sus consejeros habían querido atarle con el lazo matrimonial a princesas reales con quienes establecer alianzas políticas muy ventajosas, pero el joven faraón rechazaba siempre sus propuestas aduciendo que los quehaceres guerreros le tenían demasiado absorbido y que aún había tiempo para contraer nupcias.

Los años transcurrían pues, y el faraón continuaba inmerso en sus batallas, expediciones y conquistas bélicas y el trono del Alto y Bajo Egipto no contaba con un heredero de sangre azul que pudiese sucederle como hijo de su soberano. Y de tal manera esta situación parecía no tener remedio, que incluso los dioses de su religión, empezaron a preocuparse.

Isis, la Madre, fue a visitar a su marido Osiris y le manifestó su preocupación por el hecho de que el joven faraón no tuviera descendencia. Osiris meditó sobre el problema largo tiempo y luego hizo llamar a su hijo Horus, el halcón.

-Hijo mío- le dijo-, te ordeno que vueles a mis amadas tierras del Nilo y encuentres solución al despego que muestra el joven soberano reinante acerca de la cuestión de su matrimonio, ya que es menester casarse y perpetuar la dinastía.

Y dijo Horus:

-¿Cómo he de hacer, padre mío?

Y dijo Osiris:

-Tu ingenio te ayudará.

Y oyendo y obedeciendo, el noble Horus, se transformó en halcón y voló hacia las fértiles riberas del padre Nilo, porque el Nilo es la vida para Egipto y Horus sabía que allí iba a encontrar la solución al problema planteado.

Faraón, mientras tanto, regresaba victorioso de una guerra entre las aclamaciones de su pueblo. Se soltaron palomas y se mandó erigir un obelisco que conmemorase tan brillante campaña, luego los escribas se pusieron a escribir los hechos de la batalla, cantando la gloria de Faraón y los escultores empezaron a tallar estatuas gigantescas de su soberano.

Atardecía y el joven faraón, desde la terraza de su palacio contemplaba la puesta de sol ensimismado, cuando de pronto, hete aquí que un rayo pareció descender del cielo y un hermosísimo halcón vino a posarse en su mano. El faraón, maravillado hasta el límite del asombro al comprobar que el halcón, aun siendo salvaje era manso, quedó todavía más sorprendido al comprobar que el ave rapaz llevaba en su pico, cogida por la breve cinta de cuero de una correa, la más diminuta sandalia de mujer que sus ojos hubieran visto nunca, y todavía no había tenido tiempo de comprender lo que aquello significaba y ya el halcón se alejaba raudo dejando a sus plantas la sandalia.

Faraón se inclinó recogiendo personalmente la prenda, y se dijo:

-¿A quién pertenecerá esta breve sandalia?... Su dueña tiene un pie pequeño y estrecho, lo que revela gentileza y donaire, también juventud... Debe ser adolescente y muy bella.

Y por primera vez en su vida, el faraón sintió como el amor entraba en su corazón y en aquel mismo instante y hora, se enamoró perdidamente de la desconocida poseedora de la sandalia, y como era el soberano del Alto y Bajo Egipto, mandó proclamar por todo su reino que sólo se casaría con la joven en cuyo píe se ajustase perfectamente aquella sandalia.

Al instante partieron en dirección a los cuatro puntos cardinales, mensajeros para extender la nueva y ya al día siguiente comenzaron a afluir al palacio real centenares de bellas jóvenes que iban a probarse la sandalia, pero... ¡Oh desilusión!, en ningún pie se ajustaba exactamente, ya que o bien sobraba o bien faltaba.

Faraón estaba desesperado, su desconocida amada no aparecía... Y fueron viniendo de todos los lugares de Egipto doncellas y más doncellas y en ningún pie se ajustaba la sandalia. Como la voz se corrió, hasta de los reinos vecinos llegaron aspirantes a la prueba, pero fue inútil, no hubo nadie que pudiera calzarse la diminuta sandalia.

