domingo, 27 de abril de 2008

PSEUDOGESTACION EN PERRAS EL EMBARAZO PSICOLÓGICO.


Este fenómeno se puede presentar en cualquier hembra que haya pasado la pubertad. La progesterona es una hormona que se encarga de preparar al animal para la maternidad. Prepara el útero para una posible gestación y se mantiene en el organismo del animal, provocando la producción de la prolactina, otra hormona a la que se debe el desarrollo de leche en las mamas y la aparición de comportamientos maternales en la hembra.
Cuando la perra no es fecundada, estas hormonas se mantienen en su cuerpo, en los mismos niveles de una hembra preñada, alterando todas sus funciones como si realmente fuese a tener cachorros. Cuando ocurre aisladamente, no debemos preocuparnos en exceso. Si bien es cierto que un proceso ligeramente traumático para el animal, es un fenómeno evolutivo que no tiene consecuencias negativas para la vida normal de nuestra mascota.
La mayoría de las hembras vuelven a la normalidad en dos semanas, sin necesidad de tratamientos veterinarios. La lactación puede prolongarse durante un mes, o más si la perra tiene lactantes, ya sean reales, como cachorros de los que se haga cargo, o de juguetes u objetos adoptados como falsas crías. Si no queremos que nuestra perra tenga cachorros, puede ser buena idea la esterilización.
La hembra que padece pseudogestaciones con frecuencia suele sufrir problemas de salud durante su madurez, como quistes ováricos y tumores en las mamas. Es por ello que, una vez que ha sufrido una falsa preñez, puede ser recomendable castrarla quirúrgicamente para evitar que nuestra mascota padezca enfermedades en el futuro.
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