El faraón se puso enfermo. No quería ni comer ni beber, no dormía, había olvidado las batallas, la gloria, sólo suspiraba y palidecía, sólo deseaba morir ya que la tristeza le devoraba.

La diosa Isis, muy preocupada otra vez, fue a visitar de nuevo a su esposo Osiris y le contó lo que sucedía en el país del Nilo, y Osiris, dios bondadoso y comprensivo, llamó a su hijo Horus, preguntándole enfadado:

-¿Es así como me obedeces?

Y dijo Horus:

-Padre mío, confía en mí.

Y convirtiéndose en halcón, voló hasta el palacio del faraón en cuya cámara entro. Al verle, el joven monarca pareció revivir y ante el asombro de la corte entera que ya le daba por muerto, corrió en pos el halcón, diciéndole:

-¡Tú me trajiste su sandalia, dime, ¿dónde está ella?!

A lo que el halcón, con un aleteo le indicó :”sígueme” y el faraón le obedeció. Salieron de palacio, cruzaron la ciudad y llegaron al Nilo, allí el halcón se posó sobre una barca y el faraón se subió a ella como improvisado marinero dado que empezó a remar siguiendo el vuelo del ave, de este modo alcanzó la otra orilla del río y se detuvo, porque el halcón había hecho lo mismo encima de la humilde morada de un pescador.

Desorientado quedó Faraón ante aquel final, y más todavía cuando, abriéndose la puerta de la choza, surgió de su interior una bellísima adolescente que caminaba descalza. El faraón dijo:

-¿Quién eres, hermosa entre las hermosas, gentil niña?, pues no te conozco, ya que tú no viniste a mi palacio a probarte la sandalia...

Y la joven respondió con una voz más dulce que el soplo de la brisa:

-Cómo podía ser, mi señor, si yo soy tan pobre que sólo tenía un par de sandalias, y un día mientras me bañaba en el Nilo, debió venir algún ladrón y me arrebato una de ellas, de tal suerte, que no me pude presentar ante tu divina majestad, ya que únicamente me queda ésta, que es su pareja y no iba ir yo al palacio del faraón del Alto y Bajo Egipto, calzada de un pie y descalza del otro.

Y en así diciendo, la bella pescadora, extrajo de su delantal un pequeñísima sandalia, hermana gemela de aquella que Horus, el halcón, había llevado al soberano.”

No hace falta que os cuente el final de la historia pues todos lo conocemos, ¿verdad?

COMO TANTOS OTROS: ES ALÉRGICO A SU ESPOSA



Un británico descubrió que cada vez que se acercaba a su esposa tenía ataques alérgicos.


Darren Young, un británico de 45 años, empezó a experimentar una reacción alérgica cada vez que su esposa se acercaba. Se le producían ronchas en la piel y se le inflamaban la cara y las manos. Al parecer su cuadro cuando empezó luego de recibir una inyección de esteroides por un problema en su pie.

Darren, chofer de autobús, desarrolló una mortal alergia al polietilén glicol, un poliéter que está presente en las cremas cosméticas. "Sue no necesita decirme que le duele la cabeza. Sólo tiene que decir que estuvo poniéndose lociones", bromeó. Lo cierto es que el hombre no puede acercarse a menos de un metro de su mujer a menos que no se haya colocado ningún cosmético corporal, loción, o crema hidratante.

El hombre puede tener una reacción alérgica con solo sentarse en una silla de un restaurante donde se haya sentado una mujer que usó alguna crema. Actualmente debe ser muy cuidadoso con todo lo que toca y debe llevar consigo constantemente su medicación.

EL ALACRAN



Un maestro oriental vio cómo un alacrán se estaba ahogando, y decidió sacarlo del agua, pero cuando lo hizo, el alacrán lo picó. Por la reacción al dolor, el maestro lo soltó y el animal cayó al agua y de nuevo estaba ahogándose. El maestro intentó sacarlo otra vez y otra vez el alacrán lo picó.


Alguien que había observado todo, se acercó al maestro y le dijo:

“Perdone maestro, ¡pero usted es terco! ¿No entiende que cada vez que intente sacarlo del agua el alacrán lo picará?”

El maestro respondió: “La naturaleza del alacrán es picar, el no va a cambiar su naturaleza y eso no va a cambiar la mía, que es ayudar y servir”. Y entonces ayudándose de una hoja, el maestro sacó al animalito del agua y le salvó la vida.

No cambies tu naturaleza si alguien te hace daño, sólo toma precauciones. Algunos buscan la felicidad, otros la rechazan. No olvides esto. No permitas jamás que la conducta de otras personas condicionen la tuya. Sencillo, ¿no crees?

“Cuando la vida te presente mil razones para llorar, muéstrale que tienes mil y una razones por las cuales sonreír”. Recuerda: que si te ha dolido alguna vez el alma, es porque Dios, te he agarrado demasiado fuerte para que no caigas.

Autor desconocido

PERMITIRSE NO ACELERAR


No aceleres la lluvia, ella tiene su tiempo cierto de caer y saciar la sed de la tierra.


No aceleres el poner del sol, él tiene su tiempo de anunciar la noche hasta su último rayo de luz.

No aceleres tu alegría, ella tiene su tiempo de aprender con tu tristeza.

No aceleres a tu silencio, él tiene su tiempo de paz después que los ruidos paren.

No aceleres tu amor, él tiene su tiempo de sembrar en la tierra árida de tu corazón

No aceleres tu rabia, ella tiene su tiempo para expandirse en las aguas calmas de tu conciencia.

No aceleres al otro, pues él tiene su tiempo para florecer a los ojos del Creador.

No te aceleres ti mismo, pues necesitas de tiempo para sentir tu propio crecimiento.

Autor desconocido







sábado, 31 de octubre de 2009

¿HA SOÑADO CON ESTE HOMBRE?



Un sitio de Internet donde miles de personas aseguran haber soñado con el mismo hombre es un descomunal –aunque aterrador- éxito.


Cada noche, alrededor del mundo cientos de personas sueñan con este rostro. ¿Escalofriante, no? Según cuenta el sitio en cuestión en enero del 2006 una paciente de un célebre psiquiatra dibujó el rostro del hombre que repetidamente la perseguía en sus sueños. El retrato quedó en el consultorio del especialista y pronto otro paciente reconoce la cara y asegura que se le aparece mientras duerme.

El psiquiatra decide compartir el retrato entre sus colegas y la bola de nieve empieza a crecer. En todas partes la gente reconoce a "este hombre" -así se refieren todos al protagonista de la historia- como habitante de su actividad onírica. En poco tiempo más de dos mil personas aseguran que "este hombre" ha aparecido recurrentemente en sus sueños. Desde Los Ángeles hasta Moscú, pasando por Sao Paulo, Roma, Barcelona, Tehran, entre otras ciudades juran conocerlo.

Otros retratos de "este hombre" han sido provistos por más dementes, perdón; personas, alrededor del mundo.

Salte a la más descabellada paranoia o peor: reconozca al homúnculo que viaja de polizón en su subconsciente ingresando a las páginas de This Man.

EL ARTE DE VIVIR



Por Sri Ravi Shankar

Crear una relación suprema

Los seres humanos se diferencian de otras especies por la complejidad y la dificultad en sus relaciones. Cuanto más avanzados somos, mayor el desafío que debemos enfrentar en las relaciones. Los animales no tienen ningún problema en relacionarse. No buscan consejo ni terapeutas. Tampoco las sociedades tribales tienen dificultades en sus relaciones.

En cada ser humano existe una profunda necesidad de conectarse. Esta necesidad lo pone a uno en la búsqueda de una relación y una vez conseguida, queremos que dure para siempre. Cuando dices o escuchas a alguien decir "te quiero mucho", la respuesta típica es "¿me amarás para siempre?" Queremos que ese amor sea para siempre. En este momento alguien está enamorado de ti o tú estás enamorado de alguien, pero no es suficiente. Muchos, incluso, dicen: "Te amaré por siempre, para toda la vida, hasta mi último aliento." Las palabras varían pero lo que deseamos es que el amor sea eterno. No nos alcanza tener amor en este momento.

También nos gusta saber que esa relación tiene alguna conexión en el pasado. A menudo se dice: "Estoy seguro que esta conexión que tenemos viene del pasado, tal vez seas mi alma gemela." Queremos que la conexión sea profunda y aspiramos a que dure hasta la eternidad. Esta tendencia en nuestra relación indica algo más profundo. Demuestra que la necesidad no viene desde un nivel mental sino desde algún rincón desconocido que no podemos ni imaginar.

¿Y qué importa si alguien estuvo relacionado contigo en el pasado? ¿Por qué debería estarlo ahora o en el futuro? Cuando las cosas van bien, piensas que la relación siempre fue así, siempre han estado enamorados. Pero cuando las cosas comienzan a funcionar mal, aun después de muchos años, lo primero que piensas es que estabas equivocado y que jamás estuvieron juntos en una vida pasada.

¿Por qué siguen juntas tantas parejas después de tantos años? Simplemente observen. Si nuestra relación está basada en una necesidad personal, no durará demasiado. Una vez que la necesidad haya sido satisfecha, ya sea en el ámbito físico o emocional, la mente busca otra cosa, en otra parte. Si en cambio la relación parte de un deseo de compartir, entonces podrá durar más.

Si sabes remar un bote, puedes remar cualquier bote. Si no sabes remar, cambiar el bote no servirá de nada.

Cambiar de relación no resuelve el problema de relacionarse. Tarde o temprano, estaremos en la misma situación con cualquier pareja. Debemos buscar en otra parte. Debemos buscar profundamente en nuestro interior desde dónde empezamos a relacionamos. Antes que nada, ¿Cuál es la relación que tenemos con nosotros mismos? Evaluemos eso. ¿Quién eres para ti mismo?

La repetición.

A menudo pensamos: “Oh, estoy soltero, estoy tan aburrido de estar solo, necesito un compañero, necesito una pareja.” Si estás tan aburrido contigo mismo ¿cuán aburrido puedes llegar a ser para otro? Dos personas aburridas se juntan y se aburren una a otra. El amor y el aburrimiento tienen algo en común. La repetición. Si repites algo una y otra vez, te aburrirás. Cuando estás enamorado, repites siempre lo mismo. Los amantes insisten miles de veces: "Oh, te amo tanto. ¡Te amo tanto! ¡Eres tan hermosa!". Díganlo una vez ¡Es suficiente! Pareciera que el otro no los hubiera entendido.

Cuando estás enamorado, lo que dices no tiene tanta importancia. Muchos ni siquiera saben lo que dicen. Con frecuencia verás en los colegios secundarios o en los dormitorios de las universidades que los enamorados escriben el nombre de su amor en libros, paredes y por todas partes; una especie de graffiti. Muchas veces su habitación y su hogar no les es suficiente y entonces también escriben en los trenes, subtes, para­das de autobús: la repetición.

La práctica espiritual es también repetitiva. Rezar el rosario, cantar el nombre de Dios, hacer algo así es repetitivo. Al principio, la repetición te aburrirá. Si te mantienes en ese aburrimiento en vez de dejarlo y escapar, la fuente del amor se abrirá. Cuando continúes y te des cuenta que tú eres la fuente de ese amor, que eres el que da y no el que recibe, sólo entonces tu relación florecerá.

Las Relaciones cambian.

La naturaleza de las relaciones es que siempre cambian. Aquí estoy usando la palabra relación en un sentido más amplio, en su verdadero sentido, en la relatividad. Cuando eras niño, sentías gran amor por tus padres, amigos, juguetes y a medida que fuiste creciendo, el amor por los juguetes y las golosinas se fue trasladando hacia otros amigos y de esos amigos se volvió a trasladar a otros una vez más. Luego fuiste padre y mira cuánto amor sientes por tus hijos, comparado con el que sientes por tus padres. Los padres se preocupan mucho más por sus hijos que por sus padres, porque su atención, su amor, se traslada de los mayores a los menores. Un traslado similar ocurre en la relación entre marido y mujer cuando llega un hijo.

Cuando buscas seguridad, amor y confort en tu pareja, te vuelves débil pues eres el que recibe. Cuando eres débil, todas las emociones negativas afloran y exiges. Las exigencias destruyen el amor. Si tan solo pudiéramos entender esto, evitaríamos que nuestro amor se deteriore y se descomponga.

Comúnmente se dice: "Me enamoré, caí a sus pies." Yo les digo "No caigan enamorados, elévense en el amor.” El tener poca conciencia de lo que somos y sólo una experiencia limitada del amor, nos encapsula en un pequeño y estrecho compartimiento que nos sofoca. Queremos libertad en la vida. El amor, si no se profundiza puede sofocar y eso es lo que está ocurriendo hoy en día. Mucha gente se enamora y se separa. Ni siquie­ra controlamos lo que pedimos, deseamos o lo que queremos, porque jamás nos atrevimos a entrar en la profundidad de nuestra propia psiquis, nuestra propia mente, nuestra propia conciencia.

Cuando estamos enamorados queremos fusionarnos con el otro, no podemos soportar la distancia. Es por eso que muchos amantes quieren saber todo sobre el otro. No toleran los secretos porque el secreto implica distancia. El amor no tolera distancia.

Existen tres aspectos en una relación. Uno es la atracción, o sea en el nivel físico. El segundo aspecto es amor en el nivel mental. El tercero es una conexión más profunda o devoción a nivel espiritual. Nuestros sentimientos y emociones cambian todo el tiempo. A veces algo nos hace sentir bien y un poco más tarde nos sentimos mal con respecto a lo mismo. ¿Por qué preocuparnos tanto por los sentimientos? Yo les digo, “¡nunca sigan sus sentimientos!” Te irá muy mal si sigues tus sentimientos, porque los sentimientos cambian continuamente. Nos sentimos bien y poco después mal por la misma cosa. Sigue tus compromisos, tu sabiduría y te irá mucho mejor.

VIVIR DESPEINADOS


Hoy he aprendido que hay que dejar que la vida te despeine.


Por eso he decidido disfrutar la vida con mayor intensidad.

El mundo está loco.

Definitivamente loco: Lo rico, engorda. Lo lindo sale caro. Dicen que el sol que ilumina tu rostro arruga. Y lo realmente bueno de esta vida, despeina.

- Hacer el amor, despeina..

- Reírte a carcajadas, despeina.

- Viajar, volar, correr, meterte en el mar, despeina.

- Quitarte la ropa, despeina.

- Besar a la persona que amas, despeina.

- Jugar, despeina.

- Cantar hasta que te quedes sin aire, despeina.

- Bailar, despeina.

Así que como siempre cada vez que nos veamos yo voy a estar con el cabello despeinado.

Sin embargo, no tengas duda de que estaré pasando por el momento más feliz de mi vida.

Es ley de vida: siempre va a estar más despeinado el que elija ir en el primer carrito de la montaña rusa, que quien elija no subirse.

Puede ser que te sientas tentado a ser una persona impecable, peinada y planchadita por dentro y por fuera.

El aviso clasificado de este mundo exige buena presencia: Péinate, ponte, sácate, cómprate, corre, adelgaza, come sano, camina derechito, seriedad, … Y quizá debería seguir las instrucciones pero ¿cuando me van a dar la orden de ser feliz? Acaso no se dan cuenta que para lucir bien, me debo de sentir bien …. ¡La persona más linda que puedo ser!

Lo único que realmente importa es que al mirarme al espejo, vea a la persona que quiero ser.

Por eso mi recomendación a todas las personas es:

Entrégate, Come rico, Besa, Abraza, Baila, Enamórate, Relájate, Viaja, Salta, Acuéstate tarde, Levántate temprano, Corre, Vuela, Canta, Admira el paisaje, Disfruta, y sobre todo, deja que la vida te despeine!

Lo peor que puede pasarte es que, sonriendo frente al espejo, te tengas que volver a peinar.

Tomado de la WEB